Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 30 de junio de 2007

LECTURAS

TIEMPO ORDINARIO 2007
Génesis 18,1-15; Salmo de Lucas 1,45-55; Mateo 8,5-17


No es para reírse.

Es muy común entre comediantes agarrarse con grupos de personas, y hacer de ellos objetos de repetidos chistes, para que la gente se ría. Una de los grupos más comunes de esto es por ejemplo, las suegras. Es difícil explicar porqué las han escogido o son objeto de chistes, tal vez sea porque toda vida nueva, que siempre el Señor nos ofrece, tenga su precio y cierta incomodidad. Tal vez esa es la razón por la que Sarai se ríe hoy en el relato del Génesis, cuando escucha a los tres misteriosos personajes anunciarle a Abram que va a tener un hijo, a la edad de noventa y nueve años.

También encontramos cierta inquietud en el encuentro de Jesús y el centurión: el maestro ambulante encuentra a un soldado del ejército que ocupa el país, y éste le suplica a Jesús. Lo que es más el centurión muestra un tremendo respeto y conoce que Jesús puede dar órdenes a distancia y ser obedecido. Jesús por otro lado se siente “admirado” de la profundidad de fe que encuentra en el centurión. Más que eso, el centurión es alabado sobre los judíos pro su fe. Y la suegra de Pedro también es curada, y podemos ver que Pedro se siente complacido con la curación de su suegra.

Dios siempre trae vida nueva al mundo. Lo sabemos aunque lo olvidamos, los caminos de Dios no son nuestros caminos, y vamos a encontrar que esto sucede contrario a lo que ordinariamente esperamos. ¿Cuál es la vida nueva que Dios nos ofrece hoy y que él desea darnos, nos reiremos de esto?

La liturgia nos ofrece una página bellísima donde se unen: la visita de la divinidad y la promesa de un hijo a una pareja estéril. (ver Jueves 13,8) La promesa es fruto del regalo de la hospitalidad ofrecida a tres misteriosos personajes. Lo difícil es establecer la relación de estas figuras con Yavhé. Los intérpretes judíos y cristianos ha intentado comprender la razón de que el texto hable “unas veces de tres hombres…” y otras de un solo, o de Dios. La tradición judía identifica a los tres hombres con tres ángeles cada uno con una función específica: Gabriel anuncia el nacimiento de Isaac, Miguel la destrucción de Sodoma y Gomorra y Rafael cura a Abram después de la circuncisión. De todos modos los ángeles son manifestación de Yavhé, una manifestación que ha sido leída con facilidad en clave cristiana como una velada anticipación del misterio trinitario.

La primera parte del relato muestra a Abram como modelo de hospitalidad, pero el centro de atención se encuentra en la segunda parte (9-16) que está centrada en la risa de Sarai ante la promesa de un hijo. En efecto Sarai ante el imposible nacimiento proyectado por Dios, cuando han desaparecido las condiciones humanas que lo harían posible, se muestra incrédula. Su escepticismo la convierte en figura del creyente que ante el misterioso obrar de Dios, puesto como se afirma (14) ¿Hay algo imposible para el Señor?” El “sí” de Dios choca con la mentira de la creatura que no solamente no cree sino que tiene miedo de asumir la responsabilidad de sus propios actos ante Dios y entonces, como un niño, miente.

El relato tiene sus pasos, comienza con la visita de Dios al hombre, una visita portadora de vida precisamente a un lugar en el que faltaba la fecundidad, prosigue con la mentira del hombre, que no sabe abrirse al don de manera espontánea. Y termina haciendo oír, exactamente un año después, la risa clara del pequeño Isaac, casi para recordar que Dios es magnánimo y mantiene su palabra sonriendo ante la incredulidad del hombre.

EL evangelio trae la curación del siervo del centurión, y el milagro pone de relieve la condición necesaria para que Dios obre: la fe.. El oficial sabe lo que es obedecer a una palabra, orden y cree que Jesús tiene autoridad para sanar también distancia. “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero di una sola palabra…” Estas palabras siguen resonando en la boca de los creyentes, llamados a acoger al Señor como huésped en el misterio eucarístico. Jesús exalta esta actitud de humilde y de fe, y acepta llevar a cabo lo que se le pide, afirmando que la fe anula toda distinción entre paganos y judíos. Añade aún que todos los que no crean en el Hijo del hombre, aun perteneciendo a la raza de Abraham serán excluidos del Reino.

Luego viene el episodio de la suegra de Pedro. Se trata de una mujer, por lo tanto, de la tercera categoría de personas excluidas del la plena partici-pación en el culto de Israel. Jesús entra en la casa coge a la suegra de Pedro por la mano y la sana. Y es sorprendente el hecho de que se levanta de la cama para servir de inmediato.. Esto para algunos intérpretes nos ayuda a comprender que, con Jesús, ha cambiado el culto: también la mujer puede ofrecer un servicio personal y directo al Señor. Ha sido curada, en efecto, para servir a los hermanos.
El pasaje termina diciendo “que Jesús curó a todos…” Su autoridad es absoluta, cura con una sola palabra con un simple contacto a todo hombre, idóneo para servir al Señor, algo que es consecuencia del hecho de que Jesús se hizo cargo de nuestros males en la cruz. Quien ama carga con el mal del amado. ¿Y quién nos ha amado más que Jesús?

Las palabras del Génesis: “¿Hay algo imposible para el Señor…?” son las palabras del Evangelio. Lucas nos la recuerda en el momento de la anunciación. Nuestro deseo sincero de adherirnos al Señor, de creer en él, se queda siempre corto comparado con la imprevisible iniciativa de Dios. Abrahán, padre de los creyentes, levanta los ojos y acoge con premura la inesperada visita de tres misteriosos personajes. Y Dios entra en la tienda del nómade y se deja hospedar. Un día, con el correr del tiempo, volverá a estar entre los hombres, pero deberá nacer en un establo. Abrahán lo acoge y prepara una comida y se la sirve. El mismo Dios se ofrecerá un día a los hombres el Pan verdadero bajado del cielo. El los hace reposar a la sombra de un árbol, un día el Padre nos hará reposar debajo del árbol de la cruz; nos dará otro Isaac, nacido de una Madre virgen… ¿Hay algo imposible para el Señor?

ORA Y REFLEXIONA: repite y vive la Palabra hoy: “Proclama mi alma la grandeza del Señor y exulta mi espíritu en Dios, mi salvador.” (Lucas 1,46)

ORACION
Dios querido, enséñanos a ser generosos como Abrahán, llenos de humor como Sara, fieles como el centurión, preparados a esperar en otros, como la suegra de Pedro, la curación que viene de ti. Amén

Génesis 18,1-15;
Yavhé se presentó a Abraham junto a los árboles de Mambré mientras estaba sentado a la entrada de su tienda, a la hora más calurosa del día.

Heb 13,2
Gén 15,4
Al levantar sus ojos, Abraham vio a tres hombres que estaban parados a poca distancia. En cuanto los vio, corrió hacia ellos y se postró en tierra, 3 diciendo: «Señor mío, si me haces el favor, te ruego que no pases al lado de tu servidor sin detenerte. 4 Les haré traer un poco de agua para que se laven los pies y descansen bajo estos árboles. 5 Les haré traer un poco de pan para que recuperen sus fuerzas, antes de proseguir su viaje, pues creo que para esto pasaron ustedes por mi casa.» Ellos respondieron: «Haz como has dicho.»
Abraham fue rápidamente a la tienda, donde estaba Sara, y le dijo: «¡De prisa, tres medidas de harina! amásala y haz unas tortas.» Luego él mismo corrió al potrero, tomó un ternero tierno y bueno y se lo entregó a un muchacho para que lo preparara inmediatamente. Luego buscó requesón, leche y el ternero ya cocinado y se lo presentó a ellos. El se quedó de pie a su lado, bajo el árbol, mientras comían. Entonces le preguntaron: «¿Dónde está Sara, tu esposa?» El les respondió: «Está dentro, en la tienda.» El otro le dijo: «Dentro de un año volveré por aquí, y para entonces Sara, tu mujer, tendrá un hijo.»
10 Sara estaba escuchando a la entrada de la tienda, a la espalda del que hablaba.

Gén 17,17
Rom 9,9
Abraham y Sara eran ancianos, bien entrados en años, y ella no tenía ya lo que le pasa ordinariamente a las mujeres. Sara se rió, mientras pensaba: «Cuando yo estoy seca, ¿voy a tener placer, con un marido tan viejo?» Pero Yavé dijo a Abraham: «¿Por qué se ha reído Sara? ¿Por qué ha dicho: Cómo voy a tener un hijo ahora que soy vieja?

Jer 32,17
Mt 19,26
Lc 1,36
Heb 11,11
¿Hay acaso algo imposible para Yavé? Pues bien, volveré a visitarte dentro de un año, y para entonces Sara tendrá un hijo.»
Sara trató de defenderse, pues tuvo miedo, y dijo: «Yo no me he reído.» Pero él contestó: «Cierto que te has reído.»

Salmo de Lucas 1,45-55;
María dijo entonces:
Lc 1,20
Jn 20,29
1Sam 2,1
46 Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
Lc 1,25
1Sam 1,11
porque se fijó en su humilde esclava,
Lc 1,25
1Sam 1,11
48 y desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz.
El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí:
49 ¡Santo es su Nombre!
Muestra su misericordia siglo tras siglo
Is 57,15
Sal 103,17
Sal 111,9
Is 57,15
Sal 103,17
50 a todos aquellos que viven en su presencia.
Job 12,19
Dio un golpe con todo su poder:
Job 12,19
5deshizo a los soberbios y sus planes.
Ez 21,23
Sal 113,7
Derribó a los poderosos de sus tronos
Ez 21,23
Sal 113,7
52 y exaltó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos
53 y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su siervo,
54 se acordó de su misericordia,
Miq 7,20
Sal 18,51
como lo había prometido a nuestros padres,
Miq 7,20
Sal 18,51
55 a Abraham y a sus descendientes para siempre.

