Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 30 de septiembre de 2009

SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS

Virgen y Doctora de la Iglesia1 de octubre

NEHEMIAS 8,1/4,5/6,7/12
1 Todo el pueblo se juntó como un solo hombre en la plaza, frente a la puerta de las Aguas. Pidieron entonces al escriba Esdras que trajera el libro de la Ley de Moisés que Yavé había ordenado a Is rael. 2 El sacerdote Esdras presentó la Ley ante la asamblea, que estaba compuesta por hombres, mujeres, todos aquellos que estaban en edad de la razón. Era el primer día del séptimo mes. 3 Estuvo leyendo el libro desde la mañana hasta el mediodía, frente a los hombres, mujeres y niños en edad de comprender que estaban reunidos en la plaza, delante de la puerta de las Aguas. Todo el pueblo prestaba mucha atención al libro de la Ley.
4 El escriba Esdras estaba en una tarima de madera construida para esa ocasión. Matitías, Sema, Anaías, Urías, Hilquías y Maaseías estaban cerca de él a su derecha. Pedaías, Micael, Malquías, Jasum, Jasbadana, Zecarías y Mesulam estaban a su izquierda.
5 Esdras dominaba a todo el mundo; abrió el libro ante todo el pueblo, y cuando lo abrió, todos se pusieron de pie. 6 Entonces Esdras bendijo a Yavé, el Gran Dios, y todo el pueblo respondió con las manos en alto: «¡Amén! ¡Amén!» Luego se inclinaron y se postraron delante de Yavé con el rostro en tierra. 7 Josué, Bani, Serebías, Yamín, Acub, Sabtay, Hodías, Maaseías, Quelita, Azarías, Yozabad, Janán «¡Vayan y coman buena carne y tomen bebida agradable, pero guarden una parte para el que nada tiene preparado y llévensela, porque hoy es un día santo para nuestro Señor!» 11 Los levitas consolaban al pueblo diciéndole: «¡Que no se oigan estos lamentos! ¡Este es un día santo, no lloren más!» y Pelaías, que eran levitas, explicaban la Ley al pueblo, mientras éste permanecía de pie.
8 Esdras leyó el libro de la Ley de Dios, e iba traduciendo y explicando el sentido para que c«¡Vayan y coman buena carne y tomen bebida agradable, pero guarden una parte para el que nada tiene preparado y llévensela, porque hoy es un día santo para nuestro Señor!» 11 Los levitas consolaban al pueblo diciéndole: «¡Que no se oigan estos lamentos! ¡Este es un día santo, no lloren más!»

SALMO 19,8/11

8 La ley del Señor es perfecta,
es remedio para el alma,
toda declaración del Señor es cierta
y da al sencillo la sabiduría.
9 Las ordenanzas del Señor son rectas
y para el corazón son alegría.
Los mandamientos del Señor son claros
y son luz para los ojos.
10 El temor del Señor es un diamante,
que dura para siempre;
los juicios del Señor son verdad,
y todos por igual se verifican.
11 Son más preciosos que el oro,
valen más que montones de oro fino;
más que la miel es su dulzura.


LUCAS 10,1/12

1 Después de esto, el Señor eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos, delante de él, a todas las ciudades y lugares adonde debía ir.
Les dijo: «La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha. 3 Vayan, pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos.
4 No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos.
5 Al entrar en cualquier casa, bendíganla antes diciendo: La paz sea en esta casa. 6 Si en ella vive un hombre de paz, recibirá la paz que ustedes le traen; de lo contrario, la bendición volverá a ustedes.
7 Mientras se queden en esa casa, coman y beban lo que les ofrezcan, porque el obrero merece su salario.
8 No vayan de casa en casa. Cuan do entren en una ciudad y sean bien recibidos, coman lo que les sirvan,
9 sanen a los enfermos y digan a su gente: El Reino de Dios ha venido a ustedes.
10 Pero si entran en una ciudad y no quieren recibirles, vayan a sus plazas y digan: 11 Nos sacudimos y les dejamos hasta el polvo de su ciudad que se ha pegado a nuestros pies. Con todo, sépanlo bien: el Reino de Dios ha venido a ustedes. 12 Yo les aseguro que, en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad.


HOMILIA

Como siguiendo el ejemplo de los setenta y dos consejeros que el Espíritu suscitó en el desierto para consolidar la obra de Moisés (Nm 11,16-30), los nuevos Setenta y Dos nombrados por Jesús se aprestan para encarar la ardua tarea de anunciar la Buena Noticia a los pobres (Lc 4,16ss).
La misión es difícil y Jesús no les oculta ni minimiza los grandes peligros( v. 3). La primera gran dificultad es la enormidad del desafío. Las tareas son colosales, pero los que se comprometen a realizarlas son muy pocos (v.2). La comunidad de seguidores, por grande que sea, es insignificante con respecto al campo de trabajo. Sólo la originalidad, el empeño y la firmeza de convicciones les pueden sostener. La segunda dificultad se refiere a las dificultades culturales o ambientales. Jesús sabe que su propuesta va en contra de la corriente. Los valores del reino desafían los seudovalores imperantes en la sociedad y pueden generar agudos conflictos. El reto de la comunidad cristiana es enorme, y para abordarlo se necesita la astucia de las serpientes y la sencillez de la paloma.


Como siguiendo el ejemplo de los setenta y dos consejeros que el Espíritu suscitó en el desierto para consolidar la obra de Moisés (Nm 11,16-30), los nuevos Setenta y Dos nombrados por Jesús se aprestan para encarar la ardua tarea de anunciar la Buena Noticia a los pobres (Lc 4,16ss).
La misión es difícil y Jesús no les oculta ni minimiza los grandes peligros( v. 3). La primera gran dificultad es la enormidad del desafío. Las tareas son colosales, pero los que se comprometen a realizarlas son muy pocos (v.2). La comunidad de seguidores, por grande que sea, es insignificante con respecto al campo de trabajo. Sólo la originalidad, el empeño y la firmeza de convicciones les pueden sostener. La segunda dificultad se refiere a las dificultades culturales o ambientales. Jesús sabe que su propuesta va en contra de la corriente. Los valores del reino desafían los seudovalores imperantes en la sociedad y pueden generar agudos conflictos. El reto de la comunidad cristiana es enorme, y para abordarlo se necesita la astucia de las serpientes y la sencillez de la paloma.

La pregunta que se nos ocurre ¿no nos hemos dado cuenta que debemos ser astutos como serpientes y sencillos como las palomas? Tal vez nos suene interesante la comparación ¿pero que significa en realidad esa afirmación? ¿Tenemos la actitud del pueblo que escuchó a Esdras? Que nos dice Nehemías, enviado por el rey de Persia para colaborar con Esdras, el sacerdote. Hoy se nos dice que “todo el pueblo hombres y mujeres y cuantos tenían uso de razón escuchaban con atención del libro de la ley…desde la mañana al mediodía.” Cuando vamos a la iglesia ¿escuchamos de la misma manera? Nehemías y Esdras convocan la pueblo para que escuchen la Palabra de Dios, es decir, la ley de Moisés. Se lee como en la sinagoga, que va a inspirar la manera cómo nosotros escuchamos la Palabra. Se indica bien claro el día de la reunión el primero del séptimo mes, que es la fiesta del año civil (Levítico 23,24 y siguientes, Números 29,1-6) La comunidad que se reúne declara así su voluntad de fundamentar la vida cotidiana en el nuevo año que comienza con la decisión que implica la vida civil, basada precisamente en la Palabra, el Libro de la Ley. El pueblo se postra en adoración, levanta las manos al cielo en señal de oración cuando Esdras trae el libro a presencia de todos.. Los levitas explican la lectura, equivalente a la homilía que está presente en el rito de la sinagoga. El relato expresa además los efectos de la Palabra escuchada de modo religioso y adorador.

El evangelio nos muestra al Señor que designó a otros setenta y dos discípulos y los envía. Y la orden es clara “en marcha” mirad que os envío." Les expresa algo que los discípulos aprendieron por experiencia “como corderos en medio de lobos”. Lo que quiere decir el Señor es que los envía dotados de paciencia, de mansedumbre, capaces de aceptar el rechazo y la persecución.


Deben superar la tentación de intereses personales mezclados con los intereses del Reino. Hay una paradoja, les dice que no usen el envío para visitar a parientes y conocidos, esa no es la prioridad del Reino. Su advertencia de que deben vestir tiene una exhortación a que sean libres, sobrios, a que no antepongan los medios al fin. No llevéis bolsa, ni alforjas ni sandalias, y no saludéis a nadie por el camino. Les recuerda que el enviado se crea una comunidad, una reciprocidad, que es el origen de la vida de la comunidad. Tanto si lo aceptan o rechazan, el Reino de Dios vndrá a nosotros. “Sabed de todas formas que está llegando el Reino de Dios.”.

Nehemías nos enseña sobre los frutos de la Palabra, el primero es la conversión, es decir, un deseo ferviente y decidido de cambiar de vida y hacerla más conforme con las exigencias divinas expresadas en el libro. Este indica el llanto de todo el pueblo: “todo el pueblo lloraba al oir las palabras de la ley.” Esto crea la comunidad, “mandad su porción a los que no ha preparado nada porque este día ha sido consagrado a nuestro Dios.”

No se trata de que la Palabra de Dios tenga una eficacia casi mágica; se trata más bien de uan fecundidad que, a veces nos compromete a una acogida libre, consciente y laboriosa. Cuado la semilla de la Palabra cae en un terreno preparado para recibirla, entonces arraiga, germina y da fruto, tanto en la vida personal como en la comunidad y, sobre todo se convierte en fuerza de evangelización, en impulso para la misión, en sintonía profunda con el corazón de aquel Dios que quiere enviar muchos obreros a su mies.

Por eso tenemos que repetir la Palabra de hoy, la leemos en Nehemías 8,3: “Haz, Señor, que prestemos atención a tu Palabra.” Aveces cuando escuchamos la Palabra de Dios pasa como pasan las emociones. Cuando vamos al hospital, nos decimos, “Deberíamos venir con más frecuencia. Luego al doblar la primera esquina, ya nos hemos convertido en otro. Lo que debe suceder es que la gente que está a nuestro lado, se encuentre consolada. La preocupación es que el Señor entre en nuestro espíritu, porque su Palabra nos provoca y nos alinea con la lógica humana.

ORACION

Hoy, Señor Dios mío, te voy a rezar con las palabras que tú mismo me has dado para dirigirme a ti: Te alabo con el salmista por el don precioso e incomparable de tu Palabra:
Tu Palabra es antorcha para mis pasos y luz para mis sendas.Lo he jurado y lo haré: cumpliré tus justos mandamientos. Lo he jurado y lo haré: cumpliré tus justos mandamientos. Estoy hundido en la miseria, Señor, dame vida según tu Palabra. Acepta, Señor, mi ofrenda, enséñame tus mandamientos. Mi vida está siempre en peligro, mas no olvido tu ley. Aunque los malvados me tiendan una trampa, no me apartaré de tus decretos. Tus preceptos son para siempre mi herencia y la alegría de mi corazón. Inclino mi corazón a ejecutar tus normas, mi recompensa será eterna, Amén.



padrecarloslopez@gmail.com










martes, 29 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE 30,2009

NEHEMIAS 2,1-8

Ahora bien, el año veinte del rey Artajerjes, en el mes de Nisán, como yo estaba encargado de servir el vino, lo tomé y se lo pasé al rey. Nunca hasta entonces me había presentado triste delante de él. 2 El rey me preguntó: «¿Por qué estás triste? No estás enfermo, sin embargo hay algo que te preocupa». Después de un instante de temor, 3 le dije al rey: «¡Viva el rey para siempre! ¿Cómo no voy a estar triste, si la ciudad donde están las tumbas de mis antepasados está en ruinas, y sus puertas quemadas por el fuego?» 4 El rey entonces me respondió: «¿Qué quieres?» Supliqué al Dios del Cielo 5 y le dije al rey: «Si es que el rey quiere y si es que tu servidor cuenta con tu favor, envíame a Judá, a la ciudad donde están las tumbas de mis antepasados, para reconstruirla».
6 Como se encontraba la reina sentada al lado del rey, ambos me preguntaron: «¿Cuánto tiempo va a durar tu viaje y cuándo vas a volver?» Fijé entonces un plazo y el rey consintió en que me fuera. 7 Dije también al rey: «Si el rey así lo quiere, despache conmigo cartas a los gobernadores de la provincia que está más allá del Eufrates, para que me dejen pasar hasta que llegue a Judá. 8 Deme también una carta para Asaf, el gobernador del parque real, para que me entregue la madera para las puertas de la fortaleza del Templo, para la muralla de la ciudad y para la casa donde viviré». Como la mano benevolente de Dios estaba conmigo, el rey me lo concedió todo.

