Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



lunes, 30 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 30, 2009

PALABRA DE VIDA
ROMANOS 10,9-18

Porque te salvarás si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos. 10 La fe del corazón te procura la “justicia”, y tu boca, que lo proclama, te consigue la salvación.
11 La Escritura ya lo dijo: El que cree en él no quedará defraudado.
12 Así que no hay diferencia entre judío y griego; todos tienen el mismo Señor, que es muy generoso con todo el que lo invoca;
13 porque todo el que invoque el Nombre del Señor se salvará.
14 Pero ¿cómo invocarán al Señor sin haber creído en él? Y ¿cómo podrán creer si no han oído hablar de él? Y ¿cómo oirán si no hay quien lo proclame?
15 Y ¿cómo lo proclamarán si no son enviados? Como dice la Escritura: Qué bienvenidos los pies de los que traen buenas noticias.
16 Pero es un hecho que no todos aceptaron la Buena Noticia, como decía Isaías: Señor, ¿quién nos ha escuchado y ha creído?
17 Así, pues, la fe nace de una proclamación, y lo que se proclama es el mensaje cristiano.
18 Me pregunto: ¿Será porque no oyeron? ¡Claro que oyeron! Esta voz resonó en toda la tierra y sus palabras se oyeron hasta en el último rincón del mundo.

SALMO 18

A toda la tierra alcanza su pregón.
El cielo proclama la obra de Dios, el firmamento pregona las orbas de sus manos, el día al día le pasa su mensaje, la noche a la noche se lo susurra.
Sin que hablo en. Sin que pronuncien, sin que resuene su voz, toda la tierra alcanza su pregón y hasta el límite del cielo su mensaje.
MATEO 4,18-22
Mientras Jesús caminaba a orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. 19 Jesús los llamó: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.» 20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
21 Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan; estaban con su padre en la barca arreglando las redes. Jesús los llamó, 22 y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

HOMILIA

Romanos 10,9-18: “La fe nace del mensaje” Salmo 18: A toda la tierra alcanza su pregón. Mateo 4,18-22: “De inmediato dejaron las redes y le siguieron”

Jesús acude a la cotidianidad de la existencia de quienes llama, para invitarlos a construir desde allí la apuesta por el reino de Dios, una propuesta de vida más humana.
Los textos vocacionales aparecen como relatos que nos ayudan a comprender el misterio de todo llamado: la vocación nace en la cotidianidad de la vida, con unos rasgos de identificación familiar, en el ambiente propio de cada convocado y con el llamado a seguir y proseguir una propuesta de vida desde el cambio radical que se va a operar en la vida de quien ha sido llamado.

Estos cuatro primeros discípulos que siguen a Jesús representan a los discípulos de todos los tiempos. Así se propone el llamado: ser discípulos, seguidores de Jesús en comunidad. Como discípulos debemos despojarnos de ataduras que no nos dejan avanzar en nuestra marcha; debemos lanzarnos mar adentro en las inmensas posibilidades que nos plantea la barca y que nos propone Jesús como modelo de nuestra entrega al servicio desinteresado por el reino; debemos romper con todo lo que no nos permite asumir con radicalidad el servicio a los demás, y con los vínculos que obstaculizan nuestra misión de ser pescadores de una nueva humanidad.
Jesús nos empieza a indicar el sentido que tiene su llamado. Nos parece difícil entenderlo, pues no hay nada de individualismo y personalidades nuestras, sino comunidad, donde todo tiene sentido comunitario, como los cuatro discípulos que se encuentran con Jesús en el lago. Los cuatro no están solos, pero sin embargo Santiago y Juan hacen como Pedro y Andrés y escuchan y lo siguen. Todos escuchan el llamado, entre ellos los padres de Juan y Santiago, pero sólo Santiago y Juan le siguen.
Pero comencemos con el mensaje que nos trae Pablo. Tiene un sentido que para los que hemos nacido en tiempo del Concilio Vaticano II el llamado de Jesús nos hace libres y a totalmente seguir a Dios porque lo reconocemos como salvador, mediante la fe escuchamos y seguimos el mensaje de la predicación. Es importante que nos hable Pablo de la fe y la predicación, es el misterio de Jesús. Por eso todo hombre y toda mujer de buena voluntad, se expropian a sí mismos y se convierten en propiedad de Dios, que es la garantía y fundamento de toda posible confianza humana en él. Pero hay un detalle im-portante, el que llama, el que predica debe poder decir que ha sido enviado; la predicación supone la misión, y ésta constituye el punto de amarre entre el que predica y el que es predicado, entre el enviado y el que envía.

El mensaje parte de un hecho histórico particular: la elección de Jesús supone el envío de los mismos a la misión.

Al principio de su misión procura Jesús algo fundamental porque quiere que sus discípulos sean sus seguidores y sus testigos. Al final de su resurrección ellos serán enviados a todo el mundo, para que el evangelio pueda seguir su curso hasta el final. Los discípulos de pescadores de peces se convertirán en pescadores de hombres. No es un mero juego de palabras sino lo que el mismo Jesús les dice: Ellos dejaron al momento las redes y lo siguieron.

Un poco más adelante, (22) Mateo afirma que sus seguidores no dejaron sólo las redes, la barca y su profesión, sino también a su padre. El seguimiento de Jesús, transforma su vida. Es por propia naturaleza radical y concreta. Nosotros tenemos que hacer lo mismo, se nos da la invitación de repetir a menudo la Palabra, “Venid detrás de mí y os haré pescadores de hombres.” Mateo 4,19)
Pero hay un tema importante, que con seguridad lo olvidamos, los discípulos lo siguieron de dos en dos. Se supone que seguir a Jesús, seguir a Jesús es experiencia de una compañía, de una autentica amistad humana, porque favorece la decisión, la adhesión y la perseverancia. El mundo de hoy tiene necesidad de este testimonio con el que los seguidores de Jesús, usted y yo, comprendemos que somos capaces de valorar todo lo que hay de bueno y de santo en las relaciones amistosas. ¿Lo hemos entendido así, o seguimos nuestro mundo, no el mundo de Jesús?
ORACION
¿Por qué Jesús, son tan pocos los que prestan hoy oído a tu voz? ¿Por qué disminuye cada vez más el número de los que están dispuestos a seguirte por el camino de la decisión evangélica? ¿Acaso se ha apagado tu voz entre nosotros? ¿O tal vez es menos perceptible tu presencia entre los jóvenes de hoy? ¿A caso estás tan escondido que es casi imposible reconocerte presente y cercano a cada uno de nosotros?

