Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



jueves, 31 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 31 2009

PALABRA DE DIOS
1 Juan 2,18-21

18 Hijitos, estamos en la última hora, y han oído que va a venir un anti cristo.
18 Pero ya han venido varios anticristos, por lo cual conocemos que es la última hora.
19 Esa gente salió de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros. Así es como descubrimos que no todos son de los nuestros.
20 Pero ustedes tienen esa unción que viene del Santo, por lo que todos tienen ya conocimiento.
21 Les escribo, no porque no conozcan la verdad, sino porque la conocen y porque la mentira no puede salir de la verdad.

SALMO 96, 1-2,11-1

1 En el principio era el Verbo (la Palabra), y el Verbo estaba ante Dios
1 y el Verbo era Dios.
2 Él estaba ante Dios en el principio.
11 Vino a su propia casa,
11 y los suyos no lo recibieron;
12 pero a todos los que lo recibieron
12 les dio capacidad para ser hijos de Dios.
12 Al creer en su Nombre
13 han nacido,
13 no de sangre alguna, ni por ley de la carne,
13 ni por voluntad de hombre,
13 sino que han nacido de Dios.

JUAN,1-18

1 En el principio era el Verbo (la Palabra), y el Verbo estaba ante Dios,
1 y el Verbo era Dios.
2 Él estaba ante Dios en el principio.
3 Por él se hizo todo,
3 y nada llegó a ser sin él.
3 Lo que fue hecho
4 tenía vida en él,
4 y para los hombres la vida era luz.
5 La luz brilla en las tinieblas,
5 y las tinieblas no la impidieron.
6 Vino un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan.
7 Vino para dar testimonio, como testigo de la luz,
7 para que todos creyeran por él.
8 Aunque no fuera él la luz, le tocaba dar testimonio de la luz.
9 El era la luz verdadera,
9 la luz que ilumina a todo hombre,
9 y llegaba al mundo.
10 Ya estaba en el mundo,
10 este mundo que se hizo por él,
10 este mundo que no lo recibió.
11 Vino a su propia casa,
11 y los suyos no lo recibieron;
12 pero a todos los que lo recibieron
12 les dio capacidad para ser hijos de Dios.
12 Al creer en su Nombre
13 han nacido,
13 no de sangre alguna, ni por ley de la carne,
13 ni por voluntad de hombre,
13 sino que han nacido de Dios.
14 Y el Verbo se hizo carne,
14 puso su tienda entre nosotros,
14 y hemos visto su Gloria:
14 la Gloria que recibe del Padre el Hijo único;
14 en él todo era don amoroso y verdad.
15 Juan dio testimonio de él;
15 dijo muy fuerte: «De él yo hablaba al decir:
15 El que ha venido detrás de mí ya está delante de mí,
15 porque era antes que yo.»
16 De su plenitud hemos recibido todos,
16 y cada don amoroso preparaba otro.
17 Por medio de Moisés hemos recibido la Ley,
17 pero la verdad y el don amoroso
17 nos llegó por medio de Jesucristo.
18 Nadie ha visto a Dios jamás,
18 pero Dios-Hijo único,
18 él que está en el seno del Padre
18 nos lo dio a conocer.
HOMILIA
1Juan 2,18-21: “Están ungidos por el Santo, y todos ustedes lo conocen” Salmo 95: Alégrese el cielo, goce la tierra. Juan 1,1-18: “Todo existió por medio de la Palabra”

Tood a nuestro alrededor resuena a tiempos de fin del año 2009 y nos nicia en el año nuevo 2010. Lo más normal es que realicemos una reflexión y revisión de nuestra vida. Lo hacemos inconcien-temente aunque en realidad no le damos mucha importancia. Hay cosas que de tanto no pensarlas las pasamos de largo en este paso del viejo al nuevo año. Es que no podemos cerrar los ojos cuando nos encontramos con el Jesús en tiempo nos centre a pensar a que tenemos que seguir trabajando en el Reino que Jesús vino a inaugurar para nosotros y toda la humanidad, lo sabemos los pobres siguen siendo más pobres, no importa que él haya llegado. Se nos hace difícil promocionar la vida, la justicia y el amor. Cualquier cosa nos puede hacer pensar la Navidad, pero él fue enviado y nos ha enviado a ser promotores de la paz y la verdad. ¿Dónde existe paz hoy en medio de nosotros? Y esa Paz no sólo vino por la acción creadora de Dios, es Paz se hizo carne y habita en medio de nosotros. Lo hemos dicho, lo hemos cantado, seguimos diciéndonos que el Señor suscitándonos evangeli-zadores, habita en medio de nosotros, ¿arriesgamos nuestra vida como lo hizo El a favor de la creación? Pero queremos continuar diciéndonos, pero… ¡Feliz año, como lo dijimos el año que hemos

Que en este nuevo año el Señor siga suscitando testigos de su paz, pero que quieran arriesgar su propia vida en pro de la Creación de todos y para todos. ¡Feliz Año 2010!

Pero de entrada nos exige la Carta de Juan, que comprendado todo a la luz de la mentalidad del tiempo de los apóstoles, no anunciamos, como dice Juan, que tal ves es “inminente la última hora” (8) de la historia, al enemigo del pueblo y cuando obramos como tales los llamamos como Juan “anticristos” símbolos de las fuerzas hostiles a Dios. No miramos al fin de al historia como algo cronológico, como lo imaginaban y lo imaginan hoy las fuerzas hostiles a Dios. El fin de la historia no es un tiempo cronológico sino teológico, tal vez por eso Juan lo escribe, como a su evangelio, como un tiempo decisivo y último cuando Cristo, sí es verdad es un tiempo de prueba y cuando él venga, como cuando, nosotros, como dice Mateo 24,23-24, los herejes difundan un error, ellos han abandonado la Iglesia y obstaculizando así su camino.
Pero allí se manifiestan dentro de la comunidad los auténticos discípulos de Jesús, aquellos que han recibido “la unción del Espíritu Santo” (20) es decir, la palabra de Cristo y de su Espíritu, que a través del bautizo, les enseña la verdad completa (vean Juan 14,26). La afirmación se refiere a la persona de Cristo, el Verbo de Dios, hecho carne como declara el apóstol, no a un Jesús aparentemente humano, pero no tampoco una figura sólo espiritual, como dicen los herejes.

· Hay un punto que debemos prestar atención, donde el himno que leemos es diferente de los relatos de los evangelio de la infancia (Mateo y Lucas) no narra este himno vivencias históricas de la historias del nacimiento, sino que describe en forma poética, el origen de la Palabra en la eternidad de Dios, por eso habla (1-5) de la “preexistencia” de la Palabra (1-5), nos habla el evangelio del Verbo que posee la eternidad, la personalidad y la divinidad (1). Luego de la “venida histórica de la Palabra entre los hombres” (6-13) cuya luz fue testigo el Bautista (6-8), rechazo o acogida, incredulidad o fe (9-11). La realidad del Hijo de Dios no procede de la carne ni de la sangre, sino que es personalidad humana (12-13) y finalmente “la encarnación de la Palabra (14), que es el punto central del himno de Juan. Esta Palabra comenzó a existir por primera vez en la historia de la humanidad, pero ahora vine a morar entre los hombres, “el Verbo se hizo carne”, donde la humanidad creyente puede contemplar la gloria del Señor (16) No es una gloria como la Moisés, revelador imperfecto de la Ley que puede hacer esclavos, sino al de Jesús que hace libres.

Por se nos invita a repetir a menudo y a vivir hoy la Palabra: “Ninguna mentira viene de la verdad.” (1 Juan 2,21)

ORACION

Seños nos had enseñado que tu vocación es la ser testigos del amor de Dios al mundo. Te dirán 2no eres dignos, no tienes nada que ofrecer, él no tienes atractivos, no suscita ni deseos de anhelos. Pero sabemos que no tenemos miedos

Continúa siendo testigo, no tenemos miedo a la preencia del demonio, los enfrentas sin miedo, descubrirás que son impotentes.

Tú nos has enseñado que tu amor nos dará una visión más clara, de seguir tus vocación y seguirte, nos enfrentas a las oscuridades de ls tinieblas, porque tu amor nos dará la visión cada vez más clara porque sentimos la necesidad de hablar del amor de tu Padre, de profundizar en el conocimiento de este amor de Dios, amor que tenemos que profundizar donde los frutos son más abundantes, y podremos afrontar sin miedo al enemigo cuando sabemos que estamos seguros de tu amor. Y este el amor de Jesús, que ha venido a traernos y a vivir en medio de nosotros. Hazme profundizar el ardor de tu caridad. Haznos entender al inefable caridad que tú nos comunicaste cuando por medio de la encarnación, nos manifestaste a Jesús como hijo tuyo, cuando Jesús se nos reveló en su encarnación.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

DICIEMBRE31, 2009

PALABRA DIVINA
1 Juan 2,12-17
12 Esto les escribo, hijitos: ustedes recibieron ya el perdón de sus pecados.
13 Esto les escribo, padres: ustedes conocen al que es desde el principio.
13 Esto les escribo, jóvenes: ustedes han vencido al Maligno.
14 Les he escrito, hijitos, porque ya conocen al Padre. Les he escrito, padres, porque conocen al que es desde el principio.
14 Les he escrito, jóvenes, porque son fuertes, la Palabra de Dios permanece en ustedes y ya han vencido al Maligno.
15 No amen al mundo ni lo que hay en el mundo.
15 Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Pues de toda la corriente del mundo —la codicia del hombre carnal, los ojos siempre ávidos, y la arrogancia del éxito— nada viene del Padre, sino del mundo.
17 Pasa el mundo con todas sus codicias, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

SALMO 90,7-10

7 Ríndanle al Señor tribus y pueblos,
7 ríndanle al Señor gloria y poder.
8 Ríndanle al Señor la gloria de su nombre.
8 traigan la ofrenda y entren en su templo.
9 Adoren al Señor en el atrio sagrado,
9 tiemblen ante él, pueblos de toda la tierra.
10 «El Señor reina», anuncien a los pueblos,
10 él fijó el universo inamovible,
10 él juzgará a los pueblos con justicia.
11 ¡Gozo en los cielos, júbilo en la tierra,
11 bramido del mar y del mundo marino!
12 Muestren su júbilo el campo y todos sus frutos,
12 lancen vivas los árboles del bosque

LUCAS 2,36-40

36 Había también una profetisa muy anciana, llamada Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Casada cuando joven, había quedado viuda después de siete años;
37 hacía ya ochenta y cuatro años que servía a Dios día y noche con ayunos y oraciones y no se apartaba del Templo.
38 Llegó en aquel momen to y también comenzó a alabar a Dios, hablando del niño a todos los que esperaban la liberación de Jeru-salén.
39 Una vez que cumplieron todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
40 El niño crecía y se desarrollaba lleno de sabiduría, y la gracia de Dios permanecía con él.