Mateo 8,5-17

EN aquel tiempo al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, suplicándole: «Señor, mi muchacho está en cama, totalmente paralizado, y sufre terriblemente.» Jesús le dijo: «Yo iré a sanarlo.»
Lc 5,8
El centurión contestó: «Señor, ¿quién soy yo para que entres en mi casa? Di no más una palabra y mi sirviente sanará. 9 Pues yo, que no soy más que un capitán, tengo soldados a mis órdenes, y cuando le digo a uno: Vete, él se va; y si le digo a otro: Ven, él viene; y si ordeno a mi sirviente: Haz tal cosa, él la hace.»
Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe.
Lc 13,29
Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos,
Lc 13,28mientras que aquellos a quienes se destinaba el Reino serán echados a las tinieblas de afuera: allí será el llorar y rechinar de dientes.»

viernes, 29 de junio de 2007

LECTURAS

Hechos 12,1-11;

Por aquel tiempo el rey Herodes decidió apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos.
Hizo matar a espada a Santiago, hermano de Juan,
y, al ver que esto agradaba a los judíos, mandó detener también a Pedro: eran precisamente los días de la fiesta de los Panes Ázimos. Des pues de detenerlo lo hizo encerrar en la cárcel bajo la vigilancia de cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno, pues su intención era juzgarlo ante el pueblo después de la Pascua. 5 Y mientras Pedro era custodiado en la cárcel, toda la Iglesia oraba incesan-temente por él a Dios.
Llegaba el día en que Herodes iba a hacerlo comparecer; aquella misma noche Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, y otros guardias custodiaban la puerta de la cárcel. De repente la celda se llenó de luz: ¡estaba el ángel del Señor! El ángel tocó a Pedro en el costado y lo despertó diciéndole: «¡Levántate en seguida!» Y se le cayeron las cadenas de las manos. El ángel le dijo en seguida: «Ponte el cinturón y las sandalias.» Así lo hizo, y el ángel agregó: «Ponte el manto y sígueme.»
Pedro salió tras él; no se daba cuenta de que lo que estaba ocurriendo con el ángel era realidad, y todo le parecían visiones. Pasaron la primera y la segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió sola. Salieron y se metieron por un callejón, y de repente lo dejó el ángel.
Entonces Pedro volvió en sí y dijo: «Ahora no cabe duda: el Señor ha enviado a su ángel para rescatarme de las manos de Herodes y de todo lo que proyectaban los judíos contra mí.»

Salmo 34,13-19;

¿Cuál es el hombre que anhela vivir
y desea gozar días felices?
Guarda tu lengua del mal
tus labios de palabras mentirosas.
Apártate del mal y haz el bien,
busca la paz y ponte a perseguirla.
El Señor aparta su cara de los malos
y borra de la tierra su recuerdo.
Pero tiene puestos sus ojos en los justos
y sus oídos pendientes de sus clamores.
En cuanto gritan, el Señor escucha,
y los libra de todas sus angustias.
El Señor está cerca del corazón deshecho
y salva a los de espíritu abatido.

2 Timoteo 4,4,6-8;

Hermano: En cuanto a mí, estoy a punto de sacrificar mi vida y se acerca el momento de mi partida. He combatido el buen combate, he terminado mi carrera, he guardado lo que me confiaron.
Sólo me queda recibir la corona de toda vida santa con la que me premiará aquel día el Señor, juez justo; y conmigo la recibirán todos los que anhelaron su venida gloriosa.
El Señor estuvo conmigo llenándome de fuerza, para que el mensaje fuera proclamado por medio de mí y llegara a oídos de todos los paganos; y quedé libre de la boca del león.
El Señor me librará de todo mal y me salvará llevándome a su reino celestial. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


Mateo 16,13-19

Jesús se fue a la región de Cesarea de Filipo. Estando allí, preguntó a sus discípulos: «Según el parecer de la gente, ¿quién es este Hijo del Hombre?» Respondieron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías o Jeremías, o alguno de los profetas.»
Jesús les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» 16 Pedro contestó: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.» Jesús le replicó: «Feliz eres, Simón Barjona, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos.
Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer.
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.»

HOMILIA Y ORACION

FIESTA DE LOS SANTOS APOSTOLES PEDRO Y PABLO
Pedro y Pablo los “príncipes”, es decir, los primeros en la Iglesia.

Si nos fijamos en la historia, estamos en los años 41-44 y Pedro como Jesús es arrestado durante los días de la Pascua judía y encarcelado. Lucas nos hace comprender la suerte que hubiera correspondido a Pedro si el Señor no hubiera intervenido con un milagro, die Lucas “para presentarlo ante el pueblo después de la Pascua…”. La grandeza de la liberación de Pedro, toda ella es obra de Dios, hasta tal punto que los cristianos no podían dar crédito a sus ojos. Es interesante seguir todo el proceso de la liberación, por un lado Pedro duerme en la cárcel y luego Pedro y el ángel caminan mientras las puertas se abren fácilmente a su paso, cuando el ángel desaparece, Pedro cae en la cuenta, “Ahora me doy cuenta de que el Señor ha enviado a su ángel para librarme de Herodes y de las maquinaciones que los judíos habían tramado contra mi…”y se reúne con la iglesia que está orando por él. Para Lucas ésta es la Pascua de Pedro, la liberación definitiva del mundo judío, y la liberación de la cabeza de los apóstoles se convierte en signo concreto de la salvación que deben llevar a los paganos.

En la Segunda Carta a Timoteo, el texto que leímos nos ofrece el testamento de Pablo que siente ahora próxima su muerte. Nos muestra el estado de ánimo de Pablo: se siente solo, abandonado por los hermanos, pero no víctima, porque tiene la mente tranquila y el Señor está con él. Ha conservado la fe y la vocación misionera, en fidelidad al mandato recibido. Es consciente “de que ha combatido el buen combate, y ha concluido su carrera…” (7) Quiere morir como un luchador, tal como ha vivido, consciente de haberse entregado por completo a Dios y a los hermanos. Es consciente también de que ahora le espera la victoria prometida al siervo fiel y, también a todos los que “esperan con amor su venida gloriosa…” (8) El texto que leímos termina subrayando los sentimientos del apóstol, su amor por la causa del evangelio, su imitación de la persona de Cristo, y su conciencia de haber llevado a cabo la obra de salvación con los gentiles, a la que había sido llamado por el Señor. (17)

La confesión de Pedro es un texto de gran importancia para el cris-tianismo y se compone de dos pares: la respuesta de Pedro sobre el mesianismo de Jesús (13-16) y la promesa del primado (17-19) Por lo que respecta a la pregunta que Jesús dirige a los discípulos, podemos subrayar dos puntos de vista: el de los hombres (13) “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?" Y el de Dios (15) En la respuesta de Pedro a la pregunta: “Y ¿vosotros quién decía que soy yo?”

La gente opina de él que es un profeta, una persona extraordinaria (14). La opinión e los Doce la expresa Pedro, confiesa que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios (16). Ahora bien esa revelación es obra exclusiva del Espíritu Santo, “porque eso no te lo ha revelado ningún mortal, sino mi Padre, que está en el cielo…” (17). A causa de esta confesión, Pedro será la roca sobre la que edificará Jesús su Iglesia. A Pedro y sus sucesores les ha sido confiada una misión única en la Iglesia: ser el fundamento visible de una realidad invisible que es Cristo resucitado. El poder especial otorgado por Jesús a Pedro, expresado en la metáfora de las llaves, del “atar” y el “desatar” (19) indica que tendrá autoridad para prohibir y permitir en la Iglesia.

La Iglesia celebra hoy, a través de estos dos apóstoles su fundamento apostólico, mediante el cual se apoya directamente en la piedra angular que es Cristo. (Efesios 2,19ss) Pedro y Pablo son los fundadores de nuestra fe; a partir de ellos se establece el diálogo entre institución y carisma, a fin de progresar en el camino de la vida cristiana.

EL pescador de Galilea, empezó su extraordinaria aventura siguiendo al Maestro de Nazaret, primero en Judea y, a continuación, tras su muerte, hasta Roma. Pedro continúa siendo, en los obispos de Roma, la “roca” y el centro de la unidad sobre la que Cristo edificó su Iglesia.

Pablo de Tarso, el apóstol de los gentiles, se convirtió de perseguidor de Cristo en celoso misionero de Evangelio. Atrapado en el amor al Señor, Cristo llegó a ser para él la única pasión (2 Corintios 5,14) hasta el punto de decir: “Ya no vivo yo, Cristo es quien vive en mí.” (Gálatas 2,20). El mensaje, la evangelización de estos dos columnas de la Iglesia no se apoya en un mensaje intelectual, sino en una práctica profunda, sufrida y atestiguada con la Palabra de Jesús. San Agustín dice de esta fiesta: “En un solo día celebramos el martirio de los dos apóstoles. Es que ambos eran en realidad una sola cosa, aunque fueran martirizados en días diversos. Primero lo fue Pedro, luego Pablo. Celebramos la fiesta del día de hoy, sagrada para nosotros por la sangre de los apóstoles. Procuremos imitar su fe, su vida, sus trabajos, sus sufrimientos, su testimonio y su doctrina.

ORA Y REFLEXIONA: repite hoy con frecuencia orando con Pedro y Pablo: “El Señor me asistió y me confortó.” (2 Timoteo 4,17)

ORACION:
Dios y Padre nuestro hoy celebramos las fiestas de los apóstoles, Pedro y Pablo, seres humanos débiles como nosotros. Llénanos de tu amor, para que nuestras debilidades se puedan transformar en nuestra fortaleza para proclamar tu evangelio a todo el mundo, como Pedro y Pablo. Amén.

jueves, 28 de junio de 2007

LECTURAS

TIEMPO ORDINARIO
Jueves de la Duodécina Semana

Génesis 16,1-12

Saray, esposa de Abram, no le había dado hijos, pero tenía una esclava egipcia que se llamaba Agar.
Y dijo Saray a Abram: «Ya que Yavé me ha hecho estéril, toma a mi esclava y únete a ella, a ver si yo tendré algún hijo por medio de ella.» Abram hizo caso a las palabras de su esposa.
Abram llevaba diez años viviendo en Canaán, cuando su esposa Saray tomó a su esclava Agar y se la dio a su esposo Abram por mujer.
Abram, pues, se unió a Agar, y quedó embarazada. Al notarse Agar en ese estado, comenzó a despreciar a su señora, quien dijo a Abram: «Que esta ofensa recaiga sobre ti. Yo te entregué a mi esclava por mujer, y cuando se ve embarazada, me pierde el respeto. Juzgue Yavé entre tú y yo.»
Abram le contestó: «Ahí tienes a tu esclava, haz con ella como mejor te parezca.» Y como Saray la maltratara, ella huyó.
La encontró el Angel de Yavé junto a una fuente de agua en el desierto (la fuente que hay en el camino de Sur), y le dijo: «Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas?»
Ella contestó: «Estoy huyendo de Saray, mi señora.» Le replicó el Angel del Señor: «Regresa donde tu señora y ponte a sus órdenes con humildad.» El Angel de Yavé añadió: «Multiplicaré de tal manera tu descendencia, que no se podrá contar».
Y el Angel le dijo: «Mira que estás embarazada y darás a luz a un hijo, al que pondrás por nombre Ismael, porque Yavé ha considerado tu miseria. 12 El será un potro salvaje: él contra todos y todos contra él, y plantará su tienda frente a sus hermanos.»


Salmo 105,1-5

Aleluya! Den gracias al Señor porque él es bueno, porque su amor perdura para siempre.
¿Quién contará las hazañas del Señor y hará que oigamos toda su alabanza?
¡Felices los que respetan el derecho y practican la justicia en todo tiempo!
Acuérdate de mí, Señor, tú que amas a tu pueblo, que tu visita traiga tu salvación. ¡Que veamos la dicha de tus elegidos, nos alegremos con el gozo de tu pueblo y nuestro orgullo sea el de tu familia!

Mateo 7,21-29

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.
Aquel día muchos me dirán: ¡Señor, Señor!, hemos hablado en tu nombre, y en tu nombre hemos expulsado demonios y realizado muchos milagros.
Entonces yo les diré claramente: Nunca les conocí. ¡Aléjense de mí ustedes que hacen el mal!
Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra aquella casa, pero la casa no se derrumbó, porque tenía los cimientos sobre roca. Pero dirán del que oye estas palabras mías, y no las pone en práctica: aquí tienen a un tonto que construyó su casa sobre arena.
Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra esa casa: la casa se derrumbó y todo fue un gran desastre.»
Cuando Jesús terminó este discurso, la gente estaba admirada de cómo enseñaba, porque lo hacía con autoridad y no como sus maestros de la Ley.