Sin embargo, oh Señor, tú estás en medio de nosotros, nos acompañas de una manera discreta, pero real, por los caminos que recorremos. Haz, oh Señor, que tu Palabra resuene más eficaz que nunca para todos nosotros. Haz, oh Señor, que tu presencia sea advertida y reconocida hiy más que nunca, sobre todos por los jóvenes. De este modo, el espinoso problema de la falta de vocaciones dejará de angustiarnos, porque todos nos abandonaremos a su solicitud de pastor bueno.

domingo, 29 de noviembre de 2009

PALABRA DE
ROMANOS 10,9-18

Porque te salvarás si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos. 10 La fe del corazón te procura la “justicia”, y tu boca, que lo proclama, te consigue la salvación.
11 La Escritura ya lo dijo: El que cree en él no quedará defraudado.
12 Así que no hay diferencia entre judío y griego; todos tienen el mismo Señor, que es muy generoso con todo el que lo invoca;
13 porque todo el que invoque el Nombre del Señor se salvará.
14 Pero ¿cómo invocarán al Señor sin haber creído en él? Y ¿cómo podrán creer si no han oído hablar de él? Y ¿cómo oirán si no hay quien lo proclame?
15 Y ¿cómo lo proclamarán si no son enviados? Como dice la Escritura: Qué bienvenidos los pies de los que traen buenas noticias.
16 Pero es un hecho que no todos aceptaron la Buena Noticia, como decía Isaías: Señor, ¿quién nos ha escuchado y ha creído?
17 Así, pues, la fe nace de una proclamación, y lo que se proclama es el mensaje cristiano.
18 Me pregunto: ¿Será porque no oyeron? ¡Claro que oyeron! Esta voz resonó en toda la tierra y sus palabras se oyeron hasta en el último rincón del mundo.

SALMO 18
A toda la tierra alcanza su pregón.
El cielo proclama la obra de Dios, el firmamento pregona las orbas de sus manos, el día al día le pasa su mensaje, la noche a la noche se lo susurra.
Sin que hablo en. Sin que pronuncien, sin que resuene su voz, toda la tierra alcanza su pregón y hasta el límite del cielo su mensaje.
MATEO 4,18-22

Mientras Jesús caminaba a orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. 19 Jesús los llamó: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.» 20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
21 Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan; estaban con su padre en la barca arreglando las redes. Jesús los llamó, 22 y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

HOMILIA


Romanos 10,9-18: “La fe nace del mensaje” Salmo 18: A toda la tierra alcanza su pregón. Mateo 4,18-22: “De inmediato dejaron las redes y le siguieron”

Jesús acude a la cotidianidad de la existencia de quienes llama, para invitarlos a construir desde allí la apuesta por el reino de Dios, una propuesta de vida más humana.
Los textos vocacionales aparecen como relatos que nos ayudan a comprender el misterio de todo llamado: la vocación nace en la cotidianidad de la vida, con unos rasgos de identificación familiar, en el ambiente propio de cada convocado y con el llamado a seguir y proseguir una propuesta de vida desde el cambio radical que se va a operar en la vida de quien ha sido llamado.
Estos cuatro primeros discípulos que siguen a Jesús representan a los discípulos de todos los tiempos. Así se propone el llamado: ser discípulos, seguidores de Jesús en comunidad. Como discípulos debemos despojarnos de ataduras que no nos dejan avanzar en nuestra marcha; debemos lanzarnos mar adentro en las inmensas posibilidades que nos plantea la barca y que nos propone Jesús como modelo de nuestra entrega al servicio desinteresado por el reino; debemos romper con todo lo que no nos permite asumir con radicalidad el servicio a los demás, y con los vínculos que obstaculizan nuestra misión de ser pescadores de una nueva humanidad.
Jesús nos empieza a indicar el sentido que tiene su llamado. Nos parece difícil entenderlo, pues no hay nada de individualismo y personalidades nuestras, sino comunidad, donde todo tiene sentido comunitario, como los cuatro discípulos que se encuentran con Jesús en el lago. Los cuatro no están solos, pero sin embargo Santiago y Juan hacen como Pedro y Andrés y escuchan y lo siguen. Todos escuchan el llamado, entre ellos los padres de Juan y Santiago, pero sólo Santiago y Juan le siguen.

Pero comencemos con el mensaje que nos trae Pablo. Tiene un sentido que para los que hemos nacido en tiempo del Concilio Vaticano II el llamado de Jesús nos hace libres y a totalmente seguir a Dios porque lo reconocemos como salvador, mediante la fe escuchamos y seguimos el mensaje de la predicación. Es importante que nos hable Pablo de la fe y la predicación, es el misterio de Jesús. Por eso todo hombre y toda mujer de buena voluntad, se expropian a sí mismos y se convierten en propiedad de Dios, que es la garantía y fundamento de toda posible confianza humana en él. Pero hay un detalle im-portante, el que llama, el que predica debe poder decir que ha sido enviado; la predicación supone la misión, y ésta constituye el punto de amarre entre el que predica y el que es predicado, entre el enviado y el que envía.
El mensaje parte de un hecho histórico particular: la elección de Jesús supone el envío de los mismos a la misión.
Al principio de su misión procura Jesús algo fundamental porque quiere que sus discípulos sean sus seguidores y sus testigos. Al final de su resurrección ellos serán enviados a todo el mundo, para que el evangelio pueda seguir su curso hasta el final. Los discípulos de pescadores de peces se convertirán en pescadores de hombres. No es un mero juego de palabras sino lo que el mismo Jesús les dice: Ellos dejaron al momento las redes y lo siguieron.

Un poco más adelante, (22) Mateo afirma que sus seguidores no dejaron sólo las redes, la barca y su profesión, sino también a su padre. El seguimiento de Jesús, transforma su vida. Es por propia naturaleza radical y concreta. Nosotros tenemos que hacer lo mismo, se nos da la invitación de repetir a menudo la Palabra, “Venid detrás de mí y os haré pescadores de hombres.” Mateo 4,19)
Pero hay un tema importante, que con seguridad lo olvidamos, los discípulos lo siguieron de dos en dos. Se supone que seguir a Jesús, seguir a Jesús es experiencia de una compañía, de una autentica amistad humana, porque favorece la decisión, la adhesión y la perseverancia. El mundo de hoy tiene necesidad de este testimonio con el que los seguidores de Jesús, usted y yo, comprendemos que somos capaces de valorar todo lo que hay de bueno y de santo en las relaciones amistosas. ¿Lo hemos entendido así, o seguimos nuestro mundo, no el mundo de Jesús?
ORACION
¿Por qué Jesús, son tan pocos los que prestan hoy oído a tu voz? ¿Por qué disminuye cada vez más el número de los que están dispuestos a seguirte por el camino de la decisión evangélica? ¿Acaso se ha apagado tu voz entre nosotros? ¿O tal vez es menos perceptible tu presencia entre los jóvenes de hoy? ¿A caso estás tan escondido que es casi imposible reconocerte presente y cercano a cada uno de nosotros?
Sin embargo, oh Señor, tú estás en medio de nosotros, nos acompañas de una manera discreta, pero real, por los caminos que recorremos. Haz, oh Señor, que tu Palabra resuene más eficaz que nunca para todos nosotros. Haz, oh Señor, que tu presencia sea advertida y reconocida hiy más que nunca, sobre todos por los jóvenes. De este modo, el espinoso problema de la falta de vocaciones dejará de angustiarnos, porque todos nos abandonaremos a su solicitud de pastor bueno.