HOMILIA

1Juan 2,12-17: El que hace la voluntad de Dios vive para siempre Salmo 95: Alégrese el cielo, goce la tierra.
Lucas 2,36-40:
Ayer veíamos a Simeón bendiciendo a Dios por la presencia de su Salvador. Hoy nos encontramos con otro persona, una mujer profetiza, anciana y fiel al servicio del Señor .Simeón lo reconoce “como signo de contradicción” y hoy nos encontramos con Ana, su nombre significa “gracia”, porque ambos esperan al Señor como la liberación del pueblo. No tenemos mucho que pensar para imaginarnos a Ana y a Simeón como los padres de Juan Bautista, lo que nos va mostrando la idea que tiene la Primera Carta de Juan, y lo vemos en el evangelio de Lucas hoy, nos indican la importancia de ambos como el hombre y la mujer en en el proyecto liberador de Dios.
Hay un detalle importante en ambos que luego Lucas va a afirmar, “el Niño crecía… y se llenaba de sabiduría porque Dios que lo acompañaba. Si miramos en la vida de la comunidad cristiana vemos lo mismo, nuestra espiritualidad se funda en la acción del Espíritu, y éste nos invita como a María a cantar las maravillas del Señor, pues al ejemplo de María ilumina a la comunidad Iglesia a la cual pertenecemos.

Nos basta mirar los textos que la palabra nos ofrece para nuestra meditación y como centro de reflexión para el día de hoy. Estamos, y eso es lo importante, en los últimos días del tiempo de Navidad. Tal vez es bueno recordar, como lo hemos dicho al principio de la Navidad. Los textos que leemos en estos días, ambos de los evangelios de Mateo y Juan nacieron al fin al del siglo primero, alrededor de los años 90 o 100 después de Cristo. Las lecturas de esta tiempo de Navidad nos recuerda ahora, que estos textos eran desconocidos para Pablo, y Marcos, pues ambos escribieron en los primeros años del cristianismo y le podemos poner fechas, en los años 50 o 60 y Marcos en los años 70 y más adelante. Esto nos hace difícil hablar de la “historia de Navidad” porque en realidad tenemos dos historias de Navidad, no, una sola. Por eso se nos mezcla las historias de Juan y Lucas en el día de hoy y ambas fueron escritas al final de los 90 o los 100. E inclusive hoy, podemos ver textos que Pablo y Marcos no conocían, como los cristianos de su tiempo.
Pero volvamos a loos textos de hoy, ya en el tiempo de Navidad, cómo los celebramos hoy. Hoy leemos el texto de la Primera Carta de Juan, que nos va a llevar hoy mismo a leer a Lucas, que para muchos cristianos es la “historia de la Navidad” porque nos ofrece un más armonioso relato de lo que pasó en realidad en Navidad, y podemos caminar de Nazaret a Belén y a Egipto y de vuelta a Nazaret, con la ida a Belén donde no encuentran lugar a no ser en un pesebre, pero sí ángeles y pastores que van a Belén, como nos imaginamos nosotros el nacimiento de Jesús, pero Marcos, Juan y Pablo no tienen nada extraordinario del nacimiento de Jesús, nosotros sí. Pablo hablan de Jesús nacido de la descendencia de David y nacido de una mujer, pero nada extraordinario.

Hoy aparece otro persona, que leemos en Lucas, primero ayer nos introdujeron a Simeón y hoy nos presentan una mujer, una profetiza, anciana y llena de años, pero de oración y penitencia en el templo donde ve al Niño que José y Mará presentan en el templo. Uan lo presenta hoy como a aquel a quien han conocido en el templo “al que era desde el principio" (13,14), a los jóvenes les dice Juan que en él han vencido el mal (13) y se han excluido de los compromisos fáciles del mal (13) y que su fuerza espiritual, reforzada por la Palabra, que excluye los compromisos del mundo (14). Y esta vida se realiza en una vida espiritual que se ha apartado de la lógica del mundo, entendido como reino del mal y que se opone a Dios. Dios y el mundo son dos realidaddes opuestas. Del mundo, enemigo de Dios, Juan menciona algunos aspectos, “los apetitos desordenados”, es decir, las malas tendencias que viven los hombres, inclinados al mal “ la codicia de los ojos”, el ansia de los b ienes terrenos, “el afán de la grandeza huama”, es decir, el orgullo basado en la idea materialista de la vida” (17). Dios permanece mientras el mundo pasa (17).
En el evangelio nos encontramos con el otro personaje, que llega al templo cuando Simeón ha encontrado al Niño, la historia la encontramos en dos partes. El testimonio de loa profetisa Ana (36-38) y el retronó de la familia de Jesús a Nazaret.

Tenemos que entender que la ley hebraico para garantizar la veracidad del hecho, garantiza la declaración con dos testigos. Además de Samuel aparece Ana la hija de Fanuel de la tribu de Aser, viuda, rica en oración y sacrificios en el templo (36-37) Es una persona pobre según Dios geneuina representantes de aquellos que esperaban la salvación de Israel. Ana alaba a Dios porque ha reconcodio en Jesús-Niño, presentado en el templo, como el esperado Mesías, y proclama la noticia sonbrte él a todos abiertos a la espera de la salvación (38).

Lucas añade la escena bíblica del crecimiento de Jesús en Nazaret, “iba cresciendo en saber, en estatura y el favor de Dios lo acompañaba”.

Tú nos haces repetir a menudo y vivir hoy siempre tu voluntad: “El que cumple la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2,17)

ORACION

Jesús, tú escogistes la opción de vivir con nosotros la experiencia humana en el seno de una familia sin apariencia, sin prestigio, ni riqueza; has querida que su infancia como la de todo niño es y la misma vida de los hombres; has querido experimentar el trabajo marcado por la debilidad y por el crecimiento normal antes de conocer nuestro mundo. Has vivido tu preparación a la vida pública en el ocultamiento y la reflexión silenciosa para poder contrastar el orgullo del mundo que se opone al Padre.

Te pedimos nos concedas aceptar nuestras debilidades humanas y nuestra pobreza espiritual, sin renunciar, sin embargo a la búsqueda permanente de tu sabiduría y e tu Palabra.

Sabemos que la suerte de los discípulos, en el fondo, es idéntica a la tuya. Pero sabemos también que la ceguera y la falta de de fe al proyecto del Padre son la verdadera causa en la tibieza y en la superficialidad de la fe, sino haznos fuerte con tu Palabra.

martes, 29 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 29,2009

PALABRA DE VIDA
1 JUAN 2,3-11

3 Vean cómo sabremos que lo conocemos: si cumplimos sus mandatos.
4 Si alguien dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandatos, ése es un mentiroso y la verdad no está en él. 5 En cambio, si uno guarda su palabra, el auténtico amor de Dios está en él.
5 Y vean cómo conoceremos que estamos en él:
6 si alguien dice: «Yo permanezco en él», debe portarse como él se portó.
7 Hijos queridos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo, el que ustedes tenían desde el comienzo; este mandamiento antiguo es la palabra misma que han oído.
8 Y, sin embargo, se lo doy como un mandamiento nuevo, que se hace realidad tanto en ustedes como en Jesucristo; ya se van disipando las tinieblas y brilla la luz verdadera.
9 Si alguien piensa que está en la luz mientras odia a su hermano, está aún en las tinieblas.
10 El que ama a su hermano permanece en la luz y no hay en él causas de tropiezo.
11 En cambio, quien odia a su hermano está en las tinieblas y camina en tinieblas; y no sabe adónde va, pues las tinieblas lo han cegado.

SALMO 90,1-3,5-6

1 Señor, tú has sido para nosotros
1 un refugio a lo largo de los siglos.
2 Antes que nacieran las montañas
2 y aparecieran la tierra y el mundo,
2 tú ya eras Dios y lo eres para siempre,
3 tú que devuelves al polvo a los mortales,
3 y les dices:»¡Váyanse, hijos de Adán!».
4 Mil años para ti son como un día,
4 un ayer, un momento de la noche.
5 Tú los siembras, cada cual a su turno,
5 y al amanecer despunta la hierba;
6 en la mañana viene la flor y se abre
6 y en la tarde se marchita y se seca.

LUCAS 2,22-35

22 Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo con la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor
23 tal como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. 24 También ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley del Señor: una pareja de tórtolas o dos pichones.
25 Había entonces en Jerusalén un hombre muy piadoso y cumplidor a los ojos de Dios, llamado Simeón. Este hombre esperaba el día en que Dios atendiera a Israel, y el Espíritu Santo estaba con él.
26 Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Mesías del Señor. 27 El Espíritu también lo llevó al Templo en aquel momento.
27 Como los padres traían al niño Jesús para cumplir con él lo que mandaba la Ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras:
29 Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz, como le has dicho.
30 Porque mis ojos han visto a tu sal vador,
31 que has preparado y ofreces a todos los pueblos,
32 luz que se revelará a las naciones
32 y gloria de tu pueblo, Israel.
33 Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que se decía del niño.
34 Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, este niño traerá a la gente de Israel caída o resurrección. Será una señal de contradicción,
35 mientras a ti misma una espada te atravesará el alma. Por este medio, sin embargo, saldrán a la luz los pensamientos íntimos de los hombres.»

1Juan 2,3-11: “Quien ama a su hermano permanece en la luz”Salmo 95: Alégrese el cielo, goce la tierra Lucas 2,22-35: “Mis ojos han visto a tu salvación”

Conforme a la Ley judía, todo primogénito varón debía ser presentado en el Templo, y Jesús no fue la excepción. María y José se presentan con un par de tórtolas y dos pichones, según lo previsto por la Ley, dándonos a conocer su situación de “pobres”. La condición social de la Sagrada Familia de Nazaret no era la mejor, pero Dios se fijó en esa humilde pareja para hacerse presente en medio de nosotros. Y todavía hay más. En el momento de la presentación, el que recibe al niño en sus brazos es un anciano llamado Simeón, que significa “Dios ha escuchado”, pero, como lo dice el texto, es un “hombre honrado y piadoso que esperaba la liberación de Israel y se guiaba por el Espíritu Santo”, y nos da a conocer el plan salvífico de Dios en Jesús. Por eso, Lucas lo que quiere resaltar y pone en boca de Simeón es que Jesús es el Liberador, es el Salvador que ha venido a instaurar la paz, que ha venido a iluminar no sólo a los de Israel, sino también a los paganos (extranjeros). Ya podemos morir en paz porque nosotros también hemos conocido al Salvador y proclamamos su proyecto del reino.
Estamos en los primeros años de Jesús y lo grande es que él es el la novedad de Dios aparece en medio de dos ancianos Simeón y Ana. De Simeón se nos dice el entdio de su nombre, que otro podría ser que signifiquen . Porque para Juan lo positivo consiste en ”que Dios ha escuchado”. Parece mentira pero todo es obra de Dios y las personas que encuentran a Jesús, significan lo que es su persona significa la acción que Dios ha vendió a traernos en la persona de ese Niño, lo primero el amor de Dios y a Dios (3-6) y a los he3rmanos (8-11) Para nosotros el conocimiento de Dios comporta exigencias de vida que ha de ser observada. EL conocimiento de la filosofía popular, llamada “gnosis” sostenía que la salvación del hombre se obtiene a través del conocimiento de Dios, única cosa que permite alcanzar el verdadero objetivo de la vida huaman, esto es, la liberación del mundo visible. En oposición a esta doctrina, que excluía el pecado y la existencia de toda moral, Juan afirma que el auténtico conocimiento de Dios debe ser y es por la observancia de sus mandamientos. Porque, el que cumple “su palaba” (5) experimenta el amor de Dios, y mora en él, porque vive como ha vivido Jesús y tiene dentro de sí una realidad interior que lo impulsa a imitar a Cristo, cuyo ejemplo de vida ha sido justamente el amor (6), puedes ver (Juan 13,15,34; 15-10).

