Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 22 de septiembre de 2007

HOMILIA Y ORACION

TIEMPO ORDINARIO 2007

Escuchando a Dios...

A un famoso autor y periodista inglés Malcolm Muggeridge le tomó tiempo aceptar a Cristo en su vida. Pero la oportunidad le llegó cuando vio a la Madre Teresa trabajar con los abandonados en Calcuta. El vio allí lo que la fe y Cristo significaban. Y escribió que la Madre Teresa era una parábola viviente del amor de Dios. Y dijo: “Una vez que las interpretamos, todas las parábolas tienen el mismo mensaje, que en cada instante de nuestra existencia, la verdad está a nuestro alcance si solamente tenemos ojos para verla, y mente para aceptarla y al Espíritu Santo para mostrarla.”

En sus parábolas, Jesús, nos presenta las verdades profundas de lo que significa el ser humano y Dios.. Como Galilea era uina zona agrícola, las imagen de Jesús fue entendida inmediatamente por sus oyentes. El punto central es que la Palabra de Dios debe crecer en nosotros, pero para que esto suceda tenemos que ofrecerle el terreno propicio. Lo que no nos dice el evangelio es cuantas personas que escucharon a Jesús realmente cambiaron. Sí, ellos encontraron que lo que Jesús decía era interesante y novedoro ¿pero actuaron así cuando volvieron a sus casas?

¿Cómo nosotros respondemos a la Palabra de Dios? ¿Dejamos que nos penetre? ¿Qué es lo que en nuestras vidas nos impide producir fruto? Es a través de la oración y el silencio, “el ora y reflexiona” que la Palabra de Dios encuentra tierra buena en nosotros y crece.

Esto es lo que entendemos en Pablo al recordarle a Timoteo una vez más la “fidelidad” a los preceptos del Señor. ¿Fidelidad a qué precepto? Es seguro que se refiere a la “fidelidad” y al bello testimonio de Jesús ante Pilato, hasta que se manifieste en el Reino de Dios y que ya es visible en su obra redentora en el tiempo.

Y ante esto brota en Pablo la alabanza: que Dios el único Soberano, Rey de reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad y habita en la lyz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él honor y poder eterno. Amén.” La insistencia de Pablo en los atributos de Dios y su inmortalidad es una afirmación contra los reyes y emperadores romanos que se atribuían tales títulos. Pablo no usa la palabra parusía o revelación, prefiere usar la palabra “manifestación” para expresar la obra redentora de Jesús.

En el evangelio es Jesús mismo quien le da nom bre a la parábola, “el sembrador”. El es el sembrador. Pero la intepretación insiste más bien en los oyentes de la parábola. Es decir el acento cae en la suerte que sigue a la semilla.

El contraste se da entre la semilla proclamada a los judíos, que la rechazaron y la misma Palabra proclamada a los discípulos, que se convirtieron en oyentes creyentes. La parábola comienza com en Mateo y Marcos, pero cuando Lucas dice “su semilla” (5) nos recuerda que la semilla es el verdadero tema de la parábola, o sea la semilla tiene una importancia capital en la mente de Lucas. EL labal de la semilla “pisoteada” tal vez para indicar el desprecio de los judíos o paganos hacia el evangelio. Y por otra parte dice “Jesús exclamó” (8) lo que resulta enfático y profético que el simple “dijo” de Marcos (4,9).

Al pedirle los discplicación de la paróbola, Jesús responde con las palabras “A vosotros se os ha concedido comprender los secreros del Reino de Dios” esto recuerda a Daniel 2,28ss, donde Dios parece como el Revelador de los misterios, e indica tanto la comprensión de los “proyectos de Dios” de la salvación del mundo como el método de llevarlos a cabo. “A los demás” dice Lucas, estos misterios le resultan enigmáticos. El evangelista concentra, pues, la atención, en la diferente acogida reservada a la Palabra de Dios, como se ve en los distintos terrenos. La afirmación de Jesús sobre el campo pedregroso, de los que “escuchan la Palabra con alegría pero no tienen raíz, pero cuando se viene la prueba se echan atrás” no se refeiere a las persecuciones sino a la tentación. Esto se refiere a lo que dice Lucas en 9, 23: “con tomar la cruz de cada día” es decir la conducta moral cotidiana. La parála dirigida a la muchedumbre invita a los oyentes a escuchar la Palabra de Dios. La explicación a los discípulos, subraya los diferentes resultados de la enseñanza de la misma.

ORA Y REFELXIONA: repite con frecuencia hoy y vive la Palabra: “María, por su parte, guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.” (Lucas 2,19)

ORACION:

Señor, tú sabes que ocupada puede volverse la vida y cuántas cosas debemos hacer cada día. Ayúdame a crear espacio y silencio para tu Palabra para que crezca en mi vida. Y ayúdame a escuchar con atención para que pueda hacer tu voluntad. Amén.

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