sábado, 28 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 28, 2009

PALABRAS DE VIDA
DANIEL 7,15-27
Yo Daniel seguía allí. Mi espíritu estaba perturbado por todo eso, pues esas visiones me habían aterrorizado. 16 Me acerqué entonces a uno de los que estaban de pie y le pedí que me dijera qué era realmente todo lo que había visto. Me habló y dio el significado de todas esas cosas. 17 Esos cuatro animales enormes son cuatro reyes que aparecerán en la tierra,
18 después de lo cual los santos del Altísimo recibirán la realeza y la poseerán por los siglos de los siglos.
19 Quería además saber la verdad respecto al cuarto animal, tan diferente a los demás y tan horrible con sus dientes de hierro y sus garras de bronce, que devoraba, trituraba y luego pisoteaba todo lo que quedaba. 20 Quería saber qué eran esos diez cuernos que tenía en su cabeza, y el otro cuerno que había brotado y ante el cual habían caído tres de los primeros. Quería saber qué era ese cuerno con ojos y una boca que pronunciaba palabras insolentes y que parecía ser más importante que los demás. 21 Seguía mirando ese cuerno, que combatía a los santos y que los vencía,
22 hasta que llegó el anciano, quien dictó sentencia en favor de los santos del Altísimo, y en ese momento los santos tomaron posesión del reino.
23 Entonces aquel a quien había preguntado me dijo:
23 «El cuarto animal es un cuarto reino que habrá en la tierra y que será distinto a todos los demás; devorará a toda la tierra, la aplastará y la pisoteará.
24 Esos diez cuernos son diez reyes que se levantarán en ese reino, luego surgirá otro después de ellos, diferente a los anteriores, y que derrotará a tres reyes.
25 Insultará al Altísimo, perseguirá a los santos del Altísimo, tratará de cambiar el calendario y la Ley; los santos quedarán sometidos a su poder por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. 26 Pero se constituirá el Tribunal, se le quitará el poder, y será destruido y exterminado para siempre.
27 Entonces la realeza, la autoridad y la grandeza de todos los reinos que están bajo los cielos serán dadas al pueblo de los santos del Altísimo; su reinado es un reinado eterno y todos los poderes le servirán y le obedecerán».

SALMO DANIEL 3,82-87
82 ¡Ustedes, todos los hijos de los hombres, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
83 ¡Israel bendice al Señor, cántale y glorifícalo eternamente!
84 ¡Sacerdotes bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
85 Todos ustedes servidores del Señor, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
86 ¡Espíritus y almas de los justos bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
87 ¡Todos los santos y los humildes de corazón, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!

LUCAS 21,34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: procurar que vuestros corazones no se emboten con el exceso de comida, embriaguez, y las preocupaciones de la vida, porque entonces ese día caerá de improviso sobre vosotros. Ese día será como una trampa en la que caerán atrapados todos los habitantes de la tierra., y orad en todo tiempo, para que os libréis de todo mal Velas de todo lo que h de venir y podaís presentaros sin temor ante el Hijo del hombre.

HOMILIA
Daniel 7,15-27: “El poder real y el dominio serán entregados.” Salmo de Daniel 3,82-87: “Ensálcenlo con himnos por los siglos”. Lucas 21,34-36: “Estén despie rtos y oren.”
Jesús pide que vayamos con cuidado. Hay actitudes negativas y otras positivas. Entre las negativas puede ser que se nos oscurezca la mente con la injusticia y la maldad. Las positivas implican estar en permanente vigilancia y oración para tener fuerzas en todo momento. El día de la manifestación plena es el último día, pero marca la historia de todos los tiempos. Toda la historia está orientada hacia ese día y debe ser una permanente preparación para vivirlo con gran gozo. Pero no sabemos cuándo acontecerá ese día. Jesús nos invita a estar siempre preparados. Esta preparación se alimenta con la escucha asidua de la Palabra, la oración continua y la práctica del amor solidario y compasivo hacia los hermanos. De todas maneras Jesús nos deja en absoluta libertad. La decisión de acoger o no su oferta salvífica depende, en buena parte, de nosotros. Sólo hay dos caminos posibles para elegir: el que conduce a la vida en plenitud en comunión con Dios, y el que conduce a la muerte definitiva. Tenemos libertad para escoger consciente y responsablemente. Ahora bien, seguir el camino de Jesús implica exigencias, compromiso, sacrificio, entrega por amor a los hermanos. Las reglas del juego están claras.

No siempre vamos a entender las reglas del juego de una manera clara pore so como los hizo Daniel tenemso que preguntar a una de las figuras del tribunal que nos lo explique Las cuatro bestias soncuatro reinos que a pesar de su poder, serán suplantados por el Reino de los fieles del Altísimo. La cuarta bestias diferente de las otras, atemoriza a Daniel, que pide aún explicaciones al ángel. El cuarto reino devorará toda la tierra; se suderan cuatro reyes y, por último, otro rey, cuerno peque{o, más feroz y blasfemo que los anteriores. Sustituirá el culto a Dios por el culto a los ídolos, pero luego será juzgado y aniquilado. El Reino eterno será entregado al final a los fieles del Altísimo, que representan el dominio de Dios.
Podemos ver aquí la insurrección macabea contra Antioco IV: a los insurretos que combaten para salvar la puereza de la fe les está asegurado el consuelo de la victoria final.

EN el evangelio, Jesús transforma el ansia de los discípulos por el “cuándo” en una atención constante: todo momento es bueno, el juicio llegará de improviso y es precisa estar siempre preparados para que sea una juicio de salvación y no de condena.