SALMO 137,1-6
1 Al borde de los canales de Babilonia
nos sentábamos y llorábamos
2 al acordarnos de Sión; en los sauces que por allí se encuentran
habíamos colgado nuestras arpas.
3 Allí los que nos habían deportado
nos pedían palabras de una canción,
y nuestros raptores un canto de alegría:
«¡Cántennos un canto de Sión!»
4 ¿Cómo íbamos a cantar un canto del Señor
en un suelo extranjero?
¡Si me olvido de ti, Jerusalén,
que mi derecha se olvide de mí!
Que mi lengua se me pegue al paladar
si de ti no me acuerdo,
si no considero a Jerusalén
como mi máxima alegría.
7 No te olvides, Señor, de los hijos de Edom
que, el día en que cayó Jerusalén,
decían: «¡Arrásenla,
arrásenla hasta los mismos cimientos!»
8 Hija de Babilonia, que serás destruida,
dichoso el que te hiciere
los males que a nosotros nos hiciste.

LUCAS 9,57-62
Mientras iban de camino, alguien le dijo: «Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.» 58 Jesús le contestó: «Los zorros tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del Hombre ni siquiera tiene donde recostar la cabeza.»
59 Jesús dijo a otro: «Sígueme». El contestó: «Señor, deja que me vaya y pueda primero enterrar a mi padre.» 60 Jesús le dijo: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú vé a anunciar el Reino de Dios.»
61 Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero antes déjame despedirme de mi familia.»
1Re 19,19
62 Jesús le contestó: «El que pone la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios.»

HOMILIA
En el día de san Jerónimo están de fiesta todos los esfuerzos por conocer y difundir la Sagrada Escritura. La Iglesia Católica ha reconocido siempre a san Jerónimo como un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la Santa Biblia. Por eso ha sido nombrado patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender y amar más las Sagradas Escrituras. Yendo al evangelio, Jesús, ante la cercanía de su pasión, tiene urgencia por definir el perfil de sus discípulos. La primera condición es aprender a soportar los momentos de inestabilidad e inseguridad, y a renunciar a todas las ataduras que impiden la libertad de la misión. La segunda condición, que surge del dicho “deja que los muertos entierren a sus muertos”, exige al discípulo tomar conciencia de que la tarea de anunciar el reino de Dios está por encima de todos los deberes humanos. Aquí los “muertos” simbolizan a quienes son insensibles a la llamada de Jesús. La tercera condición es la disponibilidad inmediata. En los arados de Palestina, donde con una mano se conducía el arado mismo y con la otra los bueyes, una mirada atrás podría ocasionar el desvío del surco y el retraso de la siembra. Las palabras de Jesús no intentan crear una rivalidad entre la familia y el misionero; hay que entenderlas como orientaciones para que el discípulo aparte de su vida todo aquello que pueda ser un obstáculo para el ejercicio de su misión evangélica.

Esto nos pone en claro ¿cuál es la misión a la que estamos llamados? Porque la historia de Nehemías tiene sus contratiempos. Es enviado por el rey para ayudar al sacerdote Esdras en Jerusalén, pero ésta está preocupado por la reconstrucción religiosa del pueblo, y Nehemías por su reconstrucción civil.

Pedro Dios protege a Nehemías, que tiene sus preocupaciones personales por el temor sobre su propia vida, y la necesidad de estar dispuesto a sacrificarlo todo por la causa del pueblo de Dios Nehemías arriesga su vida, mostrándose triste ante el rey, pero, al final, el atrevimiento, hace un discurso ante el rey y le vale obtener las dredenciales que le permitirán construir la ciudad. Tiene la misma actitud de Ageo, la necesidad de anteponer la causa del pueblo de Dios a nuestro bienestar particular.
En el evangelio Lucas nos muestra a Jesús camino de Jerusalén, acompañado de sus discípulos, a los cuales se le asocian otros. Y entre ellos Lucas nos muestra a tres aspirantes al apostolado. A los tres les pone la condición de estar dispuestos a partir, a no demorarse. La exigencia es bien clara, dejarlo todo para seguir a Jesús y no posponer el seguimiento de Jesús a ninguna otra cosa. El primer caso es el de uno que toma la iniciativa que le pide a Jesús poder seguirlo. Un le dijo, Te seguiré adondequiera que vayas. Esto nos recuerda la promesa de Rut a su suegra Noemí. Lo mismo que hizo Noemí con su nueva lo hace Jesús con este discípulo y los otros dos que vinieron,
Las zorras tienen madrigueras y los pájaros del cielo nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza.
Luego viene otro discípulo, pero es ahora Jesús el que pide que le siga. Pero no de pedir un asentimiento condicionado, ni de pedir permiso a dar sepultura a su muerto. El último caso nos recuerda a Eliseo cuando lo llama Elías, que le pide ir a despedirse de la familia una condición de continuidad y de contraste, no se le permite ninguna vacilación. Jesús no tolera los titubeos que nos impiden estar dispuestos a reconocer el Reino de Dios. Jesús le contesta, el que pone la mano en el arado y mira hacia atrás no es apto para el Reino de Dios.

La primera lectura nos pone frente a la tarea de colaborar en la edificación del pueblo de Dios y robustecer su camino de fe. En cuanto discípulos de Jesús, estamos llamados, por habernos adheridos a su seguimiento, a descubrir también que la pasión por la comunidad del Señor no puede ser algo secundario para quien ha experimentado el inmenso amor que Dios tiene por su pueblo. Jesús nos recuerda que el seguimiento es gracia clara, es una renuncia propuesta y debe ser entendida sólo como manifestación de un radicalismo.
Es decir, la disponibilidad de hacerse ofrenda a imitación de aquel que siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para enriquecernos con su pobreza (2 Corintios 8,9). El arado nos dice que pongamos la mano en el servicio generoso, perseverante, humilde, para buscar por encima de todo, el bien del pueblo, como lo hicieron Nehemías y los justos de Israel y como lo hicieron los innumerables santos de la Iglesia.

Se nos invita repetir con frecuencia y vivir la Palabra, hoy nos dice Nehemías: Mi Dios me protegía con toda su bondad. (Nehemías 2,8)

Recuerdan la historia de Lot (Génesis 14,15 y siguientes) él se salvó con sus hijas mientras que su mujer se convirtió en una estatua de sal. No hay que mover la mirada atrás. Es eso lo que nos dice Lucas hoy, no mirar para atrás después de poner la mano en el arado.

ORACION
Señor Jesús, infunde en mí una sincera pasión por ti, un profundo deseo de seguirte y servirte en mis hermanos y hermanas. Sin embargo, tú conoces lo débil que soy frente a los obstáculos que encuentro en mi camino, unos obstáculos que engendran en mi corazón dudas, vacilaciones, contradicciones. Revísteme, pues, de tu fuerza, para que no ponga la mano en el arado y, después, por cansancio u otro motivo, acabe por volverme atras. Concédeme un corazón indiviso que sepa reconocerte en todo instante como el Señor de mi vida y no me deje arrastrar por distracciones, afanes, o embriagues. Concédeme no escandalizarme de ti cuando te descubra pobre, débil, sin una piedra donde reposar la cabeza. Suscita en mí que no eche de menos: el compartir el amor por ti, una fidelidad capaz dee perseverar en la contemplación de tu santa pasión y muerte. Amén.

domingo, 27 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE 29, 2009

DANIEL 7,9-10,13-14


Seguía mirando, pusieron unos tronos y un anciano se sentó; su ropa era blanca como la nieve, los cabellos de su cabeza eran como la lana blanca, su trono era de llamas de fuego con ruedas de fuego ardiente.
10 Un río de fuego brotaba y corría de delante de él; miles y millares le servían millones y millones permanecían de pie en su presencia. Se constituyó el tribunal y abrieron los libros.
13 Mientras seguía contemplando esas visiones nocturnas, vi algo como un hijo de hombre que venía sobre las nubes del cielo; se dirigió hacia el anciano y lo llevaron a su presencia.
14 Se le dio el poder, la gloria y la realeza, y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron. Su poder es el poder eterno que nunca pasará; su reino no será destruido.

SALMO 138,1-5
1 Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
pues oíste las palabras de mi boca.
Canto para ti en presencia de los ángeles,
2 y me postro ante tu Templo santo.
Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad,
pues tu palabra ha superado tu renombre.
3 El día en que clamé, me respondiste
y aumentaste la fuerza en mi alma.
4 Te darán gracias, Señor,
todos los reyes de la tierra,
cuando oigan las palabras de tu boca,
5 celebrarán los caminos del Señor:
«¡Es muy grande la gloria del Señor!»

JUAN 1,47-51

47 Cuando Jesús vio venir a Natanael, dijo de él: «Ahí viene un verdadero israelita: éste no sabría engañar.» 48 Natanael le preguntó: «¿Cómo me conoces?» Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas bajo la higuera, yo te vi.»
49 Natanael exclamó: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» 50 Jesús le dijo: «Tú crees porque te dije que te vi bajo la higuera; sin embargo verás cosas mayores que éstas.
51 En verdad les digo que ustedes verán los cielos abiertos y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.»

HOMILIA

Arcángel significa “principal entre los ángeles”. Miguel significa “¿Quién como Dios?”; Gabriel, “Dios es mi Protector”, y Rafael, “Medicina de Dios”. En la fiesta de los “superángeles” roguemos a Dios por todas las personas que, como ángeles terrenos, nos protegen de caer en la tentación y nos ayudan a no perder nunca la comunicación con Dios. En el evangelio de hoy, la sinceridad y la coherencia le permitieron a Natanael reconocer en Jesús al Hijo de Dios. Debió de ser además un hombre piadoso, según se deduce de su presencia bajo la sombra de la higuera, que era un lugar común en Israel para la lectura y la enseñanza de la Ley. Jesús confronta a Natanael con una pregunta que tiene plena vigencia para los cristianos de hoy: ¿creemos en Jesús sólo por los signos extraordinarios? ¿Estamos ciegos frentes a los grandes signos o milagros que día a día nos regala Dios a través de la creación, la vida de nuestros seres queridos, la armonía familiar, la alegría que florece a pesar de la sequedad de los huertos, la esperanza que no se pierde a pesar de la multiplicación de problemas y conflictos? Poder creer, con sinceridad y coherencia de vida, es el milagro más grande que Dios nos hace cada día, como abriendo el cielo para nosotros.

