jueves, 24 de mayo de 2007
PASCUA ASCENSION 2007
HOMILIA
La historia de siempre, cuando se levanta un edificio nunca faltan los críticos, el dinero que han invertido, que el diseño es demasiado moderno y no encaja en el ambiente y con los otros edificios. En Escocia levantaron el edifico del parlamento y vinieron todas esas críticas, pero tenía un diseño que los críticos ni se dieron cuenta, y era que en vez de los parlamentaros verse las espalda estaba dispuesto en forma circular. Y el arquitecto comentó: “ que ese lugar lo había diseñado así “para que los parlamentarios aprendieran cómo estar juntos…”.
Esa no fue la experiencia de Pablo en Jerusalén y en Cesarea, donde ahora está preso. Aquellos tribunales no fueron lugares donde el aprender a estar juntos se pudiera aprender. Los partidos religiosos cayeron inmediatamente en peleas y discusiones, y Pablo defiende el hecho de la resurrección de Jesús. Aprovecha toda oportunidad para evangelizar. Y los dirigentes de los distintos grupos religiosos mostraron cómo estaban divididos en las cuestiones fundamentales y centrales de la fe. En lo cual no hay nada nuevo. Cuando la gente se reúne para tratar un tema, es lo más común y corriente que termine en peleas y discusiones.
La oración de Jesús debe ayudarnos a los creyentes a entender el arte de la unidad. Dije, “el arte de la unidad…” Y esto no es nada simple. Las virtudes más difíciles de encontrar entre los humanos y creyentes son, el control de sí mismo, la paciencia y la tolerancia. Pero son las únicas efectivas Si las personas tenemos que convencernos de algo, es por la aceptación que hacemos de las personas, no de sus opiniones e ideas y sentimientos. Lo que decía el arquitecto, aplicado ahora a la iglesia, “este es el lugar donde aprendemos a estar juntos y a aprender juntos.”
Punto importante en la primera de hoy, es la segunda vez que Pablo habla como un prisionero. Pablo el hombre sincero y honesto acepta el consejo de Santiago y va al templo. Se salva porque el tribuno romano actúa inteligentemente y lo arranca de las manos de los judíos y le permitirle hablar a la muchedumbre, pero, por poco le cuesta al vida. Pablo le descubre al tribuno que es ciudadano romano por nacimiento y al día siguiente el tribuno le permite hablar ante los líderes religiosos. Y Pablo, conocedor de los grupos religiosos juega a propósito con el tema de la resurrección de los muertos que los fariseos afirman pero lo saduceos niegan. Los fariseos, no siguiendo el famoso consejo de Gamaliel “déjenlos tranquilos que si esto es de los hombres se vendrá abajo, pero si es de Dios, cuidado, no sea que se opongan a Dios…” Los fariseos de alían con Pablo y en contra del adversario común, los saduceos. Para los judíos lo importante es defender la identidad nacionalista y les lleva al punto de una abierta rebelión contra Roma. AL final todo esto llevará a la destrucción de la ciudad. Pero Pablo es consolado, esto será oportunidad para que dé testimonio de Cristo en Roma. Es el gran testigo en Jerusalén y lo será en el corazón del mundo, Roma. Lo cual testifica lo que cada día les repito, la Iglesia, y la comunidad de la Esperanza y cada uno de nosotros tenemos una misión, ser evangelizadores, testigos de la resurrección de Cristo, con nuestras vidas. De lo contrario haremos de la iglesia un museo.