“Que vuestros corazones no se emboten”, dive Jesús, se trata de un mensaje de liberación de las trabas que atan y nos distraen de lo que verdaderamente cuenta. “Ese día” será como un lazo, como una trampa, como el ladrón que intenta sosprender por la noche al dueño de casa (Lucas 12,39). Estas palabras de Jesús producen escalofríos; sin embargo, no son amenazadoras: la “vela” y la “oración”, nos proporcionarán la fuerza necesaria para escapar de lo que va a suceder, de los peligros que siempren nos acechan, y no sólo al final del mundo, y os permitirán aparecer y “estar seguros”, “resistir” ante el Hijo del hombre.
El sentido total de este discurso de Jesús es una exhortación a la confianza: suceda lo que suceda, la venida del Hijo del Hombree la esperan con nostalgia quienes confían en él como en el momento final de la liberación definitiva del mal.

“Ese día”, el día del Señor, es un tiempo sin tiempo apenas más allá del instante que estamos viviendo.

Por eso, se nos repite con frecuencia a vivir hoy la Palabra: “Velad, pues, y orad en todo tiempo.”

Los cristianos siempre han esperado en Cristo, siempre han recordado los signos de su retorno, perop nunca han pretendido que ya hubiera vuelto. Han afirmado simplemente que estaba a punto de llegar, que estaba a las puertas. Sus verdaderos discípulos no han pretendido fijar nunca una vuelta de su vuelta. Se han contentado con esperar. Asú, cuando vuelva, lo podrán reconocer…

ORACION
Quisiera velar y orar siempre, te espero Señor. Pero mis ojos están llenos de sueño y me pesa el corazón, fatigado, por demasiadas ansias. No soy capaz de velar contigo ni una sola hora, y tú los sbaes, Señor.

Enséñame a orar, Señor. Como Daniel, siento que desfallecen mis fuerzas y mi mente de siente turbada, porque es duro el sentido de sus palabras. Eneséñame a no malgastar el tiempo de vida que me das; haz que sepra servirme de él para preparar mi encuentro contigo. Libérame del miedo, Señor. Haz que sienta con alegría el momento de comparecer ante el Hijo del hombre como la invitación a un banquete de bodas.

viernes, 27 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 27, 2009

PALABRA DE DIOS
DANIELO 5, 1-6,13-14,16

El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro de treinta metros de alto por tres metros de ancho y la colocó en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia. 2 El rey Nabucodonosor llamó a los funcionarios, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, procuradores, jueces y a todos los jefes de provincia para que se reunieran y asistieran a la inauguración de la estatua. 3 Así fue, pues, como los funcionarios, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, procuradores, jueces y todos los jefes de provincia se reunieron para la inauguración de la estatua que había hecho levantar el rey Nabucodonosor.
4 Un mensajero anunció con toda su voz: «¡Escuchen hombres de todas las razas, naciones y lenguas!
5 Cuando oigan el sonido de la trompeta, el cuerno, la cítara, la flauta, el trombón, la gaita y de cualquier otro instrumento, se postrarán en tierra y adorarán la estatua de oro que ordenó levantar el rey Nabucodonosor. 6 Aquel que no se postre en tierra ni la adore, será echado inmediatamente a un horno ardiente».
13 Rojo de ira, Nabucodonosor pidió que le trajeran a Sidrac, Misac y Abdénago; trajeron a esos hombres ante el rey. 14 Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: «Sidrac, Misac y Abdénago, ¿es cierto que no honran a mis dioses ni adoran la estatua de oro que erigí? 16 Sidrac, Misac y Abdénago respondieron al rey Nabucodonosor: No necesitamos darte una respuesta sobre eso. 17 Si nuestro Dios, al que servimos, quiere salvarnos del horno ardiente y de tu mano, nos salvará.
23 Esos tres hombres, Sidrac, Misac y Abdénago cayeron en el horno ardiente amarrados. 24 ¡Pues bien, caminaban en medio de las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Señor! 25 De pie, en medio del fuego, Azarías abrió la boca y oró de esta manera:
26 «¡Bendito seas tú, Señor, Dios de nuestros padres, que tu nombre sea alabado y glorificado eternamente!
27 Porque eres justo en todo lo que haces, todos tus caminos son rectos, tus obras son verdaderas y todos tus juicios son irreprochables.
28 Has llevado a efecto una justa sentencia al permitir todo lo que nos pasó a nosotros y a Jerusalén, la ciudad santa de nuestros padres. Sí, nos trataste con lealtad y justicia cuando dejaste caer sobre nosotros todo eso por culpa de nuestros pecados.

DANIEL 3,62-67
62 ¡Sol y luna bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
63 ¡Estrellas del cielo bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
64 ¡ Lluvias y rocíos bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
65 ¡Todos los vientos bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
66 ¡Fuego y calor bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
67 ¡Frío y ardor bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!

LUCAS 21,12-19
Pero antes de que eso ocurra los tomarán a ustedes presos, los perseguirán, los entregarán a los tribunales judíos y los meterán en sus cárceles. Los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre, 13 y ésa será para ustedes la oportunidad de dar testimonio de mí.
14 Tengan bien presente que no deberán preocuparse entonces por su defensa.
15 Pues yo mismo les daré palabras y sabiduría, y ninguno de sus opositores podrá resistir ni contradecirles.
16 Ustedes serán entregados por sus padres, hermanos, parientes y amigos,
17 y algunos de ustedes serán ajusticiados. 18 Serán odiados por todos a causa de mi nombre. Con todo, ni un cabello de su cabeza se perderá. 19 Manténganse firmes y se salvarán.

HOMILIA
Daniel 7,2-14: “Vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre ." Salmo de Daniel 3,75-81: “Ensálcenlo con himnos por los siglos” Lucas 21,29-33: “Cuando vean eso, sepan que se acerca el reino de Dios”

El texto del evangelio de hoy responde al “cuándo sucederán todas estas cosas” planteado a Jesús por los discípulos. Se hace una distinción entre la cercanía del reino de Dios y la venida del día del Hijo del Hombre. La respuesta al cuándo es diferente si se trata de la cercanía del reino o de ese día del Hijo del Hombre. La cercanía del reino de Dios no es algo repentino, sino un proceso histórico. Jesús utiliza la imagen de la higuera: cuando echa brotes, el verano está cerca. Igualmente podemos discernir los signos que anuncian la cercanía del reino. Hoy los llamamos “signos de los tiempos”. Sabemos que el reino de Dios llegará en su plenitud con la venida de Jesús. El Apocalipsis de Juan nos dice claramente que cuando Jesús se manifieste, resucitarán los mártires y reinaran con él durante mil años (Ap 20,6). Es la realización del reino de Dios en la historia. Hay miles de acciones y testimonios donde ya encontramos adelantado y realizado el reino. La vasta generación de los mártires descubre, desde ya, la cercanía del reino y trata de vivirla, desde los orígenes del cristianismo y hasta nuestro tiempo presente. También a nosotros nos corresponde seguir propugnando el reinado de Dios en nuestra realidad actual e impulsándolo hacia su consumación futura.