HOMILIA Y ORACION


¿Edificados en la roca?

Hay un libro que se basa en un slogan: “Los hombres son de Martes y la mujeres de Venus.” No importa lo que pensemos del libro pero esa afirmación nos puede ser útil, en que nos recuerda las dificultades de comunicación entre los sexos en el matrimonio.

En la lectura de hoy del Génesis, Sarai está tratando de complacer a Abram, a quien se le ha dicho repetidas veces que tendrá un hijo y descendientes más numerosos que las estrellas del cielo. Por eso ella sugiere de una manera noble y generosa, de que debe tomar a Agar como segunda esposa. Y lo inevitable sucede, Agan concibe y desprecia a Sarai. Y ésta dirige todo su enojo a Abram quien dirige la culpa en Agar, y lo cual causa que Agar huya ante de los malos tratos de Sarai. Y todo parece suceder como acontece en una familia infeliz Pero Dios trabaja detrás de las bambalinas, como decimos, y lo sabemos porque Agar encuentra en el desierto a un ángel. Y ésta vuelve y dará a luz a un gran jefe, el padre de los árabes, y es la razón porque los musulmanes reverencia a Abram; y mucho más tarde es Sarai la que tiene un hijo, a quien le pone el nombre de Isaac, porque Dios está al mando de todas las cosas.

Y ¿nosotros qué? Todos tenemos nuestras propias fragilidades pero nos olvidamos que en ellas trabaja Dios. Nuestra responsabilidad, en palabras del Evangelio de hoy, es levantar una casa sobre la roca. Cuando la casa tiene esa base sólida, entonces, no importa que, ni los fracasos en las comunicaciones, ni los problemas o tensiones en la familia, nada la puede sacudir.
En el relato del Génesis se juntan dos cosas, un rico material tradicional y una interpretación teológica, es decir, una lectura de la historia desde el punto de vista de Dios que denuncia un celo excesivo a la hora de ver realizada la promesa de darle una descendencia, promesa hecha por Dios a Abram. En efecto ante el retraso del cumplimiento, Sarai, obtiene el consentimiento para tener un hijo por medio de su esclava. Esto estaba previsto en el código de Hammurabi, y desde el punto de vista humano, no hubiera habido nada que objetar, pero, lo que el autor quiere sacar a la luz es que la promesa tiene que ser cumplida por Dios mismo, sin plan o embrollos humanos. Agar se enorgullece por su condición ante Sarai, pero ésta la maltrata hasta hacerla huir. Sartai al afirmar: “la injusticia cometida conmigo te concierne…” se dirigía a Abram porque de él dependía la solución jurídica del asunto. El ángel del Señor encuentra a Agar en el desierto la invita a volver y a permanecer sometida, por otra parte el nombre de Ismael significa “Dios ha escuchado…” y el niño se convertirá en un indómito habitante del desierto.. Dios aunque protege a Ismael, no lo considera el hijo de la promesa. Al hombre se le pide una fe absoluta en la Palabra del Señor, una palabra que se cumplirá “en el tiempo que él mismo ha fijado…” (21,2) por consiguiente, no sólo es preciso creer en Dios, sino a aceptar asimismo las maneras dispuestas por él para el cumplimiento de su promesa.

El evangelio comienza mostrándonos a Jesús muy exigente; no basta con decir, también es preciso cumplir la voluntad del Padre que pide santificación en el amor, como dice el profeta Oseas 6,6: “Misericordia quiero y no sacrificios…” Jesús no reprocha la simple incoherencia, lo que Jesús denuncia es la autosuficiencia de quien se considera una persona de bien, porque dice, “Señor, Señor…” sin que Jesús sea en realidad el Señor de su vida.
Luego escuchamos la parábola de la casa construida sobre la roca como ilustración de la actitud del verdadero creyente, es decir, del que pone en práctica la palabra que ha escuchado. Seremos necios o sensatos según dónde pongamos los cimientos de nuestro edificio espiritual. El que los ponga en la arena se verá arrollado por las tempestades. Sólo el que construye en la roca de la Palabra, el que va edificando su vida días tras día, podrá construir su morada en un lugar de encuentro con Dios y con los hermanos. Vemos la admiración de la multitud ante las enseñanzas de Jesús, que no se basa, como los rabinos, en una tradición anterior, sino que tiene en sí mismo la autoridad de Dios y lleva a cabo aquello para lo que Dios lo ha enviado (Isaías 55,11)

“Hacer la voluntad de mi Padre que está en el cielo…” es que pongamos en práctica la Palabra de Jesús; más aún que nos convirtamos nosotros mismos en la Palabra acogiéndola, custodián-dola en nosotros dejándonos transformar por su secreto dinamismo interior. Y esto es un proceso lento. San Benito decía algo respecto de eso: “No hemos de querer que nos llamen santos antes de serlo…” Podemos forzar el tiempo, decir una cantidad de palabras hermosas que nos ilusionen a nosotros mismos y a los otros. El Señor crucificado se pone en silencio ante la mirada de nuestro corazón para recordarnos que no podemos hacer trampas con Dios. Tampoco podemos encontrar astucias o atajos. Suyo es el proyecto, suyos son el tiempo y la manera. A nosotros nos corresponde el humilde reconocimiento en nuestra vida diaria, de su santidad, de su amor, que como dice Pablo “nos elegido antes de la creación para se santos e inmaculados en su presencia…” (Efesios 1,4)

ORA Y REFLEXIONA: repite y vive hoy la Palabra de Dios: “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica…” (Lucas 11,28)

ORACION
Señor, enséñanos hoy y siempre a construir nuestra casa en la roca de tu palabra, para que entre los alegrías y las tristezas de nuestra vida, podamos sentir la paz que deseas darnos. Amén

miércoles, 27 de junio de 2007

LECTURAS

TIEMPO ORDINARIO
Miércoles de la Duodécima Semana

Génesis 15,1-12 y 17-18;

Después de estos sucesos, Yavé dirigió su palabra a Abram en una visión, y le dijo: «No temas, Abram, yo soy tu escudo. Tu recompensa será muy grande.» Abram respondió: «Señor Yavé, ¿qué me quieres dar? Soy un hombre sin hijos, y todo lo que poseo pasará a Eliezer de Damasco. 3 Ya que no me diste descendencia, tendré por heredero a uno de mis sirvientes.»
Entonces le llegó una palabra de Yavé: «Tu heredero no será Eliezer, sino un hijo tuyo, nacido de tu propia carne y sangre.»
Yavé lo sacó afuera y le dijo: «Mira al cielo y cuenta las estrellas, si puedes. Así será tu descendencia.»
Y creyó Abram a Yavé, el que lo tuvo en adelante por un hombre justo. 7 Yavé le dijo: «Yo soy Yavé, que te sacó de Ur de los Caldeos, para entregarte esta tierra en propiedad.»
Abram le preguntó: «Señor, ¿en qué conoceré yo que será mía?» Le contestó: «Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres años, y también una paloma y un pichón.»
Abram trajo todos estos animales, los partió por mitad, y puso una mitad frente a la otra; las aves no las partió. 11 Las aves rapaces se lanzaban sobre la carne, pero Abram las ahuyentaba.
Cuando el sol estaba a punto de ponerse, Abram cayó en un profundo sueño y se apoderó de él un terror y una gran oscuridad.
Cuando el sol ya se había puesto y estaba todo oscuro, un horno humeante y una antorcha ardiendo pasaron por medio de aquellos animales partidos. 18 Aquel día Yavé pactó una alianza con Abram diciendo: «A tu descendencia daré esta tierra desde el torrente de Egipto hasta el gran río Eufrates.”

Salmo 104,1-4 y 6-9;

Bendice al Señor, alma mía!
¡Eres muy grande, oh Señor, mi Dios,
vestido de gloria y majestad,
envuelto de luz como en un manto!
Tú despliegas los cielos como un toldo,
construyes sobre las aguas tu piso alto.
Tú haces tu carro de las nubes
y avanzas en alas de los vientos.
Tomas de mensajeros a los vientos
y como servidores un fuego en llamas.
La cubres con el manto de los océanos,
las aguas se han detenido en las montañas.
Ante tu amenaza emprenden la fuga,
se precipitan a la voz de tu trueno;
suben los montes, bajan por los valles
hasta el lugar que tú les señalaste;
pusiste un límite que no franquearán,
para que no vuelvan a cubrir la tierra.


Mateo 7,15-20

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuídense de los falsos profetas: se presentan ante ustedes con piel de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.
Ustedes los reconocerán por sus frutos. ¿Cosecha rían ustedes uvas de los espinos o higos de los cardos?
Lo mismo pasa con un árbol sano: da frutos buenos, mientras que el árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como tampoco un árbol malo puede producir frutos buenos.
Todo árbol que no da buenos frutos se corta y se echa al fuego. Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras.

HOMILIA Y ORACION

Confiando en Dios

Un alpinista cayó al precipicio y alcanzó a último momento agarrarse de una rama y quedó suspendido en el aire y en su desesperación gritó: “Por favor, Dios, si hay alguien ahí arriba que me ayude.” Y Dios le respondió: “Déjate caer que yo te agarraré cuando vayas cayendo.” Y Luego de una larga pausa el hombre preguntó: “¿No hay otro por ahí arriba?”

En la historia de hoy, Abram por un momento pierde la fe en conseguir un hijo. Y Dios le contesta y lo invita contar las estrellas del cielo si puede…” para que considere el número de sus descendientes. Porque es Dios quien habla, Abram cree, y esto es todo lo que se exige de él. A pesar de la manera de hablar de Jesús acerca de los árboles buenos y malos se puede confiar que Dios siempre dará la posibilidad de frutos buenos. Y nosotros podemos, como lo hace Abram, poner nuestra confianza en Dios.

Al acercarnos en el calendario a la mitad del año será bueno que nos examinemos cómo anda nuestra confianza en Dios. ¿Dónde faltamos a esa confianza? Luego podemos pedirle que afirme nuestra fe de que Dios oirá nuestra oración.