¿Cuál es la historia de los arcángeles del Señor? Pues el 29 de septiembre se celebraba en Roma, en el siglo V, el aniversario de la dedicación de una iglesia en honor de San Miguel. El nombre significa en hebreo “?quién como Dios?” es le ángel defensor contra Satanás y sus demonios (Apocalipsis 12,7: “Entonces se desató una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Lucharon el dragón y sus ángeles,) es el protector de los amigos de Dios, el que vigila sobre el pueblo (Daniel 12,1 “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe, que defiende a los hijos de tu pueblo; porque será un tiempo de calamidades como no lo hubo desde que existen pueblos hasta hoy en día. En ese tiempo se salvará tu pueblo, todos los que estén inscritos en el Libro.

Gabriel es “fuerza de Dios” (Lucas 1,19 “El ángel contestó: «Yo soy Gabriel, el que tiene entrada al consejo de Dios, y he sido enviado para hablar contigo y comunicarte esta buena noticia.”) Es el Ángel enviado para anuncios alegres, el nacimiento de Juan Bautista, y el de Jesús; en el Antiguo Testamento, había revelado ya a Daniel los secretos del plan de Dios con respecto a la historia.


Rafael, que significa “Dios ha curado”, figura entre los siete ángeles que están ante el trono de Dios (Tobías 12,15, “Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles servidores del Señor que en cualquier momento tienen acceso a su Gloria”.) Tiene la función de asistencia; acompaña a Tobías en su viaje y cura a su padre de la ceguera.


Daniel contempla una visión, ve aparecer a un hijo de hombre, de origen divino, que viene sobre las nubes, a quien Dios le confía la soberanía universal, que las fuerzas del mal nunca podrán destruir. Este “Hijo del hombre” es, por consiguiente, el centro y el fin del proyecto de Dios sobre la historia, pero su cumplimiento -anticipado ahora en la profecía- tendrá lugar en el tiempo establecido y los ángeles colaboran en ella.

En el evangelio se trata de una visión de la realidad, se lo dice Felipe a Natanael, “ven y veras”. Y Jesús al ver a Natanael, exclama, Ve un israelita. Su ver es un “conocer”, que llega al tiempo al corazón y a los acontecimientos que vive el hombre. De esto nace la apertura a la fe y la disponibilidad al seguimiento. Y es aquí cuando Jesús puede prometer al discípulo la entrada a la realidad semejante a la que tiene él mismo, “Verás cosas mucho más grandes que ésa… veréis e3l cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre… es decir que el discípulo comprenderá la inmensa profundidad del misterio de Cristo. El cielo está abierto en Jesús, Hijo del hombre que desciende entre los hombres y los hombres pueden subir en él a Dios. Y los ángeles son ministros de este maravilloso intercambio, de esta inesperada comunión.


Formamos parte de un designio de contornos ilimitados, cuya artífice es Dios. Inmersos en un cosmos animados por presencias invisibles que participan con nosotros en el proyecto de Dios, somos constructores de una historia que tiene en Cristo su centro y su término. Tendremos que enfrenar una lucha, un conflicto con las fuerzas del mal, las cuales sin embargo no podrán destruir nunca el Reino que Dios ha confiado al Hijo del hombre. El combate durará hasta el final de los tiempos llevado en primera línea por los santos ángeles de Dios: los arcángeles, guiados por Miguel y todas las criaturas espirituales fieles al Señor.


Esta realidad que los ojos no pueden ver nos ha sido revelada a fin de que, con la fe, al esperanza y la caridad abundante en la vida diaria, combatamos el buen combate y apresuremos así el Reino de Dios.


Por eso se nos pide repetir el nombre de Miguel ¿Quién como? Cada vez que un ángel aparece es para transmitir y realizar algo de parte de Dios. Cuando Dios quiere curar, su voluntad toma la figura del ángel Rafael. El ángel es una manifestación de las fuerzas de Dios, el nombre de Dios está en él, manifestación viviente de Dios, el nombre y la presencia de Dios está en él y con él y con el nombre su presencia.

ORACION

Con un ánimo repleto de esperanza, te damos gracias por el arcángel Miguel, nos ayuda a combatir el buen combate de la fe
Te damos gracias por el arcángel Gabriel, que viene a nosotros envuelto de misterio y deposita en nuestro corazón tu Palabra, para que ésta se vuelva en nosotros, como en María, obediencia y vida. Te damos gracias por el arcángel Rafael, que en la hora de nuestros miedos y enfermedades, nos coge de la mano y nos hace presentes y que de mil modos se hace presente a nosotros, nos guardas como a la niña de tus ojos, nos proteges a la sombra de tus alas, nos hace gustar ya desde ahora la dulzura. Amén.

































































































































































































































































sábado, 26 de septiembre de 2009

SEPTIEMBREA 28, 2009

ZACARIAS 8,1-8
Una palabra de Yavé de los Ejércitos me fue dirigida: 2 «He querido a Sión hasta los celos y por ella he llegado hasta enojarme con sus enemigos.
3 He vuelto a Sión, pues quiero residir en Jerusalén. Esta será llamada Ciudad fiel, y el cerro de Yavé de los Ejércitos, Cerro Santo.»
4 Así habla Yavé de los Ejércitos: «Los ancianos y las viejas volverán a sentarse en las plazas de Jerusalén, apoyándose en su bastón por el peso de los años. 5 Las calles de la ciudad se llenarán de niños y niñas, que andarán corriendo por ellas.»
6 Y pregunta Yavé: «Si esto ahora les parece imposible a los que han quedado de este pueblo, ¿tendré yo también que pensar que no es posible? 7 Pues bien, dice Yavé, yo voy a salvar a mi pueblo que se encuentra tanto al oriente como al poniente. Los voy a juntar para que vivan en Jerusalén. 8 Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios, guardándonos mutuamente fidelidad y respeto.

SALMO 102,2,16-23
2 Señor, escucha mi plegaria, que mis gritos lleguen hasta ti.
16 Entonces los pueblos respetarán tu nombre, y todos los reyes de la tierra, tu gloria; 17 cuando el Señor reconstruya a Sión y se manifieste en su gloria, 18 cuando atienda la oración del despojado y no se haga sordo a su plegaria.
19 Escríbanlo para la nueva generación: un pueblo recreado alabará al Señor.
20 Pues se inclinó de lo alto de su santuario, desde los cielos miró el Señor a la tierra 21 para escuchar el gemido del cautivo y liberar a los condenados a muerte, 22 para que resuene en Sión el nombre del Señor y su alabanza, en Jerusalén.
23 Se reunirán entonces los pueblos y los reinos para adorar al Señor.

LUCAS 9,46-50
6 A los discípulos se les ocurrió preguntarse cuál de ellos era el más importante. 47 Jesús, que conocía sus pensamientos, tomó a un niño, lo puso a su lado 48 y les dijo: «El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande.»
49 En ese momento Juan tomó la palabra y le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que hacía uso de tu nombre para echar fuera demonios, y le dijimos que no lo hiciera, pues no te sigue junto a nosotros.» 50 Pero Jesús le dijo: «No se lo impidan, pues el que no está contra ustedes está con ustedes.»
HOMILIA

Mientras Jesús intenta vencer el poder del mal desde la debilidad-fortaleza de la cruz, los discípulos sueñan con ser los primeros en la escala jerárquica, reproduciendo así los síntomas de la enfermedad que Jesús vino a combatir. Definitivamente, los discípulos han entendido muy poco del mensaje de Jesús. También hoy son muchos los que se burlan de la humildad, la vocación de servicio, la ternura, la misericordia, el sacrificio, la solidaridad, la comunidad, el testimonio… como estrategias para vencer los proyectos de injusticia y exclusión que azotan el mundo. Jesús descalifica también la actitud egoísta de los discípulos que cuestionan el proceder de otras personas que andan haciendo el bien en su nombre. Es como si pretendieran patentar el reino de Dios como un producto exclusivo de ellos, los amigos de Jesús. Tampoco han entendido que son bienvenidos todos los que ayuden en la construcción del reino, sin importar su raza, su cultura o su religión. La solidaridad, el amor y el compromiso social son un lenguaje comprensible en todos los idiomas y en todas las culturas. La discriminación o intolerancia por motivos religiosos, culturales o raciales es una actitud incompatible con el Evangelio y, por tanto, con el ser cristiano.
Nos llama la atención la diversidad de ver las cosas de parte de Jesýs y de parte de los discípulos. Desde la mirada de Jes+us,él intenta ven cer el mal desde la debilidad-fortaleza de la cruz.
Mientras los discípulos sueñan con ser los primero en la escala de valores, trayendo como punto de vista los síntomas de la enfermedad que Jesús vino a combatir. Lo que indica lo poco que han entendido del mensaje de Jesús. Y ellos son de la opinión de muchos que se burlan de la humildad, de la vocación de servicio, la ternura, la misericordia, el sacrificio, la solidaridad, la comunidad, y el testimonio como las estrategias para vencer los proyectos de la injusticia y junto con ella la exclusión que azotan al mundo. Jesús es clalo, descalifica también la actitud egoísta de sus discípulos que cuestionan el proceder de otras personas que andan haciendo el bien en su nombre. Otro defecto que publican el reino de Dios como un producto exclusivo de los discípulos de Jesús. Tampoco han entendido que son bienaventurados todos los que colaboran en la construcción del Reino, sin importar su raza, su cultura o su religión. No entienden que la solidaridad, el amor, el compromiso social es un lenguaje comprensible en todos los idiomas. No entienden que la discriminación o la intolerancia por cualquier motivo, sea religioso, cultural o de idiomas, todo eso es incompatible con el Evangelio, y por lo tanto con el cristianismo.

Todo esto lo vamos a ver en las lecturas de hoy. Zacarías no habla del retorno de los israelitas aJerusalén. Habla directamente del sentido mesiánico. Los dos primeros textos de Zacarías sugiere el motivo conductor, la fidelidad de Dios al pueblo, en virtud de la cualo el Señor ama profundamente al pueblo, y no tolera el abuso y el sufrimiento padecidos por su pueblo, y ésta es la razón de la vuelta del pueblo a Jerusalén y la fuente del perdón con el que se perdonan las infidelidades pasadas. Renae así la ciudad santificada por la Palabra de Dios, que es fiel y dócil a ella. Así dice el Señor... voy a volver a Sión, voy a habitar en medio de Jerusalén. Jeusalén será lalamda "ciudad fiel" y el monte del Señor todopoderoso "monte santo."

El evangelio agrega un punto importante, la comunidad de Jesús no es una comunidad de de hombres y mujeres perfectos. Las discuciones que hemos oído sobre quien será el más importante, como dice Lucas hoy, aparece incluso en la Ultima Cena: "Luego comenzaron a discutir sobre quién de ellos era el más importante. (Lucas 22,24) Junto a esto Jesús contrapone el inesperado modelo del niño, un modelo que deberá iluminar la problemática planteada por las relaciones en la comunidad, formada por miembos muy sencibles al honor y al prestigio humano, Jesús al darse cuenta de la discusión, tomó a un niño lo puso junto a sí. Jesús no presenta aquí al niño como alguien que carece de espíritu de rivalidad, sino como alguien que carece de grandeza, alguien que en el estatus social de la época no contaba en absoluto. Además los discípulos aunque no desprecian al niño no desean ciertamente volver a ser como él.