Este mandamiento del amor, además es nuevo y antiguo al mismo tiempo “nuevo”, porque ha sido la enseñanza recibida desde el principio del anuncia cristiano. Dios es la luz y para Juan el que ama vive en la luz, y el que odia vive en las tinieblas.

La presentación de Jesús en el templo de Jerusalén sugiere el trasfondo teológico de este fragmento: la antigua alianza cede el puesto a la nueva, reconociendo en Jesús-Niño al Mesías doliente y al salvador universal de los pueblos. EL relato ambientado en el templp, lugar la presencia de Dios y de la revelación profética bíblica (Malaquías 3; 2 Samuel 6, Isaías 49,6) y consta de dos partes: la presentación de la escena (22-24) y la profecía de Simeón (25-35).

María y José obedientes a la ley hebraica, entran en el templo como sencillos miembros pobres del pueblo de Dios para ofrecer su primogénito al Señor y para la purificación de la madre (Exodo 13,2-16; Levítico 12,1-8). Confianza y abandono en Dios cualifican esta ofrenda de Jesús-Niño, anticipo de la verdadera ofrenda del Hijoo al Padre que se cumpke en el Calvario. Pero el centro de la escena está constituido por la profecía de Simeón “el hombre justo y piadoso de Dios; que esperaba el consuelo de Israel” (25). Guiado por el Espíritu va al templo y, reconociendo en Jesús al Mesías esperado, estalla en un saludo festivo unido a una confesión de fe: “las antiguas promesas” se han cumplido; él ha visto al Salvador, gloria del pueblo de Israel, luz y salvación para todas las gentes; ahora su fin está marcado por el triunfo de la vida. Pero esta luz del Mesías tendrá el refelejo del dolor, porque Jesús será “el signo de contradicción” (34) y la misma Madre será inspirada en el destino de sufrimiento del Hijo (35).
Amar, según el ejemplo de Cristo, quiere decir, darse, olvidarse de sí mismo, procurar el bien de otro hasta sacrificar los propios intereses, las propias ideas y la misma vida.
Por eso se nos repite a menudo y a vivir hoyla Palabra: “El que ama a su hermano vive en la luz.” (1 Juan 1,10)
ORACION

Señor Jesús, desde niño has querido darnos ejemplo de sencillez y pobreza con tu vida ocult y confundida con la gente común. Has querida ser presentado en el templo y someterte a la ley del tiempo como un primogénito cualquiera de tu pueblo. Te has hecho reconocer como Mesías y Salvador universal por Simeón, hombre justo y abierto a la novedad del Espíritu, porque tú siempre te revelas a los encillos y mansos de corazón y no a los que el mundo considera granres y poderosos.
Te pedimos que también te manifiestes a nosotros a pesar de nuestra pobreza e incapacidad para acoger el paso de tu Espíritu por nuestra vida, para que podamos reconocerte como la luz para nosotros y para nuestros hermanos. También, nosotros, como el anciano Simeón, queremos bendecirte por las promesas que has cumplido dándonos la salvación y y por las muchas maravillas que has realizado entre nosotros y continúas realizando con tu presencia providente y amorosa. Pero, sobre todo, queremos vivir lo que nos has enseñado con el mandamiento del amor fraterno: procurar el bien de los hermanos procurando su bien. Que nuestro vivir sea una ofre3nda generosa de cuantos somos del Padre, para que nuestra propia humanidad renazca a una vida nueva.

lunes, 28 de diciembre de 2009

FIESTA DE LOS SANTOS INOCENTES, 28 de diciembre del 2009

PALABRA DE VIDA
1 JUAN 1,5,2.2

Este es el mensaje que hemos recibido de él y que les anunciamos a ustedes: que Dios es luz y que en él no hay tinieblas.
6 Si decimos que estamos en comunión con él mientras caminamos en tinieblas, somos unos mentirosos y no actuamos en la verdad.
7 En cambio, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos purifica de todo pe cado.
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos estamos engañando a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
9 Pero si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad.
10 Si dijéramos que no hemos pecado, sería como decir que él miente, y su palabra no estaría en nosotros.
Hijos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre un abogado, Jesucristo, el justo. El ha muerto por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero.

SALMO 124,2-5,7-8

De no estar el Señor en favor nuestro,
2 cuando el mundo se lanzó contra nosotros,
3 nos habrían devorado vivos
3 en el fuego de su cólera.
4 Entonces las aguas nos habrían arrollado
4 y el torrente pasado por encima,
5 entonces habrían pasado sobre nuestra alma
5 las aguas impetuosas.
7 Nuestra alma como pájaro escapó
7 de la red que puso el cazador.
7 La malla se rompió
7 y nosotros escapamos.
8 Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor,
8 que hizo el cielo y la tierra.

MATEO 2,13-18


Después de marchar los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo.»
14 José se levantó; aquella misma noche tomó al niño y a su madre y par tió hacia Egipto, 15 permaneciendo allí hasta la muerte de He ro des. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por boca del pro feta: Llamé de Egipto a mi hijo.
16 Herodes se enojó muchísimo cuando se dio cuenta de que los Magos lo habían engañado, y fijándose en la fecha que ellos le habían dicho, ordenó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y sus alrededores.
17 Así se cumplió lo que había anun ciado el profeta Jeremías:
18 En Ramá se oyeron gritos, grandes sollozos y lamentos: es Raquel que llora a sus hijos; éstos ya no están, y no quiere que la consuelen.
“La sangre de Jesús nos limpia los pecados” Salmo 123: Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. Mateo 2,13-18: “Herodes mandó matar a todos los niños en Belén”

Es importante tener en cuenta en este relato no tanto el hecho histórico, sino más bien el mensaje teológico que Mateo nos quiere regalar. Jesús es salvado de las manos del rey Herodes, y su familia tiene que huir hacia Egipto. Con esto se cumple lo que había dicho el profeta Oseas: “De Egipto llamé a mi hijo”. Moisés fue salvado de las manos del Faraón. Jesús es el nuevo Moisés, es decir, el que llevará a Israel a una nueva y definitiva liberación. Este pasaje, unido a la celebración de este día, nos muestra que a los opresores no les importa el daño que puedan ocasionar, incluso matando a niños inocentes, con tal de mantener el poder y la dominación. Pero también el miedo constante que mantienen porque en cualquier momento nacerá la justicia que se está gestando en los pueblos. Hoy, nuestros inocentes siguen padeciendo: aldeas y países enteros muriendo de hambre, sufriendo el abandono, la represión por parte de los que tienen y ejercen el poder. Otro mal de nuestro tiempo es la corrupción que impide que los bienes sean distribuidos entre todos. Pero también tenemos la esperanza de que el Salvador que nos ha nacido venga en socorro nuestro.

La muerte de los inocentes nos hae pensa de todo el poer que usamos los hombres para que los inocentes no puedan nacer a la justicia a la que todos tienen derecho, pero sabemos también que nos abrimos a la esperana del Salvador que nos ha nacido a venimos a traernos y nos hace menswajeros de la misma, por eso vivimos en la esperanza.

La fiesta que celebramos “si la podemos llamar fiesta” pone la experiencia de que el sufrimiento está unida a la realidad de la verdad que la muerte del inocednte nos revela algo muy especial, la maldad del pecador. Herodes siembra odio y muerte, mientras el amor del justo inocente, como Jesús, nos trae frutos de vida y salvación. La Carta de Juan nos presenta el mundo dividido en dos partes: el de la luz, el mundo de Dios, y el mundo de ls tinieblas, el mundo de Satanás. “Quien camina en la luz y practica la verdad” (7-8) vive en comunión con Dios y con los hermanos y es purificado de todo pecado por la sangre de Jesús derramada en la cruz- Quien por el contrario “camina en las tinieblas” y “no practica la verdad “(6-8) se engaña a sí mismo, no vive en comunión con Cristo ni con los hermanos y está lejos de la salvación. Los verdaderos creyentes, en efecto reconocen ante Dios y ante sí mismos sus pecados, los confiesan y confiando en el Señor; “el justo fiel” (9) son salvados. Los malvados, por el contrario, no reconocen sus pecados, hacen vano el sacrificio de Cristo y su Palabra de vida no puede transformarlos interiormente.
En conclusión, Juan exhorta a los cristianos a recurrir a Jesús como “abogado junto al Padre” (1), porque es El el que expía no swólo los pecados de sus fieles, sino los de la humanidad entera. Cierto, el cristiano no debe pecar, pero el caso de tener usa experiencia, lo más importante es reconocerse pecador y, confiando en la misericordia de Aquel que puede liberarlo de su pobreza moral, restablecer inmediatamente la comunión con Dios.

El evangelio de este día nos ofrece las dificultades con que se encontraron José y María a la ida, dice, Mateo, de los magos a su tierra. En un sueño José recibe una adventencia de ir a Egipto porque buscan la vida del Niño, el interés de asesinato del rey Herodes (14-16).
El lenguaje escueto de Mateo sugiere que para esta familia no hay especiales privilegios. Jesús es Dios venido a nosotros, pdero su vida en una amenaza de Herodes. Pero en su camino no hay sólo magos que lo buscan, también hay un Herodes, que a la noticia de su nacimiento se turba con su nacimiento. Jesús permanece como signo de contradicción; hay muchos que lo buscan para adorarlo y quien lo busca para matarlo.

También el evangelio hoy pone otro tema: la vivencia humana de Jesús ya desde su infancia es leída a imagen de Moisés y de su pueblo. El nacimiento de Jesús y Moisés coinciden en la matanza de los niños hebreos inocentes (Éxodo 1,8,2.10 y Mateo 2,13-18); ambos van a Egipto (Éxodo 3,10; 4,19 y Mateo 2,13-19 y Mateo 2,13-14; en ambos se cumple la Palabra: “de Egipto llamé a mi Hijo” . Por último la profecía sobre Raquel que llora a sus hijos (Jeremías 31,35) nos recuerda que Jesús es el Mesías buscado y rechazado, en quien se cumplen las promesas de Dios y las esperanzas de los hombres.