La enseñanza de las lecturas de hoy nos abren a la realización del Reino de Dios y a asegurarnos que no es el anuncio de cosas que sucederán. No es el hablar de la aparición ésta o aquélla que vendrán, no, sino la realización del Reino de Dios en la historia. No es la afirmación de que hoy o mañana vendrá el Reino de Dios, pueden ser utopías. Jesús nos dice hoy bien claro, que el Reino y su venida es una realidad, pero es nuestra responsabilidad estar atento a esa venida. Nos podrá despistar la palabras de Daniel. Pero no es la realidad que luego Jesús explica en el evangelio.

Tenemos que entender que el texto de Daniel es un texto apocalíptico, es decir, de los últimos tiempos. Nada de extraordinario de la revelación por medio de los sueños. Daniel describe con una dramática viveza el mar agitado y las cuatro bestias. El mar significa aquí las fuerzas que se oponen a Dios y a sus justos. También las bestias, el cuatro indica totalidad o el conjunto de las fuerzas que e oponen a Dios. Las bestias indican el reino de Babilonia, el de los medos, los persas y por último, el cuatro el más temible, él de los seleúcidas o reino de Siria. Siria antiguamente se unía a Asiria y aquí los diez cuernos, símbolo de poder, y el cuerno más pequeño y más arrogante es el reino de Antioco IV, la imagen de Asur.
Luego vemos un tribunal celestial, presidido por un anciano vestido de blanco sobre un trono de fuego.
La imagen dl trono móvil con ruedas se remite a Ezequiel. La muchedumbre que sirve al anciano es innumerable, se abren los juiciois y se mata a la cuarta bestia, mientras que a las otras se les deja misteriosamente en el tiempo limitado de vida: el mal amenaza todavía a los fieles, pero su fin está marcado. Termina la visión con la aparición del Hijo del Hombre, figurea mesiánica a la que se le entrega el señorío eterno sobre todos los pueblos y naciones. Jesús va a hablar en el evangelio de la higuera y los demás árboles, que es muy importante que lo entendamos hoy, y podamos entender la venida del Reino en Jesús.

Los discípulos, como nosotros hoy, hacemos la misma pregunta, “Cuán sucederá todo esto?." Jesús y con esto nos enseña, se toma las cosas con calma, y casi parece enviar una respuesta directa, y proporciona un criterio muy simple ¿aprenderemos nosotros de esto, algún día, y aprenderemos de él?. Las parábolas en tres versículos relaciona la sabiduría campesina, que reconoce los fenómenos naturales la llegada de las estaciones (29ss), con la venido del Reino preanunciado por los fenómenos cósmicos que acaba de describir: lo que cuanta para Lucas no es la previsión exacta de los tiempos, sino loa proximidad del Reino (de la liberación, (28): el Reino está cerca, ya está incluso en medio de nosotros.
La afirmación “os aseguro que no pasará esta generación antes de que todo esto suceda” (32) se refiere precisamente a la destrucción de Jerusalén, de la que tanto Lucas como su comunidad ya han tendio experiencias; sin embargo paradójicamente también, resulta verdadera aplicada a los acontecimientos escatológicos, porque la medida del tiempo resulta secundaria respecto al deber de la vigilancia y al valor eterno de la Palabra de Jesús (33). La preocupación de conocer de manera anticipada lo que sucederá y cuándo tendrá lugar queda vaciada de sentido: responder a la llamada y adherirse a la Palabra introduce ahora y de inmediato al cristiano en la realidad nueva del Reno de Dios. Jesús nos dice con ironía que es sencillo compre3nder cuándo será el fin del mundo. No es necesario esperar la venida del fin del mundo para convencernos de que su Palabra permanece para siempre.
Por eso se nos invita a repetir con frecuencia y vivir hoy la Palabra: “Su Reino jamás será destruido.” Eso ya fue descubierto por Daniel, leamos Daniel 7,14)

ORACION

Señor, cada día me sorprendes más.
Me pierdo dentro de un montón de pensamientos enmarañados y no consigo comprender el sentido de las cosas, mientras tú me remites a los pequeños signos cotidianos y a la antigua sabiduría campesina.
Tú has vendió a nosotros como “semejante a un hijo de hombre”: has llevado a nuestra propia carne el milagro sublime de tu presencia entre nosotros. Hazme capaz, Señor, de mirar a cada “hijo de hombre”, a cada ser humano, buscando en él tu imagen. Hazme comprender, Señor, que ya estás aquí, en medio de nosotros: no sirven los prodigios extraordinarios, nos basta con tu Palabra.

jueves, 26 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 26 del 2009

PALABRA DE DIOS
SIRACIDES 50, 22-24
¡Y ahora bendigan al Dios del Universo que hace en todas partes grandes cosas! Desde que nacemos nos hace vivir, y nos trata siempre con misericordia. 23 ¡Que nos dé la alegría de corazón, que tengamos la paz en nuestros días, que Israel goce de ella hasta el fin de los tiempos!
24 ¡Que el Señor mantenga su benevolencia con nosotros, y que nos libre a lo largo de nuestros días!


SALMO 138, 1-5

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
1 pues oíste las palabras de mi boca.
1 Canto para ti en presencia de los ángeles,
2 y me postro ante tu Templo santo.
2 Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad,
2 pues tu palabra ha superado tu renombre.
3 El día en que clamé, me respondiste
3 y aumentaste la fuerza en mi alma.
4 Te darán gracias, Señor,
4 todos los reyes de la tierra,
4 cuando oigan las palabras de tu boca,
5 celebrarán los caminos del Señor:
5 «¡Es muy grande la gloria del Señor!»

1 CORINTIOS1,3-9
De Pablo, apóstol de Cristo Jesús por decisión de Dios que lo ha llamado,
1 y de Sóstenes, nuestro hermano,
2 a la Iglesia de Dios que está en Corinto:
2 a ustedes que Dios santificó en Cristo Jesús.
2 Pues fueron llamados a ser santos con todos aquellos que por todas partes invocan el Nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y de ellos.
3 Reciban bendición y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, el Señor.
4 Doy gracias sin cesar a mi Dios por ustedes y por la gracia de Dios que les ha sido otorgada en Cristo Jesús, 5 pues en él han llegado a ser ricos de mil maneras, recibiendo todos los dones de palabra y de conocimiento 6 a medida que se afianzaba entre ustedes el mensaje de Cristo.
7 No les falta ningún don espiritual y sólo esperan que Cristo Jesús, nuestro Señor, nos sea manifestado. 8 El los mantendrá firmes hasta el fin, para que estén sin tacha el día en que venga Cristo Jesús, nuestro Señor.
9 Dios es fiel, el que los ha llamado a esta comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

LUCAS 17,11-19

De camino a Jerusalén, Jesús pasaba por los confines entre Samaría y Galilea, 12 y al entrar en un pueblo, le salieron al encuentro diez leprosos. Se detuvieron a cierta distancia 13 y gritaban: «Jesús, Maes tro, ten compasión de nosotros.»
14 Jesús les dijo: «Vayan y preséntense a los sacerdotes.»
15 Mientras iban quedaron sanos. Uno de ellos, al verse sano, volvió de inmediato alabando a Dios en alta voz, 16 y se echó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole las gracias. Era un samaritano.
17 Jesús entonces preguntó: «¿No han sido sanados los diez? ¿Dónde están los otros nueve? 18 ¿Así que ninguno volvió a glorificar a Dios fuera de este extranjero?»
19 Y Jesús le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado.»