ORACION

Oh Padre, tú que eliges a los pequenos y a los pobres, tú que les revelas a ellos los misterios del Reino, ayúdame a caminar por los caminos de la humildad y de la sencillez. Quiero imitar a tu Hijo, "dulce y humilde de corazón", y hacerme como él "siervo" de mis hermanos y hermanas. Sé que "mi hombre viejo" intenta que me rienda a tu amor, alimentando en mí el orgullo, la presunción y la ingratitud.
Sé también, no obstante, que a tí nada te es imposible y con tu Espíritu puedes renovarme, realiazando en mí las maravillas de las que tú sólo eres capaz.
Crea en mí, Padre celestial, un corazón dócil, alejado de triunfalismos, colmado de gratitud por el inmerecido amor con el que has revestido mi vida, un corazón ajeno a las envidias y a las rivalidades, pero capaz de gozar sinceramente con cada semilla de bien que has sembrado en el mundo. Amén.


DOMINGO 26 DEL TIEMPO ORDINARIO

NUMEROS 11,25-29
Entonces Yavé bajó en la nube y habló, luego tomó del espíritu que estaba en Moisés y lo puso en los setenta hombres ancianos. Cuando el espíritu se posó sobre ellos, se pusieron a profetizar, pero después no lo hicieron más.
26 Dos hombres se habían quedado en el campamento, el primero se llamaba Eldad y el otro, Medad; el espíritu se posó sobre ellos. Pertenecían a los inscritos, pero no ha bían ido a la Tienda, y profetizaron en el campamento. 27 Un muchacho corrió para anunciárselo a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento».
28 Josué, hijo de Nun, servidor de Moisés desde su juventud, tomó la palabra: «¡Mi señor Moisés, prohíbeselo!»
29 Pero Moisés le respondió: «¿Así que te pones celoso por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo de Yavé fuera profeta, que Yavé les diera a todos su espíritu!»

SALMO 19,8-14
8 La ley del Señor es perfecta,
8 es remedio para el alma,
8 toda declaración del Señor es cierta
8 y da al sencillo la sabiduría.
10 El temor del Señor es un diamante,
10 que dura para siempre;
10 los juicios del Señor son verdad,
10 y todos por igual se verifican.
12 También son luz para tu siervo,
12 guardarlos es para mí una riqueza.
13 Pero, ¿quién repara en sus deslices?
13 Límpiame de los que se me escapan.
14 Guarda a tu siervo también de la soberbia,
14 que nunca me domine.
14 Así seré perfecto
14 y limpio de pecados graves.

SANTIAGO 5,1-6

1 Ahora les toca a los ricos: lloren y laméntense porque les han venido encima desgracias. 2 Los gusanos se han metido en sus reservas y la polilla se come sus vestidos,
3 su oro y su plata se han oxidado. El óxido se levanta como acusador contra ustedes y como un fuego les devora las carnes. ¿Cómo han atesorado, si ya estamos en los últimos días?
4 El salario de los trabajadores que cosecharon sus campos se ha puesto a gritar, pues ustedes no les pagaron; las quejas de los segadores ya habían llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.
5 Han conocido sólo lujo y placeres en este mundo, y lo pasaron muy bien, mientras otros eran asesinados.
6 Condenaron y mataron al inocente, pues ¿cómo podía defenderse?

MARCOS 9,38-48

38 Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que hacía uso de tu nombre para expulsar demonios, y hemos tratado de impedírselo porque no anda con nosotros.»
39 Jesús contestó: «No se lo prohíban, ya que nadie puede hacer un milagro en mi nombre y luego hablar mal de mí. 40 El que no está contra nosotros está con nosotros.
41 Y cualquiera que les dé de beber un vaso de agua porque son de Cristo, yo les aseguro que no quedará sin recompensa.»
Si tu ojo es ocasión de pecado, sácatelo 42 «El que haga caer a uno de estos pequeños que creen en mí, sería mejor para él que le ataran al cuello una gran piedra de moler y lo echaran al mar.
43 Si tu mano te está haciendo caer, córtatela; pues es mejor para ti entrar con una sola mano en la vida que ir con las dos a la gehenna, al fuego que no se apaga. 45 pues es mejor para ti entrar cojo en la vida que ser arrojado con los dos pies a la gehenna. 47 pues es mejor para ti entrar con un solo ojo en el Reino de Dios que ser arrojado con los dos al infierno,
48 donde su gusano no muere y el fuego no se apaga.

HOMILIA
Vamos a los textos: En el caso de Josué se trata de un relato elaborado teniendo en cuenta la experiencia del Éxodo. Moisés es presentado como el prototipo del líder que no acapara para sí todos los cargos. Dios le pide que delegue el ministerio del liderazgo a otros setenta ancianos para que lo ayuden. Aquí no se trataba de tener mando sino de concientizar al pueblo para que continúe en camino hacia la tierra prometida, pues a esta altura (capitulo 11 de libro de los números), el pueblo añoraba la comida abundante de Egipto, sin importarle la esclavitud a la que fue sometido. En estos casos el estómago no es un buen consejero.

Estaban aburridos de comer ese insípido maná y querían volver a sentarse alrededor de las ollas de comida. Al frente solo veían un inmenso y amenazante desierto que no les prometía nada bueno. Moisés no podía sólo con ese pueblo. Necesitaba personas que profetizaran, es decir que denunciaran esos bajos instintos de cobardía, pereza, falta de fe y de confianza en Dios. Que anunciaran la gran posibilidad de cambiar la historia, que más allá del horizonte los esperaba una tierra que trabajada de manera organizada manaría leche y miel. Tarea difícil para una sola persona.

Convocaron a los setenta ancianos al tabernáculo para recibir el espíritu. Y recibieron todos el espíritu. Pero sucedió que a dos personajes, Eldad y Medad, que no habían acudido al sitio indicado para la fiesta del “reparto del espíritu”, se les posó igualmente el espíritu. Aquella vez fue Josué, quien le pidió a Moisés que no permitiera que estos dos personajes continuaran profetizando porque no habían acudido al tabernáculo.

Con Jesús sucedió algo parecido: Él no era un maestro legítimo. Los “legítimos pastores” del pueblo de Israel se opusieron totalmente a su ministerio. Muchas veces lo cuestionaron por su procedencia, porque era hijo de un carpintero o porque conocían a su mamá y a sus hermanos; porque no era egresado de una gran escuela o porque, según ellos, actuaba en nombre de Belcebú, el príncipe de los demonios. A cada momento buscaban su caída para desprestigiarlo. Finalmente, lo procesaron, lo condenaron a muerte y lo asesinaron en el madero de la cruz, para librarse de ese “pastor ilegítimo”, de ese “falso profeta” que contaminaba el mundo y amenazaba la sagrada estructura religiosa con su “falsa doctrina”.

En las comunidades cristianas no faltó quién quiso adueñarse del proyecto de Jesús y reclamar “derechos de autor” sobre algo que le pertenecía a toda la humanidad y a nadie en particular. El evangelio de hoy nos dice que fue Juan quien dijo: “Maestro, vimos a uno expulsando demonios en tu nombre, y se lo prohibimos, porque no es de nuestro grupo.”

Josué y Juan están en la misma posición fundamentalista, exclusivista y fanática. Para Josué, Eldad y Medad no debían ser profetas porque no habían acudido al tabernáculo. Para Juan, el hombre que expulsaba demonios en el nombre de Jesús no debía hacerlo porque no era de su grupo.

“Tienes demasiado celo por mí. ¡Ojalá les diera el Señor a todos su espíritu y todos en el pueblo del Señor fueran profetas!” le respondió Moisés a Josué. “¡No se lo prohíban! Porque uno que hace un milagro usando mi nombre no puede a continuación hablar mal de mí. Quien no está contra nosotros, está a favor nuestro”, les dijo Jesús a Juan y a sus discípulos.

Esos son los verdaderos líderes. No los que acaparan, sino los que saben delegar. No los que temen perder el poder, sino los que saben reconocer que llega la hora de ser relevados. No los que se ponen como el centro del pueblo, sino los que saben que son uno más dentro del proceso. No los que se creen absolutamente necesarios e indispensables, sino los que, comprendiendo su limitación, dan lo mejor de sí para realizar a cabalidad la historia de salvación.

Aquí los cristianos y más los católicos, tenemos que reconocer los errores en los que hemos caído debido a exclusivismos fanáticos. Aquellos tiempos penosos de las cruzadas, de la conquista, de la colonización y de la “santa” inquisición, justificadas ideológicamente con la religión. Hace unos años Juan Pablo II pidió perdón por todos esos pecados de la Iglesia. ¡Qué bueno! Estamos reconociendo que nos equivocamos muchas veces como institución. Que no somos infalibles.

Pero después del Concilio Vaticano II y del “me a culpa” de Juan Pablo II, se siguen viendo actitudes como las de Josué y de Juan, cuando se dice que la única Iglesia de Cristo es la nuestra y que las otras tienen tan sólo algunos elementos eclesiales, mas no son Iglesia. Que las demás religiones no tienen fe sino sólo algunas creencias, y que tienen participación de una verdad que es nuestra, de la única revelación válida, la nuestra, cuyos representantes auténticos somos nosotros.

Este evangelio tiene que impulsarnos a dejar el miedo a perder el poder; a abandonar todo intento por adueñarnos del hermoso camino de Jesús. El Señor da su Espíritu a todo aquel que lo busca con sincero corazón. “Lo que en realidad importa no son tanto las Iglesias sino el fenómeno cristiano y su función benéfica en la espiritualidad de los seres humanos. Todas las Iglesias son de Cristo, pero Cristo es para los humanos y los humanos son para los otros humanos, hombres y mujeres, y todos somos para Dios” (L.B.).

Lo que tenemos que cortar y excluir no es a los seres humanos que piensan diferente y hacen el bien desde otro ángulo. Lo que tenemos que excluir es el fundamentalismo y el fanatismo que tanto daño y tantas muertes han causado y sigue causando en el mundo y también en nuestras Iglesias. Lo que tenemos que cortar es todo aquello que nos conduce a la muerte: el escándalo de una vida injusta y la acumulación de riquezas a expensas de la explotación del pobre. El lujo, la satisfacción desmedida de necesidades creadas, con el fruto de la trampa, la codicia, del no pago o del pago miserable a los empleados, la condena y el asesinato del inocente (2 lect.)

A nivel personal, familiar, eclesial, institucional o social, vale la pena hacer un análisis concienzudo para descubrir qué “tumores” debemos arrancar de nosotros para vivir mejor. Hay realidades que están tan pegadas a nosotros, tan profundamente adheridas a nuestro interior, que es muy difícil salir de ellas. Tal difícil como arrancarnos una mano, un pie, o un ojo. Hay vicios como la droga, el alcohol, la infidelidad, la pereza, el egoísmo, etc., que están tan profundamente arraigados en las personas que salir de ellos, les dolería tanto como si le arrancaran un ojo. Hay asimismo relaciones afectivas patológicas, que hacen tanto daño y son tan difíciles de abandonar, pero que si la persona quiere cambiar no hay otro camino que enfrentarse así mimo, y a sus propios vacíos, someterse a un tratamiento, hacer el esfuerzo y arrancar definitivamente de su vida eso que le hace daño. Puede ser su esposa, su mamá, un vicio, un amante, un negocio, o cualquier dependencia, cualquier atadura que lo está haciendo sufrir un horrible infierno.

ORACION DEL DOMINGO 26 DEL TIEMPO ORDINARIO.