En el evangelio, la tercera parte de la oración sacerdotal de Jesús amplia el horizonte. Antes había invocado al Padre por sí mismo “glorifícame…” y luego por la comunidad de los discípulos. Ahora se extiende a rezar por todos los futuros creyentes. Hay una oración por la unidad “que ellos sean uno, como nosotros somos uno, yo en ellos y tú en mí….” ; la oración por la salvación… “no solo ruego por ellos sino por todos los creerán en mi por su palabra… (¡distinto del ambiente de Jerusalén como vemos en de la primera lectura!) Por eso Jesús pide por la unidad en la fe y en el amor. Esto tiene su origen “en lo mismo que…” es decir, en la co-presencia del Padre y el Hijo, y por la profunda unión entre ellos, fundamento y modelo de la comunidad de los creyentes. En ese ambiente todos, todos “se hacen uno…” en la medida en que acogen a Jesús y creen en su palabra.
Este ideal, inspirado en la unión entre las personas divinas, encierra para la comunidad cristiana una vigorosa llamada a la fe y es signo de aceptar la misma misión de Jesús. La unidad entre Jesús y la comunidad cristiana se representa así como una inhabitación: “yo en ellos y tú en mi…” (23) En Cristo por lo tanto se realiza el perfeccionamiento hacia la unidad. Para los creyentes del futuro, pide lo mismo el cumplimiento de la promesa a los discípulos (24) “que estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque tú me amaste antes de la creación del mundo…” La unidad, fuente del amor, tiene lugar, no obstante las situaciones que vivamos. La “prueba” de que Jesús no es un charlatán, ni uno de tantos profetas, sino el enviado de Dios, es la fraternidad entre los discípulos, y ahora en el creyente, por medio de la presencia interior del Espíritu de Jesús. Y esto es el signo por excelencia del origen divino del cristianismo. Construir la fraternidad es el anuncio más autorizado y seguro de la resurrección de Cristo… “para que el mundo crea que tú me has enviado…”
ORA Y REFELXIONA y vive la Palabra: “Que también ellos estén unidos a nosotros; de este modo, el mundo podrá creer que tú me has enviado…” (Juan 17,21)
ORACION
Señor, tú nos has bendecido con el don de la fe y nos has llamado a ser parte y miembro de tu Iglesia. Bendícenos también con el poder que nos conducen al entendimiento y la paz, y nos ayudan a brindar al mundo tu salvación en el testimonio .
La historia de siempre, cuando se levanta un edificio nunca faltan los críticos, el dinero que han invertido, que el diseño es demasiado moderno y no encaja en el ambiente y con los otros edificios. En Escocia levantaron el edifico del parlamento y vinieron todas esas críticas, pero tenía un diseño que los críticos ni se dieron cuenta, y era que en vez de los parlamentaros verse las espalda estaba dispuesto en forma circular. Y el arquitecto comentó: “ que ese lugar lo había diseñado así “para que los parlamentarios aprendieran cómo estar juntos…”.
Esa no fue la experiencia de Pablo en Jerusalén y en Cesarea, donde ahora está preso. Aquellos tribunales no fueron lugares donde el aprender a estar juntos se pudiera aprender. Los partidos religiosos cayeron inmediatamente en peleas y discusiones, y Pablo defiende el hecho de la resurrección de Jesús. Aprovecha toda oportunidad para evangelizar. Y los dirigentes de los distintos grupos religiosos mostraron cómo estaban divididos en las cuestiones fundamentales y centrales de la fe. En lo cual no hay nada nuevo. Cuando la gente se reúne para tratar un tema, es lo más común y corriente que termine en peleas y discusiones.
La oración de Jesús debe ayudarnos a los creyentes a entender el arte de la unidad. Dije, “el arte de la unidad…” Y esto no es nada simple. Las virtudes más difíciles de encontrar entre los humanos y creyentes son, el control de sí mismo, la paciencia y la tolerancia. Pero son las únicas efectivas Si las personas tenemos que convencernos de algo, es por la aceptación que hacemos de las personas, no de sus opiniones e ideas y sentimientos. Lo que decía el arquitecto, aplicado ahora a la iglesia, “este es el lugar donde aprendemos a estar juntos y a aprender juntos.”