Nos encontramos en la primera lectura ante un texto en que se unen distintas tradiciones muy antiguas, que usan imágenes antiguas, se narra las condiciones del pacto entre Dios y Abram, alianza que tendrá su continuación en Moisés y encontrará su forma definitiva en Cristo.
Se nos presenta a Abram como un profeta al que Dios le revela su palabra en visión. El oráculo de salvación, “No temas…” contiene la seguridad de la promesa divina “Yo soy tu escudo…” y una promesa, “Tu recompensa será muy grande…” Abram portador de la promesa vive en una situación muy precaria que parece anular la misma promesa: no tiene hijos y ha sido probado en su fe. Dios le responde prometiéndole un hijo y una descendencia numerosa. A Abram se le pide de nuevo que “salga”, para “ver” el signo que Dios le ofrece. En centro del capítulo está en “Creyó Abram y Dios lo tuvo en cuenta…” Abram cree, pero no en algo sino en alguien a Dios, el cual, como los sacerdotes delante de las víctimas de los sacrificios que se ofrecían “testifica su justicia…” “Todo ha sido cumplido como estaba mandado…” (Cristo hace esto en la cruz: “todo lo he cumplido…”) Hay todo un rito antiguo de juramento con el que Yavhé se compromete totalmente a favor de Abram,. Yavhé pasando entre las víctimas, pronuncia sobre sí una auto maldición, es decir, padecer la suerte de los animales descuartizados. Cuando se apaga el sol Abram entra en un sueño, como el de Adán cuando Eva fue creada. Es un estado de experiencia extraordinaria con el misterio inexpresable de Dios. También un gran terror se apodera de Abram, aparecen allí las aves rapaces, pero en medio de todo eso se proclama la fidelidad de Dios.

Las palabras de Jesús forma parte de conclusión del sermón del monte, contiene una invitación a los apóstoles a vivir en santidad y justicia, con una coherencia entre palabras y las obras, expresada a través de la imagen de los “frutos”, que se repite siete veces.

La invitación de Jesús a tener cuidado con los falsos profetas, no está dirigida aquí a los que dicen cosas equivocadas, sino más bien, como le gusta a Mateo (23,3) dirigidas a los que no hacen lo que enseñan a otros. Su simulación les hace parecer ovejas por fuera pero por dentro “son lobos rapaces…” Se trata aquí de los discípulos enviados por Jesús a representarle (10,41 y 23,24) a proclamar el evangelio, sin embargo como ocurría ya en el Antiguo Testamento, junto a los verdaderos enviados hay otros que son falsos (Ezequiel 22,27). Se nos da el método para reconocerlos: las obras buenas que realizan. En realidad el árbol se conoce por sus frutos. La vid y la higuera, árboles importantes en Israel, serán cortados si permanecen estériles, sólo quedará el árbol despojado y maldito de la cruz, del que se podrá coger el fruto justo y santo, el fruto bendito del seno de María.

Los frutos buenos que nos pide el Señor, ésos que pueden dar testimonio de la calidad del árbol que los produce, maduran sólo en la fidelidad constante del pacto que Dios ha establecido con nosotros. La primera y más importante alianza para nosotros es la bautismal, en virtud de la cual nos volvemos hijos del Padre y por consiguiente, decidimos renunciar al demonios, sus tenta-ciones y seducciones. Las aves rapaces del sacrificio de Abram, que tiene que luchar para espantarlas es anuncio de la insidia y tentación que se repite en todo intento humano de fidelidad a Dios. EL compromiso de conversión ha de ser, por lo tanto, custodiado y renovado continuamente, si queremos de verdad que Dios entre poderosamente en nuestra vida como luz y como fuego, y vuelva cada vez más sólido nuestro vínculo de amor con él. De lo contrario arriesgamos ser falsos profetas, gente que tiene en sus bocas palabras de Dios, pero no vive lo que cree, que dice pero no obra. Esto es la incoherencia de una falta de amor. En efecto, quien ama cumple la voluntad del amado. Ahora bien, no se trata de un compromiso nuestro, la fidelidad del amor y en el amor es un don que se obtiene de Dios, por medio de una oración humilde e insistente: “Pidan y recibirán…”

ORA Y REFELXIONA: repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: “Tus preceptos son una maravilla, por eso los observo….” (Salmo 118,129)


ORACION
Dios y Señor nuestro siempre estamos en creer y en no creer. Ayuda nuestra incredulidad, haznos firmes en la fe, para que como Abram, podamos dar buenos frutos para ti.

martes, 26 de junio de 2007

LECTURAS

TIEMPO ORDINARIO
Génesis 13,2- y 5-18;

Abram era muy rico, pues tenía animales, plata y oro.
También Lot, que iba con Abram, tenía rebaños, vacas y tiendas.
La tierra ya no les permitía vivir en un mismo lugar, pues sus rebaños eran demasiado grandes como para que estuvieran juntos.
Hubo una pelea entre los pastores del rebaño de Abram y los de Lot. (Los cananeos y los fereceos habitaban en el país en aquel tiempo).
Así pues, Abram le dijo a Lot: «Mira, es mejor que no haya peleas entre nosotros, ni entre mis pastores y los tuyos, ya que somos hermanos. ¿No tienes todo el país ante ti? Pues bien, separémonos. Si tú te vas por la izquierda, yo me iré por la derecha. Y si tú te vas por la derecha, yo tomaré la izquierda.»
Lot echó una mirada y vio la vega del Jordán: ¡todo era de regadío! Pues antes de que Yavé destruyera Sodoma y Gomorra, era como un jardín de Yavé, como el país de Egipto viniendo de Soar. Lot eligió para sí todo el valle del Jordán, y se trasladó al oriente. Así se separaron el uno del otro. Abram se estableció en Canaán, y Lot en las ciudades del valle, llevando sus tiendas desde allí hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malos y pecadores ante Yavé.
Yavé dijo a Abram, después que Lot se separó de él: «Levanta tus ojos y mira desde el lugar en que estás hacia el norte, el sur, el oriente y el poniente. Pues bien, toda la tierra que ves, te la voy a dar a ti y a tu descendencia para siempre. Multiplicaré tu descendencia como el polvo de la tierra, de tal manera, que si se pudiera contar el polvo de la tierra, también se podría contar tu descendencia. Levántate, recorre el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar a ti.»
Abram entonces levantó sus tiendas y fue a establecerse junto a los árboles de Mambré, en Hebrón. Allí edificó un altar a Yavé.

Salmo 14,2-5;

Señor, ¿quién entrará bajo tu tienda y habitará en tu montaña santa?
El que es irreprochable y actúa con justicia, el que dice la verdad de corazón y no forja calumnias;
el que no daña a su hermano ni al prójimo molesta con agravios; el que menosprecia al criminal, pero honra a los que temen al Señor;
y si bien al jurar se perjudicó, no se retracta de lo que ha dicho; el que no presta dinero a interés ni acepta sobornos para perjudicar al inocente. Quien obra así jamás vacilará.

Mateo 7,6 y 12-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: No den lo que es santo a los perros, ni echen sus perlas a los cerdos, pues podrían pisotearlas y después se volverían contra ustedes para destrozarlos.
Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas.
Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la ruina, y son muchos los que pasan por él.
Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran.

HOMILIA Y ORACION


Apreciar las cosas importantes.

Una de las cosas que los seres humanos tenemos que aprender es que lo que luce a primera vista como satisfacción es con frecuencia ilusión. Tenemos que poder decir: “No, hay algo mejor y más profundo que tomar lo que es a primera vista atractivo.” Esto es lo que hace Abram en la lectura de hoy. Se levanta una disputa, no entre Abram y su sobrino Lot, sino entre sus respectivos pastores, lo que es lógico entre nómades cuando hay escasez de pasto y agua para sus animales. Por eso Abram valorando más la paz de la familia, le ofrece a Lot una oportunidad. No es de sorprender que Lot toma lo que a su vista es la tierra más fértil en el territorio pequeño para los rebaños, y Abram se queda con la tierra de Canaán. Y ya no damos cuenta que Lot tomó la decisión equivocada, y el territorio de Abrahm se volvió la tierra fértil. Tenemos que observar un punto importante que, somos invitados a admirar a Abram “que levantó un altar al Señor.”

La enseñanza de no quedarnos con lo que a primera vista nos satisface, está en las enseñanzas y dichos, un poco reunidos sin mucho relación entre ellos, en el Sermón de la montaña, acerca de nuestros instintos, un sentido por lo santo y un aprecio por la importancia de las personas, que Jesús recomienda como “el camino angosto.” ¿Y qué pasa con nosotros? ¿Qué es lo que el Señor nos pide aceptar como don y gracia de él, de las cosas que realmente son importantes?

El relato del Génesis se centra en la relación de los israelitas con los amonitas y edomitas, y en el fondo se nos empieza a hablar de que los nómades comienzan a ser sedentarios, se establecen permanentemente en la tierra, y el recuerdo originario de una lucha entre clanes emparentados.

Ahram se ha vuelto muy rico, y esto constituye un signo de la bendición divina derramada sobre é y su sobrino. Como fue jefe del clan, se preocupa de que haya bastantes pastos y pozos para su gente y sus ganados. Cuando esto se vuelve insuficiente ofrece a su sobrino la posibilidad de elegir. Las riquezas en realidad le dejan el corazón libre y desprendido. Lot “levantó la vista” y escogió la mejor parte, pero se verá luego sin futuro. La belleza del valle del Jordán antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra, enfatiza el cáncer de la corrupción de quienes la habitan. Abram que no tiene hijos acepta la parte más pobre, su corazón demuestra una vez más, que se apoya solo en Dios que le había llamado y ve mucho más allá del presente. Abram escoge a Dios y su promesa. El Señor a su vez invita a Abram a levantar la vista y a recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho, toda la tierra que le va a dar y le asegura una descendencia numerosa “como el polvo de la tierra.” (16) Lot lo ha tenido todo, de inmediato, pero el presente se le manifiesta inconsistente, efímero y pasajero. Abram cree en el futuro de Dios y su esperanza no será defraudada.

Jesús nos propone varias enseñanzas que tienen que ver con “el arcano”, el misterio, lo único importante. La primea es la “los perros” y los “puercos” que son los paganos para los judíos, pero posiblemente en boca de Mateo se refiere a los cristianos impenitentes, a los que no se debería ofrecer “lo santo” ni “las perlas” que son el Pan y la Palabra.

La segunda enseñanza es “la regla de oro”, que para Mateo resume la enseñanza del Antiguo Testamento, la Ley y los Profetas. Los discípulos al contrario de los fariseos que dicen pero no hacen (23,3) deben proceder como su Padre Celestial, que se muestra benévolo con todos. Reconocerle como Padre equivale, en efecto, establecer también una nueva relación con los demás hombres, amándolos como hermanos.

La importancia de lo que Jesús ha dicho lo encontramos en lo que dice sobre la “puerta angosta” La Palabra de Jesús, más aún Jesús mismo (Juan 10,7) da entrada a la vida filial y fraterna, el camino angosto conduce, sin embargo, conduce a la plenitud de la vida (13ss). Cualquier puerta o camino que no sea el amor al Padre y a los hermanos conduce a la perdición.
El camino ancho es el que toman muchos; el camino angosto y exigente del Evangelio atrae, en cambio, sólo a los que se dejan guiar por el Espíritu filial que clama: “ven al Padre.”
Ambas lecturas nos ofrecen la continua situación que se encuentra el hombre libre a quien se le propone una elección; siempre hay dos caminos abiertos: uno conduce a la vida y otro a la muerte.
Abram deja que Lot elija y éste toma, como muchos, el camino ancho y fácil, en el que todo está dado de inmediato, ya mismo. Es hacer lo que nos place, en satisfacer nuestros propios deseos sin preocuparnos de los demás. Jesús exhorta a tomar el “camino angosto”, porque el mal es ancho al principio, pero después se hace angosto y acaba ahogando en él a los que se aventuran por sus fáciles accesos.