Oh Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia; derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

CONTEMPLACION

Se ha dicho que el Espíritu Santo ha sido derramado por Dios sobre todos los hombres para que quienes lo reciban puedan profetizar y tener visiones. La Efusión del Espíritu Santo es la causa del profetizar y del conocer el sentido y la belleza de la verdad.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Septiembre 26, 2009

ZACARIAS 2,5-9

5 Tuve la siguiente visión: Veía a un hombre que llevaba en su mano una lienza para medir. 6 Le pregunté a dónde iba y me contestó: «Voy a medir a Jerusalén, para saber cuánto mide de largo y de ancho.» 7 El ángel que conmigo conversaba se quedó parado mientras que otro ángel le salía al encuentro. 8 El que estaba de pie le dijo: «Corre a decir a este joven que Jerusalén será una ciudad abierta, pues será inmenso el número de habitantes y de animales que habrá en su interior. 9 Pero yo seré para ella como una muralla de fuego que la rodee totalmente, y habitaré en ella para ser su gloria.»

SALMO DE JEREMIAS 31,10-13

10 Que todas las naciones escuchen la palabra de Yavé; proclámenla en las islas lejanas: «El que dispersó a Israel, lo reunirá y lo cuidará como un pastor a su rebaño.»
11 Porque Yavé ha rescatado a Jacob y lo ha librado de las manos del poderoso.
12 Vendrán, cantando de alegría, al cerro de Sión, y acudirán para gozar de los regalos de Yavé, del trigo, vino y aceite, de las ovejas y bueyes. Su alma será como un huerto bien regado, y no volverán más a estar desganados.
13 Entonces la muchacha bailará de alegría, jóvenes y viejos vivirán felices; cambiaré su tristeza en alegría, los consolaré, los haré reír después de sus penas.

LUCAS 9,43-4

Todos quedaron asombrados ante una tal intervención de Dios.
43 Mientras todos quedaban admirados por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: 44 «Escuchen y recuerden lo que ahora les digo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres.»
45 Pero ellos no entendieron estas palabras. Algo les impedía comprender lo que significaban, y no se atrevían a pedirle una aclaración.

HOMILIA

Cuando los discípulos oyen el anuncio de la pasión responden con incomprensión y miedo. Es que están pensando en la imagen de Jesús como el caudillo nacionalista y militar, con la intención que es de ellos, no de Jesús, de aniquilar a los enemigos de Jesús. Lejos de ellos la opción de Jesús, una opción de poder por el amor, incapaz de eliminar a sus enemigos, ni siquiera el compromiso de Jesús con los pobres y los débiles. No entienden la cruz, además tienen miedo de preguntarle a Jesús. ¿Miedo de qué? Tal vez de seguir el mismo camino de Jesús a Jerusalén y al lugar de la cruz. No hace mucho Pedro le ha sugerido a Jesús en la Transfiguración de quedarse allí, para evitar así el viaje a Jerusalén. Y esto mueve a muchos cristianos a no ser en momentos de urgencias personales, pero se alejen a unirse y se olviden de él en la abundancia o cuando son llamados a unirse a otros cristianos frente a los falsos profetas, que mueven a la gente con la ilusión del poder, del dinero fácil, o la intolerancia la violencia, o la corrupción y la indiferencia.

Ese problema ya lo tuvo Zacarías, que nos presenta a un hombre con un cordón de medir en la mano. Esto representa la vuelta de los desterrados que empiezan a reconstruir el templo, pero este hombre se convierte en una profecía del tiempo mesiánico, en la que Jerusalén no es simplemente una ciudad como las otras, sino una ciudad muy floreciente, que viene bajo la protección del Señor, gloria de la ciudad, es decir, lo que asegura su verdadero valor.

Aparece el tema de la presencia fiel del Señor en medio de su pueblo, un Dios que habita en medio de la hija de Sión Esa presencia se convierte en causa de atracción de los pueblos y, por consiguiente causa de una experiencia de salvación cuyos confines se vuelve cada vez más bien en una comunidad santa, cuyos límites se dibujan no tanto por motivos étnicos como de fidelidad a la Palabra del Señor. El plan de Dios va, por tanto, mucho más allá de las perspectivas humanas, que son las de una expansión de la ciudad protegida por el Señor.

El evangelio nos ofrece un segundo anuncio de la pasión y viene detrás de la cura del niño epiléptico, así estas palabras suenan más duras, pues, contrastan con el estupor generalizado, difícil de aceptar por los discípulos. Ellos deben aceptar la identidad profunda de Jesús como Hijo del hombre, cuya misión se revelará precisamente a través del sufrimiento y el rechazo que le espera. Debemos enteder el título de Hijo del hombre. Parece tomado del libro de Daniel, y se trata de una figura misteriosa que recibe el poder de Dios y lo ejerce a favor del hombre, al contrario de las bestias, que ejercen un poder que se han arrogado así mismas y quieren hacer reinar un orden bestial, antihumano. Hijo del hombre es, por consiguiente un título contrario al de hijo de la bestia, y no al de Hijo de Dios. Este último es un título pascual que expresa la relación de intimidad total entre el Padre y Jesús.


La predicción de la pasión anuncia el ser entregado en manos de los hombres, que, además de indicar el destino de Jesús, implica también una manifestación paradójica del rostro de Dios. Se trata de la llamada pasiva teológica alusiva al plan divino que se realiza en la “entrega” al plan divino que se realiza en “la entrega” del Hijo. Dicho con otras palabras, Dios en su voluntad inescrutable, deja a Jesús en manos de los impíos, pero esta dramática entrega se convertirá en fuente de salvación para la humanidad.

Lucas agrega que los discípulos no comprendían , porque la perspectiva de la pasión de Jesús choca de manera radical con la lógica mundana. Será necesario que la luz de la Pascua haga caer el velo de sus ojos. (Lucas 24,16.31) El miedo a preguntarle señala la permanencia de una cierta distancia como discípulos, la falta de una comunión plena con el Maestro. Este sigue siendo fundamentalmente incomprendido para ellos.

Los anuncios de la pasión no son simple previsiones. Debe hacernos recordar a los discípulos que el camino de la cruz es un paso obligado del que nadie puede huir, si no queremos ser in fieles a Jesús. Precisamente el desconcertante modo de obrar de Dios en el misterio del Hijo del hombre debería recordarnos que el Reino es la irrupción de una contrahistoria, en la historia de los hombres, historia que parece sometida a la voluntad de los poderosos, de los primeros, que, a buen seguro, no pueden reconocerse como seguidores del Hijo del hombre

Por eso se nos repite con frecuencia a vivir la Palabra, como dice Jeremías 31,11: El Señor rescatará a Jacob y lo librará de una mano más fuerte.

En el mundo que nos rodea se hace una distinción radical entre alegría y sufrimiento.

La muerte, la enfermedad, las miserias humanas… todo esto es menester quitarlo de la vista, porque nos aparta de la felicidad por la que luchamos…. Jesús nos mostró, tanto como su enseñanza como en su vida, que la verdadera alegría se oculta con frecuencia en medio del sufrimiento y que la danza de la vida comienza en el dolor.. Eso es lo que les recuerda a los discípulos de Emaús, que estaban abatidos por su pasión, Qué torpe sois y que tardos para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que Cristo sufriera todo esto para entrar en su gloria? Algo que no hemos pensado, la cruz es el símbolo más poderoso de esta nueva visión. La cruz es un símbolo de muerte y de vida, de sufrimiento y de alegría, de fracaso y de victoria. La cruz es lo que nos muestra el camino.

REZA CON CONFIANZA AL SEÑOR
Ayúdanos, Señor, a permanecer en tu presencia sin temores y sin fatigas, contemplándote a ti, el Hijo amado del Padre, que no te avergüenzas de llamar a los hombres hermanos y sabes compadecerte de nuestras debilidades que han sido probadas en todo para beneficio nuestro.
Adoramos, oh Señor, tu cruz y alabamos y glorificamos tu santa resurrección.
Concédenos que, a través de la contemplación de tu misterio pascual, nos renovemos a semejanza tuya. Y como por nuestro nacimiento habíamos llevado en nosotros la imagen del hombre carnal, haz que por la acción del Espíritu Santo pueda crecer en nosotros la criatura nueva que ha nacido en tu muerte. Amén.































jueves, 24 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE 25, 2009

AGEO 2,1-9

El día veintiuno del séptimo mes del segundo año de Darío, Yavé le encargó al profeta Ageo 2 que transmitiera el siguiente recado a Zorobabel, gobernador de Judá, y a Josué, sumo sacerdote, y a todo el pueblo en general:
La Gloria del Templo nuevo «¿Vive todavía entre ustedes alguien que haya visto esta Casa con el esplendor que tenía? ¿Qué es lo que ven ahora? ¿No les parece una cosa insignificante? 4 Sin embargo, a ustedes les digo, Zorobabel, Josué y todos ustedes que son el pueblo del país, que no se desanimen. Pónganse a trabajar y yo estaré con ustedes, palabra de Yavé de los Ejércitos. 5 No tengan miedo, porque mi espíritu está entre ustedes.
Heb 12,266 Esto dice Yavé: «Dentro de muy poco tiempo sacudiré los cielos y la tierra, los mares y los continentes.
Sacudiré a todas las naciones, y todos sus objetos preciosos vendrán a parar aquí, dice Yavé. 8 ¡A mi el oro! ¡A mí la plata!, dice Yavé de los ejércitos.
La fama de este templo será mucho mayor que la del anterior, y en este lugar yo entregaré la paz, dice Yavé de los Ejércitos

SALMO 43,1-9

1 ¿Para qué meten ruido las naciones y los pueblos meditan vanos planes? 2 Se sublevan los reyes de la tierra, y sus fuerzas unen los soberanos en contra del Señor y de su Ungido. 3 «¡Vamos, dicen, rompamos sus cadenas y su yugo quebremos!»
4 El que se sienta en los cielos se sonríe, el Señor se burla de ellos. 5 Luego les habla con enojo y su furor los amedrenta: 6 «Yo soy quien ha consagrado a mi rey en Sión, mi monte santo.»
7 Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: «Tú eres hijo mío, yo te he engendrado hoy. 8 Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra. 9 Las regirás con un cetro de hierro y quebrarás como cántaro de arcilla.»

LUCAS 9,7-9

18 Un día Jesús se había apartado un poco para orar, pero sus discípulos estaban con él. Entonces les preguntó: «Según el parecer de la gente, ¿quién soy yo?»
19 Ellos contestaron: «Unos dicen que eres Juan Bautista, otros que Elías, y otros que eres alguno de los profetas antiguos que ha resucitado.» 20 Entonces les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro respondió: «Tú eres el Cristo de Dios.»
21 Jesús les hizo esta advertencia: «No se lo digan a nadie».
22 Y les decía: «El Hijo del Hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado por las autoridades judías, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la Ley. Lo condenarán a muerte, pero tres días después resucitará.»

HOMILIA
A lo mejor les sorprendió la afirmación de Lucas hoy, la oración de Jesús a solas, aunque “a solas” es nada más una forma de decir, porque Dios siempre está presente. La manera de actuar de Jesús en medio del pueblo, relacionado con publicanos y pecadores habría suscitado preguntas e interrogantes. Primero la gente lo identificó con personajes del Antiguo Testamento. Jesús les devuelve el interrogante con una pegunta ¿y quién dice la gente que soy yo? Pedro lo identifica con el Mesías de Dios. Con seguridad estaba en la mente de Pedro, originada en el Antiguo Testamento, un Mesías nacionalista, cabeza de la rebelión contra los romanos para restaurar el Reino de Dios. Pero Jesús tiene otra idea. Es un mesianismo universal, porque su arma poderosa es la Palabra de Dios. Sus preferidos son los pobres y aunque no excluye el Reino, este Reino no es de este mundo (Juan 18,36) Apunta a la conciencia de las personas para lograr cambios en la sociedad. El quiere un mundo nuevo, fiel al proyecto de Dios, amor a la humanidad. ¿cuál es nuestra misión? Continuar la obra de construcción de este Reino, pero fieles a los métodos y objetivos del Maestro.