Para entender la vivencia humana de Jesús a través del relato bíblico es muy necesario conocer la clave de lectura del texto que se mueve en dos niveles: él de la historia y él de la fe. El autor sagrado sin traicionar el dato histórico, como el de la matanza de los inocentes y la huída de Jesús a Egipto, sino partiendo de estos, recompone cada uno de los hechos leyéndolos en fe y los transfigura con la luz del profundo miaterio que encierra: el Niño Jesús, que se pone en mano de los hombres, no es el que huye del enemigo por miedo, es el verdadero vencedor, porque en su libre obediencia donde nos revela el rostro del Padre y el amor gratuito con el que se nos ha entregqado. Si el mundo con su pecado rechaza al Mesías, en realidad es él el derrotado, porque es Cristo quien los juzga. Si el rechazo y la marginación son el momento de la humillación y de la debilidad de Cristo, en realidad es aquí donde comienza su triunfo con la glorificación que le devolverá el Padre.
Lo mismo le pasa al cristiano, el pecado no es obstáculo permanente a la comunión con Dios. El cristiano sabe que es posible transformar el alejamiento en cercanía, que toda realidad adversa puede ser superada por la acción misteriosa de Dios en Cristo, que no es sólo el verdadero intercesoe junto al Padre, sino el medio extraordinario de expiación por los pecados de todos los hombres.
Por eso se nos invita a repetir a menudo y vivir hoy la Palabra de Dios: “La sangre de Jesús, nos purifica de todo pecado.” (1 Juan 1,7)

ORACION

Señor Jesús, tú eres el único intercesor que puede defender nuestra causa junto al Padre, cada vez que hacemos la experiencia negativa del pecado y del alejo de ti. Muchas veces la humanidad ha quebrantado la alianza y otras muchas tú la has reanudado sin casarste jamás, manifestándote rico en perdón y bondad.

Señor, tú has sufrido loa marginación, el rechazo y la incomodidad de la falta de un domicilio, haz que todos estos males no se repitan más entre nosotros, que toda la humidad pueda encontrar en ti, y por medio del ejemplo de tu vida, el sentido de hermandad y de la unidad. Ciertamente es obra tuya la unión de los dispersos, la justicia absoluta y la concordia, la paz mesiánica que tú has predicado, pro también nosotros queremos colaborar a la construcción de un mundo más justo y fraterno, donde los lazos del egoísmo se rompan, donde todo pacifismo aparente sea superado y toda falsa justicia quebrantada. Señor Jesús, que nuestra vida cristiana haga capaces de edificar la nueva familia humana, fundada en el amor al otro.

DICIEMBRE 28, 2009, FIESTA DE LOS SANTOS INOCENTES

PALABRA DE DIOS
1 JUAN 1,5,2.2
Este es el mensaje que hemos recibido de él y que les anunciamos a ustedes: que Dios es luz y que en él no hay tinieblas.
6 Si decimos que estamos en comunión con él mientras caminamos en tinieblas, somos unos mentirosos y no actuamos en la verdad.
7 En cambio, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos purifica de todo pe cado.
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos estamos engañando a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
9 Pero si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad.
10 Si dijéramos que no hemos pecado, sería como decir que él miente, y su palabra no estaría en nosotros.
Hijos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre un abogado, Jesucristo, el justo. El ha muerto por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero.

SALMO 124,2-5,7-8

De no estar el Señor en favor nuestro,
2 cuando el mundo se lanzó contra nosotros,
3 nos habrían devorado vivos
3 en el fuego de su cólera.
4 Entonces las aguas nos habrían arrollado
4 y el torrente pasado por encima,
5 entonces habrían pasado sobre nuestra alma
5 las aguas impetuosas.
7 Nuestra alma como pájaro escapó
7 de la red que puso el cazador.
7 La malla se rompió
7 y nosotros escapamos.
8 Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor,
8 que hizo el cielo y la tierra.

MATEO 2,13-18

Después de marchar los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo.»
14 José se levantó; aquella misma noche tomó al niño y a su madre y par tió hacia Egipto, 15 permaneciendo allí hasta la muerte de He ro des. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por boca del pro feta: Llamé de Egipto a mi hijo.
16 Herodes se enojó muchísimo cuando se dio cuenta de que los Magos lo habían engañado, y fijándose en la fecha que ellos le habían dicho, ordenó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y sus alrededores.
17 Así se cumplió lo que había anun ciado el profeta Jeremías:
18 En Ramá se oyeron gritos, grandes sollozos y lamentos: es Raquel que llora a sus hijos; éstos ya no están, y no quiere que la consuelen.
1Juan 1,5-2,2:
“La sangre de Jesús nos limpia los pecados”Salmo 123: Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. Mateo 2,13-18: “Herodes mandó matar a todos los niños en Belén”
Es importante tener en cuenta en este relato no tanto el hecho histórico, sino más bien el mensaje teológico que Mateo nos quiere regalar. Jesús es salvado de las manos del rey Herodes, y su familia tiene que huir hacia Egipto. Con esto se cumple lo que había dicho el profeta Oseas: “De Egipto llamé a mi hijo”. Moisés fue salvado de las manos del Faraón. Jesús es el nuevo Moisés, es decir, el que llevará a Israel a una nueva y definitiva liberación. Este pasaje, unido a la celebración de este día, nos muestra que a los opresores no les importa el daño que puedan ocasionar, incluso matando a niños inocentes, con tal de mantener el poder y la dominación. Pero también el miedo constante que mantienen porque en cualquier momento nacerá la justicia que se está gestando en los pueblos. Hoy, nuestros inocentes siguen padeciendo: aldeas y países enteros muriendo de hambre, sufriendo el abandono, la represión por parte de los que tienen y ejercen el poder. Otro mal de nuestro tiempo es la corrupción que impide que los bienes sean distribuidos entre todos. Pero también tenemos la esperanza de que el Salvador que nos ha nacido venga en socorro nuestro.
La muerte de los inocentes nos hae pensa de todo el poer que usamos los hombres para que los inocentes no puedan nacer a la justicia a la que todos tienen derecho, pero sabemos también que nos abrimos a la esperana del Salvador que nos ha nacido a venimos a traernos y nos hace menswajeros de la misma, por eso vivimos en la esperanza.
La fiesta que celebramos “si la podemos llamar fiesta” pone la experiencia de que el sufrimiento está unida a la realidad de la verdad que la muerte del inocednte nos revela algo muy especial, la maldad del pecador. Herodes siembra odio y muerte, mientras el amor del justo inocente, como Jesús, nos trae frutos de vida y salvación. La Carta de Juan nos presenta el mundo dividido en dos partes: el de la luz, el mundo de Dios, y el mundo de ls tinieblas, el mundo de Satanás. “Quien camina en la luz y practica la verdad” (7-8) vive en comunión con Dios y con los hermanos y es purificado de todo pecado por la sangre de Jesús derramada en la cruz- Quien por el contrario “camina en las tinieblas” y “no practica la verdad “(6-8) se engaña a sí mismo, no vive en comunión con Cristo ni con los hermanos y está lejos de la salvación. Los verdaderos creyentes, en efecto reconocen ante Dios y ante sí mismos sus pecados, los confiesan y confiando en el Señor; “el justo fiel” (9) son salvados. Los malvados, por el contrario, no reconocen sus pecados, hacen vano el sacrificio de Cristo y su Palabra de vida no puede transformarlos interiormente.
En conclusión, Juan exhorta a los cristianos a recurrir a Jesús como “abogado junto al Padre” (1), porque es El el que expía no swólo los pecados de sus fieles, sino los de la humanidad entera. Cierto, el cristiano no debe pecar, pero el caso de tener usa experiencia, lo más importante es reconocerse pecador y, confiando en la misericordia de Aquel que puede liberarlo de su pobreza moral, restablecer inmediatamente la comunión con Dios.
El evangelio de este día nos ofrece las dificultades con que se encontraron José y María a la ida, dice, Mateo, de los magos a su tierra. En un sueño José recibe una adventencia de ir a Egipto porque buscan la vida del Niño, el interés de asesinato del rey Herodes (14-16).
El lenguaje escueto de Mateo sugiere que para esta familia no hay especiales privilegios. Jesús es Dios venido a nosotros, pdero su vida en una amenaza de Herodes. Pero en su camino no hay sólo magos que lo buscan, también hay un Herodes, que a la noticia de su nacimiento se turba con su nacimiento. Jesús permanece como signo de contradicción; hay muchos que lo buscan para adorarlo y quien lo busca para matarlo.
También el evangelio hoy pone otro tema: la vivencia humana de Jesús ya desde su infancia es leída a imagen de Moisés y de su pueblo. El nacimiento de Jesús y Moisés coinciden en la matanza de los niños hebreos inocentes (Éxodo 1,8,2.10 y Mateo 2,13-18); ambos van a Egipto (Éxodo 3,10; 4,19 y Mateo 2,13-19 y Mateo 2,13-14; en ambos se cumple la Palabra: “de Egipto llamé a mi Hijo” . Por último la profecía sobre Raquel que llora a sus hijos (Jeremías 31,35) nos recuerda que Jesús es el Mesías buscado y rechazado, en quien se cumplen las promesas de Dios y las esperanzas de los hombres.
Para entender la vivencia humana de Jesús a través del relato bíblico es muy necesario conocer la clave de lectura del texto que se mueve en dos niveles: él de la historia y él de la fe. El autor sagrado sin traicionar el dato histórico, como el de la matanza de los inocentes y la huída de Jesús a Egipto, sino partiendo de estos, recompone cada uno de los hechos leyéndolos en fe y los transfigura con la luz del profundo miaterio que encierra: el Niño Jesús, que se pone en mano de los hombres, no es el que huye del enemigo por miedo, es el verdadero vencedor, porque en su libre obediencia donde nos revela el rostro del Padre y el amor gratuito con el que se nos ha entregqado. Si el mundo con su pecado rechaza al Mesías, en realidad es él el derrotado, porque es Cristo quien los juzga. Si el rechazo y la marginación son el momento de la humillación y de la debilidad de Cristo, en realidad es aquí donde comienza su triunfo con la glorificación que le devolverá el Padre.
Lo mismo le pasa al cristiano, el pecado no es obstáculo permanente a la comunión con Dios. El cristiano sabe que es posible transformar el alejamiento en cercanía, que toda realidad adversa puede ser superada por la acción misteriosa de Dios en Cristo, que no es sólo el verdadero intercesoe junto al Padre, sino el medio extraordinario de expiación por los pecados de todos los hombres.
Por eso se nos invita a repetir a menudo y vivir hoy la Palabra de Dios: “La sangre de Jesús, nos purifica de todo pecado.” (1 Juan 1,7)
ORACION
Señor Jesús, tú eres el único intercesor que puede defender nuestra causa junto al Padre, cada vez que hacemos la experiencia negativa del pecado y del alejo de ti. Muchas veces la humanidad ha quebrantado la alianza y otras muchas tú la has reanudado sin casarste jamás, manifestándote rico en perdón y bondad.
Señor, tú has sufrido loa marginación, el rechazo y la incomodidad de la falta de un domicilio, haz que todos estos males no se repitan más entre nosotros, que toda la humidad pueda encontrar en ti, y por medio del ejemplo de tu vida, el sentido de hermandad y de la unidad. Ciertamente es obra tuya la unión de los dispersos, la justicia absoluta y la concordia, la paz mesiánica que tú has predicado, pro también nosotros queremos colaborar a la construcción de un mundo más justo y fraterno, donde los lazos del egoísmo se rompan, donde todo pacifismo aparente sea superado y toda falsa justicia quebrantada. Señor Jesús, que nuestra vida cristiana haga capaces de edificar la nueva familia humana, fundada en el amor al otro.

domingo, 27 de diciembre de 2009

26 DE DICIEMBRE. FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

PALABRA DE VIDA
ECLESIASTICO 3,2-7,12-14

2 Porque el Señor quiso que los hijos respetaran a su padre, estableció la autoridad de la madre sobre sus hijos. 3 El que respeta a su padre obtiene el perdón de sus pecados; 4 el que honra a su madre se prepara un tesoro. 5 Sus propios hijos serán la alegría del que respeta a su padre; el día en que le implore, el Señor lo atenderá.
6 El que respeta a su padre tendrá larga vida; el que obedece al Señor será el consuelo de su madre. 7 Servirá a los que le dieron la vida como si sirviera al Señor.
12 Hijo mío, cuida de tu padre cuando llegue a viejo; mientras viva, no le causes tristeza. 13 Si se debilita su espíritu, aguántalo; no lo desprecies porque tú te sientes en la plenitud de tus fuerzas. 14 El bien que hayas hecho a tu padre no será olvidado; se te tomará en cuenta como una reparación de tus pecados.

