TIEMPO ORDINARIO 2007
Rara vez se encuentra la palabra “dinero” y la palabra “espiritualidad” juntas en una frase. Pero Lucas y otros escritores bíblicos le dan atención a dinero y las posesiones. En la comunidad de Lucas había habido tensión en la comunidad entre ricos y pobres y Lucas se tomó el tiempo e interés en hablar de eso. Si definimos en un sentido amplio la espiritualidad como una manera de estar frente a Dios y los demás, entonces el dinero es suna aspecto inevitable e importante en la espiritua-lidad cristiana.
Jesús no fue un economista y no podemos esperar que los evangelios nos ofrezcan un plan modelo para las condicioens económicas del siglo 21. Lo que podemos esperar de Jesús, el Maestro de la sabiduría, son principios sabios que pueden dirigir nuestros pensamientos y reflexión acerca del dinero y las posesiones.
En el texto de Lucas hoy contiene cuatro unidades unas más largas que otras que tocan el tema del dinero y la espiritualidad. Posiblemente cada de estas afirmaciones al principio eran independientes. Pero como enseñanza de sabiduría, fueron unidas porque tratan el mismo tema, no porque significaba un desarrollo lógico sobre el punto del dinero y la espiritualidd.
La primera unidad es la más larga (16,1-8) y se la llama la parábola del admi-nistrador dehonesto. Se le acusa de dispilfarrar el dinero de su empleador. Y la parábola consiste en el ingenioso plan del administrador deshonesto para salvarse de su ruina económica. Hay dos maneras de interpretar su plan. En una primera lectura de la parábola, el administrador es deshonesto, trampea a su dueño y envuelve a otros en el plan con la posibilidad de acusarlos en el futuro, si no lo ayudan. Pero hay una segunda manera de leer la parábola, él arregla su propia comisión, sacrificando su poca ganancia en el presente pero buscando seguridad en el futuro. En ambos casos el plan del administrador es inteligente y el empleador tiene que felicitarlo. La moraleja de la parábola es que muchas personas en nuestro mundo muestran una inteligencia enorme y una energía financiera ingeniosa pero descuidan y prestan poca atención a los asuntos de sus almas y de su vida total. La industria, creatividad en hacer dinero y asegurar su situación fianciera les da poco tiempo para pensar de la vida y sus grandes interrogantes: ¿quién soy yo? ¿Cuál es el objetivo de mi vida? ¿Y cómo llego allí?
La segunda afirmación acerca de uso del dinero, Jesús lo llama sucio, injusto, pero debemos usarlo para ganarse buenos amigos, si ustede llegan a perder su dinero ellos los podrán ayudar en tiempo de necesidad. Y cuando mueras, te puedan recibir en las moradas eternas, porque has juntado no sólo posesiones para la vida sino has puesto tu tesoro en el cielo. EL dienro exige generosidad.
La tercera, es “el ser fiel en coas pequeñas”, sugiere en ser consistente tanto en la manera de administrar las posesiones materiales y como en manejar las cosas espirituales. Los que son consistelontes y dignos de confianza en las cosa materiales, también son consistentes y dignos de confianza en las cosas espirituales.
Y la cuarta, “no se puede servir al Dios y al dinero”. La palabra “manona” con la Biblia habla acerca del dinero, viene de la misma raíz que nuestro Amén, y se refiere que en lo que uno pone fe o confía, entonces, tiene el sentido dinero cuando es un medio y no un dios. Lo que dice es muy simple, “no hagas del dinero un dios, o el fin último de tu vida”. Aunque muchas personas no van a decir que adoran al dinero, pero en la práctica viven como si lo hicieran.
Las cuatro afirmaciones de Lucas en el evangelio nos pueden recuerdar que el dinero y la espiritualidad no pertenecen a dos reinos diferentes. Nos urgen a usar la inteligencia y las energias a hacer de las cosas del espíritu como las hacemos para el dinero y las posesiones, nos urgen a usar sabiamente el dinero y ser honestos y dignos de confianza en los asuntos del dinero pero no hacerlos un substituto de Dios.
Por otro lado la lectura del profeta Amós que es una violenta denuncia de la explotación del pobre y decribe la situación de injusticia de su tiempo, e indican que la avaricia, la explotación del pobre y las prácticas comerciales dishonestas no son cosas nuevas, y siempre han sido y lo son pecados ante a los ojos de Dios.
También la lectura de la Primera Carta a Timoteo nos ofrece una cuidadosa y benigna manera de ver al imperio romano, como también lo dice Pablo en Romanos 13, 1-7, al pedirnos hacer oraciones por los líderes políticos y oficiales del gobierno. La idea de fondo parece ser que hubo un un tiempo de tranquilidad política que aseguraba la posibilidad de las prácticas religiosas. Pero vemos una visión completamente opuesta sobre el imperio romano en el libro de la Revelación. También la afirmación de Pablo en 1 Timoneo de “que Cristo se entregó por el rescate de todos…”, usa un término comercial “rescate”, pagar el préstamo debido y afirma el mensaje de Lucas de que los cristianos vivan su fe en el mundo de la política y la economía. La manera cómo tratamos a ambas realidades, la política y la economía) revela nuestra identidad, quiénes somos y como nos relaciones con Dios y los demás. La conexión entre espiritualidad y dinero es real.
Para hacer personal la enseñanza del Evangelio podemos preguntarnos: 1 ¿Servimos al dinero mejor que a Dios? ¿Usamos la sabiduría y practicidad en las cosas espirituales que como lo hacemos con el dinero y las posesiones?
2¿Uso sabiamente el dinero? Y ¿cómo definimos dinero y su uso sabio?
3 ¿Somos dignos de confianza y fieles tanto en las cosas espirituales como en las materiales?
ORA Y REFELXIONA: repite con frecuencia y vive la Palabra en boca de la Igflesia, el Concilio Vaticano II: “Los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la égida de la justicia.” (Iglesia en el mundo moderno # 69)
ORACION
Oh Señor, que en amor a ti y al prójimo has querido resumir toda tu ley, concédenos descubrirte y amarte en nuestros hermanos para que podamos alcanzar la vida eterna. Por Cristo, tu Hijo. Amén.

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