Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 19 de septiembre de 2007

HOMILIA Y ORACION

TIEMPO ORDINARIO 2007

A veces la vida es un desatre moral

El Padre Timoteo Rdcliffe, superior general de los Padres dominícos dijo: “La Iglesia es hogar para todos, especialmente para aquellos cuyas vidas son un desastre. Por eso, es un buen ejemplo, que el primero en entrar en el Paraíso fue un ladrón, crucificado con Jesús.

Aparentemente una casta religiosa dominaba en la comunidad judía del siglo primero, el sacerdote en primero y los que eran considerados pecadores en el último lugar. Y los fariseos cuidaban de este sistema. Jesús ignoró completamente esta manera de pensar, juntándose con publicanos, pecadores y prostitutas, los indeseables, los no respetables. Los fariseos se escadalizaron con su actitud, y prefirieron a Juan Buatista que era un asceta y estricto en su mensaje. Pero para Jesús no contaban las apariencias sino lo que las personas tuvieran su corazón abierto a Dios. Como dice el P. Radcliffe, con frecuencia la vida es un desastre. Dios entiende esto y nos pide que nos miremos con honestidad ¿qué es lo que realmente está sucediendo en nuestro corazón? Esto puede ser bien incómodo, porque en cada uno de nosotros hay algo de los fariseos, los perfectos, y los publicanos, los indeseables. Pero el Señor lo entiende, y si nos acercamos con humildad nos ofrece ánimo, no juicio. Para eso tenemos que prestar atención a lo que nos dice la Escritura todos los días y aquí venimos y, yo soy el primero, a alimentarnos en la mesa de la Palabra.

Pablo deseaba ir a Efeso, pero por si se demora no le faltarán a Timoteo consejos para su tarea de guía de la Iglesia en Efeso. A Efeso Pablo la llama “casa de Dios”. Tanto en el sentido de edificio espiritual (Efesios 4,12 y 1 Pedro 2,4ss) como en el sentido de familia (Tito 1,11, 1 Timoteo 1,16; 1 Pedro 2,19). Al ser “casa de Dios vivo, y no de una divinidad muerta” se comprende que la “Iglesia debe ser columna y fundamento” inquebrantable “de la verdad” sostenida por una bse sólido, Pablo se inspira en las palabras de Jesús (Mateo 16,17) “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.

La imagen es tomada del arte de la construcción. Pablo tiene ante los ojos los edificios públicos de Efeso. Con este pasaje Peblo completa su enseñanza sobre la Iglesia, a quien representa frecuentemente como el aspecto interno del cuerpo de Cristo, pero aquí presenta lo exterior edificio donde vive la divinidad (16) La Iglesia guarda no, una verdad filosófica o política, sino de un “misterio de fe” (9) revelado pro el mismo Dios a los hombres (Colosenses 1,26) Un “misterio” que se concentra y realiza en la persona de Cristo, el cual después de su muerte “fue elevado por Dios gloriosamente al cielo”, convertido en “espíritu que da vida” (1 Corintios 15,45). Ahora sólo a través de la Iglesia se llega a Cristo. La afirmacién “el Espíritu ha dado testimonio de él” se refiere a la presencia del Espíritu en la obra de Cristo que se prolonga en la Iglesia; y la “de los ángeles lo han contemplado” (16) se refiere probablemente a que son los primeros en conocer el miserio de la vida de Cristo y contemplaron la gloria de su humanidad. En realidad los primeros evangelizadores fueron los ángeles y luego los paganaos convertidos.

El texto del Evangelio de hoy exalta la figura de Juan el Bautista y la asocia a la obra de Jesús, frente a la generacxión que rechaza a ambos. La parábola explica la actitud del pueblo y los publicanos que reconocieron el valor del bautismo de Juan, y por otra a los fariseos y maestros de la Ley que lo rechazaron y no aceptaron el designio de Dios. Pero la negación de la generación de Juan y de Jesús no impedirá la realización del plan de Dios (30) porque “la sabiduría ha quedado acreditada por los que son sabios.” Esta sabiduría es precisamente el designio sabio de Dios. Los sabios son aquellos que entran en este designio de Dios aceptando a Juan y a Jesús como enviados de Dios, que vienen a anunciar el nuevo plan de salvación para el mundo. Lo que rechazan, no es la vía ascética de Juan o la vía “festiva” de Jesús, sino fundamentalmente el proyecto de Dios.

A los que tienen miedo de aceptar el plan de Dios, todo gesto y comportamiento les parece ambiguo,. En cambio “los pequeños” los pobres, los pecadores y los excluidos, no tienen que defender ni prejuicios ni esquemas, entienden la lógica de Dios en la historia humana y son los sabios de la comunidad.

La pregunta para nosotros hoy ¿cuál es nuestra actitud? “¿os tocamos la flauta y no bailaron, les entonamos lamentaciones y no habéis llorado?

ORA Y REFELXIONA: repite con freuencia y vive hoy la Palabra: “La sabiduría ha quedado acreditada por todos los que son sabios. (Lucas 7,35)

ORACION

Tú nos ha dicho que has venido a llamar a los pecadores. Ayúdanos a ver nuestros pecados, no los pecados de los demás. Ayúdanos a recordar que fue por los pecadores que tú viniste, no por los buenos. Que confiemos siempre en tu amor y lo compartamos con los demás. Amén

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