La parábola de los talentos
Antonio era un repórter de un diario del pueblo, siempre llegaba tarde y pasaba largos tiempos en el lunch, pero era el alma de la oficina. Escribía bien pero siempre lo hacía a último momento. Años más tarde se convirtió en el editor del diario. Pero ahora venía temprano, todos sus empleados trabajan y producía su trabajo. El había cambiado, no sólo su escritorio, sino también su manera de pensar y su estilo.
La parábola nos ofrece distintos puntos de vista, y no tiene justamente una clave para ver su significado. En la historia el amo, que se precia de ser un hombre exigente, que cosecha donde no ha sembrado y reúne donde no ha desparramado, prueba su dureza por la manera como trata al tercer siervo. ¿Tenemos que entenderlo como si fuera Dios? No, ciertamente. Peo esta es la interpretación que le aplicamos frecuentemente. El punto de la historia parece ser la virtud del trabajar fuerte, usando las cualidades de una manera completa y como discípulos de Jesús
Pero, hay como una alternativa cuando interpretamos la parábola, Podemos fijarnos en la posición del tercer siervo, que más que siervo es un esclavo. El se presenta al amo y rehúsa colaborar con el sistema de hacer dinero, que en aquel tiempo significaba explotación. El simplemente devuelve el dinero recibido pero es echado a las tinieblas además de quitarle el dinero. Si tomamos como interpretación la del tercer siervo, podemos decir que se refiere a los profetas, personas de integridad que no sucumbieron a las presiones para hacer el mal. Entonces, la parábola tiene otra significado.
Pablo mira al futuro de la comunidad y nos habla hoy dl amor fraterno, y esto significa “en primer lugar vivir pacíficamente” (11) o sea, no ir en busca de pretextos para litigios y choques en el interior de la comunidad. Más concretamente aún, “ocuparse cada uno de los suyo” (11): la enemistad surge con frecuencia de las habladurías y críticas, de la intromisión en los asuntos de los demás, del hablar inútil de la gente.
“Trabajando con vuestras propias manos…” (11) significa el oficio que se nos ha encargado. EL hecho de que Pablo diga “con sus propias manos…” es poner el acento en la nobleza del trabajo manual, el mismo desarrollado por Pablo, apear de ser despreciado por los que lo consideraban cosas de esclavos y prefieren ocuparse del ocio para no ensuciarse las manos. El ocio es el que engendra las malas tendencias en la comunidad, como en cualquier comunidad humana. Pero hay un motivo: dar testimonio ante los no creyentes, de la integridad de la opción cristiana, con una vida ordenada y activa y dar testimonio del amor ante los hermanos en la fe, de una manera concreta en no ser carga para nadie.
El evangelio presenta un cuadro común en las costumbres domésticas, pero llama la atención, la enormidad de las cantidades entregadas a los siervos, lo que hace pensar en un señor grande y da peso al juicio final.
No era nada nuevo esta actitud del amo, tenemos el ejemplo de José en Egipto. El hombre entrega el dinero en base a las capacidades que atribuye a sus criados (15) y es obvio que espera que los tres lo hagan fructificar con los medios lícitos que tienen a su disposición, el más común un deposito bancario (27).
En el fondo Mateo trata una vez más el tiempo que trascurre entre la pascua y el fin de los tiempos, del “uso” que hacemos del mismo. Sigue hablando de la vigilancia. La ausencia del amo no es excusa para vivir sin hacer nada, se trata de un tiempo útil para hacer fructificar los bienes que nos han sido entregados. Una vida entregada al “servicio” es una vida útil y rica de sentido. La santidad a la que hemos sido llamados consiste en poner en acto las capacidades, por pequeñas que parezcan, en beneficio de la comunidad, el tener ojos claros para ver que tenemos que cambiar el rumbo de la sociedad donde vivimos, porque el que toma en serio el evangelio toma a pecho el bien de sus hermanos en la fe y de todos los hombres, contribuyendo así a la venida del Reino de Dios a la tierra. Y esto antes que nada en la comunidad de creyentes, donde cada uno está llamado a dar pruebas de la entrega de sí mismo para el bien de su hermano. Pero también de la sociedad donde vivimos, donde puede y debe aportar unos valores que dan sentido al vivir entre los hombres. Y aquí entra el negarnos al uso de medios ilícitos que pueden beneficiar el progreso de la sociedad, pero corromper el plan de Dios, por ejemplo, el basar la sociedad en el producir y competir que mata el valor de la persona, que podría encarnar la actitud del tercer siervo. En un sistema monetario injusto se niega a colaborar.
Por eso la historia es un testigo de cómo los cristianos en distintas épocas han encarnado la exhortación bíblica a trabajar con las propias manos. De este esfuerzo ha resultado la edificación de la sociedad, los valores culturales y cristianos. Y también es testigo de lo contrario, la pobreza de la humanidad, nos dice que nos hemos puesto las manos al servicio no de la persona sino al egoísmos de personas y países o bloques de países. Un ejemplo nuestra sociedad consume casi un tercera parte del producto de la humanidad, cuando apenas somos el 6% de la humanidad. Pero tenemos que recordar que la parábola habla de la vigilancia y del buen uso del tiempo entre la resurrección de Jesús y su venida gloriosa, es decir, de la vida que tenemos entre manos.
ORA Y REFLEXIONA: repite hoy con frecuencia y vive la Palabra: “Bien, siervo bueno y fiel entra en el gozo de tu señor.” (Mateo 25,21,23)
ORACION
Oh Padre, tú riges al mundo con justicia y con lealtad. Haz que pongamos estas cualidades de tu corazón en todas nuestras acciones y te demos gracias y te alabamos por los dones que nos has dado. Y enséñanos a comprender que lo puede parecer pequeño a nuestros ojos es precioso a los tuyos. Amén

No hay comentarios.:
Publicar un comentario