Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



viernes, 7 de septiembre de 2007

HOMILIA Y ORACION

TIEMPO ORDINARIO 2007

Jesús es la imagen visible del Dios invisible.

Un mestro le pregunta a unos de sus alumnos de catequesis ¿qué están dibujando? Y el niño le responde que está dibujando a Dios. El maestro le dice: Eso es algo difícil, porque nadie ha visto a Dios. Y el niño le responde sin ninguna duda: “pronto lo verán.”

En la lectura de hoy Pablo trata de ofrecerle a los discípulos de Colosas una imagen en palabras de Cristo. Aparentemente algunos estaban diciendo en la comunidad que desde el momento que Cristo era hombre, los ángeles eran superiores a él.. Pablo les responde a esas persons diciéndoles que Jesús es “la imagen del Dios invisible.”, “el primero de la creación” porque incluido los ángeles, los Tronos y las Dominaciones, y todos los ángeles, fueron creados por él y para él. Y Cristo es asimismo la cabeza de la Iglesia, que es su cuerpo extendido por todo el mundo. Por eso al ser el creador de todas las cosas, es el que recrea todas las cosas, es decir, él es la salvación, la redención: “como el primero de toda la creación” y por su resurrección “es el primero de entre los muertos” Y por eso “todas las cosashan sido reconciliadas por él y en él”. De una manera increíble, esta gran obra de la redención se ha cumplido por su humillación a la muerte, él, el Hijo de Dios, lo ha hecho por su muerte en la cruz.

Y de ahí, es que es algo maravilloso que nosotros vengamos a Misa y nos demos cuenta que cada Misa y cada comunión es la realización de nuestra creación y redención en y por Jesús, que es la imagen perfecta del Dios que nadie ha visto.

Ayer decía que Pablo termina su introduccióna la Carata a los Colosenses con un himno a Cristo, que es lo que hoy hemos proclamado. Pablo les recuerda las verdades de fe que habían aceptado y lo hace recurriendo a la misma liturgia que celebran, de donde procede el himno. El conocimeitno, del que hablamos los cristianos, se basa en una sabiduría que se fundamenta en una intervención libre y gratuita de Dios “Dios en efecto tuvo a bien…” dice Pablo (19) intervención libre y gratuita en la historia.

El himno se divide en dos partes. La primera se celebra a Cristo como modelo de la Sabiduría. Como mediador de la creación “el Señor me creó al principio de sus obras…” la Palabra es el Creador, es el rostro en que revela la sabiduría creadora omnipotente, donde Cristo ejerce su señorío, colmándolo de toda plenitud.

La segunda parte, se celebra a Cristo como mediador único de la redención, descrita en términos de “reconciliación”, “traer la paz”, que no había separado por el pecado. La paz entre el cielo y la tierra no se resuelve, como en los mitos paganos, en la esfera celestial, sino a través del acontecimiento histórico de Jesús de Nazaret: por eso las refencias de Pablo a la muerte en la cruz y a la resurrección.

En el evqngelio nos encontramos con la discusión sobre el ayuno. Hay tres puntos de vista: el de los discípulos de Juan, que se existe aún entre los priemro cristianos con la metanoia penitencia-conversión.; el de los Maestros de la Ley y los fariseos y las frecuenes oraciones, que intreptan el ayuno como signo profético de la venida del Mesías, y el de los discípulos de Jesús, que se explica a través del un dicho, “los invitados a las bodas” y una parábola.

En el fondo es una crítica solapada a Jesús, “si tú eres un profeta ¿por qué no haces penitencia como los profetas que esperaban al mesías?" Y la respuesta es “por no soy sólo un profeta, sino el Mesías que ustedes esperan.” Es a otros que les corresponde ayunar y hacer penitencia; a los discípulos de Jesús les corresponde gozar, porque la espera ha terminado: el esposo está con ellos. La parábola tiene como fin indicar cuáles son las condiciones para “reconocer” a Jesús como Mesías: la oposición entre “viejo y nuevo” poner un remiendo nuevo y poner vino nuevo en odres viejos tiene un riesgo, la pérdida total (de tipo económico). Aquí está el rasgo decisivo de la Palarba: el que no recibe a Jesús como el Señor que viene no tendrá sitio en el Reino de Dios, no servirá para nada y será “echado fuera…”

Jesús dice: hay que renovarse, cambiar, a fin de prepararse para acoger la novedad que viene de Dios, sin obtinarse en esquemas preestablecido, no importa que venga de la misma religión. Debemos “ser los amigos del novio”. El evangelio de Juan compara a Juan Bautista como “amigo del novio” (Juan 3,29). Por eso, en la boda del Reino, nosotros somos testigos, porque tenemos capacidad de expresar el amor de Dios. De lo contrario “seremos echados fuera”.

ORA Y REFELXIONA: repite y refelxiona y vive la Palarba: “El vino nuevo se echa en odres-vasijas-cueros nuevos.” (Lucas 5,38)

ORACION
Padre Celestial, fue por Jesús que todo fue creado y reconciliado contigo a través de su muerte y resurrección. En unión con el Espíritu Santo recibe todo honor y toda gloria. Amén

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