jueves, 13 de septiembre de 2007
LECTURAS
Colosenses 3,12-17
Hermanos: Pónganse, pues, el vestido que conviene a los elegidos de Dios, sus santos muy queridos: la compasión tierna, la bondad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia.
Sopórtense y perdónense unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo.
Por encima de esta vestidura pondrán como cinturón el amor, que lo hace todo perfecto.
Así la paz de Cristo reinará en sus corazones, pues para esto fueron llamados y reunidos. Finalmente, sean agradecidos.
Que la palabra de Cristo habite y se sienta a gusto en ustedes. Tengan sabiduría para que puedan enseñar y aconsejar unos a otros; canten a Dios de todo corazón y con gratitud salmos, himnos y alabanzas espontáneas.
Y todo lo que puedan decir o hacer, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Salmo150,1-6
¡Aleluya!
¡Alaben a Dios en su santuario,
alábenlo en el firmamento de su poder!
Alábenlo por sus hechos portentosos,
alábenlo por toda su grandeza!
¡Alábenlo con el fragor del cuerno,
alábenlo con arpas y con cítaras,
alábenlo con danzas y tamboriles,
alábenlo con mandolinas y flautas,
alábenlo con platillos sonoros,
alábenlo con platillos triunfales!
¡Alabe al Señor todo ser que respira!
¡Aleluya!
Lucas 6,27-38
En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: Yo les digo a ustedes que me escuchan: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, 28 bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan. 29 Al que te golpea en una mejilla, preséntale también la otra. Al que te arrebata el manto, entrégale también el vestido.
Da al que te pide, y al que te quita lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieren que ellos les traten a ustedes. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Hasta los malos aman a los que los aman. Y si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué gracia tiene? También los pecadores obran así. Y si prestan algo a los que les pueden retribuir, ¿qué gracia tiene? También los pecadores prestan a pecadores para que éstos correspondan con algo.
Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, que es bueno con los ingratos y los pecadores.
Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.
Den, y se les dará; se les echará en su delantal una medida colmada, apretada y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos ustedes.»
Hermanos: Pónganse, pues, el vestido que conviene a los elegidos de Dios, sus santos muy queridos: la compasión tierna, la bondad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia.
Sopórtense y perdónense unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo.
Por encima de esta vestidura pondrán como cinturón el amor, que lo hace todo perfecto.
Así la paz de Cristo reinará en sus corazones, pues para esto fueron llamados y reunidos. Finalmente, sean agradecidos.
Que la palabra de Cristo habite y se sienta a gusto en ustedes. Tengan sabiduría para que puedan enseñar y aconsejar unos a otros; canten a Dios de todo corazón y con gratitud salmos, himnos y alabanzas espontáneas.
Y todo lo que puedan decir o hacer, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Salmo150,1-6
¡Aleluya!
¡Alaben a Dios en su santuario,
alábenlo en el firmamento de su poder!
Alábenlo por sus hechos portentosos,
alábenlo por toda su grandeza!
¡Alábenlo con el fragor del cuerno,
alábenlo con arpas y con cítaras,
alábenlo con danzas y tamboriles,
alábenlo con mandolinas y flautas,
alábenlo con platillos sonoros,
alábenlo con platillos triunfales!
¡Alabe al Señor todo ser que respira!
¡Aleluya!
Lucas 6,27-38
En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: Yo les digo a ustedes que me escuchan: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, 28 bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan. 29 Al que te golpea en una mejilla, preséntale también la otra. Al que te arrebata el manto, entrégale también el vestido.
Da al que te pide, y al que te quita lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieren que ellos les traten a ustedes. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Hasta los malos aman a los que los aman. Y si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué gracia tiene? También los pecadores obran así. Y si prestan algo a los que les pueden retribuir, ¿qué gracia tiene? También los pecadores prestan a pecadores para que éstos correspondan con algo.
Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, que es bueno con los ingratos y los pecadores.
Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.
Den, y se les dará; se les echará en su delantal una medida colmada, apretada y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos ustedes.»
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