HOMILIA

Si miramos las lecturas de hoy de Estados Unidos, tienen un sentido distinto para nosotros, porque la Palabra es siempre es Palabra que debemos interpretar en el sentido que vivimos. Pues, aquí, vivimos hoy de fiesta, pero para la mayoría del mundo es simplemente Palaba de Dios sin referencia a la fiesta que celebramos, porque todos vivimos en la experiencia de nuestra vida y no en la situación que los que viven en este país viven.
Pero nos vamos a orientar como si esa Palabra se dirije a cada uno, no importante la ocasión que cada uno tenga para vivir esa Palabra en la Iglesia. El libro del Eclesiástico o el Siracides como lo llamamos, nos da la oportunidad de bendecir al Señor, al Dios del universo que hace en todas partes grandes cosas- Y por eso celebramos deseando que tengamos paz en nuestros días, y que nos gocemos en Dios hasta el final de los tiempos. Y por Jesús, tenemos la seguridad, que pase lo que pase en nuestra vida y manifiesta su benevolencia con nosotros y nos proteja a lo largo de neustra vida.

El salmo nos va a recordar que siempre debemos dar gracias con todo el corazón, y esa acción de gracias es compartida con la pre3sencia de los ángeles en el santo templo de Dios. Sabemos que en el día que invocamos su nombre nos respondió y aumenta la fuerza en mi alma, porque todos te darán gloria en la tierra, porque siempre estamos atentos a las palabras de su boca. La razón de darle gloria, es que estemos donde estemos, su gloria es grande.

Por eso en el día de hoy tenemos la parábola de los diez leprosos curados. El episodio está ambientado en el camino a Jerusalén. Jesús había realizado ya, al comienzo de su ministerio la purificación de loos leprosos (5,42-44). A otros hechos de este tipp hacía referencia la respuesta de Jesús a los discípulos del Bautista (7,22). Pero este episodio representa algunos rasgos específicos. Se tra de un gruto de diez leprosos que imploran a Jesús llamándolo “maestro” para que tenga compasión de ellos. A continuación, a una simple orden suya, se curan.
La atención se centra después (15-19) en el comportamiento de uno de ellos: una samaritano. Este vuelve alabando a Dios y le da las gracias a Jesús postrándose ante él. La conclusión es del mismo Jesús, que compara la conducta del samaritano con la de los otros nueve que fueron curados. Una vez más, es alguien que no es judío, un extranjero, es el que reconoce la la presencia de Dios en Jesús. Una vez resuenan estas palabras: “tu fe te ha salvado.”

El camino a Jerusalén es que debe emprender todo díscípulo para identificarse con el Maestr0. Por eso camino nos encontramos con pecadores, excluidos y marginados, precisamente como estos diez leprosos. Reconocemos a Jesús pero pero tomamos también conciencia Sin embargo que de la existencia que media entre él y nosotros. “Cómo colmarla, cómo podremos caminar por ese camino, que él ha recorrido y nos señala? Sin embargo como escribe Lucas la impotencia de njeustra co9ndición no nos aleja de Dios; en la pobreza en que nos encontramos tenemos la posibilidad de gritar con confianza la necesidad de salvación que llevamos dentro: Jesús, ten piedad de nosotros. El grito de convierte en oración, lo único capaz de brindarnos una dirección, de crear una relación de amistad con el Señor; de acercarnos que crea toda una relación de amistad con el Señor, de acercarnos a éll superando todas las barreras y eliminando toda distancia.

ORACION


Tú nos ofreces la salvación. Pero nos hace falta la fe poara darnos cuenta del don que nos llega, gratuitamente, en nuestro caminar. ¿No sentimos realmente pobres y necesitados de salvación? ¿Tenemos o9jos para reconocer la obra del Señor que transforma nuestra existencia y la cura de la cotidianidad de vida? Que seamos como el “hereje del evangelio, el samaritano” alguien a quien se considera alejado de Dios. Pero no lo es, es el único que entiende lo que Dios ha realizado en él. Pone en cuestión su propia fe, no se considera propietario de la salvación. El aceptarlo a manos llenas es lo único que nos hace gozar junto a Dios y a los hermanos. Y allí, de rodillas el samaritano dio “gloria” y siguió a su Hijo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 25, 2009

PALABRA DE VIDA
DANIEL 5, 1-6,13-14,16
1 El rey Belsasar dio un gran banquete para miles de sus altos funcionarios, y ante esos miles de invitados, se puso a tomar vino. 2 Después de haber probado el vino, Belsasar ordenó que trajeran los vasos de oro y de plata que su padre Nabucodonosor había sacado del Templo de Jerusalén. Tanto el rey como sus altos funcionarios, sus mujeres y sus concubinas querían beber en ellos. 3 Trajeron pues los vasos de oro que habían sido robados del Templo de Dios en Jerusalén.
4 El rey y sus altos funcionarios, sus mujeres y sus concubinas los tomaron para beber en ellos: tomaron vino a la salud de sus dioses de oro, de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.
5 Pues bien, de repente aparecieron frente al candelero los dedos de una mano, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real. El rey vio esa mano que escribía 6 e inmediatamente cambió de color: estaba espantado, todo su cuerpo y todos sus miembros temblaban.
13 Trajeron pues a Daniel a la presencia del rey. El rey tomó la palabra y le dijo: «¿Eres tú Daniel, uno de los desterrados que mi padre trasladó desde Judea? 14 Me han dicho que en ti reside el espíritu de los dioses y que han notado en ti una luz, un juicio y una sabiduría extraordinarias. 16 Después me dijeron que tú puedes interpretar y resolver los problemas. Si puedes leer lo que allí está escrito y darme a conocer su significado, serás revestido de púrpura, llevarás un collar de oro al cuello y serás la tercera persona del reino».
17 Entonces Daniel tomó la palabra y delante del rey dijo: «¡Guarda tus regalos o dáselos a otros! Voy a descifrar para el rey lo que está allí escrito y le daré a conocer el significado.
23 Al contrario, te alzaste en contra del Señor de los cielos, dispusiste que te trajeran los vasos de su Templo y han tomado vino en ellos tú, tus altos funcionarios, tus mujeres y tus concubinas. Y han bebido a la salud de sus dioses de plata y de oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que nada ven, nada entienden y nada saben. Pero tú no has glorificado al Dios que tiene tu vida en su mano y a quien pertenece todo tu destino.
24 Por eso fue enviada de su parte esa mano para que trazara ese escrito, 25 y ese escrito dice: «Mené», «Téquel» y «Parsin». 26 Ahora viene la explicación de esas palabras: «Mené»: Dios ha medido tu reino y le ha puesto fin. 27 «Téquel»: has sido pesado en la balanza y tu peso ha resultado muy liviano. 28 «Parsin»: tu reino ha sido dividido y dado a los Medos y a los Persas».