A lo mejor les sorprendió la afirmación de Lucas hoy, la oración de Jesús a solas, aunque “a solas” es nada más una forma de decir, porque Dios siempre está presente. La manera de actuar de Jesús en medio del pueblo, relacionado con publicanos y pecadores habría suscitado preguntas e interrogantes. Primero la gente lo identificó con personajes del Antiguo Testamento. Jesús les devuelve el interrogante con una pegunta ¿y quién dice la gente que soy yo? Pedro lo identifica con el Mesías de Dios. Con seguridad estaba en la mente de Pedro, originada en el Antiguo Testamento, un Mesías nacionalista, cabeza de la rebelión contra los romanos para restaurar el Reino de Dios. Pero Jesús tiene otra idea. Es un mesianismo universal, porque su arma poderosa es la Palabra de Dios. Sus preferidos son los pobres y aunque no excluye el Reino, este Reino no es de este mundo (Juan 18,36) Apunta a la conciencia de las personas para lograr cambios en la sociedad. El quiere un mundo nuevo, fiel al proyecto de Dios, amor a la humanidad. ¿cuál es nuestra misión? Continuar la obra de construcción de este Reino, pero fieles a los métodos y objetivos del Maestro.
Con Ageo descubrimos que se dirige a la fiesta, las cosas en la cual se celebraba la dedicación del primer templo, el templo de Salomón (1 Reyes 8,2) Ageo le recuerda a los ancianos que recuerdan el antiguo templo, que deben dejar de comparar la diferencia entre el primer templo, suntuoso y cubierto de dorados y la nueva tan pobre. De donde ha nacido un sentimiento de indecisión y casi de desánimo. Y el peligro es que esta actitud produzca de nuevo una especie de letargo espiritual y produzca un freno en los trabajos de restauración y en la reconstrucción de la comunidad. Entonces se impone dar ánimo, y a eso va la exhortación del profeta. Esos ánimos se basan en las promesas del Señor que están de una manera indefectible con los suyos.
A la promesa de la presencia del Señor, el profeta añade otra, se producirá un desconcierto en el universo, en las naciones y los pueblos que considerarán a Jerusalén como el centro de sus vidas. Acudirán a ella, llevando dones y materiales que harán del segundo templo más suntuoso que el de Salomón, para exhibir la misteriosa presencia de un Dios desconocido como el Señor de toda la tierra y como el dador de la paz para todos los pueblos. El profeta habla de la presencia de Dios como el Señor de toda la tierra de todos, y como el dador de la paz para los pueblos. Se lo llama Señor de los ejércitos, que en el idioma hebreo significa el Señor de la paz-
En el evangelio nos encontramos con la confesión de Pedro, reconocimiento humano del mesianismo de Jesús, supone la proclamación de la filiación divina, es la igualdad con el Padre. El evangelista une la oración de Jesús con la vida de Jesús, para animar también a la comunión, para animar a su comunidad a permanecer en una constante actitud de oración. Pero por otra parte, hace entender que los discípulos sólo pueden entrar en los misterios del Reino gracias a la intervención orante de Jesús.
La pregunta de Jesús a los discípulos quiere conducirlos a una comprensión más plena con su identidad, más allá de las opiniones inadecuadas de la gente, referidas aquí únicamente para preparar el momento culminante de la respuesta de Pedro. Este capta la verdadera identidad de Jesús y no le identifica ya con una profeta del pasado, sino que indica su novedad mesiánica de una manera decidida. Lucas, como Marcos y Mateo, recuerda que Jesús impone silencio a los discípulos no, a buen seguro, para desmentir a Pedro, sino sino para disipar todo posible equívoco sobre la propia identidad mesiánica. Jesús, para evitar cualquier posible malentendió, precisa que el Cristo de Dios coincide con el Hijo del hombre, que debe ser rechazado, sufrir y morir, sufra mucho y pase por la experiencia de la pasión y la muerte. La afirmación de Jesús es clara, es necesario, indica que el plan de Dios, revelado a Israel en las Escrituras, prevé también el rechazo de Cristo, por parte de los hombres. Y se agrega la palabra resucitar, atestiguando aquí, usado en griego, para indicar la poderosa acción de Dios en Jesús, que se manifiesta precisamente en la resurrección.
La primera pregunta de Jesús, ¿quién dice la gente que soy yo? Es muy distinta de la segunda es comprometedora, y vosotros ¿quién decís que soy yo? Nosotros podemos hacer preguntas sobre Jesús semejantes a las suyas, aún sin dirigirnos a él en la oración. Estamos llenos de distintas opiniones, críticas y rumores de los medios de comunicación, que, con excesiva frecuencia, ponen todo en el mismo plano, desde la publicidad a la moral, desde la fe a la magia.
Pero la pregunta sobre quién es verdaderamente Jesucristo para nosotros es un asunto serio que implica el sentido de nuestra persona y de nuestro vivir comunitario, si de verdad seguimos a Jesucristo. Esa es la razón de que, si bien es cómodo referir las opiniones ajenas sobre Jesús, es mucho más arduo y decisivo, pero no por ello menos absolutamente necesario, formular nuestra convicción personal sobre él.
Y, como a los Doce, también a cada uno de nosotros, nos impone Jesús ese silencio que se vuelve contemplativo, a fin de ayudarnos a vencer la natural resistencia al misterio de una salvación atravesada por el dolor y la impotencia. Por eso, se nos pide con frecuencia vivir la Palabra de Dios. “Tú eres el Dios de mi defensa, el Dios de mi alegría." (Salmo 42,2,4)

ORACION
Que la meditación de las pregunta de Jesús te lleve a la oración con El y a través de El. Esta puede ayudarte a rezar y sobre todo a meditar.

Hoy quiero confesar, Señor, mi fe en ti. Tú eres el Hijo eterno del Padre, y por tu amor a nosotros, decidiste compartir nuestra vida, y vivir nuestra muerte. Tú eres el Esperado de tu pueblo, el heredero de las promesas hechas a David, el preanunciado de los profetas, la esperanza de los justos. Tú eres el Redentor, y con tu sangre nos has obtenido el perdón de nuestros pecados. Tú eres el camino que nos conduce al Padre. Tú eres la verdad que nos revela el misterio del amor de Dios. Tú eres la vida del mundo, porque sólo en tï hay salvación. En ti creo y en ti espero. Amén.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE 24,, 2009

AGEO 1,1-8

1 En el segundo año del reinado de Darío, el primer día del sexto mes, la palabra de Yavé fue dirigida por medio del profeta Ageo a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá, y a Josué, hijo de Josadac, sumo sacerdote, para que les dijera: 2 «Aquí tienen una respuesta de Yavé a lo que dice este pueblo, que todavía no ha llegado el momento de reconstruir la Casa de Yavé.»
3 Así es cómo Yavé habló por medio del profeta Ageo, y les dijo: «¿Cómo es posible que ustedes se queden en sus casas bien construidas, mientras esta Casa es un montón de escombros?» 5 Pues bien, Yavé de los Ejércitos les dice: «Examinen cómo van sus 7 Piensen en lo que hacen: 8 Vayan al monte a buscar madera y reconstruyan la Casa. Con eso, yo seré feliz y me sentiré muy honrado a la vez, dice Yavé.

SALMO 149,1-6,9

1 ¡Aleluya!
Canten al Señor un canto nuevo: su alabanza en la asamblea de los santos.
2 Alégrese Israel de quien lo hizo, festejen a su rey, hijos de Sión.
3 Su nombre alaben en medio de danzas, el arpa y el tambor toquen para él.
4 Pues el Señor se siente bien con su pueblo, con su salvación reviste a los humildes.
5 De júbilo triunfante rebosan sus fieles, de sus esteras gritan de alegría;
6 en su garganta están los elogios de Dios y en su mano, la espada de dos filos,
9 para aplicarles la sentencia escrita: eso es un honor para todos los suyos.

LUCAS 9,7-9

El virrey Herodes se enteró de todo lo que estaba ocurriendo y no sabía qué pensar, porque unos decían: «Es Juan, que ha resucitado de entre los muertos»; 8 y otros: «Es Elías que ha reaparecido»; y otros: «Es alguno de los antiguos profetas que ha resucitado.» Pero Herodes se decía: «A Juan le hice cortar la cabeza. ¿Quién es entonces éste, del cual me cuentan cosas tan raras?» Y tenía ganas de verlo.

HOMILIA

El desconcierto de Herodes Antipas ante la misteriosa figura de Jesús de Nazaret nos prepara para la pregunta crucial que éste hará a sus discípulos en el relato de la confesión de Pedro: “¿quién dice la gente que soy yo?” (Lc 9,18). Ciertamente, la identidad de Jesús no estaba clara para nadie. Unos pensaban que se trataba de Juan el Bautista resucitado, noticia que debía causar terror en Herodes, sabiendo que él mismo lo había mandado decapitar por cuestionar su concubinato con Herodías, la mujer de su hermano. Para otros, Jesús representa lo mejor de la tradición profética, especialmente la figura de Elías. Herodes no parece arrepentido de lo que hizo; más bien está preocupado de que tal misterioso personaje, al igual que los profetas y que Juan, le cante la verdad, o lo que es lo mismo, se convierta en la conciencia crítica de su gobierno y del sistema político, económico y religioso imperante en Israel y en Roma. Para Herodes, y en general para los que tienen hoy el poder de dominio en el mundo, la verdad es un enemigo temible; en cambio, para los cristianos la verdad es una opción de vida y de libertad.