SALMO 128,1-5

1 Felices los que temen al Señor
1 y siguen sus caminos.
2 Comerás del trabajo de tus manos,
2 esto será tu fortuna y tu dicha.
3 Tu esposa será como vid fecunda
3 en medio de tu casa,
3 tus hijos serán como olivos nuevos
3 alrededor de tu mesa.
4 Así será bendito
4 el hombre que teme al Señor.
5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión:
5 puedas ver la dicha de Jerusalén
5 durante todos los días de tu vida!
5 ¡Que veas a los hijos de tus hijos
5 y en Israel, la paz!
COLOSENSES 3,12-21
12 Pónganse, pues, el vestido que conviene a los elegidos de Dios, sus santos muy queridos: la compasión tierna, la bondad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia.
13 Sopórtense y perdónense unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo.
14 Por encima de esta vestidura pondrán como cinturón el amor, que lo hace todo perfecto.
15 Así la paz de Cristo reinará en sus corazones, pues para esto fueron llamados y reunidos. Finalmente, sean agradecidos.
16 Que la palabra de Cristo habite y se sienta a gusto en ustedes. Tengan sabiduría para que puedan enseñar y aconsejar unos a otros; canten a Dios de todo corazón y con gratitud salmos, himnos y alabanzas espontáneas.
17 Y todo lo que puedan decir o hacer, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
18 Esposas, sométanse a sus maridos como conviene entre cristianos. 19 Maridos, amen a sus esposas y no les amarguen la vida. 20 Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque eso es lo correcto entre cristianos. 21 Padres, no sean pesados con sus hijos, para que no se desanimen.

LUCAS 2,41-52

41 Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. 42 Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser. 43 Al terminar los días de la fiesta regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran.
44 Seguros de que estaba con la caravana de vuelta, caminaron todo un día. Después se pusieron a buscarlo entre sus parientes y conocidos. 45 Como no lo encontraran, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. 46 Al tercer día lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
47 Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas.
48 Sus padres se emocionaron mucho al verlo; su madre le decía: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados mientras te buscábamos.» 49 El les contestó: «¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que yo debo estar donde mi Padre?» 50 Pero ellos no comprendieron esta respuesta.
51 Jesús entonces regresó con ellos, llegando a Nazaret. Posteriormente siguió obedeciéndoles. Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón.
52 Mientras tanto, Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia, ante Dios y ante los hombres.

HOMILIA

Eclesistico 3,2-6.12-14: “El que teme al Señor honra a sus padres” Salmo 127: Dichosos los que temen al Señor Colosences 3, 12-21: La vida de familia vivida en el Señor Lucas 2, 41-52: Jesús niño perdido y hallado en el Templo

Celebramos hoy la fiesta de la Sagrada Familia. Los textos de la liturgia hacen referencia a temas familiares. En la primera lectura, tomada del libro del Eclesiástico, escuchamos los consejos que un hombre, Ben Sirac, que vivió varios siglos antes de Jesucristo, da a sus hijos. El respeto y la veneración de éstos hacia sus padres es cosa agradable a los ojos de Dios, que éste no dejará sin recompensa. Los hijos que veneren a sus padres serán venerados a su vez por sus propios hijos. Todo estos consejos, aún conservando hoy plena validez, parecen insuficientes, puesto que están dados desde una mentalidad estrictamente rural, en donde otros aspectos de la vida familiar no son tenidos en cuenta. No sólo importa hablar hoy del respeto que los hijos deber a los padres, sino de la actitud de éstos con relación a los hijos. Esta insuficiencia resulta particularmente notable en momentos como los actuales, cuando la familia tiene planteados problemas de pérdida de sus funciones.

Desde una perspectiva cristiana, la familia continúa teniendo una función insustituible: ser una comunidad de amor en donde los que la integran puedan abrirse a los demás con una total sinceridad y confianza. Dejando aparte los consejos que en último lugar da San Pablo, y que son puramente circunstanciales y muy ligados a las costumbres y mentalidad de la época, la exhortación a la mansedumbre, a la paciencia, al perdón y, sobre todo, al amor, es algo realmente básico para la familia de nuestro tiempo.
El evangelio de Lucas en el que se nos cuenta la pérdida del niño Jesús en el Templo, fue escrito probablemente unos cincuenta años después de este suceso. Doce años es, aproximadamente, la época en que los niños comienzan a sentirse independientes. Para Lucas, esta primera subida de Jesús a Jerusalén es el presagio de su subida pascual y por ello, estos acontecimientos hay que leerlos a la luz de la muerte y resurrección del Señor.
La sabiduría de Cristo ha consistido para Lc en entregarse desde su joven edad “a su Padre”, sin que esto quiera decir que supiera ya adónde le llevaría esa entrega. Pero en ella va incluida ciertamente la decisión de anteponer su cumplimiento a toda otra consideración. Sus padres no tienen aún esa sabiduría. María parece que llega a presentirla. Pero, de todas formas, respetan ya en su hijo una vocación que trasciende el medio familiar. Y esto es algo muy valioso para cada una de nuestras familias. La educación de los hijos tiene que comenzar por una actitud de sincero respeto. Si no, es imposible que surja la compresión y el amor.

Pablo da algunos consejos para la convivencia con otros. Se requiere humildad, acogida mutua, paciencia. Y si fuese necesario, perdonar. Así procede Dios con nosotros. Su actitud debe ser el modelo de la nuestra (v.12-13). Pero, “por encima de todo”, está el amor, de Él tenemos que revestirnos, dice Pablo empleando una metáfora frecuente en sus cartas (v.14). De este modo “la paz de Cristo” presidirá en nuestros corazones (v.15).

Si el amor es el vínculo que une a las personas, la paz se irá construyendo en un proceso, los desencuentros irán desapareciendo (los enfrentamientos también) y las relaciones se harán cada vez más trasparentes. En el marco de la familia humana, esos lazos son detallados en el texto del Eclesiástico (3,3-17).

Lucas nos presenta a la familia de Jesús cumpliendo sus deberes religiosos (vv. 41-42). El niño desconcierta a sus padres quedándose por su cuenta en la ciudad de Jerusalén. A los tres días, un lapso de tiempo cargado de significación simbólica, lo encuentran. Sigue un diálogo difícil, suena a desencuentro; comienza con un reproche: “¿Por qué nos has hecho esto?”. La pregunta surge de la angustia experimentada (v. 48). La respuesta sorprende: “¿Por qué me buscaban?” (v. 49), sorprende porque la razón parece obvia. Pero el segundo interrogante apunta lejos: “¿No sabían que yo debía estar en las cosas de mi Padre?”. María y José no comprendieron estas palabras de inmediato, estaban aprendiendo (v.50).

La fe, la confianza, suponen siempre un itinerario. En cuanto creyentes, María y José maduran su fe en medio de perplejidades, angustias y gozos. Las cosas se harán paulatinamente más claras. Lucas hace notar que María “conservaba todas las cosas en su corazón” (v. 51). La meditación de María le permite profundizar en el sentido de la misión de Jesús. Su particular cercanía a él no la exime del proceso, por momentos difícil, que lleva a la comprensión de los designios de Dios. Ella es como primera discípula, la primera evangelizada por Jesús.
No es fácil entender los planes de Dios. Ni siquiera María “entiende”. Pero hay tres exigencias fundamentales para entrar en comunión con Dios: 1) Buscarlo (José y María “se pusieron a buscarlo”); 2) Creer en Él (María es “la que ha creído”); y 3) Meditar la Palabra de Dios (“María conservaba esto en su corazón”).
ORACION
Señor Dios, nuestro mundo y también nuestra Iglesia tienen necesidad de reencontrar la unidad y la armonía de muchas familias a ejemplo de la santa familia de Nazaret, para que la paz e Dios se manifieste en ellas, superando discordias, rupturas, incomprensiones y dificultades de todo tipo especialmente los padres y los educadores de jóvenes, hoy, sienten vivo, lleno de responsabilidad y pesado su deber educativo en el crecimiento, en la foración y maduración de las nuevas generaciones, que a menudo,les hace experimentar un sentimiento de incapacidad e impotenia, los desanima y los mortifica frente a las dificultades y problemas siempre nuevos que asoman en el horizonte de la sociedad.
Te rogamos que las familias cristianas no se cierren en sí mismas, en un aislamiento egoísta o en su orgullo herido, sino que estén abiertas al interés por los problemas de todos, sean animosas en ofrecer su colaboración para resolverlos en sentido evangélico. Que todas las familias tengan el espacio vital necesario para vivir en una casa, tengan un mesa donde no falte el pan y, sobre todo, la alegría de la comunión ente padres e hijos y la esperanza en un futuro mejor que nace de la fe. Señor y Padre de todos los hombres, el apóstol Pablo ha enseñado a los cristianos a vivir al vida familiar “en el Señor”; nosotros te pedimos que la persona de Jesús sea el hilo de oro que una toda familia cristiana.

sábado, 26 de diciembre de 2009

FIESTA DE SAN ESTEBAN, PROTOMARTIR

PALABRA DE VIDA
ACTOS 6,8-10, 7,54-59
8 Esteban, hombre lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y señales milagrosas en medio del pueblo. 9 Se le echaron encima algunos de la sinagoga llamada de los libertos y otros llegados de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia. Se pusieron a discutir con Esteban, 10 pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba. Al oír este reproche se enfurecieron y rechinaban los dientes de rabia contra Esteban. 55 Pero él, lleno del Espíritu Santo, fijó sus ojos en el cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús a su derecha,
56 y exclamó: «Veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre a la derecha de Dios.»
57 Entonces empezaron a gritar, se taparon los oídos y todos a una se lanzaron contra él. Lo empujaron fuera de la ciudad y empezaron a tirarle piedras.
58 Los testigos habían dejado sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo.
59 Mientras era apedreado, Esteban oraba así: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»

SALMO 31,3-4,6,8,16-17

Inclina tu oído hacia mí, date prisa en liberarme.
3 Sé para mí una roca de refugio, el recinto amurallado que me salve.
4 Porque tú eres mi roca y mi fortaleza; por tu nombre me guías y diriges.
6 En tus manos encomiendo mi espíritu, y tú, Señor, Dios fiel, me librarás.
8 Gozaré y me alegraré de tu bondad porque has mirado mi aflicción y comprendido la angustia de mi alma;
16 Mi porvenir está en tus manos, líbrame de los enemigos que me persiguen.
17 Que sobre tu servidor brille tu rostro, sálvame por tu amor.
MATEO 10,17-23

17 ¡Cuídense de los hombres! A ustedes los arrastrarán ante sus consejos, y los azotarán en sus sinagogas.
18 Ustedes incluso serán llevados ante gobernantes y reyes por causa mía, y tendrán que dar testimonio ante ellos y los pueblos paganos.
19 Cuando sean arrestados, no se preocupen por lo que van a decir, ni cómo han de hablar. Llegado ese momento, se les comunicará lo que tengan que decir.
20 Pues no serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu de su Padre el que hablará en ustedes.
21 Un hermano denunciará a su hermano para que lo maten, y el padre a su hijo, y los hijos se sublevarán contra sus padres y los matarán.
22 Ustedes serán odiados por todos por causa mía, pero el que se mantenga firme hasta el fin se salvará.