El bien se presenta duro, exigente al principio, y luego ensancha cada vez más el corazón de quien lo hace. Abram es un ejemplo de eso. El patriarca en una tierra desierta y pobre, emprende el camino de la fe y, con corazón libre y pobre, puede moverse libremente por la región ilimitada del amor verdadero y de la vida plena; a la que se accede dando siempre a otros, el primer puesto, reconociendo en cada uno el rostro de un hermano. Recuerda la palabras del salmo 62,1: “Oh Dios, tú eres mi Dios, desde el alba te deseo…”

ORA Y REFLESIONA: repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: “Muéstrame, Señor, tus caminos, instrúyeme en tus sendas…” (Salmo 24,4)

ORACION
Dios y Padre celestial, ensénanos tu sabiduría. Con frecuencia somos atraídos por cosas que parecen importantes pero en realidad no lo son, son ilusiones, y no apreciamos las cosas realmente importantes. Concédenos que siempre escuchemos tu Palabra y la obedezcamos. Amén.

lunes, 25 de junio de 2007

LECTURAS

Génesis 12,1-9;

En aquellos días, Yavé dijo a Abram: «Deja tu país, a los de tu raza y a la familia de tu padre, y anda a la tierra que yo te mostraré.
Haré de ti una gran nación y te bendeciré; voy a engrandecer tu nombre, y tú serás una bendición.
Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. En ti serán bendecidas todas las razas de la tierra.»
Partió Abram, tal como se lo había dicho Yavé, y Lot se fue también con él.
Abram tenía setenta y cinco años de edad cuando salió de Jarán. 5 Abram tomó a su esposa Saray y a Lot, hijo de su hermano, con toda la fortuna que había acumulado y el personal que había adquirido en Jarán, y se pusieron en marcha hacia la tierra de Canaán.
6 Entraron en Canaán, y Abram atravesó el país hasta llegar al lugar sagrado de Siquem, al árbol de Moré. En aquel tiempo los cananeos ocupaban el país.
Yavé se apareció a Abram y le dijo: «Le daré esta tierra a tu descendencia.» Allí Abram edificó un altar a Yavé que se le había aparecido.
Desde allí pasó a la montaña, al oriente de Betel, y plantó su tienda de campaña, teniendo Betel al oeste y Aí al oriente. También aquí edificó un altar a Yavé e invocó su Nombre. 9 Luego Abram avanzó por etapas hacia el país de Negueb.


Salmo 32,12-13,18-20 y 22;

Es feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él escoge como herencia.
Mira el Señor de lo alto de los cielos,
y contempla a los hijos de los hombres.
Está el ojo del Señor sobre los que le temen,
y sobre los que esperan en su amor,
para arrancar sus vidas de la muerte
y darles vida en momentos de hambruna.
En el Señor nosotros esperamos,
él es nuestra defensa y nuestro escudo;
Venga, Señor, tu amor sobre nosotros,
como en ti pusimos nuestra confianza.

Mateo 7,1-5

EN aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes. Porque de la misma manera que ustedes juzguen, así serán juzgados, y la misma medida que ustedes usen para los demás, será usada para ustedes. 3 ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, ¿y no te das cuenta del tronco que hay en el tuyo?
¿Y dices a tu hermano: Déjame sacarte esa pelusa del ojo, teniendo tú un tronco en el tuyo?
hipócrita, saca primero el tronco que tienes en tu ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano.

HOMILIA Y ORACION


Caminando con Dios

Cualquier inconveniente en el sistema de trenes nos afecta, porque siempre estamos apurados por llegar a destino. Los viajes siempre nos agregan un poco de stress, y nos hacen ver las cosas de una manera diferente. Fijé-monos en las reacciones que tenemos ante cosas, a veces pequeños incon-venientes, mientras vamos a nuestros destinos.

La primera lectura, comienza con la historia de Abram. Fíjense que el Génesis dice hoy Abram y no Abrahán. Y vamos a caminar con Abram por dos semanas. Y es una historia extraordinaria, por será bueno que nos sentemos esta semana y leamos la historia de este hombre en Génesis del capítulo 12 al 25. No nos va a tomar mucho tiempo. En la lectura de hoy, el patriarca es llamado a abandonar su tierra y todo lo que le es familiar, a una edad en que la mayoría de la gente se sentaría a descansar y bien cómodos. El deja la tierra más fértil del Medio Oriente y termina en el desierto. Pero sin esta partida espectacular Abram no hubiera sido la persona que Dios tenía en la mente.

Cuando Dios nos llama a movernos, el efecto de esta partida es que nos hace ver las cosas de una manera diferente. Por eso el evangelio hoy nos invita a hacer un viaje interior, a reconocer, a movernos desde nuestra propia cerrazón de mente. ¿Estamos preparados para hacer este viaje que nos invita el Señor.

Dios es el gran protagonista en la historia que leemos hoy y que contiene la palabra fundadora de la salvación. “Sal” al pie de la letra significa “vete.” Y “por la fe Abrahán, obediente a la llamada divina, salió hacia una tierra que iba a recibir en posesión, y salió sin saber a dónde iba…” dice la Carta a los Hebreos (11,8)

Hay toda un plan en la historia: la orden de Dios (1-3), su ejecución (4ss) y una ampliación del viaje que conduce a una nueva revelación de Dios mismo (6-9). Las orden suscita una respuesta libre por parte de Abram. La Biblia no dice el porqué de tal elección, ésta es insondable, como el plan de Dios. Israel va a reflexionar sobre esta llamada que asocia a Abrahán con los grandes mediadores y profetas y que le convierte en el prototipo de todo creyente. “El Señor se fijó en vosotros y os eligió… por el amor que les tiene…” (Deuteronomio 7,7ss). No hay que preguntarse sobre esta elección basada en el amor, sino responder a ella también con amor. El autor narra lo acontecido a Abram, que como nómade hubiera encontrado normal emigrar a otros lugares, pero “su salida” es leída y expresada como una gran carga de evocación simbólica, que convierte su “éxodo” en la totalidad de la expresión humana, en el encuentro con Dios vivo que le pide el abandono de toda seguridad humana.

No importa que se trate de dejar la opresora esclavitud de Egipto o la vida fácil en Babilonia; al llamado se le pide que “salga.” El autor siente a Abram como contemporáneo suyo, como nosotros podemos sentirlo también hoy.

Junto a la orden está “la promesa de Yavé." El término bendición repetirá cinco veces, hoy, se refiere a Abram pero alcanza a su descendencia y llega a todos los pueblos de la tierra. Lo que los constructores de la torre de Babel habían intentado construir en vano aquí, se ofrece de una manera gratuita. Dios está completamente de parte de Abram, les dice: “bendeciré a los que ten bendigan y maldeciré a los que te maldigan…” Y será para todos los pueblos de la tierra, en efecto esa promesa tendrá su pleno cumplimiento en Cristo, el hijo de Abrahán. Este pasa por la tierra ocupada por habitantes ricos y poderosos y concluirá en el desierto del Negueb, tierra árida, sin vida, donde se establece, apoyado solo en la Palabra que le pide que espere contra toda esperanza.

El texto evangélico comienza con una orden: “No juzguéis…” o dicho de otra manera “Dejad de juzgar…” Todo nace de la oración que nos enseñó, la oración filial, el Padrenuestro. Nos invita a abandonarnos a él confiados en su providencia fraternal… Lo de la paja y la viga nos dice que no podemos comprender a otros si estamos llenos de prejuicios… nos mostramos hipócritas y falsos cuando, cegados por nuestros vicios, es decir, nuestras críticas, juicios temerarios, pretendemos ver bien para corregir un defecto leve de nuestros hermanos. Ser Hijos del Padre de la luz nos pone al descubierto, pues no queda espacio para ninguna tiniebla.

Las lecturas que nos ofrece la liturgia empiezan ambos con una orden: “Sal…” y “No juzguéis…” A la primera va unida la promesa de una tierra, a la segunda, el no ser a nuestra vez juzgados. La relación entre ambas está en las palabras de Jesús: “Abrahán sólo con el pensamiento de que iba a ver la vida; lo vio y se llenó de gozo…” (Juan 8,56), es la tierra del amor perfecto, ésta en la que sólo puede darse a través del reconocimiento del Padre de Jesús, que nos hace a todos hermanos. Todo acto de desamor respecto a los otros nos perjudica a nosotros y a ellos, porque niega nuestra recíproca fraternidad basada en que somos hijos de Dios. El acto de no juzgar nos hace dar un gran paso, gigantesco en dirección a esa tierra prometida a la que nos conduce las más humildes manifestaciones de delicadeza, de amor y respeto por los her-manos. EL Señor no llama a desarraigarnos, a salir de nosotros mismos, sólo para que le encontremos, pero mientras dure nuestra peregrinación en la tierra sólo podemos verle en esas imágenes suyas que son nuestros hermanos.

ORA Y REFLEXIONA, repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: “No juzguéis, para que Dios no os juzgue…” (Mateo 7,1)

ORACION
Dios y Padre amoroso, das la capacidad de escuchar tu invitación a “salir” y el decisión de aceptar la invitación. Aunque no sabemos donde nos conduces sabemos que podemos contar en la confianza en tu mano que nos guía. Amén.

domingo, 24 de junio de 2007

LECTURAS

Isaías 49,1-6

Escúchenme, islas lejanas, pongan atención, pueblos, me llamó desde el vientre de mi madre,
conoció mi nombre desde antes que naciera. Hizo de mi boca una espada cortante y me guardó debajo de su mano. Hizo de mí una flecha puntiaguda que tenía escondida entre las otras. El me dijo: «Tú eres mi servidor, Israel, y por ti me daré a conocer.»
Mientras que yo pensaba: «He trabajado en balde, en vano he gastado mis fuerzas, para nada.»
Yavé, sin embargo, protegía mis derechos, mi Dios guardaba mi salario, pues soy importante para Yavé, y mi Dios se hizo mi fuerza. Y ahora ha hablado Yavé, 5que me formó desde el seno materno para que fuera su servidor, para que le traiga a Jacob y le junte a Israel:
«No vale la pena que seas mi servidor nicamente para restablecer a las tribus de Jacob, o traer sus sobrevivientes a su patria. Tú serás, además, una luz para las naciones,
para que mi salvación llegue hasta el último extremo de la tierra.»


Salmo 138,13-15;

Pues eres tú quien formó mis riñones,
quien me tejió en el seno de mi madre.
Te doy gracias por tantas maravillas,
admirables son tus obras
y mi alma bien lo sabe.
Mis huesos no te estaban ocultos
cuando yo era formado en el secreto,
o bordado en lo profundo de la tierra.
Tus ojos veían todos mis días,
todos ya estaban escritos en tu libro
y contados antes que existiera uno de ellos.

Hechos de los Apóstoles 13,22-26

Pablo dijo a los judíos: Dios les dio a David, de quien dio este testimonio: Encontré a David, hijo de Jesé, un hombre a mi gusto, que llevará a cabo mis planes.
Ahora bien, Dios ha cumplido su promesa: ha hecho surgir de la familia de David un salvador para Israel, ese es Jesús.
Antes de que se manifestara, Juan había predicado a todo el pueblo de Israel un bautismo de conversión.
Y cuando estaba para terminar su carrera, Juan declaró: «Yo no soy el que ustedes piensan, pero detrás de mí viene otro al que yo no soy digno de desatarle la sandalia.»
Hermanos israelitas, hijos y descendientes de Abrahán, y también ustedes los que temen a Dios, a todos nosotros se nos ha dirigido este mensaje de salvación.

