TIEMPO ORDINARIO 2007
Malas interpretaciones
Cuando Derek Bently fue arrestado por tratar de entrar en una casa, la acusación fue de que le dijo a su cómplice: “dáselo, Criss”. Y Chriss, un adolescente de 16 años, disparó el arma y mató a un policía. Por esto Bently fue ahorcado en 1953, pero luego alguien descubrió que las palabras de Bently habían sido mal interpretadas. El había dicho: “Criss entrégale el revolver, y no “dispárale”. La condena fue cambiada en 1998 y se le dio un perdón póstumo, demasidado tarde. Las malas interpretaciones a veces tienen, como en este caso, consecuncias terribles.
A pesar de la inspiración que recibió Pedro de la real naturaleza de Jesús, el esperado Mesías, Jesús les pide que no lo digan a nadie. Juan Bautista, Elías y todos los profetas, todos prepararon al pueblo para la salvación en aquel que debía venir. Y ahora estaba aquí, pero no era el tiempo de decirlo. Porque si lo hubieran dicho antes de su rechazo, pasión y muerte hubiera sido malintepretado. Antes de la resurrección, el impacto de quien era Jesús no hubiera sido entendido.
Muchos, también católicos han abandonado el cristianismo por una mala inter-pretación. Tal han visto a cristianos tomar actitudes y actuar negativamente. Tal vez porque piensan que Jesús es algo así como un policía celestial. Tal vez por que acusan a Dios de permitir suceder tantas cosas malas. Y esto es el porqué, aquellos que conocemos que Cristo es el Cristo que sufrió la muerte por nuestra salvación y por su amor por nosotros, tenemo una misión que cumplir. Los que creen en el Señor, ustedes y yo, somos llamados a presentar la verdad de quien es Jesús.
Si prestamos atención a las lecturas, veremos la realidad de esta misión, por eso hay que saber escuchar.
En la priemra lectura del profeta Ageo, nos encontramos con un segundo oráculo, ayer leímos el primero y está dirigido al gobernador y al sumo sacerdote, tal vez en la fiestas de los tabernáculos-tiendas cuando se celebraba la dedicación del primer templo, el de Salomón (1 Reyes 8,2). Ageo le pregunta a los ancianos, que conservan el recuerdo del esplendor del primer templo si pueden distinguir la diferencia entre la antigua construcción suntuosa, cubiertas de dorados, y la nueva, tan pobre. Nace en ellos, al recordar, una sensación de desánimo, con el riesgo que frenen los trabajos de reconstrucción, el profeta los anima con las promesass de Dios, que siempre está con los suyos.
A la promesa de la presencia de Dios, se producirá un desconcierto y las naciones de la tierra, consdierando a Jerusalén el centro de sus vidas, vendrán llevando sus dones y materiales que harán el segundo templo más suntuoso que el de Salomón, para mostrar al pueblo la misteriosa presencia de Dios en medio de él. Será la presencia de un Dios reconocido como el Señor de toda la tierra que traerá la paz. Se muestra una parádoja entre las palabras “Señor de los ejércitos” que muestra el poderío de Dios, y el fruto del mismo señorío, que es exactamente la paz.
En el evangelio la respuesta de Pedro es un reconocimiento humano del mesianismo de Jesús, que corresponde a la confesión de la filiación divina de Jesús, que hace el Padre, en la trasnfiguración (Lucas 9,28-36). Lucas no dice donde sucedió esto, señala que Jesús se encontraba en un lugar apartado orando. Lucas siempre une los momentos importantes de la vida de Jesús con la oración, para animar a la comunidad, a permanecer en constante actitud de oración. Con lo cual Lucas por su parte, hace comprender a los discípulos que sólo pueden entrar en el misterio del Reino, gracias a la intervención orante de Jesús.
Jesús pregunta para llevara los discípulos a comprender su identidad, más allá de las opiniones erróneas de la gente, y así prepara la confesión de Pedro. Este capta la identidad de Jesús, no lo identifica con un profeta del pasado, sino que expresa su novedad mesiáncia. Lucas recuerda como los otros evangelistas, que Jesús les impone silencio, no, para desmentir a Pedro sino para evitar equívocos, mlaas interpretaciones acerca de quién es Jesús. La identidad de Jesús pasa por la experiencia de la pasión. Lucas dice: “Es necesario que…” (Lucas 13,33; 17,25, 24,26) y esto indica que el plan de Dios revelado a Israel, prevé el rechazo de Cristo por parte de los hombres. Pero agrega una cuarta palabra, “resucitar”, para indicar la poderosa acción de Dios en Jesús, que se manifiesta precisamente en la resurrección.
La primera pregunta de Jesús es general pero la segunda “y ¿ustedes quién dicen que soy yo? es bien comprometedora. Hoy nos pasa lo mismo. Nuestras mentes están bombardeadas por un montón de opiniones, críticas y rumores de los medios de comunicación, que con frecuencia ponen en un mismo plano, desde la publicidad a la moral, desde la fe a la magia. Pero la respuesta a la pregunta es un asunto serio, que implica el sentido de nuestras personas y de nuestro vivir comunitario, si de verdad seguimos a Jesús. Y bien claro, nadie podrá anunciar la fe si no se purifica de los modos personales y los de pensar del mundo acerca de Dios, porque son incapaces de comprender los caminos de la salvación de Dios y comprender los caminos misteriosos con los que él realiza la salvación.
ORA Y REFELEXIONA: repite con frecuencia y vive la Palabra: “Tú eres el Dios de mi defensa, el Dios de mi alegría.” (Salmo 42,2,4)
ORACION
Padre, que nadie malinterprete la verdad de la fe cristiana por causa nuestra. Ilumina nuestras mentes e inspíranos para que cada palabra y obra sea un testimonio digno del nombre de Cristo y de la fe cristiana en el mundo. Amén