HOMILIA

Hechos 6,8-10; 7, 54-60: “Veo el cielo abierto” Salmo 30: A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Mateo 10,17-22: “El Espíritu de su Padre hablará por ustedes”

El evangelista Mateo nos pone en perspectiva de lo que significa seguir a Jesús. Nos muestra cuáles son las exigencias y riesgos con los que tiene que contar un auténtico discípulo de Cristo. Es obvio que la comunidad mateana estaba pasando por situaciones de sufrimientos y persecuciones, situación que también tuvo que pasar Jesús. Recordemos que los cristianos fueron expulsados por los judíos en el año 70, por el hecho de anunciar la Buena Nueva de Jesucristo. Tuvieron que comparecer ante tribunales, fueron maltratados y ultrajados. Pero no todo es dolor, sufrimientos y contradicciones; también hay un mensaje de aliento y esperanza para todos aquéllos que se arriesguen asumir este camino liberador: ¡no se preocupen por lo que van a decir! Esa confianza fue la que tuvo el santo que celebramos en este día, san Esteban, quien fue el primer mártir del cristianismo. Anunció incansablemente el Evangelio, fue apresado y lo llevaron ante el Sanedrín para interrogarlo. Fue calumniado y posteriormente apedreado por los judíos. Hombres como Esteban que, sin importar las consecuencias, no se cansan de anunciar la justicia, la verdad, el amor y misericordia de Dios, es lo que necesita nuestro mundo, tan lleno de injusticias, guerras, hambre, cobardías, inconsecuencias.

Los anuncios de Navidad, unen como en Jesús, las persecuciones, porque Jesús lo había anunciado: ¡no se preocupen por lo que van a decir Y lo dice la celebración que tenemos hoy, las muerte del primer mártir, San Esteban. Todos los comienzos de los seguidores son iguales que su Maestro, como le pasó a Juan el Bautista. La vida sigue e igual. Esteban era un hombre de fe y del Espíritu Santo, porque fue elegido para cuidar de la comunidad, lleno de sabiduría fue un intgrepido discípulo de Jesús. Y la historia de su vida y lo que leemos hoy (54-60) son un magnifico ejemplo de catequesis bíblica. Su discurso demuestra incluso una profesión de fe en Jesús, y la eterna acusación de los enemigos de los testigos de Jesús que lleva a la decisión de sus enemigos a decidir a su condenación, pero muere con fianza en el Señor y perdonando a sus verdugos (59-60). El argumento de Esteban no es otro que la vida de Cristo continua en la Iglesia y en la disponibilidad al Espíritu, al que ninguna persecución podrá eliminar jamás.
El evangelio de mateo hoy se coloca en el contexto de las persecuciones, que es la enseñanza de Jesús hoy y es la historia de la Iglesia primitiva después de los años 70. Pero los cristianos como Esteban no han perdido, porque Cristo es el Señor, todo cristiano pasa a través del Gólgota y si es necesario de la muerte en la cruz. El sufrimiento y la muerte de Jesús y de todo discípulo suya, hoy vemos a Esteban, el amor de Dios es capaz de liberar al hombre de la muerte y de hacer brotar en el corazón del discípulo el don de la fe que es la respuesta radical a la salvación ofrecida por Dios.

La muerte d Esteban o de los primeros testigos de la fe cristiana no tendrá no tendrá la última palabra sobre estos discípulos de Jesús, porque Cristo es el Señor de la vida y de la muerte. La resurrección de Jesús mues-tra la verdadera gloria, como única realidad de la verdadera vida, hacia la cual se encamina todo creyente.
Por eso nos has pedido repetir a menudo y vivir hoy tu Palabra: “Señor, no le tomes en cuenta este pecado.” (Hechos 7,60)
ORACION

Señor de la vida y de la muerte que, con tu enseñanza y ejemplo de coherencia y de vida, nos has enseñado a afrontar el sufrimiento e incluso la muerte, nosotros deseamos alzar la mirada, como dice la Escritura, hacia ti, que eres el que trapasaron (Juan 19,37). Esta es una invitación dirigida a todos los hombres para que vean y crean a tu corazón transpasado por una mirada interior y contemplativa y que los introduzca en el misterio de la salvación.

viernes, 25 de diciembre de 2009

25 DE DICIEMBRE, 2009

PALABRA DE VIDA
NAVIDAD 25 DE DICIEMBRE 2009

Isaías 52,7-10: “Verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios”
7 Qué bien venidos, por los montes,
7 los pasos del que trae buenas noticias,
7 que anuncia la paz, que trae la felicidad,
7 que anuncia la salvación,
7 y que dice a Sión: «¡Ya reina tu Dios!»
8 Escucha, tus centinelas alzan la voz
8 y juntos gritan jubilosos,
8 por lo que han visto con sus propios ojos:
8 ¡Yavé regresando a Sión!
9 Griten de alegría, ruinas de Jerusalén,
9 porque Yavé se ha compadecido de su pueblo
9 y ha rescatado a Jerusalén.
10 Yavé, el Santo,
10 se ha arremangado su brazo a la vista de las naciones,
10 y han visto, hasta los extremos del mundo,
10 la salvación de nuestro Dios.

Salmo 97:
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.1 Entonen al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas, la salvación provino de su diestra, de su brazo de santidad.
2 El Señor dio a conocer su salvación, hizo ver a los paganos su justicia, 3 se acordó de su amor y fidelidad en favor de la casa de Is rael.
3 Todos, hasta los confines del mundo, han visto la salvación de nuestro Dios.
4 ¡Aclamen al Señor, toda la tierra, estallen en gritos de alegría!
5 ¡Canten con la cítara al Señor, con la cítara y al son de la salmodia, 6 al son de la trompeta y del cuerno aclamen el paso del Rey, el Señor!

Hebreos 1,1-6:
“Dios nos ha hablado por su Hijo”
En diversas ocasiones y bajo diferentes formas Dios habló a nuestros padres por medio de los profetas,
2 hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros por medio del Hijo, a quien hizo destinatario de todo, ya que por él dispuso las edades del mundo.
3 El es el resplandor de la Gloria de Dios y la impronta de su ser.
3 El, cuya palabra poderosa mantiene el universo, también es el que purificó al mundo de sus pecados, y luego se sentó en los cielos, a la derecha del Dios de majestad.
4 Ahora, pues, él está tanto más por encima de los ángeles cuanto más excelente es el Nombre que recibió.
5 En efecto, ¿a qué ángel le dijo Dios jamás: Tú eres mi Hijo, yo te he dado la vida hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un Padre y él será para mí un Hijo?
6 Al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Que lo adoren todos los ángeles de Dios.
Juan 1,1-18:
La Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros.
En diversas ocasiones y bajo diferentes formas Dios habló a nuestros padres por medio de los profetas,
2 hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros por medio del Hijo, a quien hizo destinatario de todo, ya que por él dispuso las edades del mundo.
3 El es el resplandor de la Gloria de Dios y la impronta de su ser.
3 El, cuya palabra poderosa mantiene el universo, también es el que purificó al mundo de sus pecados, y luego se sentó en los cielos, a la derecha del Dios de majestad.
4 Ahora, pues, él está tanto más por encima de los ángeles cuanto más excelente es el Nombre que recibió.
5 En efecto, ¿a qué ángel le dijo Dios jamás: Tú eres mi Hijo, yo te he dado la vida hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un Padre y él será para mí un Hijo?
9 Amas la justicia y aborreces la maldad; por eso, oh Dios, tu Dios te consagró con óleo de alegría, con preferencia a tus compañeros.
10 Y también leemos: Tú, Señor, en el principio pusiste la tierra sobre sus bases, y los cielos son obra de tus manos. 11 Ellos desaparecerán, pero tú permaneces. Serán para ti como un vestido viejo; 12 los doblarás como una capa, y los cambiarás. Pero tú eres siempre el mismo y tus años no terminarán jamás.
13 A ninguno de sus ángeles dijo Dios: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos como tarima de tus pies.
14 Pues, ¿no son todos ellos espíritus de servicio? Y reciben una misión para bien de los que recibirán la salvación.

HOMILIA
Este evangelio de Navidad nos presenta dos elementos importantes para la vida del cristiano: la Palabra y la Luz. La Palabra que nos viene de Dios se encarnó en Jesús hace más de dos mil años y vino a traernos un mensaje esperanzador. Sus palabras de vida eterna, como las describió Pedro, promueven vida digna para todos los seres humanos. Esa Palabra que existía desde la eternidad se manifestó humanamente en la persona de Jesús, quien habitó entre nosotros y vive hoy presente en medio de la humanidad sufriente y necesitada. Por medio de la Palabra somos iluminados y enviados a anunciar el Evangelio a todos los pueblos del planeta. Jesús es esa Luz verdadera que ilumina a toda persona. El vino al mundo, pero fue rechazado por los suyos y sigue siendo rechazado hoy por los que no comparten su proyecto de vida. Nuestra misión como seguidores de Cristo es la de ser testigos de esa Palabra y luz del mundo. Por eso, acoger la Navidad que hoy celebramos con gozo y esperanza requiere acoger de verdad el mensaje que vino a traernos el Redentor: “ámense unos a otros como los he amado Yo”.
Celebramos el misterio de la encarnación. Dios asume la condición humana en Jesús de Nazaret. Los evangelios enfatizan las condición humilde de su nacimiento y señalan como condición para ese nacimiento la aceptación profunda y consciente por parte de José y de María, la lógica del actuar de Dios sucediendo en un pueblo pobre y sencillo.

