Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



domingo, 30 de septiembre de 2007

HOMILIA Y ORACION

TIEMPO ORDINARIO 2007

Vivir una vida irrependible, justa y piadosa


Las lecturas de hoy, en realidad continúan el tema del domingo pasado. Allí se nos enseño el buen uso de las riquezas y ahora se agrega un aspecto nuevo, en relación con los bienes debe tomarse en cuenta al prójimo, especialmente al indigente, al pobre, en todo aquello que parece poder derrocharse a capricho personal. Podemos ver en las lecturas como Dios ha hecho progresar el mensaje profético del Antiguo Testamento, hoy en Amós, con sus carácter de denuncia ante el problema económico-social de Israel, al enfoque y la voz del Maestro de la comunidad cristiana del Nuevo Testamento, aquí se nos urge una repuesta, pues el drama del buen o mal uso de las riquezas puede afectar el futuro de nuestra persona. La Primera Carta a Timoteo nos advierte y nos da una enseñanza sobre la perseverancia en la calidad de vida del cristiano, rodeado a menudo de formas de pensar y organizar la existencia, que no van con la identidad y valores más profundos, los valores cristianos.

¿Qué nos dicen las lecturas? 1) los que viven una vida cómoda e inconsciente se perderán. De nuevo escuchamos a Amós examinar la grave situación de Samaría y Jersualén. Se vivía en exceso, junto con la carestía de la vida especialmente con los pobres y la gente del campo. Nos pone en el recto camino: no condena la riqueza como bien producida, se la condena cuando procede de la acumulación injusta y degradante, camas de marfil, banquetes exquisitos, perfumes costosos, delirio musical. 2) Con todo exceso, la riqueza llega a una especia de inconciencia a las necesidad del pobre. 3) Por ella existe ya una condena y castigo futuro: las actitudes egoístas, la vida cómoda, serán borradas violentamente por Dios mismo. Las dos reinos serán destruidos, Samaría en 722 antes de Cristo y Jerusalén 598 antes de Cristo. Pero esto será una medida pedagógica: “irán al destierro a la cabeza de los cautivos y se acabará la orgía de los disolutos” (Amós 6,7).

En el evangelio, la parábola es una de más clara enseñanza cristiana sobre la riqueza. El rico se lamentaba mientras era castigado. La parábola no dice que existe un cielo sin pobreza para Lázaro sino quiere advertir a quien hoy vive como el hombre rico, en el extremo del derroche y la inconciencia.

Se muestra a través de la historia, que los dos eran hermanos, después de todo, en cuanto humanos, vecinos que vivían en la misma ciudad, y la historia muestra dos destinos. Y lo vemos en la situación terrena: Lázaro pobre, enfermo, desatendido, el rico, banquetes, púrpura frente a la pobreza, miseria y enfermedad de Lázaro. La parábola habla de la cercanía de ambos, Lázaro no solo vivía en la misma ciudad, sino a la puerta del rico. Finalmente uno se lamenta, Lázaro, mientras el rico vive en alto grado de indiferencia y cerrazón, porque no comparte “las migajas de su mesa”.

Cambia la situación al morir ambos, y nos muestra un tema muy querido por Lucas: Dios juzga diferente al modo de ser de los dos hombres, porque a cada uno le toca lo contrario de lo que tuvo antes. Y aquí esto se convierte en advertencia para el discípulo de Jesús, no valen las seguridades y valores que el mundo busca como lo más importante y por lo que se afanan los que denominan ricos.

Pero la historia se abre a un tercer momento: los hermanos del rico, que incluye en primer lugar la petición del rico para que haya un aviso oportuno para sus hermanos que de modo inconciente pierden su vida en el despilfrarro e idolatría del dinero. Es le tiempo “presente” que el rico tuvo y perdió como oportunidad para hacerse prójimo-vecino de Lázaro, es decir, de todos los que tienen necesidad.

Jesús nos dice que Dios responde a los aún viven, deben acoger el mensaje de Moisés y los profetas, que este mensaje es todo lo que tienen ya que nunca puede haber conversión a Dios por signos prodigiosos o que den temor, sino únicamente por la escucha de la Palabra y su aceptación en libertad. En la vida presente no podemos adormecernos en lo que tenemos y mucho menos esperar lo extraordianrio apra arrepentirnos. Entre el mundo del má allá y el presente hay un abismo. Pero acá, sí, tenemos la llamada urgente del Señor para hacer buen uso de los bienes, sino lo perderemos todo y nos perderemos a nosotros mismos si no reaccionamos a tiempo.

¿Cuál es nuestra respuesta? Lo dice Pablo hoy, en la 1 Caarta a Timoteo: practica la justicia, la religión, el amor, la fe, la perseverancia, la delicadeza. La Carta fue escrita para ayudarnos a discernir las verdades actitudes en tiempos difíciles. Primer la “necesidad de conservarse sin mancha e irreprensible”, es decir, vivir la calidad de fe en el presente de cara al futuro. Y aunque el ambiente, la sociedad y los amigos inviten a otras cosas, tener otros valores: sólo Dios merece el primer puesto, pues él solo puede coronar los esfuerzos de la vida humana con una plenitud de vida eterna, auqnue esto permanezca ocultos a toda comprensión humana porque solo pueden ser objetos de fe y perseverancia.

ORA Y REFELXIONA: repite frecuentemente joy y vive la Palabra de Dios: “El Señor abre los ojos del ciego, el Señor ama a los justos, el Señor guarda al extranjero, sustenta al huérfano y a la viuda, el Señor reina eternamente” (Salmo 146)

ORACION

Dios nuestro, que con tu perdón y misericordia nos das la prueba más delicda de tu omnipotencia, apiádate de nosotros para que no desfallezcamos en la lucha por obtener el cielo que nos has prometivo. Amén

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