La Palabra del Señor es el centro de la vida de cada día. Muchos hablan del fin del mundo, lo bueno es que Jesús no habla de eso, ¿será posible que Jesús hable de que Dios haya planeado la destrucción de la obra de su amor? No sería un buen artista. Pero muchas veces nos pasa que pensamos es nuestra visión errónea de la creación, porque la juzgamos por las cosas que vemos y cómo las juzgamos y creemos o pretendemos que Dios es igual que nosotros. Pero no es así.
Cuando leemos hoy al profeta Ageo, no sabemos prácticamente nada de su vida, pero él anima a los exilados que han vuelto a Jerusalén y están en la obra de reconstrucción de la casa del Señor. Y la necesidad de reconstruir el templo es le centro del mensaje de Ageo. El proeta dice algo que no estamos acostumbrados a pensar, porque otras cosas nos interesan. Para él, si queremos obtener la bendición de Dios, par gozar de una vida rica en sentido, es preciso que el pueblo sienta y haga suya la causa del templo, causa de la presencia visible y sensible del Señor en medio de Israel.
La lectura nos habla del oráculo de Ageo, una apremiante invitación a reconstruir el templo y a superar los impuestos a los trabajos y las dificultades encontradas. Frente a un pueblo que pone el acento en la dificultad presentada por el compromiso de la empresa el profeta contrapone la solicitud de quien siente la causa del templo como infinitamente más importante que la construcción de una casa cómoda y segura para sí mismo.
Los hombres que quieran justificar los retrasos de la carencia de bienes que ellos le ofrecen de su comunidad, deben ser personas que anteponen a la búsqueda de su propio interés personal la búsqueda del bien común y el bienestar del pueblo, los atribuye el profeta a la falta de bendición.
Por eso dice el profeta Coméis pero os queda}áis con hambre, bebéis, pero sin sentiros sedientos, os vestís, pero no entráis en calor. Por eso, la construcción del templo tendrá la bendición de Dios, Subid al monte a buscar madera, reconstruid el templo y yo me complaceré en él.
El evangelio nos muestra cómo reacciona el mundo del poder. Lucas se refiere a la perplejidad de Herodes, que no consigue colocar a Jesús en ninguna de sus esquemas.. El evanelista nos dice que la gente capta la algo de la grandeza de Jesús, puesto que lo compara con uno de loos profetas, con Elías e incluso con Juan, pero a pesar de todo, es incapaz de captar la novedad presente de Jesús.
Por eso, por eso Herodes, buscaba una ocasión para conocerlo. Querer enterarse personalmente de quien era Jesús sería una cosa positiva si ese deseo estuviera movido por intenciones serias, como ocurrirá con Zaqueo (Lucas 19,3) Pero este no es el caso de Herodes. El hizo matar a Juan y hacer callar la voz que era hostil, e incómoda para su imagen pública e inquietante para su corrupta conciencia, y eso muestra que la suya era una curiosidad superficial. Todo esto lo vemos claro en el relato de la pasión (Lucas 23,8-10) Herodes es el hombre curioso nque no quiere convertirse en elo discípulo de Jesús, pero al que le gustaría ver fenómenos religiosos extraordinarios, incluso algún signo obrado por Jesús. Representa eso de conocer cosas nuevas y muestra una forma degtenedora delo sentimiento religioso.
Los oráculos de Ageo siguen siendo y conservando una gran actualidad para nosotros, porque también vemos a la Iglesia de Dios como su casa necesitada de cuidados, de servicios religioso y animoso, de testimonio apasionado y perseverante. Continúa siendo válido en el aviso del profeta Ageo, que han resonado en distintos y representan una gran actualidad para nosotros y continúa en el corazón de distintos santos, como Francisco de Asís, por ejemplo, que se sintieron llamados a trabajar con todas las fuerzas de sus personas, en la edificación del pueblo de Dios: subid al montte a buscar madera, reconstruid mi templo y yo me complaceré en él.
Trabajar por la Iglesia de Dios, a través de los diversos carismas y ministerios es un compromiso fatigoso, pero es también una pasión que da sentido a la vida, una causa digna a la que dedicar nuestra propia vida. Nos muestra Lucas una figura de creyente y de discípulo que se encuentra en la oposición de una religiosidad falta de compromiso, que es sólo curiosidad de sensacionalismos y se muestra sólo como charla inútil y superficial, como lo presenta Herodes Antipas en el evangelio.
El deseo de seguir a Jesús es sincero cuando hay disponibilidad para implicarse en personas, para ponerse al servicio de su sueño de reunir al pueblo de Dios para el tiempo de la salvación. En caso contrario, la aventura religiosa es inútil, incluso perjudicial, porque se reduce a la búsqueda de signos estrepitosos, de apariciones, de fenómenos que atraen la curiosidad de muchos, pero se une a la incapacidad de saber reconocer la novedad de Dios, dador de sentido y bendición, en nuestras vidas.
Esto lleva de una comunidad eclesial, al desarrollarse como una espiritualidad de comunión, promueve los modos de pensar y obrar, decir y obrar que hace crecer la Iglesia en hondura y en extensión. La vida de común que conduce a creer en Cristo, haciéndose será un signo para el mundo y una fuerza atractiva que conduce a crecer en Cristo.
Eso lo vemos en los santos fundadores, tanto masculinos como femeninos, que aparecen siempre al servicio de la Iglesia, que se manifiesta es su plena participación en la vida eclesial y en la diligente obediencia a los pastores, especialmente al sumo pontífice. Eso que afirma Pablo en Timoteo 3, 15: “columna y fundamento de la verdad”. Se comprende en la devoción de San Francisco de Asís "por el señor Papa", en el sentir con la Iglesia, de Ignacio de Loyola, en la famosa profesión de fe de santa Teresa, "soy hija de la Iglesia;" en el anhelo de Santa Teresita de Lisieux, en el corazón de la Iglesia, yo seré el amor.
Por eso se nos invita a repetir con frecuencia a repetir con el Salmo responsorial de hoy, Que se alegre Israel por su creador.
Algo que todos sabemos, aunque no lo llevamos a la práctica continuamente, quien se siente amado por el Amor absoluto, in condicionalmente, siente de inmediato de hacer presente y operante este amor a los otros. Porque siente su pobreza total y la del ser humano privado de sta sólida riqueza. Porque ve la nada en quien no se deja aferrar por esto única consistencia. Porque advierte la vanidad de toda existencia que no esté envuelta por el Amor creador y beatificante.. La Iglesia es el cuerpo de la caridad en la tierra. Es el vínculo entre aquellos que han sido quemados por la llama divina. Esto es lo que dice Ageo a los constructores del templo de Jerusalén y que Herodes no entendió.

ORACION
Oh Señor Jesús, infunde en míel deseo de seguirte cada día y de sentir amor por tu templo, por tu Iglesia, especialmente cuando me parece decrépita, ofuscada por tantos defectos y pecados. Con su ayuda, quiero imitar a tus santos, que se han entregado por completo a la reparación de las ruinas de tu casa, olvidándose de sí mismos y de los pequeños ideales. Yo soy discípulo suyo: enséñame, oh Señor Jesús, no a buscar signos prodigiosos, sino a custodiar yu Palabra. No permitas que me convierta en una persona simplemente curiosa, superficial, movida por la atención de las cosas nuevas; atúdame más bien a ser un siervo tuyo, atento ygeneroso, que sólo busca tu gloria. Amén.

SEPTIEMBRE 24, 2009

AGEO 1,1-8
1 En el segundo año del reinado de Darío, el primer día del sexto mes, la palabra de Yavé fue dirigida por medio del profeta Ageo a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá, y a Josué, hijo de Josadac, sumo sacerdote, para que les dijera: 2 «Aquí tienen una respuesta de Yavé a lo que dice este pueblo, que todavía no ha llegado el momento de reconstruir la Casa de Yavé.»
3 Así es cómo Yavé habló por medio del profeta Ageo, y les dijo:
«¿Cómo es posible que ustedes se queden en sus casas bien construidas, mientras esta Casa es un 1 ¡Aleluya!
SALMO 149, 1-6,9
1 Canten al Señor un canto nuevo: su alabanza en la asamblea de los santos.
2 Alégrese Israel de quien lo hizo, festejen a su rey, hijos de Sión.
3 Su nombre alaben en medio de danzas, el arpa y el tambor toquen para él.
4 Pues el Señor se siente bien con su pueblo, con su salvación reviste a los humildes.
5 De júbilo triunfante rebosan sus fieles, de sus esteras gritan de alegría;
6 en su garganta están los elogios de Dios y en su mano, la espada de dos filos,
9 para aplicarles la sentencia escrita: eso es un honor para todos los suyos. montón de escombros?» 5 Pues bien, Yavé de los Ejércitos les dice: «Examinen cómo van sus asuntos:
Zac 8,106 ustedes han sembrado mucho, pero han cosechado poco; han comido, pero se han quedado con hambre; han bebido, pero han seguido con sed; se han vestido, pero no estaban bien abrigados. Y el obrero pone el dinero que ha ganado en un bolsillo roto.
7 Piensen en lo que hacen: 8 Vayan al monte a buscar madera y reconstruyan la Casa. Con eso, yo seré feliz y me sentiré muy honrado a la vez, dice Yavé.
LUCAS 9,7-9

martes, 22 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE 23, 2009

ESDRAS 9,5-9

En el momento de la ofrenda de la tarde, salí de mi abatimiento, y con la túnica y el manto rasgados, me puse de rodillas. Extendí las manos hacia Yavé mi Dios 6 y le dije:
6 «Estoy tan avergonzado y confundido que no me atrevo a levantar mi cara hacia ti, Dios mío. Nuestras faltas se han acumulado de tal forma que han sobrepasado nuestras cabezas, y nuestro pecado ha subido hasta el Cielo. 7 Desde los tiempos de nuestros padres hasta ahora no hemos dejado de pecar delante de ti, y por culpa de nuestras faltas, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes fuimos entregados a los reyes de las naciones paganas, condenados a la espada, al cautiverio y al pillaje, y aún hoy llevamos la vergüenza en nuestro rostro. 8 Desde hace un tiempo Yavé, nuestro Dios, nos ha manifestado su bondad: nos dejó un pequeño resto de sobrevivientes y nos permitió poner un pie en su Lugar Santo. Nuestro Dios quiso darles un poco de luz a nuestros ojos y darnos vida en nuestra esclavitud. 9 Seguimos como esclavos, pero nuestro Dios no nos ha abandonado en esta esclavitud, pues nos cubrió con su misericordia frente a los reyes de Persia. Nos ha dado un respiro, la Casa de nuestro Dios ha resurgido de sus ruinas, nos ha devuelto las murallas de Judá y de Jerusalén.


SALMO de TOBIAS 13,2-4,6-8

2 Una vez corrige y otra, perdona.
Hace bajar a la morada de los muertos
y hace subir de allí,
nadie puede escaparse de su mano.
3 Hijos de Israel, celébrenlo
en medio de las naciones donde los dispersó,
4 y muéstrenles todo su poder.
Canten su grandeza ante todos los vivos!
¡El es nuestro Señor y nuestro Dios,
nuestro padre por los siglos de los siglos!
Vuelvan a él de todo corazón,
y actúen con plena verdad delante de él;
entonces se volverá a ustedes
y no les ocultará más su cara.
7 Vean lo que ha hecho por ustedes
y en alta voz denle gracias.
¡Bendigan al Señor porque es justo!
¡Cántenle al Rey de los siglos!
8 Quiero celebrarlo en esta tierra de exilio,
contar al pueblo pecador su fuerza y su grandeza.
Arrepiéntanse pecadores, hagan el bien delante de él:
a lo mejor los mirará con bondad.

LUCAS 9,1-6

1 Jesús reunió a los Doce y les dio autoridad para expulsar todos los malos espíritus y poder para curar enfermedades. 2 Después los envió a anunciar el Reino de Dios y devolver la salud a las personas.
3 Les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bolsa colgada del bastón, ni pan, ni plata, ni siquiera vestido de repuesto.
4 Cuando los reciban en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar.
Pero donde no los quieran recibir, no salgan del pueblo sin antes sacudir el polvo de sus pies: esto será un testimonio contra ellos.»
6 Ellos partieron a recorrer los pueblos; predicaban la Buena Nueva y hacían curaciones en todos los lugares.