Hermanos y hermanas, ser seguidor de Jesús es asumir su mismo camino, el camino de la encarnación en los retos y desafíos de una cultura y de una época; una obediencia incondicional a Dios hasta la muerte. Por eso celebrar la Navidad no es solo un recuerdo, es luchar dentro de nuestros pueblos y nuestras circunstancias para que la dignidad de hombres y mujeres sea respetada, para que tengamos condiciones dignas de vida, y por hacer de nuestros países lugares más acordes al sueño de Dios, el Reino.
Navidad a hacer realidad se centra en que Dios asume la condición humana de Jesús de Nazaret, desde allí no nos podemos escapar, es lo que hicieron José y María. Asumieron la eterna, es asumir el mismo camino que ellos y Jesús adaptaron como algo persona.

El profeta Isaías presenta a Dios que vuelve a Jerusalén para salvarla. Hoy aparecen como centinelas en la ciudad santa. Dios bo sólo vive en el pueblo ha ocupado su pouesto sobre la colina de Sión y atento y solícito no sólo vive con el pueblo, también como un esposo atento y solícito obra y actúa por su esposa. Por eso Isaías usa tres palabras significativas: “Consuela, rescata y manifiesta su poder” (9-10). Estas palabras significan la acción amorosa y providente y vigilante en defensa del pueblo, especialmente contra los enemigos que lo hostigan.

El asnuncio profético concluye con la constatació9n de que todos los pueblos de la tierra han podido ver que el Señor no abandona a su pueblo sino que está siempre dispuesto para salvarlo (10, Mateo 28,28). La Iglesia utilizando este texto estalla de alegría porque ve que el Señor ha cumplido la espera del nacimiento delo Mesías anunciada por los signos precedentes.

En el prólogo de la Carta a los Hebreos, que contiene todos los temas que el autor piensa desarrollar seguidamente para reforzar la fe de los cristianos procedentes del pueblo judío, es una invitación a la comunidad cristiana a fijar su mirada sobre el misterio de Cristo desde su nacimiento, punto culminante de la revelación de Dios (Juan 1,18, Gálatas 4,44).

Jesús, el Hijo, es en efecto, la plena y completa revelaci[on del Padre (2). El como Padre, es Dios y creador, es @irradiaci[on de su gloria e imprenta de su ser (3) y por esto es superior a todas las instituciones religiosas antiguas, a los profetas y a los ángeles (4-13, lee también Filipenses 2,9) y herederos de todas las cosas (Romanos 8,17, Mateo 221,28). Por la misión que ha recibido del Padre y ha realizado entre los hombres el anuncio de la palabra de verdad (Juan 14,6), ha cancelado el pecado del mundo, ha restablecido la comunión entre Dios y la humanidad, y en su muerte y resurrección ha sido ensalzado sobre todas las cosas, “se ha sentado a la derecha de Dios en lo alto del cielo” (3) y ha sido reconocido por el padre como Hijo unigénito.
EL prólogo del evangelio de Juan que leemos hoy es una síntesis meditativa de todo el misterio de la Navidad, porque el Niño Belén es la revelación de Dios, la verdad de Dios y del hombre y nos hace ver quien ha nacido y quienes somos nosotros.

La síntesis del prólogo está en el versículo (14) “y la palabra se hizo carne”, que contierne el hecho de la encarnación y, por tanto de Navidad. EL Hijo De Dios se ha hecho hombre con la fragilidad y la impotencia de toda criatura. Para comprenderlo Juan se remonta al misterio trinitario y se encuentra en el misterio de Dios fuera del tiempo “en el principio era la Palabra (1) y nos habla de la existencia sin comienzo. Después en la frase “La Palabra estaba junto al Padre (1), Palabra que existe desde siempre. Toda la historia de historia y la realidad humana tiene vida por la Palabra “en ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres” (4) porque en Jesús todo encuentra consistencia, significado, fin y especialmente la salvación de todo hombre. Por eso “de su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia” (16), es decir de su vida filial todo podemos recibir abundantemente.

Por eso se nos invita a repetir a menudo y a vivir hoy la Palabra “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.” (Juan 1,14)

El sentido de la fiesta navidad es la Palabra, de la que el himno de Juan dice que al principio estaba junto a Dios. De esta palabra se dice también que se hizo carne y habitó entre nosotros. Esto es lo que celerbamos cada Navidad: Dios ha venido a nosotros.
ORACION

Tú, el centro de la celebración de la Navidad, eres el Emmanuel. Queremos corresponder a tus dones como el grandísimo don que nos has hecho al nacer en nosotros. Tu Navidad nos propone también la consciencia de la fraternidad universal. Cada uno de nue no sólo privado o familiar, sino abierto a la solidaridad y al a bondad, especialmente con los más necesitados, los pobres, los inmigrantes, los explotados, los que viven en soledad o son olvidados, porque justicia social y solidaridad ven siempre juntos.

jueves, 24 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 24, 2009

PALABRAS DE VIDA
2 SAMUEL 7,1-5,8-12,14,16
El rey se había trasladado a su casa, y Yavé había limpiado de enemigos todos los alrededores.
2 Entonces dijo al profeta Natán: «Yo vivo en una casa de cedro, mientras que el Arca de Dios está todavía en una tienda; ¿qué dices de eso?» 3 Natán respondió al rey: «Haz todo lo que estimes conveniente, porque Yavé está contigo».
4 Pero esa noche le fue dirigida a Natán la palabra de Yavé:
5 «Le dirás a mi servidor David: Esto dice Yavé: ¿Así que tú me vas a construir una casa para que habite en ella?
8 Le transmitirás pues a mi servidor David esta palabra de Yavé Sabaot: Te fui a buscar al potrero cuando andabas detrás de las ovejas, e hice de ti el jefe de mi pueblo de Israel.
9 Doquiera ibas yo estaba contigo, eliminé delante de ti a todos tus enemigos. Haré grande tu nombre tanto como el de los más grandes de la tierra
10 y pondré en el lugar que le corresponde a mi pueblo de Israel. Allí lo plantaré y allí se quedará. Ya no será más sacudido; los malvados ya no seguirán oprimiéndolo como antes, 11 cuando establecí jueces en mi pueblo Israel; lo libraré de todos sus enemigos. Y Yavé te manda a decir esto: Yo te construiré una casa.
12 Cuando tus días hayan concluido y te acuestes con tus padres, levantaré después de ti a tu descendiente, al que brota de tus entrañas, y afirmaré su realeza.
14 Seré para él un padre y él será para mí un hijo; si hace el mal lo corregiré como lo hacen los hombres, lo castigaré a la manera humana.
16 Tu casa y tu realeza estarán para siempre ante mí, tu trono será firme para siempre».

SALMO 89,2-5,27-29
El amor del Señor por siempre cantaré, tu fidelidad proclamaré de siglo en siglo; 3 yo digo: tu favor es eterno, al hacer el cielo, pusiste en él tu fidelidad.
4 Una alianza hiciste con tu preferido, le juraste a David, tu servidor: 5 «Establecí tu linaje para siempre, asenté tu trono de siglo en siglo.»
27 El me podrá invocar: «¡Tú eres mi Padre, mi Dios y la roca donde me refugio!»
29 Para siempre mi amor le mantendré, y seré fiel a mi alianza con él.
67 Su padre, Za ca rías, lleno del Espíritu Santo, empezó a recitar estos versos proféticos:
68 Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
68 porque ha visitado y redimido a su pueblo.
69 Ahora sale triunfante nuestra salvación
69 en la casa de David, su siervo,
70 como lo había dicho desde tiempos antiguos
70 por boca de sus santos profetas:
71 que nos salvaría de nuestros enemigos
71 y de la mano de todos los que nos odian;
72 que nos mostraría el amor que tiene a nuestros padres
72 y cómo recuerda su santa alianza.
73 Pues juró a nuestro padre Abraham
Gén 26,3
74 que nos libraría de nuestros enemigos
Gén 26,3
74 para que lo sirvamos sin temor,
75 justos y santos,
75 todos los días de nuestra vida.
76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo
76 porque irás delante del Señor para prepararle sus caminos,
77 para decir a su pueblo lo que será su salvación.
77 Pues van a recibir el perdón de sus pecados,
78 obra de la misericordia de nuestro Dios,
78 cuando venga de lo alto para visitarnos
78 cual sol naciente,
79 iluminando a los que viven en tinieblas,
79 sentados en la sombra de la muerte,
79 y guiar nuestros pasos por un sendero de paz.
HOMILIA

2Sm 7,1-5.8b-12.14a.16: “El reino de David durará por siempre” Sal 88: Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Lc 1,67-79: Bendito el Señor Dios de Israel.

.El Cántico de Zacarías se mueve en una triple pieza musical. Comienza alabando a Dios por lo que ha hecho en favor de Israel; cambiando su tónica anuncia el futuro papel de Juan Bautista, para finalmente anunciar el papel de Jesús en la historia. El llamado “Benedictus” canta la proclamación del carácter mesiánico de Jesús, de su ser ungido por el Espíritu de Dios para la liberación de su pueblo. De nuevo aparece la fidelidad de Dios a la promesa. Es la fidelidad a la alianza que hace con el ser humano, donde el primer comprometido es él.

El evangelio nos invita a ser parte de este coro histórico–salvífico, reconociendo la presencia de Dios en la humanidad. Ejemplo de este reconocimiento es Juan. Este aparece como el profeta del Altísimo que tendrá la misión de ir delante del Señor y preparar los caminos para el acontecimiento del reino que traerá justicia, misericordia, liberación y paz. Será la predicación de la reconciliación y el cambio de mentalidad exigido al pueblo, la obertura a la salvación de Dios. Se hace fundamental en estos tiempos que todos los creyentes formemos un coro integral que sea la voz que nos lleve a la verdadera paz con justicia.
Estamos en los últimos días antes de la Navidad, pero es tiempo que nos ubiquemos en el tiempo de Navidad. Cuando abrimos a Mateo o Lucas nos encontramos en los dos primeros capítulos las historias de Navidad, pero si leemos Marcos o Juan no encontramos mención de las historias de Navidad, y si leemos Pablo hay solo dos menciones, en la Carta a los Romanos se dice que desciende de David en la Carta a los Gálatas que nació de mujer, pero no se dice nada de Navidad. Algo que tenemos que entender que estas historias fueron escritas en los años 80 o 90 del primer siglo. Pero parece que de eso nos hemos olvidado, por eso es bueno que lo pensemos a entrar mañana en Navidad. Tal vez des bueno que nos preguntemos ¿qué nos ha pasado a los cristianos? SI nos preguntaos cuántas historias de Navidad, la tentación es decir, que hay una. Tal vez nos equivoquemos porque no hay una historia sino dos historias, como lo dieen Mateo en sus dos primeros capítulos y luego Lucas en sus dos primeros capítulos.

