Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 17 de octubre de 2007

HOMILIA Y ORACION

TIEMPO ORDINARIO

La apariencia es mentira e hipocresía.

Hay una anécdota del tiempo del apartheid en Sud Africa. Un señor entra en una iglesia para blancos y encuentra arrodillada a una señora negra y le dice: ¿Qué hace usted aquí? Esta no es su iglesia. Y la señora le responde: Yo soy la que limpia aqui. Oh, dijo el hombre, y luego de dice: Continúe su trabajo, pero no olvide que le está prohibido rezar aquí.

Pues esto es un hecho de vida donde personas muy religiosas toman y usan ideas religiosas para justificar sus ideas y actitudes. Puede ser una excusa para adquirir o conservar poder, o prestigio o ascender en la escala social o para sentirse importante. Y lo que más falsea la conducta es la fachada de palabras suaves y actitudes que sumimos para pomover una imagen de piedad y religiosidad.

En el evangelio continuamos con el banquete en casa del fariseo y la conversación se vuelve confrontación. Jesús no solo tiene una breve conversación con líderes religiosos sino que los desnuda de sus falsas pretenciones.Ellos están preocupados con los ritos y hacen ellos un ídolo. Ellos ignoran el sentido y el fin de sus practicas religiosas. Nos podemos imaginar el silencio lleno de enojo después de esa condenación y podemos escuchar la tos un tanto nerviosa del maestro de la Ley al decirle a Jesús, “no te refieres a nosotros.” Y Jesús le dice que sí, también los incluye a ustedes. Los ritos y las normas litúrgicas son vacíos a menos que nos acerquen a Dios para que podamos crecer más en el amor.

Pero volvamos al texto de Pablo. En el texto de hoy (1) constatando que somos todos pecadores y no tenemos excusas, pero tenemos que preguntarnos cómo Dios se sitúá frente a esta posición nuestra, negativa e insuperable en sí misma. Hay maneras de juzgar, la de Dios y la nuestra. (2) ¿De dónde viene la culpabilidad de los judíos? . Pablo dice que los judíos actúan de la msma manera que aquellos a quienes ellos condenan., por eso también ellos son condenados. Los judíos tienen toda una historia de salvación, el Antiguo Testamento, pero cuando se enfrentan a la novedad de Jesús, no fueron capaces de reaccionar de una manera positiva y acogedora. Una exasperada adhesion a sus tradiciones no les ha permitido percibir la novedad de Dios que se ha hecho hombre.
Ahora bien, el juicio de Dios se ajusta a la verdad, y no puede estar condicionado por nuestro modo de pensar, ni por la situación de pecado. El don de la vida eterna está reservado para aquellos que “perseverando en la práctica del bien, buscan el bien, buscan gloria, honor e inmortalidad (7) y añade otro motivo de este desenlace positivo: :pues en Dios no hay lugar a ”favoritismos.” (11)

La importancia del evangelio es ver la actitud pedagógica de Jesús con respecto a alguno de sus contemporaneos, que no ha querido entrar en la lógica evangélica. Jesus muestra los valores que están en juego. En primer lugar el valor de la justcia y el amor de Dios (42) en vez de perderse en observancia de normas particulares. El segundo, el espíritu de servicio a los demás (43), que nos lleva a renunicar a los primeros puestos con tal de ser útiles de cualquier modo. En tercer lugar, la transparencia interior (44) contra la epidemia de la hipocresía. Y por ultimo, el valor de la compresión fraternal (46) contra la actitud de los que se muestran intransigents a la hora de aplicar la ley a los demás y que usan la Ley a su favor.

SI unimos las dos lecturas, en la Carta a los Romanos Pablo afirma bien claro: nadie ha de gloriarse ante Dios, y el evangelio nos dice que precisamente los que se creen justos andan muy lejos de serlo. La condición de ser liberados es reconocer que somos pecadores. Pero esto no es razón para dejarnos caer en la tristeza o desánimo sino tener una conciencia de lo grande que es la misericorida de que somos objetos del amor de Dios en Cristo Jesús. Hemos de concoer con sinceridad nuestras culpas, sin llamar bien al mal. El camino del arrepentimiento debe conocer la tolerancia, la paciencia y la bondad como rasgos de Dios que se nos ha revelado en Jesús que nos hace libres.

El hombre ha de reconocer cual es su condición y reconocerla ante Dios. Pablo dice al hombre soberbio y orgulloso: ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si los has recibido ¿Por qué presumes como si no lo hubieras recibido? (1 Corintios 4,7) Y, por conisgueinte, que sería atribuirse a sí mismo lo que no era suyo, debió reconcoer que cuanto tiene lo ha recibido, y hacerse pequeño; es bueno para él que Dios haya sido glorificado en él. El debe disminuir a sus propios ojos para poder crecer en Dios.

ORA Y REFLEXIONA: repite con frecuencia y vive la Palabra hoy: “Es la bondad de Dios la que te invita al arrepentimiento” (Romanos 2,4).

ORACION
Jesús en neustras liturgies líbranos de estar preocupados por los ritos y perderte de vista a it que eres el corazón de la eucaristía. Amen.

No hay comentarios.: