FIESTA DE MATEO, APOSTOL Y EVANGELISTA
LECTURAS
Efesios 4,7,1-13
Yo, «el prisionero de Cristo»,

les exhorto, pues, a que se muestren dignos de la vocación que han recibido. 2 Sean humildes y amables, sean comprensivos y sopórtense unos a otros con amor.
3 Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu:
4 un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza.
5 Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todo, lo penetra todo y está en todo.
7 Cada uno de nosotros ha recibido su talento y Cristo es quien fijó la medida de sus dones para cada uno.
Pues se dijo: Subió a las alturas, llevó cautivos, y dio sus dones a los hombres.
dio sus dones, unos son apóstoles, otros profetas, otros evangelistas, otros pastores y maestros.
Así prepara a los suyos para las obras del ministerio en vista de la construcción del cuerpo de Cristo;
13 hasta que todos alcancemos la unidad en la fe y el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser el Hombre perfecto, con esa madurez que no es otra cosa que la plenitud de Cristo.
SALMO 19,2-5
2 Los cielos cuentan la gloria del Señor,
proclama el firmamento
la obra de sus manos.
3 Un día al siguiente le pasa el mensaje
y una noche a la otra se lo hace saber.
4 No hay discursos ni palabras
ni voces que se escuchen,
5 mas por todo el orbe se capta su ritmo,
y el mensaje llega hasta el fin del mundo.
EVANGELIO MATEO 9,9-13
9 Jesús, al irse de allí, vio a un hombre llamado Mateo en su puesto de cobrador de impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Mateo se levantó y lo siguió. 10 Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos.
11 Los fariseos, al ver esto, decían a los discípulos: «¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?»
Jesús los oyó y dijo: «No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan lo que significa esta palabra de Dios: Me gusta la misericordia más que las ofrendas. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»
HOMILIA
El mismo Mateo nos cuenta su conversión, usando unos términos muy sencillos (Mateo 9,1-9) Lucas agrega un detalle significativo, nos dice que en aquella circunstancia, el banquete era un signo de amor de Jesús a todos los pecadores. Mateo escribe su evangelio para la comunidad judeo-cristiana, es fácil de descubrirlo, pues presenta a Jesús como el Nuevo Moisés, como aquel que trae la ley del amor al nuevo pueblo de Dios. Luego pone a la Iglesia como convocada, salvada e instituida por Jesús. Usa el término Iglesia en dos lugares: 16,18 y 18,17.
En la primera lectura Pablo se presenta como prisionero por el nombre del Señor, invita a vivir 'con dignidad' la vocación cristiana. Por esta vocación cristiana los creyentes forman un solo cuerpo en Cristo Jesús, se nos pide un nuevo modo de vida, lejos de la animosidad y la discordia para no romper la unidad, llevada a cabo por el Espíritu Santo. La primera ley de la vida, es pues, la armonía, la paz que es el verdadero cemento de la unidad. Es único el cuerpo de la Iglesia, animada por el único Espíritu. Es único el Señor Jesús, y nos ha dado la fe y el bautismo.
El evangelio nos presenta la ciudad de Cafarnaún en los límites de los territorios de Herodes Antipas y su hermano Filipo en el camino comercial que corría de Damasco al Mediterrano. Y esto explica la existencia de numerosos encargados del cobro de las tasas, la odioda clase de los publicanos. Y allí aparece Mateo, el hijo de Alfeo en Marcos y Lucas. Pero allí lo encuentra Jesús y la asistencia al banquete en que Mateo invita a muchos publicanos y pecadores, que comen con Jesús y los discípulos. Cosa que escadaliza a los fariseos, porque en Oriente, comer juntos significa comunidad de vida y de sentimientos. Al conversar con ellos Jesús demuestra que está en la línea de la misericordia y reprocha a los fariseos por su legalismo, que los hace insensibles a las auténticas necesidades del Espíritu, al mismo tiempo de incapaces de comprender las auténticas necesidades del prójimo.
Las comidas tomadas en común por las primeras generaciones cristianas indican un camino distinto de Jesús. al llamar a Mateo a sentarse a la mesa, aparece como aquel que ha realizado la voluntad de Dios. Y el llamado misericordioso a los pecadores ha sido el cumplimiento de la Palabra de Dios expresadas en las Escrituras. Es la afirmación de Pablo, Jesucristo ha venido a este mundo para salvar a los pecadores. La actitud de Jesús es de misericordia, un Dios de misericorida que acoge a los perdidos, él afirma hoy que él no ha vendino a llamar a los justos sino a los pecadores.
La lectura del Evangelio nos invita a repetir y meditar durante el día de hoy esta Palabra, El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar a los que estaba perdido. Jesús nos invita, misericordia quiero y no sacrificios, no he venido a llamar a los justos, si no a los pecadores. Por eso el Señor no invita a rezar con Mateo al Señor.
ORACION
Oh Dios, que en tu infinita misericordia te dignaste elegir a San Mateo para convertirlo de publicano en apóstol, concédenos que fortalecidos por su ejemplo y su intercesión, podamos seguirte siempre y permanecer unidos a ti con fidelidad. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
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