PALABRA DE DIOS

“Dios no nos abandonó en nuestra esclavitud Interleccional, “Bendito sea Dios, que vive eternamente” “Los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar”
Jesús vino a repartir las bendiciones de Dios sin distinción y para todos. Vino a anunciar el Reino de Dios que significa liberar a la gente del mal y de las enfermedades, porque su Reino se centra en la misericordia y la liberación. Por eso el anuncio del evangelio no está separado de la realidad humana. El no vino a asumir lo espiritual, no, sino que su Reino implica la integridad de la persona humana. Esto implica, también, la libertad de las ataduras económicas.
Hoy le recuerda de no llevar en su evangelización elementos materiales, sino sólo la misericordia en el corazón y la verdad en las manos para acoger la hospitalidad que nos va a ofrecer la gente. Todo radica en la actividad que realiza el diálogo y el doble encuentro con la gente, por una lado les damos lo mejor que tenemos y el estar dispuestos a escuchar. Vivimos en un mundo de palabras pero no diálogo y por lo tanto no hay proyectos comunes, y éste es la actitud de Jesús, proyectos que realizamos en común y que respeta cada comunidad, no interesa la cultura que tengan y las necesidades que necesitan. Por eso, Lucas nos trasmite un pensamiento de Jesús hoy, donde Jesús dice, y que tienen que ser la Palabra que tenemos que llevar al salir de la Iglesia, luego de la asamblea de hoy, aunque nos pueda sorprender. Es una Palabra que sale de Jesús, pero Jesús la ha descubierto, en la acogida que la gente siempre ofrece al que llega a su casa como Jesús. Nos dice Lucas, los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Pero esto no es nada nuevo, ya nos lo dice Esdras, el sacerdote, que se dirige a aquellos que se estremecen por la Palabra de Dios, y con esas personas se pone Esdras a orar, pero que usa en la oración la primera persona, estoy confundido y avergonzado, pero pasa enseguida al plural, por nuestros crímenes hemos sido entregado,… a la esclavitud y el oprobio…pero no nos ha desamparado… La historia de Israel está presentada como una infidelidad, se afirma la benevolencia, lo dice bien claro Esdras, nos ha mostrado su misericordia, nos dio un resto, un refugio estable, ha iluminado nuestros ojos, ha aliviado nuestra esclavitud. No se trata de convencer a Dios para que perdone, sino de reconocer los signos de su perdón ya en acto.
Y el Evangelio nos ofrece el proyecto de Jesús en torno al anuncio de la salvación, y envía a los mensajeros del Reino, hoy los doce, más adelante los 72 discípulos, enviándoles por toda Galilea. El discurso de Jesús no se refiere al contenido de su predicación sino al estilo que debe tener el apóstol y al comportamiento que debe tener donde lo reciban y le den hospedaje.
Lucas nos presenta la misión de los Doce como una prologación del ministerio de Jesús. Primero los convoca para la misión librarlos de las enfermedades y los demonios y a anunciar la proximidad del Reino de Dios. Les da instrucciones simples, les impone pobreza de medio para que no se vuelvan más importantes que el fin y puedan proceder de forma ligera sirviendo el proyecto del que los ha enviado: no llevéis para el camino ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero, ni tengáis dos túnicas. No olvida Jesús que la predicación de la palabra, hace crecer en quien la acoge, disponibilidad, y una auténtica fraternidad, cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de aquel lugar. El misionero es el primero en gozar de la autenticidad y la fraternidad que lleva.
No les faltarán, como ya le había pasado a Jesús, los rechazos y las opocisiones. No es una condena sino una puesta en guardia.
El envío de los discípulos es el anuncio del eterno plan de Dios, preparar al pueblo para que experimenten su proximidad, la fuerza de un amor que trasforma todas las situaciones, e ilumina nuestros ojos, porque como los exiliados de Babilonia, Dios nos libera de la esclavitud de nuestros pecados, de la experiencia del desierto y de nuestra deseperación. Nuestra misión debe ser como la de los Doce, para ser autentica verdad deberá caracterizarse por algunos sin y con algunos con. Tenemos que darnos cuenta, que sin la tentación del poder y la eficacia, sino con una dedicación plena y con humildad, con nuestras limitaciones experimentaremos la fuerza de la Palabra que anunciamos. Nos lo dice el salmo que hoy hemos rezado, el salmo tomado de Tobías 13,7, Exaltad con vuestra vida al Rey de los siglos.
Pensemos el apóstol es pobre. Siempre lo ha sido, si es un verdadero discípulo. Hoy lo siente de una manera inmerso en una gran pobreza en sus relaciones con un mundo mucho más fuerte, atrevido, ante el cual nos sentimos a veces desarmados, sin argumentos, sin puntos de contacto, sin medios eficaces. Todo a ejemplo de Jesús, es la manera cómo nos ha enseñado Por eso nos pide hoy,diferentes formas de acogida, de solidaridad, de fraternidad.


ORACION

Te doy gracias, oh Señor, por haberme hecho encontrar la alegre noticia de tu amor a la humanidad, que ha hecho brillar mi rostro y llenado mi corazón de alegría. En tu Evangelio he encontrado refugio, consuelo, curación, liberaación y fuerza.

Te pido que me colmes de tu Santo Espíritu, para que no haya nada tan querido a mi corazón que la causa del Evangelio y para que pueda anunciarlo a los hermanos y hermanas con firmeza de fe y con generosidad de obras.

Te pido la gracia de vivir esta tarea de evangelización de modo alegre, libre de preocupaciones enredadoras, solicito al bien de mis hermanos y hermanas, sin fiarme demasiado de mí mismo, sino confiando más bien en el poder de tu nombre. Amen.








lunes, 21 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE 22, 2009

ESDRAS 6,7/8,12b,14-20

En aquellos días el rey persa Darío escribi´a los gobernadores diciéndoles: Retírense de Jerusalén y dejen que el gobernador de los judíos y sus dirigentes se encarguen de reconstruir en su sitio el templo de Dios.

Así los dirigentes judíos pudieron continuar los trabajos de reconstrución, de acuerdo con lo dicho por los profetas Ageo y Zacarías, hijos de Idó. El templo quedó terminado en el día tres del mes de Adan, del año seis del gobierno de Darío, rey de Persia.

Los israelitas, los sacerdotes, los levitas y los demás que estuvieron desterrados, celebraron con alegría la dedicación del templo de Dios. En aquella ocasión ofrecieron en sacrifio cien becerros, doscientos carneros y cuatrocientos corderos y además doce chivos, uno por cada tribu israelita, como ofrenda por el pecado de todo Israel. Luego pusieron los sacerdotes en sus turnos correpondiente, para el culto de Dios en Jerusalén, como a lo escrito en el libro de Moisés.

Los que volvieron del destierro celebraron además la Pascua el día catorce del mes primero. Los sacerdotes y los levitas se habían purificado ya, así que todos estaban ritualmente limpios. Estos ofrecieron el sacrificio de la Pascua por todos los que habían estado desterrados, por sus compañeros los sacerdotes y por ellos mismos.

Palabra de Dios

SALMO 122,1-5

1 Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor.
2 Jerusalén, ya estamos dentro de tus puertas.
3 Jerusalén, ciudad construida para que en ella se reuna la comunidad.
4 A ella vienen las tribus del Señor, para alabar su nombre, como se ordenó a Israel.
5 En ella están los tribunales de justicia, los tribunales de la casa real de David.

LUCAS 8,19-21

19 Su madre y sus hermanos querían verlo, pero no podían llegar hasta él por el gentío que había. 20 Alguien dio a Jesús este recado: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.»
21 Jesús respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»

Palabra del Señor.

HOMILIA

Como todos nosotros, María tuvo que entender y, no le fue fácil, que a demás de madre de Dios tenía que convertirse en discípula de su Hijo. Aunque vemos en el evangelio de Juan, en las bodas de Caná, que ha había entendido esta nueva relación con su Hijo. Allá dijo, hagan lo que el les diga. (Juan 2,5)

Para María no fue fácil entender que además de Madre debía dar el paso para convertirse en discípula de su Hijo. Es que para Jesús son más importantes que las relaciones de carne o sangre las relaciones que se dirigen a los proyectos de su Reino. Lo que lo hace realmente de miembro de la familia de Jesús es su realción con su Reino y su proyecto.

La familia es esencial en la vida del discípulo, pero llega el momento en que hay que tomar prudente distancia de ella. Para Jesús, más importantes que las relaciones de la carne o de la sangre son las relaciones que se establecen en torno a su vida y su proyecto del Reino. Aprovecha, pues, la presencia de su familia para responder a una pregunta que nos hacemos los cristianos de todos los tiempos: ¿en qué consiste hacer la voluntad de Dios? La respuesta de Jesús es clara y contundente: hacer la voluntad de Dios significa escuchar su Palabra y ponerla en práctica. Los que hacen esto son su verdadera familia. Por cierto, María ya había hecho su parte cuando, sin dudarlo, respondió al ángel: “yo soy la sirvienta del Señor; que se cumpla en mí tu Palabra” (Lucas 1,38).

En la primera lectura vemos que detrás de los decretos de los reyes persas está el mandato de Dios, más aún "del Dios de Israel", que actúa para dar fuerza, unidad y esperanza al pueblo que ha vuelto del exilio y debe reorganizar su propia vida social y religiosa en torno a las tres realidades, el templo, el sacerdocio y la ley. Hay un detalle que debemos observar, se reinicia elo culto con uan pascua ecuménica, "como un solo hombre".

En el evangelio, Lucas propone un ejemplo de de escucha de la Palabra, que se convierte en práctica de la misma Palabra, cuando su madre y sus hermanos van a ver a Jesús, que le ofrecen a Jes+us la oportunidad de una enseñanza decisiva sobre el verdadero parentesco con él. Una prentezco no creado por vinculos de sangre, sino por la escha obediente y activa a la Palabra.

Los parientes de Jesús no están excluidos de esta posibilidad. Todos están incluidos. Una familia que se acerca y se reúne en torno a Jesús , es una familia engendrada por la Palabra. A eso viene que Lucas tiene un clara intención de afirmar la importancia absoluta de la Palabra de Dios. Es la Palabra la que nos pone en comunión con Jesús, es la palabra la que forma su comunidad.

Una de los problemas más candentes de la sociedad actual es la de la familia. Por un lado la falta de valores y la disgregación de las relaciones. Para esto, no bastan las consultas al sicólogo o las decisiones de la legislatura, pero si es preciso volver al mensaje evangélico sobre la familia. Jesús no niega que nace de la intención originaria del Creador, pero hoy nos dice que el valor de la familia es inferior y está subordinado al de la nuevaq familia del Reino. El pone como centro tanto la conversión como la acogida al Reino. Jesús nos exige que sobretodo la familia obre de acuerdo a la pasión por el Reino. Esto quiere decir, una acogida activa, generosa de las exigencias señaladas por la Palabra, que nos anima a colaborar en la edificación del pueblo de Dios. Eso es el ideal de los profetas de la primera lectura Ageo y Zacarías, cuando lso desterrados veían la dificultad de edificar Jerusalén y el templo. Ser crer creyentes, escuchar y vivir como María la Palabra y ponerla en práctica como ella, lo cual significa convertirse en colaboradores activos del sueño de Dios: hacerse una familia de hijos e hijas tan grande como toda la humanidad.

Es esto lo que afirma el Concilio Vaticano II, cada uno en su propio puesto, miembros, pastores y laico, participan de la naturaleza sacramental de la Iglesia, y cada uno desde su propio puesto debe ser instrumento de la unión con Dios para la salvación . Según dice el Cocnilio Vaticano II (Luz de las naciones 39) para toidos existe el doble aspecto de la vocación, a) a la santidad, en la iglesia todos son llamados a la santidad, sean jerarquía o guiados por ella, b) el apostolado, la Igelsia entera es impulsada por el Espíritu Santo a colaborar en la realización del plan divino. ( Luz de las naciones 17)

Entonces antes que nada tenemos que admitir la común vocación a la unión con Dios para la salvación del mundo. Esto nos va a exiguir la participación en la comunión eclesial, el rpimado de la vida en el Espíritu, la escucha de la Palabra, la oración interior, la conciencia de ser miembros de todo el Cuerpo y la preocupación por la unidad.

Se nos pide entonces, repetir y vivir la Palabra del Salmo 118, 60 "Me doy prisa para guardar tus mandatos sin tardanza."

No vivimos aislados sino en festiva y gratificante comunión, que es lo que espera el Señor que hagamos, como discípulos que somos, como María.
ORACION A LA VIRGEN
Salve, Reina de los cielos
y Señora de los ángeles,
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz
Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella,
salve, agraciada doncella,
ruega Cristo, por nosotros.