DANIEL 3,62-67
62 ¡Sol y luna bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
63 ¡Estrellas del cielo bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
64 ¡ Lluvias y rocíos bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
65 ¡Todos los vientos bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
66 ¡Fuego y calor bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
67 ¡Frío y ardor bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
LUCAS 21,12-19

Pero antes de que eso ocurra los tomarán a ustedes presos, los perseguirán, los entregarán a los tribunales judíos y los meterán en sus cárceles. Los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre, 13 y ésa será para ustedes la oportunidad de dar testimonio de mí.
14 Tengan bien presente que no deberán preocuparse entonces por su defensa.
15 Pues yo mismo les daré palabras y sabiduría, y ninguno de sus opositores podrá resistir ni contradecirles.
16 Ustedes serán entregados por sus padres, hermanos, parientes y amigos,
17 y algunos de ustedes serán ajusticiados. 18 Serán odiados por todos a causa de mi nombre. Con todo, ni un cabello de su cabeza se perderá. 19 Manténganse firmes y se salvarán.

HOMILIA

Danniel 5,1-6.13-14.16-17.23-28: “Aparecieron sobre la pared unos dedos de mano humana” Salmo Daniel 3,62-67: “Ensálcenlo con himnos por los siglos” Lucas 21, 12-19: “Todos los odiarán a causa de mi nombre”

Jesús continúa hablando del tiempo que transcurrirá entre su resurrección y la plenitud de la historia. Habla de los sufrimientos que tendrá que atravesar la comunidad. Predice la cárcel y la persecución. Distingue entre los poderes judíos (sinagoga), y los romanos (reyes y gobernadores). Los discípulos fieles serán llevados ante esos tribunales. El centro del pasaje hace referencia al testimonio. Los discípulos entregados a las autoridades darán testimonio público. Pero Jesús les advierte que no hay necesidad de preparar la defensa, porque el Espíritu Santo les inspirará las palabras para defenderse. He aquí una buena síntesis de la Iglesia de los primeros tiempos. Ella se caracterizó por el conflicto y la persecución. Y aunque muchos claudicaron, muchos otros permanecieron fieles hasta el martirio cruento. La persecución y el martirio han sido una constante gloriosa en la historia de la Iglesia. La sangre de los mártires es semilla de cristianos comprometidos y radicales en el evangelio de Jesús. Gracias a esa fidelidad y radicalidad la comunidad eclesial ha podido resistir y subsistir a lo largo de más de veinte siglos de historia. Quien asuma el proyecto de Jesús debe estar dispuesto a ser ajusticiado por los poderes de este mundo. Pero tenemos la firme certeza de que el Espíritu sigue asistiendo a los fieles creyentes que dan testimonio de fidelidad radical al Maestro.
Las lecturas de Daniel de estos días, nos dicen lo que nosotros hemos que las consecuencias de nuestras vidas y naciones se deben a nuestras decisiones. Hablamos con frecuencia del castigo de Dios, pero no nos damos cuenta que es nuestra decisión personal. Baltasar no es el hijo y el sucesor de Nabucodonosor, por eso Baltasar no es una fugura histórica. La historia que hemos le+ido es una parábola. La profanación de los capas del templo de Jerusalén que uas el rey y sus invitados y aparece una mano simbólica que escribe palabras incomprensibles (1-6).
Como sucede en el sueño de Nabucodonosor, nadie está capacitado en el sueño de Nabucodonosor, nadie está capacitado para explicar elpródigio y es llamado Daniel. El rey reconoce la sabiduría del judío deportado (13ss) y le promete una recompensa (16). Pero Daniel no es un adivino, él viene de Dios (17). Daniel que conoce la historia del reino, muestra las consecuencias de las arrogancias y muestra la culpabilidad del rey. El castigo viene por el pecado de Baltasar, por haberse opuesto al Señor y haber adorado a los ídolos (23). Pero Dios ha pronunciado el juicio que Daniel interpreta de este modo: el señorío de Baltasar acabará, su poder no tiene peso, su reino será dado a otro.

El evangelio nos presenta los signos que precederán al fin es la persecución, que se da cuando ucas escribe su evangelio, ellos serán detenidos y llevados a juicio por causa del nombre de Jesús (12) y eso les procurará dice Jesús la ocasión de dar testimonio (13), es una lectura positiva de la persecución. Indica Lucas a sus discípulos que no saben cómo defenderse (14), un mesja de esperanza, más aún le trasmite la certeza de la victoria (15) y una afirmación de esperanza “ni un cabeza de vuestra cabeza se perderá” y las “almas, las vidas” de los discípulos se salvarán.
El lenguaje imaginativo y fuertemente evocador de los textos apocalípticos infunde terror; pero su mensaje es esperanza. Los días del adversario serán contados dice Daniel; yo os daré lenguaje y sabiduría, dice Jesús, para reanimar los corazones desconcertados de los discípulos.
La Escritura no guarda silencio sobre las pruebas que pondrán en peligro la vida de los testigos, no se muestra engañosa o falsamente consoladora, palidece el terror el terror del arrogante Baltasar mientras resuenan las palabras seguras de Daniel: Dios ha contado los días de tu reinado y ha señalado un límite.

