Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 10 de octubre de 2009

DOMINGO, 11 DE OCTUBRE, 2009

LECTURAS DE LA PALABRA

OCTUBRE 11,2009

SABIDURIA 4,12-13

12 "Porque la fascinación del mal oculta los verdaderos valores y los reclamos del deseo conmueven a un alma sin malicia.
13 Acabó pronto, pero había recorrido ya un largo camino."

SALMO 90,12-17

12 Enséñanos lo que valen nuestros días,
para que adquiramos un corazón sensato.
13 Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?...
Compadécete de tus servidores.
14 Cólmanos de tus favores por la mañana,
que tengamos siempre risa y alegría.
15 Haz que nuestra alegría dure lo que la prueba
y los años en que vimos la desdicha.
16 Muestra tu acción a tus servidores
y a sus hijos, tu esplendor.
17 Jesús estaba a punto de partir, cuando un hombre corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?»

MARCOS 10,17.30

17 Jesús estaba a punto de partir, cuando un hombre corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?»
18 Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios.
19 Ya conoces los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas cosas falsas de tu hermano, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.» 20 El hombre le contestó: «Maestro, todo eso lo he practicado desde muy joven.»
21 Jesús fijó su mirada en él, le tomó cariño y le dijo: «Sólo te falta una cosa: vete, vende todo lo que tienes y reparte el dinero entre los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme.» 22 Al oír esto se desanimó totalmente, pues era un hombre muy rico, y se fue triste. Más fácilmente pasará un camello...
23 Entonces Jesús paseó su mirada sobre sus discípulos y les dijo: «¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!» 24 Los discípulos se sorprendieron al oír estas palabras, pero Jesús insistió: «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! 25 Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el Reino de Dios.» 26 Ellos se asombraron todavía más y comentaban: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?» 27 Jesús los miró fijamente y les dijo: «Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo es posible.»
La recompensa para los que siguen a Jesús
28 Entonces Pedro le dijo: «Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte.» 29 Y Jesús contestó: «En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. 30 Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna.

HOMILIA

El dinero comprará una cama pero no sueños. Libros, pero no cerebro. Comida pero no apetito. Adorno pero no belleza, una casa pero no un hogar. Medicinas pero no la salud. Lujos pero no cultura. Diversión pero no felicidad. Un crucifijo pero no un salvador. Un banco en la iglesia pero no en el cielo. Lo que el dinero no puede comprar Dios lo da libremente sin cobrar. "Para el hombre es imposible pero para Dios posible." Entrar en la vida pra siempre, salvarse, no es cosa de hombres, porue paraDios todo es posible.

Hoy hemos proclamado uno de los textos más hermosos del Evangelio. El encuentro de un joven y Jesús, la única vez en el evangelio, en la que se nos dice que Jesús amará a alguien. Jesús lo miró, sintio cariño por él y le dijo..."

Este encuentro está lleno de sorpresaas.
La primera sorpresa. El joven corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: Maestro bueno, ?qué debo hacer para ganar la vida eterna?

Los jovenes de todos los tiempos corren y se arrodillan ante otros ídolos, buscan el dinero para independizarse, buscan el sexo sin compromiso, quieren triunfar sin esfuerzo, libres sin responsabilidades, no hay muchos en la iglesia, miran a su alrededor, o recuerden la iglesia donde fuistes hoy.

El joven del evangelio nos sorprende, porque aparentemente tiene sentimientos y preocupaciones más nobles. Quiere saber cómo heredar la vida eterna.

Nosotros hacemos algo para matar el tiempo, para divertirnos, para ganarnos el pan, hacemos unas cosas por obligación y otras por gusto...

Para ganar la vida eterna no hay que hacer nada, es un don de Dios. Y a Dios no se le puede comprar. A Dios se le acoge y se le celebra.

?Has venido a misa para ganar el cielo?

Yo no. Yo estoy aquí para celebrar al Señor porque me mira con cariño y me quiere.