Lucas 1 57-66 y 80

Cuando le llegó a Isabel su día, dio a luz un hijo, y sus vecinos y parientes se alegraron con ella al enterarse de la misericordia tan grande que el Señor le había mostrado.
Al octavo día vinieron para cumplir con el niño el rito de la circuncisión, 60 y querían ponerle por nombre Zacarías, por llamarse así su padre. Pero la madre dijo: «No, se llamará Juan.»
1 Los otros dijeron: «Pero si no hay nadie en tu familia que se llame así.» Preguntaron por señas al padre cómo quería que lo llamasen. Zacarías pidió una tablilla y escribió: «Su nombre es Juan», por lo que todos se quedaron extrañados. 64 En ese mismo instante se le soltó la lengua y comenzó a alabar a Dios.
Un santo temor se apoderó del vecindario, y estos acontecimientos se comentaban en toda la región montañosa de Judea. 66 La gente que lo oía quedaba pensativa y decía: «¿Qué va a ser este niño?» Porque comprendían que la mano del Señor estaba con él.
A medida que el niño iba creciendo, le vino la fuerza del Espíritu. Vivió en lugares apartados hasta el día en que se manifestó a Israel.

HOMILIA Y ORACION

FIESTA DEL NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA

Si ustedes son aficionados al cine habrán visto la serie Matrix. Hay algo en la película que tiene alusiones cristianas. Para lo que no estáN familiarizados con la película, el personaje principal es Thomas Anderson, luego llamado Neo. La película es acerca de que la humanidad ha inventado una inteligencia artificial, pero la humanidad en su vagancia y apatía es finalmente prisionera de lo que ha inventado y esclavo de ella. Mientras que Thomas Anderson es un figura de Cristo el salvador, tiene sus diferencias totales con Cristo, no es exactamente un santo, es lo que podríamos llamar “un asaltante de computadores”; lo contratan para eso y tiene que ser convencido que tiene poderes especiales en él y puede ser el salvador de la humanidad.

Hay otro personaje en la película Morfeo, una figura semejante a Juan Bautista que lo contrata, lo convierte y le da la motivación y la fortaleza para vivir esta misión de su vida.

Es importante para entender la película que el mundo como lo experimenta Thomas Anderson, antes de su transformación o metamorfosis, ese mundo era una ilusión. Es prisionero en un tanque lleno de fluido en suspendida animación, mientras su enemigo, la Inteligencia Artificial, la creación de la humanidad, vive atrapado en las ilusiones de la humanidad.

Lo entendemos, la ciencia-ficción es un tanto complicada, pero como muchas películas de ciencia-ficción nos hace ver y reflexionar sobre la realidad.

Juan el Bautista entra en un mundo lleno de ilusiones y ve las ilusiones que vive la humanidad. El ve que a pesar de que Dios todavía es parte del vocabulario y los judíos todavía adoraban a Dios, la profundidad de su fe, de hecho, era una ilusión. Y Juan va a llamar a un cambio radical, a reformar la vida, é llama a este conversión.

Nos podemos preguntar que clase de ilusiones nos han atrapado.
El profeta Isaías nos ayuda a ver algunas de las ilusiones de Israel. El presenta a Israel diciéndose a sí mismo: “El Señor me llamó desde el vientre de mi madre y cuando estaba en el vientre materno me llamó por mi nombre.”

Poner el nombre a un niño era importante en Israel. El nombre dado al niño con frecuencia indicaba la esperanza que la comunidad ponía en él. Podemos darnos cuenta que el evangelio de Lucas no fueron Isabel ni Zacarías lo que le querían dar el nombre a Juan, sino la comunidad.

La noción de la comunidad dando el nombre al niño, es ajena a nosotros, pero la comunidad vio una misión en la vida del niño, de llevar el nombre que llevara el nombre y la sangre de Zacarías. Nombre y sangre que Zacarías viviría después de su muerte. Al final ni Zacarías ni Isabel son los que le dan el nombre al niño, fue Dios, como el ángel dijo a Zacarías. Su nombre es “Juan” un nombre que significa “Dios es gracia-gracioso…” Juan vino a la vida porque Dios tenía un plan para él.

Dios tiene planes sobre la vida de toda persona, no importa de donde venga. En la profundidad de nuestra fe, es Dios, no la humanidad, el creador. En la película Matrix cuando la humanidad crea, atrapa a la humanidad. ¿Vivimos con la ilusión de que nosotros no estamos atrapados por lo que hemos creado? ¿No están atrapados nuestros hijos en la tecnología de los juegos de video, viviendo un vida a través de la ilusión, más que viviendo en un mundo real? ¿Cómo es que la gran adicción a la pornografía en el Internet, es la mayor adicción en nuestro país? ¿Tenemos la ilusión de que nadie es afectado y destruido por eso? Sabemos que no es inofensiva. Se ha vuelto un gran pro-blema en las relaciones físicas entre esposos y esposas, y sube continuamente como causa de divorcios. Y hay otras víctimas atrapadas, por actuar en películas porno.

El nacimiento de Juan comenzó un cambio en el mundo. Juan llamó al mundo a abandonar sus ilusiones, a cambiar lo cual posibilitaría reconocer a Jesús. Estamos llamados a vivir vidas como la Cristo, vidas cristianas, pero también estamos llamados, no solo a abandonar nuestras ilusiones para poder reconocer a Jesús, también estamos llamados a ayudar a otros a salir de sus propias ilusiones causadas por el pecado, para que ellos también puedan reconocer a Jesús.

Pablo dice: “el mensaje de salvación ha sido enviado a ustedes…” Dios da a cada vida humana un plan, una misión, servir el Reino de Dios, y Dios nos llama a las dos cosas a encontrar y ayudar a otros a encontrar a Jesús. Tenemos que ver que el Reino de Dios no es ilusión, para poder descubrir qué es en realidad la ilusión.

Resumiendo: Juan entró en el mundo y vio las ilusiones que vivía la humanidad. Llamó a un cambio total, una conversión.
Dios vino porque Dios tenía un plan y una misión para él. Su nombre significa: “Dios es gracia-gracioso…”
El nacimiento de Juan comenzó un cambio. El invitó al mundo a abandonar sus ilusiones para poder reconocer a Jesús. Nosotros hemos sido llamados a vivir vidas como Cristo, vidas cristianas.
ORA Y REFELXIONA: repite, reflexiona y vive la Palabra: "Te doy gracias Señor, porque me has formado maravillosamente. (Salmo 139)

ORACION
Dios nuestro que enviaste a San Juan Bautista para prepararle a Cristo, el Señor, un pueblo dispuesto a recibirlo, alegra hoy a tu Iglesia con la abundancia de los dones del Espíritu santo y guíala por el camino de la salvación y de la paz. Por Cristo, el Señor. Amén.

sábado, 23 de junio de 2007

LECTURAS

2 Corintios 12,1-10;

Hermanos: De nada sirve alabarse; pero si hay que hacerlo, iré a las visiones y revelaciones del Señor.
Sé de un cierto creyente, el cual hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo. Si fue con el cuerpo o fuera del cuerpo, eso no lo sé, lo sabe Dios. Y sé que ese hombre, sea con cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe, fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras que no son para el oído y que nadie sabría expresar.
Podría sentir orgullo pensando en ese hombre, pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré de mis debilidades. Si quisiera gloriarme, no sería locura, pues diría la verdad. Pero me abstendré, para que nadie se forme de mí una idea superior a lo que ve u oye decir de mí.
Y precisamente para que no me pusiera orgulloso después de tan extraordinarias revelaciones, me fue clavado en la carne un aguijón, verdadero delegado de Satanás, cuyas bofetadas me guardan de todo orgullo. 8 Tres veces rogué al Señor que lo alejara de mí,
pero me dijo: «Te basta mi gracia, mi mayor fuerza se manifiesta en la debilidad».
Con mucho gusto, pues, me preciaré de mis debilidades, para que me cubra la fuerza de Cristo.
Por eso acepto con gusto lo que me toca sufrir por Cristo: enfermedades, humillaciones, necesidades, persecuciones y angustias. Pues si me siento débil, entonces es cuando soy fuerte.

Salmo 33,8-13;

El ángel del Señor hace sus rondas
junto a los que le temen y los guarda.
Gusten y vean cuán bueno es el Señor
¡dichoso aquel que busca en él asilo!
Teme al Señor, pueblo de los santos,
pues nada les falta a los que le temen.
Los ricos se han quedado pobres y con hambre,
pero a los que buscan al Señor nada les falta.
Vengan, hijos, y pónganme atención,
quiero enseñarles el temor del Señor.
¿Cuál es el hombre que anhela vivir
y desea gozar días felices?

Mateo 6,24-34

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: Nadie puede servir a dos patrones: necesariamente odiará a uno y amará al otro, o bien cuidará al primero y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al Dinero.
Por eso yo les digo: No anden preocupados por su vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la ropa?
Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves?
¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, puede añadir algo a su estatura? Y ¿por qué se preocupan tanto por la ropa? Miren cómo crecen las flores del campo, y no trabajan ni tejen. Pero yo les digo que ni Salomón, con todo su lujo, se pudo vestir como una de ellas. Y si Dios viste así el pasto del campo, que hoy brota y mañana se echa al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes? ¡Qué poca fe tienen!
No anden tan preocupados ni digan: ¿tendremos alimentos?, o ¿qué beberemos?, o ¿tendremos ropas para vestirnos?
Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de ustedes, sabe que necesitan todo eso.
Por lo tanto, busquen primero su reino y su justicia, y se les darán también todas esas cosas.
No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas.


HOMILIA Y ORACION

TIEMPO ORDINARIO 2007

Hay muchos en la Iglesia que están desanimados por la realidad a nuestro alrededor. Ha declinado el número de los miembros de la Iglesia, a la generación de jóvenes, dicen, los hemos perdido. Existen escándalos que a veces parecen sacudir las bases de la Iglesia. El mensaje de hoy tiene algo que decir a todo esto.

En el evangelio Jesús nos dice algo así como “no se hagan problema…” El Padre sabe lo que necesitan. El sabe lo que la Iglesia necesita y sabe lo que el mundo necesita, y el futuro está seguro en sus manos, no en las nuestras. No hay necesidad de preocuparnos por el futuro. Cómo esto sucederá es un secreto de Dios no, nuestro. Como solemos decir, no es de nuestra incum-bencia. Nuestro objetivo es vivir este momento de la historia con el Padre, que en su providencia nos ha pedido que tengamos en la fe y la confianza: ni más ni menos.