Punto importante en la primera de hoy, es la segunda vez que Pablo habla como un prisionero. Pablo el hombre sincero y honesto acepta el consejo de Santiago y va al templo. Se salva porque el tribuno romano actúa inteligentemente y lo arranca de las manos de los judíos y le permitirle hablar a la muchedumbre, pero, por poco le cuesta al vida. Pablo le descubre al tribuno que es ciudadano romano por nacimiento y al día siguiente el tribuno le permite hablar ante los líderes religiosos. Y Pablo, conocedor de los grupos religiosos juega a propósito con el tema de la resurrección de los muertos que los fariseos afirman pero lo saduceos niegan. Los fariseos, no siguiendo el famoso consejo de Gamaliel “déjenlos tranquilos que si esto es de los hombres se vendrá abajo, pero si es de Dios, cuidado, no sea que se opongan a Dios…” Los fariseos de alían con Pablo y en contra del adversario común, los saduceos. Para los judíos lo importante es defender la identidad nacionalista y les lleva al punto de una abierta rebelión contra Roma. AL final todo esto llevará a la destrucción de la ciudad. Pero Pablo es consolado, esto será oportunidad para que dé testimonio de Cristo en Roma. Es el gran testigo en Jerusalén y lo será en el corazón del mundo, Roma. Lo cual testifica lo que cada día les repito, la Iglesia, y la comunidad de la Esperanza y cada uno de nosotros tenemos una misión, ser evangelizadores, testigos de la resurrección de Cristo, con nuestras vidas. De lo contrario haremos de la iglesia un museo.
En el evangelio, la tercera parte de la oración sacerdotal de Jesús amplia el horizonte. Antes había invocado al Padre por sí mismo “glorifícame…” y luego por la comunidad de los discípulos. Ahora se extiende a rezar por todos los futuros creyentes. Hay una oración por la unidad “que ellos sean uno, como nosotros somos uno, yo en ellos y tú en mí….” ; la oración por la salvación… “no solo ruego por ellos sino por todos los creerán en mi por su palabra… (¡distinto del ambiente de Jerusalén como vemos en de la primera lectura!) Por eso Jesús pide por la unidad en la fe y en el amor. Esto tiene su origen “en lo mismo que…” es decir, en la co-presencia del Padre y el Hijo, y por la profunda unión entre ellos, fundamento y modelo de la comunidad de los creyentes. En ese ambiente todos, todos “se hacen uno…” en la medida en que acogen a Jesús y creen en su palabra.
Este ideal, inspirado en la unión entre las personas divinas, encierra para la comunidad cristiana una vigorosa llamada a la fe y es signo de aceptar la misma misión de Jesús. La unidad entre Jesús y la comunidad cristiana se representa así como una inhabitación: “yo en ellos y tú en mi…” (23) En Cristo por lo tanto se realiza el perfeccionamiento hacia la unidad. Para los creyentes del futuro, pide lo mismo el cumplimiento de la promesa a los discípulos (24) “que estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque tú me amaste antes de la creación del mundo…” La unidad, fuente del amor, tiene lugar, no obstante las situaciones que vivamos. La “prueba” de que Jesús no es un charlatán, ni uno de tantos profetas, sino el enviado de Dios, es la fraternidad entre los discípulos, y ahora en el creyente, por medio de la presencia interior del Espíritu de Jesús. Y esto es el signo por excelencia del origen divino del cristianismo. Construir la fraternidad es el anuncio más autorizado y seguro de la resurrección de Cristo… “para que el mundo crea que tú me has enviado…”
ORA Y REFELXIONA y vive la Palabra: “Que también ellos estén unidos a nosotros; de este modo, el mundo podrá creer que tú me has enviado…” (Juan 17,21)
ORACION
Señor, tú nos has bendecido con el don de la fe y nos has llamado a ser parte y miembro de tu Iglesia. Bendícenos también con el poder que nos conducen al entendimiento y la paz, y nos ayudan a brindar al mundo tu salvación en el testimonio .
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