Yo estoy aquí para ganar nada y sï para responder al que es todo.

No estamos llamados a hacer cosas o a encontrar fórmulas mágicas de salvación.

Si estamos llamados, como el joven del Evangelio, a ser de otra manera, a vivir el estilo de vida de Jesús.

La segunda sorpresa es la respuesta de Jesús, "Ya conoces los mandamientos: no matar, no defraudar, no robar... "

Jesús no menciona los primeros cuatro mandamientos, los que hacen referencia a Dios. ? Por qué los que hacen referencia al hermano?

Ser de otra manera, vivir de otra manera, el de ser fieles a las relaciones con el hermano. El que no respeta, no sirve, no es fiel a sus multiples relaciones, el que no ama al hermano, tampoco ama a Dios. El que ama cumple con toda la ley.

Jesús miró al joven y le dijo, "Solo te falta una cosa." Ser de otra manera es ser libre. Sólo una persona libre puede seguir a Jesús.

El joven no era libre, le ataban sus riquezas, era un esclavo.

No podemos seguir y aceptar a Jesús si algo o alguien lo controla.

No sabemos el nombre del joven. Pero sabemos nuestro nombre y hoy recibimos la misma invitación, "Ven y sígueme."

Ven, no a hacer, sino a ser co9mo yo, solitario, justo, fiel y servidor como Jesús. Yo seré tu libertad, tu tesoro y tu vida eterna.

El joven rico quiere añadir a lo que ya tiene una posición más, la vida eterna. Y busca un Maestro Bueno que le dé una receta mágica.

Los bienes materiales se heredan, se compran. Se roban,se arriendan... pero, la vida eterna, don de Dios, está en otra dimensión, no es un bien acumulable, es un camino que hay que recorrer bajo la guía del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios.

A lo largo del camino hay que estar atento a las "diez palabras", los mandamientos, a la obediencia a Dios porque sólo El es bueno. No se trata de amontonarse nada, ni siquira buenas cosas. Si nos dejamos guiar por Dios nuestro obrar será bueno y agradable a los ojos de Dios y de los hermanos.

Muchos argumentan: "Por supuesto hay que renunciar al mal bajo todas las márcaras, pero ?no hay que renunciar a las riquezas y a las cosas buenas de la vida?

Renunciar no es despreciar las bendiciones materiales que vienen de Dios. Dios no nos quiere pobres. Pero quiere que vivamos liberados del paso y de la mordaza de la riqueza. Dios quiere que vivamos en la dimensión de no tener cada día más sino de ser cada día más hijos suyos y más hermanos de los hermanos y más responsables de la marcha de este mundo individualista, avaro, egoísta y cerrado en sí mismo.

Maestro bueno, ?qué debo hacer para heredar tus bendiciones espirituales y materiales?

Reconoce mi presencia en elmundo. "Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo."

En este mundo lleno de consignas, slogans y recetas para triunfar, escucha también las mías, escucha mi Palabra.

Me gusta tu observancia de los detalles de la ley, pero prefiero que arriesgues un poco o un mucho, porque Yo no soy una ley, yo soy el Señor. Sígueme. Tu cuenta bancaria es grande o pequeña, no te salvará. Yo, sí. Fíate en mí.

ORACION

Abre, Padre, mi corazón a la luz de tu verdad.Que no tenga miedo de dejarla penetrar en mí para reconocer todo el bien que puedo poner a tu servicio y al de mi hermano. Que la franqueza y sinceridad marquen mi pensamiento y acción, a fin de que no caiga en la hipocrecía disfrazándome de justicia y de perfección, hasta creerme, yo mismo justo y santo.

Padre, concédeme a mí y a toda tu Iglesia tu Espíritu de verdad, a fin de que la fe produzca realmente obras de servicios a mis hermanos y se realice aquella libertad que Cristo nos dio "para que permanezcamos libres."

carlos2436@earthlink.net


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