San Pablo nos ha dicho hoy algo importante sobre esto, al reflexionar sobre sus debilidades y al hacerlo ha mirado en la profundidad de este misterio. La lógica de Dios no es como la nuestra. Y lo que parece debilidad a nuestros ojos, no lo es a los ojos de Dios.
El abandono de la Iglesia por muchos de sus miembros, el mismo descontento de muchos con la Iglesia puede convertirse en esperanza. La humillación y la vergüenza de los escándalos pueden convertirse en el comienzo de algo nuevo. Entonces ¿qué nos preocupamos tanto?

Con la lectura de hoy, Pablo se despide del leccionario, pero no sin llamarnos a escuchar. Pablo continúa con la defensa de sí mismo, insistiendo a contraluz con la intención de defender la calidad del Evangelio y la validez de su servicio apostólico. Pablo no se preocupa si su repetición de lo mismo molestará a sus lectores destinadas a justificar “la necesidad de presumir”. Más aún les comparte experiencias místicas, a las que llama “visiones y revelaciones del Señor.” Las visiones son el mirar del ser humano, que llega hasta Dios, pero no se queda allá, baja a la realidad, de ahí “revelaciones”. El centro de estas revelaciones es el Señor, más aún el protagonista de la acción mística es el Señor, que se revela, mientras la persona humana tiene un papel secundario de “vidente.”

Esto lo podemos seguir en la vida de Pablo, e incluso ponerle fecha, el año 43. Esto no es nada nuevo para Pablo. Tiene un encuentro con el Señor cuando perseguía a sus discípulos, una luz lo enceguece y escucha al Señor (Hechos 9,3-7; 22,6-10; 26,12-18, Gálatas 1,15ss) Fue elegido por el Espíritu Santo mientras oraban y ayunaban en Antioquía (Hechos 13,2ss). “Habla de un aguijón clavado en su carne…” los agentes de Satanás y la lluvia de dificultades. Frente a la debilidad, Pablo responde con realismo con tendencia al optimismo, titubeante y esperanzado, hombre fuerte pero débil, decepcionado y esperanzado y termina la Carta con un canto a la vitoria final: “Te basta mi gracia, le dice el Señor, ya que la fuerza se muestra en las debilidades.” Seguiré dice Pablo: “presumiendo de mis debilidades en soportar por Cristo, flaquezas, oprobios, necesidades, persecuciones y angustias, porque cuando me siento débil es cuando soy fuerte.”

En el evangelio Jesús repite la sabiduría de Israel, pero se diferencia de aquélla, porque su enseñanza se la entrega a los discípulos y por tiene otro ángulo de reflexión, se fija en Dios, el Padre que está en el cielo…” Conoce la enseñanza del Antiguo Testamento: la codicia no está libre de riesgos: “Dichoso el rico que es hallado sin tacha y que no se afana tras el oro…” Eclesiástico 31,8). La codicia tiene un afán: “No te afanes por las riquezas, sé sensato y no pienses en ellas.” (Proverbios 23,4) “No te afanes por el pan de cada día, Dios lo da a sus amigos cuando duermen…” (Salmo 126) Jesús enseña un camino de liberación.

Las aves son usadas en algunas ocasiones para expresar las relaciones de Dios con el pueblo… “llevado sobre alas de águilas para acercarlo a él…” (Exodo 19) y sabe que es feliz quien habita en la casa del Señor, una casa acogedora como el nido de los pájaros (Salmo 84,4) y Jesús advierte que el hombre vale más que las aves (Mateo 10,31); “los lirios” es la alegoría de los “hijos santos” que florecen como flores, esparcen perfume y entonan un canto y bendicen al Señor por todas sus obras (Eclesiástico 39). A Jesús le produce más admiración la belleza del lirio que toda la famosa magnificencia de Salomón.

El siervo le reza a Dios para que alivie sus angustias y afanes (Salmo 25,17) cargándolos sobre el Señor (salmo 55,23). Jesús dice que Dios es consciente de todo lo que sus hijos necesitan (Mateo 6,8). Para muchos el futuro constituye una seducción incesante, un tentación constante, una preocupación, penas; el Señor conoce los proyectos que tiene respecto de su pueblo y está empeñado en concederle un futuro de esperanza (Jeremías 29,11) Pero, advierte al hombre a estar avisado para que no se jacte del mañana, porque no sabe lo que está engendrando hoy (Proverbios 27,1) Por eso Jesús considera lo más importante la búsqueda del Reino, que madura en el futuro.

No se puede servir a dos señores…” habla del equilibrio y los compromisos que no se dan en las relaciones humanas si queremos mezclar a Dios y las cosa que se oponen a Dios. “Así que no os inquietéis diciendo ¿qué comeremos, qué beberemos, con qué nos vestiremos?” Es la vida lo que merece la atención y entrega… buscad el Reino de Dios… sólo allí es definitiva y completa la salvación y la historia del hombre, y consiste en tener conciencia de Dios Padre, de la “justificación” en el Hijo, de la comunidad de los hermanos y del testimonio del Espíritu.

ORA Y REFELXIONA: repite y vive con frecuencia hoy la Palabra: “Así que no inquietéis diciendo: ¿Qué comeremos, qué beberemos, con qué nos vestiremos? Ya sabe el Padre que las necesitáis…” (Mateo 6,31)

ORACION
Padre, toca el corazón de tu pueblo, hoy. Llénanos de un profundo sentido de confianza en el poder de tu providencia que trabaja en nuestra vida y en la vida de la Iglesia. Llévanos más allá de las lágrimas y las penas y las ansiedades y llénanos de esperanza en el futuro. Amén.

viernes, 22 de junio de 2007

LECTURAS

2 Corintios 11,18-21;

Hermanos: Empiezo ya a sentir vergüenza: nosotros fuimos demasiado blandos.
Pero si otros son tan atrevidos, hablo como un loco, ¿por qué yo no?
¿Son hebreos? También yo lo soy. ¿Son israelitas? También yo. ¿Son descendientes de Abrahán? También yo. ¿Son ministros de Cristo? 23 Empiezo a hablar como un loco: yo lo soy más que ellos.
Más por mis numerosas fatigas, más por el tiempo pasado en cárcel, mucho más por los golpes recibidos y por las muchas veces que me encontré en peligro de muerte.
Cinco veces fui condenado por los judíos a los treinta y nueve azotes, tres veces fui apaleado, una vez fui apedreado, tres veces naufragué y una vez pasé un día y una noche perdido en alta mar.
Viajes frecuentes, peligros de ríos, peligros de bandidos, peligros por parte de mis compatriotas, peligros por parte de los paganos, peligros en la ciudad, peligros en lugares despoblados, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos. Trabajos y agotamiento, con noches sin dormir, con hambre y sed, con muchos días sin comer, con frío y sin abrigo.
Además de estas y otras cosas, pesa sobre mí la preocupación por todas las Iglesias. ¿Quién vacila que yo no me sienta vacilar? ¿Quién se viene abajo sin que un fuego me devore?
Si hay que alabarse, me gloriaré de las ocasiones en las que me sentí débil.

Salmo 33,2-7

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
no cesará mi boca de alabarlo.
Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren.
Engrandezcan conmigo al Señor
y ensalcemos a una su nombre.
Busqué al Señor y me dio una respuesta
y me libró de todos mis temores.
Mírenlo a él y serán iluminados
y no tendrán más cara de frustrados.


Mateo 6,19-23

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: No junten tesoros y reservas aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido hacen estragos, y donde los ladrones rompen el muro y roban.

Junten tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polilla ni óxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper el muro y robar.
Pues donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón.
Tu ojo es la lámpara de tu cuerpo. Si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz; pero si tus ojos están malos, todo tu cuerpo estará en obscuridad. 23 Y si tu fuente de luz se ha obscurecido, ¡cuánto más tenebrosas serán tus tinieblas!

HOMILIA Y ORACION

¿Arrogancia o humildad?

Hay una historia que toca los temas de arrogancia y humildad. Había un sacerdote que todo el mundo pensaba que sería un buen obispo, pero cuando un compañero de su curso fue nombrado obispo dijo: “El fue siempre el segundo en la clase.” Y era verdad.

Esto nos lleva a lo que dice Pablo hoy en la primera lectura, que es cierto, aunque Pablo suena como si se estuviera alabándose, acerca de lo mucho que ha trabajado, las veces que estuvo en prisión, que fue apedreado, naufragó y el resto de lo que dice. ¿Qué tenemos que sacar de todo esto? ¿Es que Pablo habla por orgullo o esto nos muestra el lado oscuro de Pablo? Tenemos evidencia de que a veces fue una persona con quien era difícil de convivir, por lo menos algunos de sus compañero ciertamente encontraron difícil convivir con él.

Tal vez la respuesta está en el evangelio de hoy. El propósito de la manera cómo Pablo le habla a los corintios es porque ellos están poniendo en dudas su ministerio. Y él habla lo que llama “la preocupación por todas las iglesias.” El tesoro de Pablo es el Reino de Dios Su corazón no está puesto es la aprobación de nadie y esto lo salva de ser acusado de arrogancia. El sacerdote que les hablaba era una persona humilde, cualidad importante para ser obispo.

En la primera lectura, Pablo está llegando al final de su carta y camina entre el orgullo de su propia identidad y la debilidad de la comunidad de Corinto. Pablo es consciente que esto no lo dice según el Señor, sino como alguien que presume de su identidad, lo decía ayer: “tan verdad como que soy cristiano, que nadie en toda Grecia me quitará esa satisfacción…” Pero estas palabras iluminan dos cosas, la sicología de Pablo y su método de evangelización. Habla de la integración de su persona en su misión y la importancia de la Palabra. Lo que dice Pablo no coinciden con la Palabra, simplemente es la defensa de la validez del mensaje que ha trasmitido. Está convencido de que es la manera de debe enfrentar a la gente de Corinto, oscilante e inclinada, a escuchar otras voces, la de los superapóstoles que ponen en peligro el mensaje del evangelio que Pablo les ha predicado, y pone de relieve su amor por el evangelio, por la iglesia de Corinto, por su propia misión apostólica: Dice “¿Ministros de Cristo? Voy a decir un disparate: mucho más yo…” Por eso va a decir a los corintios: “El que presuma que presuma en el Señor…” (1 Corintios 1,31 y 2 Corintios 10,17) Y entonces el presumir de los otros es para desacreditar al apóstol y manipular la enseñanza evangélica y lleva a Pablo a defender su ministerio apostólico “por la preocupación por las iglesias…”

Jesús, en el evangelio de hoy, usa dos ejemplos, independientes entre sí. El primero es la acumulación de riquezas. El que Jesús repita la palabra “acumular” dos veces, indica la insistencia de Jesús sobre el tema. La palabra implica actitudes como depositar en el tesoro (hoy bancos e instituciones de crédito) implica el reunir-recoger-coleccionar- conservar.