Es bueno recordarlo y leer las historias de Navidad. Pero volvamos a las lecturas de hoy. En la primero nos encontramos con la profecía de Natan a David y es esclarecedora y abre un nuevo horizonte en la historia de la salvación. Según Samuel, el reino de Judá goza de un período de tranquilidad y el mismo rey reina en un magnifico palacio. Pero sus planes es construir también una casa al Señor. El profeta le impide realizarlo porque Dios tiene otro proyecto mayor para David y su descendencia. El Señor tomará la iniciativa para para dar una csa no de piedra, sino estable y duradera: la estirpe real de David: “el Señor te anuncia que te dará una dinastía. Tu casa y tu reino subsistierán para siempre ante mí.” (11-16)

El Señor, de hecho, recuerda a David su historia, lo que ha hecho por él, lo eligió como pastor del pueblo, victoria sobre sus enemigos, su gloria y la descendencia, el rey y su pueblo serán benditos, poseerá una “casa” estable, es decir, una dinastía que durará por los siglos.
El mesaje está claro: la salvación no viene de un templo de piedra obra de manos humanas, sino de la alianza con Dios, a quien pertenece todo.

En el evangelio el cántico de Zacarías es un tejido de reminiscencias bíblicas que exaltan el cumplimiento de las promesas de salvación hechas por Dios en las antiguas profecías. Zacarías, un sacerdote de la antigua ley en el presente canto inaugura una nueva alianza cuyo precursor será su hio Juan, en el que a lo largo de la espera de siglos llega su cumplimiento.

Podemos dividir el cántico en dos partes, la primera resume la historia de la salvación resaltando la misericordia de Dios con los padres y su inquebrantable fidelidad a la alianza que se realizará en la figura del Mesíaas (68-75); la segunda mira a Juan “profeta el Altísimo” (76), destinado a preparar el camino del Señor con la predicación de la redención y salvación universal, efectiva en la persona de Jesús, para el perdón de lospecados, fruto de su inmensa bondad.
El cántico ensalza a Cristo, el sol de la resurrección engendrado antes que la aurora que con sus ratos ilumina a los que viven en tinieblas y en espera, vivifica a los que carecen de vida y la imploran. El es la paz, plenitud de los dones mesiánicos, derstinada a los que alaban y dan gloria a Dios. El, el Verbo del Padre, es luz y vida de los hombres, en el cuakl ven a Dios y al cual obedecen.

Estamos en la viviglia de la navidad del Señor, y la Palabra de Dios que resuena en la Iglesia y es una realización de las profecís mesiánicas y a la alabanza por la inminente venida del Salvador, que ha derramado sus bendiciones sobre el pueblo, manteniendo la fe en sus promesas con el don de la reconciliación y de la salvación universal.

Cri8st9o es la revelación y la luz del Padre, pero de modo oculto y humilde; algo interior que sólo los hombres de fe, como los profetas,los santos y María pueden comprender.
ORACION

Señor Jesús, Verbo del Padre y luz de los hombres, te adoramos en esta vigilia de la navidad y esperamos gozosos tu venida, que una vez más lleva a cumplimiento las promesas de Dios.
Verbo, eterno del Padre, queremos ser tus primeros adoradores, adictos a la bondad y al bien, testigos de tu misericordia.
Como la Virgen María, lugar de la encarnación, concédenos saber interiorizar tu Palabra para descubrir cada vez más la hondura de este misterio dentro de nosotros mismos, misterio “en que vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos 17,28) y llegar a ser contemplativos }como María para no confundir esta Palabra con nuestro mismo ser, sino identificarnos con la que lleva al Verbo en sus entrañas y lo engendra como hijo suyo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 23, 2009

PALABRAS DE VIDA
MALAQUIAS 3,1-4,23-24
1 Estoy para enviar a mi mensajero, al que despejará el camino delante de mí; pues pronto entrará en su santuario el Señor que ustedes piden. Fíjense que ya llega el mensajero de la alianza que ustedes tanto desean, dice Yavé de los ejércitos.
2 ¿Quién podrá mantenerse en pie cuando aparezca? Pues él es como el fuego de una fundición y como la lejía que se usa para blanquear.
3 Purificará a los hijos de Leví y los refinará como se hace con la plata. Como el oro y la plata, volverán a ser auténticos y dignos de ofrecer a Yavé la ofrenda como es debido. 4 Entonces Yavé aceptará con gusto la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como ocurría antiguamente, en épocas pasadas.
23 Les voy a enviar al profeta Elías antes que llegue el día de Yavé, que será grande y temible.
24 El reconciliará a los padres con los hijos y a éstos con sus padres, para que, cuando yo llegue, no tenga que maldecir a este país.»

SALMO 25,4-5,8-10,14


4 Haz, Señor, que conozca tus caminos, muéstrame tus senderos.
5 En tu verdad guía mis pasos, instrúyeme, tú que eres mi Dios y mi Salvador.
5 Te estuve esperando todo el día, sé bueno conmigo y acuérdate de mí.
8 El Señor es bueno y recto; por eso muestra el camino a los que han pecado.
9 Dirige los pasos de los humildes, y muestra a los sencillos el camino.
10 Amor y lealtad son todos sus caminos, para el que guarda su alianza y sus mandatos.
14 El secreto del Señor es para quien lo teme, le da el conocimiento de su alianza.

LUCAS 1,57-66

Cuando le llegó a Isabel su día, dio a luz un hijo, 58 y sus vecinos y parientes se alegraron con ella al enterarse de la misericordia tan grande que el Señor le había mostrado.
59 Al octavo día vinieron para cumplir con el niño el rito de la circuncisión, 60 y querían ponerle por nombre Zacarías, por llamarse así su padre. Pero la madre dijo: «No, se llamará Juan.»
61 Los otros dijeron: «Pero si no hay nadie en tu familia que se llame así.» 62 Preguntaron por señas al padre cómo quería que lo llamasen. 63 Zacarías pidió una tablilla y escribió: «Su nombre es Juan», por lo que todos se quedaron extrañados. 64 En ese mismo instante se le soltó la lengua y comenzó a alabar a Dios.
65 Un santo temor se apoderó del ve cindario, y estos acontecimientos se comentaban en toda la región montañosa de Judea. 66 La gente que lo oía quedaba pensativa y decía: «¿Qué va a ser este niño?» Porque comprendían que la mano del Señor estaba con él.

HOMILIA

1Samuel 1,24-28: Ana da gracias por el nacimiento de Samuel Salmo de 1Samuel 2,1-8: “Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador” Lucas 1,46-56: “El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí”
El canto del “Magníficat” origina la reflexión sobre la forma como Dios hace presencia en la historia de la salvación y especialmente en su revelación más plena, la de su encarnación histórica. La primera parte de este canto se centra en la personalidad de María, y la segunda hace universalizable la experiencia de María proyectándola a la relación de Dios con toda la humanidad. Es el canto que invierte los parámetros de la historia, mostrando que la acción de Dios se va realizando en los que son considerados los desechables humanos. El Dios del Evangelio se fija de manera personal y comunitaria en nosotros, humanos, para vincularnos a su proyecto, presentándonos a María como la mujer que denuncia la injusticia y la opresión; como la mujer que se solidariza con los pobres y los reivindica en su lucha por la dignidad. El “Magníficat” es el canto que muestra su compromiso por un mundo donde reine la vida, por un mundo totalmente otro: el de la justicia y el derecho divinos. El cántico de María se hace revolucionario (en su sentido más cabal), porque pone en la palestra las opciones que Dios hace, aquéllas que asumen la auténtica liberación de las estructuras injustas que mantienen al pueblo esclavizado por la discriminación, el hambre, la guerra y el abandono.
Para nosoros el Canto de María, en los últimos días de la preparación para las fiestas de Navidad, reúne la vida pero no olvida las estructuras injustas que mantine al pueblo esclavizado. Somos ingenuos si no vemos la opresión reinante en el mundo. María las vez y las proclamas como ante ellas el Señor Hace sus maravillas.
La liberación del pueblo de la injusticia de Babilonia nos muestra que esta injusticia no ha acabado. El culto y la pureza religiosa del pueblo están en decadencia a causa de los matrimonios mixtos de los que volvieron a Jerusalén y viven impunes y tranquilos. Los observantes se preguntan ¿dóno está la justicia de de Dios? En nombre del Señor, el profeta responde denunciando el pecado de los sacerdotes y la violación de la ley del culto por parte del pueclo y anunciando como inminente “el día grande y terrible” (23) de la venida del Señor en persona. La purifiación del templo y sus sacerdotes y juzgará a los malvador.
Pero al Señor le precederá un mensajero, identificado con el profeta Elías (23) lee Eclesiástico 48,10-11), cuya misión será la de preparar el camino, purificar al pueblo de sus pecados y dirigirlo, mediante la reconciliación del corazón, a las sanas tradiciones de los padres. La profecía de Malaquías, leída en el contexto del Nuevo Testamento se refiere a la venida de Cristo, precedida por su mensajero: Juan el Bautista, cuya misión de precursor será llamar al pueblo a la conversión y prepararlo al encuentro con el Mesías, “el mensajero de la alianza” (1) por todos esperados.

Hoy, el evangelio de Lucas realiza la profecía de Malaquías en la figura de Juan Bautista y nos describe dos episodios de su nacimiento, la participación de los parientes y vecinos que se alegraron con Isabel por su parto (57-58) y la circuncisión del niño al octavo día con la imposición del nombre (59-66).

El evangelio, subrayando algunos elementos, advierte en el acontecimiento del actuando en la vida del pequeño de modo extraordinario: la alegría de todos por el con tecimiento inesperado (58); el significado del nombre de Juan (60-63), que quiere decir: “Dios favorece y actúa con misericordia”, nombre rico en promesas futuras; el asombro de los presentes mezclado con un temor respetuoso, y la divulgación de la noticia por toda Judea (65); Zacarías recobra el habla y bendice y alaba a Dios que ha cumplido (64); finalmente, la reacción de aquellos que iban conociendo el nacimiento del niño que se preguntaban; “?Que va a ser de este niño? ”, y el mismo evangelista en una nota redaccional concluye diciendo “El Señor estaba con él.” (66)
La narración del nacimiento del Bautista anuncia ya maduros los tiempos nuevos de la venida del Mesías. Lo importante es acogerlo como hizo el Bautista y saber reconocer en la historia la novedad radical de la relación entre Dios y el hombre.

ORACION

Padre santo, que guías la historia y por medio de tu Hijo Jesús la conduces por los caminos del amor, haz que la Iglesia en su peregrinación terrena hacia el Señor viva plenamente la tensión de la salvación entre el “ya” cumplido en Jesús y el “todavía” no actualizado en nosotros y manifestado en Cristo glorioso.
En los albores de la Iglesia los cristianos decían: "La salvación está más cerca que cuandocomenzamos a creer" (Romanos 13,11) Con frecuencia hoy vivimos sin pensar en tu venida, distraídos por mil luces fatuas que nos deslumbran ignorando el grito que la Iglesia dirige a su esposo al final del Apocalipsis: W"Ven Señor Jesús." (Apocalipsis 22,17-20.
queremos estar vigilantes en neustro caminar para reconocer tus mensjeros que nos invitn a tu amistad. Pero ante todo, te pedimos que nos hagas capaces de mantener purificado el corazó, libre y sensible a la acción del Espíritu, para que actuemos como deseas, en encontramos en esta Navidad y podamos estar preparados en el día de tu última visita para confesar en alabanza que has sido padre y amigo.