Las razones que Jesús nombra para “no acumular” parece ajenas a moti-vaciones espirituales: presta atención, los objetos de tu opulencia atraen a los atracadores, que bien pueden ser hoy las compañías de cartas de crédito; pero luego da la razón espiritual: deposita tus tesoros en el cielo, donde está garantizados, salvaguardados e incrementados seguramente por los intereses. La razón de esta alternativa ponen de manifiesto las razones de la vida: la personalidad (el corazón) está definida por la interpretación y el valor que le damos a las riquezas (tesoro).
El segundo ejemplo de Jesús tiene que ver con la rectitud total del individuo. Aparentemente tampoco es una razón espiritual sino más bien de cultura humana, es decir como modelo de evaluación y transformación de la sicología de la persona. La alegoría de la luz/tiniebla y la del ojo, nos ayuda a comprender el mensaje profundo y sencillo: presta atención a los condicionamiento que modifican tu personalidad. El ojo es un puerta de entrada y salida: introduce lo exterior en lo interior, lee lo exterior con las gafas de lo interior. Jesús nos orienta a comprobar si nuestro ojo está sano (literalmente, sencillo, franco, veraz;) o sea a controlar la corrección de nuestra relación con la realidad, nos amonesta a vigilar si nuestro ojo está enfermo (literalmente, malo, perjudicial, defectuoso, estropeado, vicioso) o sea, a controlar la distorsión individualista de la realidad.

Es decir los dos ejemplos de Jesús no dicen en qué consiste el tesoro, ni la luz y las tinieblas. La razón es que los destinatarios son discípulos y ellos los saben bien pero al escucharlo van aumentando el conocimiento de los mismos.

Saben que el tesoro no son los bienes terrenos, que aunque preciosos son caducos, pasajeros (Lucas 12,21; Mateo 13,52). Saben que el tesoro es el patrimonio que forja la personalidad y condiciona los comportamientos. (Mateo 12,35) Saben que el tesoro es el Reino de los cielos, para comprar el cual vale la pena vender todo lo que tienen, es decir, apostar por él más que por las cosas de este mundo ambiguas e impracticables (Mateo 13,44) Y saben que el Reino se hace visible siguiendo a Cristo en la pobreza evangélica, compensada por un “tesoro en el cielo…” (Mateo 19,21). El cielo, como lugar del depósito y reapropiación del tesoro, es, qué duda cabe, la vida eterna en el paraíso, pero también la maduración está en el “reino de los cielos”, es decir el ser discípulos del evangelio, el seguir a Cristo, la comunidad eclesial en la historia.
Ellos saben que Jesús es la luz verdadera venida a este mundo para iluminar a los hombres (Juan 1, y 9; 3,19). Han aprendido de él que es la luz del mundo.; de manera que quien lo sigue “no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida…” (Juan 8,12) y han aprendido que ellos mismos son la luz del mundo. Los discípulos saben que las tinieblas significan el alejamiento del Reino, esto es de los valores evangélicos, el rechazo de Cristo, donde se encuentran las tinieblas, el llanto y el rechinar de dientes (Mateo 22,13; 25,30).

ORA Y REFLEXIONA y repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: “Aunque, si es presumo presumir, presumiré de mis flaquezas…) 2 Corintios 11,30)


ORACION

Padre, que tu Espíritu que vive en nosotros nos anime a desear totalmente el Reino de los cielos sobre todas las cosas. Líbranos de los deseos de aprobación del mundo, para que podamos ser guiados por ti y transformarnos a la imagen de tu Hijo. Amén

jueves, 21 de junio de 2007

LECTURAS

Tiempo Ordinario

2 Corintios 11,1-11;

Hermanos: ¡Ojalá me aguantaran algunas tonterías! ¡Claro que las aguantan!
Estoy celoso de ustedes, y son celos de Dios, pues los he ofrecido a Cristo como una joven virgen a la que yo he desposado con el único esposo.
Y mi temor es que la serpiente que sedujo a Eva con astucia, podría también pervertirles la mente a ustedes, para que dejen de ser sinceros con Cristo.
Ahora vienen a predicarles a otro Jesús, no como se lo predicamos, y les proponen un espíritu diferente del que recibieron, y un evangelio diferente del que abrazaron. ¡Y lo aceptan sin dificultad!
Sin embargo, no creo ser inferior en nada a esos superapóstoles.
¿Que mi oratoria deja mucho que desear? Tal vez; pero no mi conocimiento, como se lo he probado ya de mil maneras y en cualquier asunto.
¿No habrá sido mi pecado el haberme rebajado para que ustedes crecieran? Yo les he entregado el Evangelio sin cobrarles nada. A otras Iglesias despojé, recibiendo de ellas el sustento para servirlos a ustedes. Cuando me encontraba entre ustedes y estuve necesitado, no molesté a nadie, sino que los hermanos venidos de Macedonia me dieron lo necesario. Me cuidé de ser un peso para ustedes, y todavía me cuidaré: ahí está mi desafío, y se lo digo por la verdad de Cristo que está en mí, nadie en la tierra de Acaya me igualará en este punto.
¿Por qué? ¿Acaso porque no los amo? ¡Dios lo sabe!

Salmo 110,1-4,7-8;

¡Aleluya!
1 Doy gracias al Señor de todo corazón
1 en la reunión de los justos y en la asamblea.
Grandiosas son las obras del Señor,
2 las profundizan los que en ellas se complacen.
Toda su obra es grandeza y esplendor
3 y su justicia dura para siempre.
Quiso que se recordaran sus milagros,
4 ¿no es el Señor clemente y compasivo?
Verdad y justicia son obra de sus manos,
7 todos sus decretos son seguros,
apoyados en una base inamovible,
8 portadores de verdad y rectitud.

Mateo 6,7-15

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga.
No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan.
Ustedes, pues, recen así:
Padre nuestro, que estás en el Cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu Reino,
hágase tu voluntad
así en la tierra como en el Cielo.

Danos hoy el pan que nos corresponde;
y perdona nuestras deudas,
1como también nosotros perdonamos a nuestros deudores;
y no nos dejes caer en la tentación,
13sino líbranos del Maligno.
Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial les perdonará a ustedes.
Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará a ustedes.

HOMILIA Y ORACION

EL PADRENUESTRO
Todo lo que dice Jesús en el sermón del monte lo podemos resumir en esta frase: el Reino de Dios. Y cuando oramos por el Reino de Dios y por la voluntad de Dios aquí en la tierra como en el cielo, estamos deseando y apuntando al día en que eso se haga realidad en el mundo que vivimos.

La tentación, por otra parte, es pensar que todo eso es algo del futuro. Muchos católicos y personas religiosas miran al mundo a su alrededor y lo ven en un tremendo desastre, como el lugar de los son Dios. Y esto no es compatible con la fe, ni es la manera de mirar al mundo. La redención no es algo que está por venir, la salvación, el Reino de Dios no es algo que tiene que venir en el futuro más allá de nuestra muerte. Es algo que está sucediendo ahora, algo que está creciendo a nuestro alrededor.

Por eso no oremos hoy por la venida del Reino de Dios sino por la gracia de ver los signos del él a nuestro alrededor en este mundo donde vivimos. Lo vemos en los hombres que luchan por la paz, por la legalización de los emigrantes. Lo vemos en personas que, en medio de terribles situaciones, son capaces de perdonar, de volver la otra mejilla y no hacer violencia y que aman a los que los odian y no quieren hacer violencia, y que responden a las críticas, malos juicios y prejuicios con la serenidad y una bendición. Lo vemos en muchos, que no creen en Dios y viven en el servicio a los pobres. Los signos del Reino de Dios están por todos lados para aquellos que tienen ojos para ver.

Vemos a Pablo hoy tratando de justificarse ante la comunidad de Corinto, y exagera podemos decir los rasgos de su personalidad, y declara su sentido de responsabilidad con una comunidad que según la gracia que le ha sido concedida, ha edificado como “sabio arquitecto” (1 Corintios 3,10). Es, y se precia de serlo, el mediador del desposorio de la iglesia con Cristo. El símbolo del amor matrimonial constituye el soporte que figura entre los más fructuosos en su manera de entender la Iglesia, Pablo, aunque célibe (1 Corintios 7,7) conoce las situaciones matrimoniales y las emplea en sus enseñanzas (Efesios 5,25-27)

Cristo es el esposo y la iglesia la esposa: la unión sirve como signo del amor de entrega, liberador y purificador. Pablo permanece vigilante para que la esposa (o prometida, la Iglesia de Corinto), persevere en la firmeza de su vínculo con Cristo realizado en la acogida al Evangelio. Pablo tiene miedo que la fragilidad de la fe de los corintios en ese evangelio, les haga poner en riesgo la sencillez y pureza inicial, en la que fueron formados por él. Por eso avisa contra el predicador “poco de fiar” y de la seducción producida por ciertas catequesis discordantes con las suyas. Tal vez eso es lo que él llama “los superapóstoles. La defensa de la indisolubilidad de la unión eclesial-cristológica (la unión entre Cristo y la Iglesia, a ejemplo de Eva que tropezó (3) hacen comprensibles “los celos a lo divino” que muestra el apóstol que lo podríamos traducir: “os considero felices con una felicidad de Dios”. Y Pablo hace declaraciones de amor dirigidas, además de a Cristo, a los discípulos de Corinto: “¿acaso habré hecho esto porque no os amo? Bien sabe Dios que los amo.” (11). Hoy, muchos católicos no entienden eso, porque les falta a su fe la calidad de comunidad y fraternidad. Por eso critican todo y a todos.

En el evangelio, la oración del Padre nuestro es un don de Jesús y una necesidad de los discípulos. Mateo ofrece la versión más larga, al contrario de Lucas que ofrece una versión más reducida (Lucas 11,1-4) Jesús enseño a los discípulos el centro de la relación con Dios y sus motivaciones en la vida práctica. La fe y el diálogo con Dios, el Padre, constituyen la experiencia y la enseñanza de Jesucristo, el Hijo del Padre. La voz del ser humano sube a Dios confiando en Dios, nuestro Padre: no se dirige a una divinidad, sino al Dios paterno. La liturgia dialoga desde siempre con el Padre en Cristo por el Espíritu Santo.

La revelación manifestada por Jesucristo de que Dios es padre, mi padre, vuestro padre, nos remite a la palabra y la acción: el cielo y la tierra es el espacio de sintonía entre Dios y los hijos de Dios. La oración de Jesús al evitar la sobreabundancia de las palabras es indispensable para ser escuchados, no es más que un rito, es un estilo, una manera de situarnos entre el hoy de cara al futuro. La oración del Padrenuestro es una profesión esencial de fe, una animosa expresión de intenciones. Podemos hablar del antes y después del Padrenuestro y por eso tiene expresiones concretas en la vida humana y el carácter real de las personas, que son hijos de nuestro Padre y se han convertido en hermanos nuestros.

Así la oración puede florecer en corazón y en los labios de cualquier hombre: con la única convicción de estar convencidos de que Dios es padre y de que todos los hijos de Dios son hermanos. Es la oración ininterrumpida, o la acción de gracias de que habla Pablo en 1 Tesalonicenses 5,7ss: “oren en todo momento. Den gracias por todo.”

ORA Y REFELXIONA quiere decir hoy, celebra “no recites” y vive hoy la Palabra: “Padre nuestro que estás en el cielo…” (Mateo 6,9ss)

ORACION
Padre, abre nuestros ojos. Cura nuestra negatividad y nuestras actitudes cínicas que nos impiden ver el trabajo de tu Espíritu en el mundo donde vivimos. Danos la alegría de reconocer y gozarnos de los signos de tu Reino en nuestro mundo, hoy. Y que voluntad se cumpla en nuestra vida. Amén