Por eso se nos invita a una continua meditación y vivencia de la Palabra: Yo os daré lenguaje y sabiduría. (Lucas 21,15)
ORACION

Señor, haz que no se turbe mi corazón, que no tiembre cuando se me pide que me dé cuenta de mi fe. Me falta el valor; no sé hablar, mi mente está confusa. Necesito el consuelo de los otros, no resisto el estar abandonado y solo.
Perd+oname, Señor, pero también estoy atormentado por la duda: Ni un cabello de vustra cabeza de perderá”. Perdóname, Señor, pero tengo miedo de que sea sólo una piadosa ilusión.
Sólo tú puedes darme fuerza, Señor, volver a dar esperanza a mi ánimo marchito. Sólo tú puedes darme fuerza, Señor. Sóño tú puedes darme la fe, volver a dar esperanza a mi ánimo marchito. Sólo tú puedes darme “lenguaje y sabiduría” para resistir los ataques de tus adversarios y de los míos.
Gracias, Señor, por no haberlo debajo todo sobre mis frágiles espaldasw. Gracias porque precisamente mi fragilidad prueba que sólo en ti hay vida y salvación.

lunes, 23 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 24, 2009

PALABRA DE VIDA


DANIEL 2,31-5

Viste una estatua muy grande y de un resplandor extraordinario; estaba de pie delante de ti y su aspecto era terrible. 32 Esa estatua tenía una cabeza de oro fino, el pecho y los brazos eran de plata, el vientre y las caderas de bronce, 33 las piernas de hierro, y los pies de hierro mezclado con arcilla.
34 Tú estabas mirándola, cuando se desprendió una roca sin que nadie la moviera; pegó a la estatua a la altura de los pies de hierro y de arcilla y los rompió.
35 Y en aquel mismo instante se hicieron trizas el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; el viento se los llevó sin dejar huella como se lleva la paja del trigo en la era durante el verano. Y la piedra que había golpeado a la estatua se convirtió en una gran montaña que abarcó toda la tierra.
36 Ese fue el sueño: Ahora daremos al rey su explicación. 37 Tú eres el rey de reyes, el Dios del Cielo te dio la realeza, el poder, la fuerza y la gloria.
38 El puso en tus manos los hombres, los animales del campo y los pájaros del cielo, te hizo su dueño doquiera ellos vivan. La cabeza de oro eres tú. 39 Después de ti seguirá un reino inferior al tuyo, luego un tercero que será de bronce y que dominará toda la tierra.
40 Después vendrá un cuarto reino que será fuerte como el hierro. Así como el hierro rompe y lo reduce todo a polvo, así romperá y lo arrasará todo. 41 Como bien lo viste, los pies y los dedos son una mezcla de hierro y de arcilla de alfarero; ese será un reino dividido. Tendrá la solidez del hierro, pues viste al hierro mezclado con arcilla barrosa. 42 Pero los dedos de los pies son mitad hierro y mitad arcilla; el reino será fuerte sólo a medias, pues también será frágil. 43 Así como viste el hierro mezclado con arcilla barrosa, así estos reinos se mezclarán debido a un matrimonio, pero no estarán unidos el uno al otro, igual como el hierro no puede unirse con la arcilla.
44 En tiempo de esos reinos, el Dios del Cielo suscitará un reino que nunca será destruido; su poder no pasará a pueblo alguno. Derrotará y destruirá a todos los reinos y los reemplazará para siempre. 45 Viste como se desprendió una roca de la montaña sin que mano alguna la tocara, y como pulverizó el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro: eso mismo va a acontecer.

SALMO de Daniel 3,57-61

¡Bendito seas en la bóveda del cielo, cantado y glorificado eternamente!
57 ¡Todas las obras del Señor, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
58 ¡Angeles del cielo, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
59 ¡Bendigan los cielos al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
60 ¡Todas las aguas del cielo, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
61 ¡Todos los poderes del Señor, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!

LUCAS 21,5-11

Como algunos estaban hablando del Templo, con sus hermosas piedras y los adornos que le habían sido regalados,
6 Jesús les dijo: «Mírenlo bien, porque llegarán días en que todo eso será arrasado y no quedará piedra sobre piedra.» 7 Le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso, y qué señales habrá antes de que ocurran esas cosas?»
8 Jesús contestó: «Estén sobre aviso y no se dejen engañar; porque muchos usurparán mi nombre y dirán: “Yo soy el Mesías, el tiempo está cerca”. No los sigan. 9 No se asusten si oyen hablar de guerras y disturbios, porque estas cosas tienen que ocurrir primero, pero el fin no llegará tan de inmediato.»
10 Entonces Jesús les dijo: «Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. 11 Habrá grandes terremotos, pestes y hambre en diversos lugares. Se verán también cosas espantosas y señales terribles en el cielo.

HOMILIA
Daniel 2,31-45: “Dios suscitará un reino que nunca será destruido” Daniel 3,57-61: “Ensálcenlo con himnos por los siglos” Lucas 21,5-11: “De esto no quedará piedra sobre piedra”

Los discípulos de Jesús están asombrados por la majestuosidad de las construcciones del Templo. Ellos no han entendido las palabras y los gestos proféticos de Jesús en torno al Templo. De él no quedará piedra sobre piedra. Los dirigentes religiosos de Israel lo han convertido en un foco de corrupción y explotación de los pobres. Los discípulos preguntan, quizá intrigados, quizá confundidos, cuándo sucederá la destrucción del Templo. La respuesta de Jesús refleja los conflictos que tendrá que vivir la Iglesia naciente: tempestades, terremotos, guerras, falsos profetas, pestes, hambre… Pero Jesús no sólo anuncia tragedias; también da luces de esperanza. La consigna que el Señor reitera muchas veces es no tener miedo ni alarmarse, porque ése no será el fin. Lo que Jesús pretende recalcar es que en medio de las dificultades y conflictos que vivamos no debemos dejarnos dominar por el miedo, porque la última palabra la tiene Dios. Los cristianos mantenemos firme la esperanza en que la vida triunfará sobre todas las formas de muerte; y para quien vive con la esperanza de la resurrección, la muerte juega otro papel, quizás de menor importancia, porque la vida está por encima de ella. Ya no tememos a las estructuras que generan muerte, porque tenemos fijos nuestros ojos en el Señor de la vida.

La importancia de la enseñanza de Jesús es bien simple “la última palabra la tiene Dios…” lo solemos decir pero como los discípulos no las hemos hecho realidad como el entro del mensaje de Jesús. Ello, como nosotros, estaban preocupados por la grandiosidad del templo. Lo mismo, nosotros, ¿pero en realidad qué encierran todas esas nuestras afirmaciones? Como nos dice el texto, todo eso engendra destrución, por más que sea para la gloria de Dios. Por eso es bueno volver a leer al profeta Daniel en la interpretación que le hace al rey. No solamente porque todos los adivinos del reino habían fracasado en la interpretación. La grandiosidad de la estatua cae ante3 una piedrita, porque en toda esa grandiosidad aparecerá, dice Daniel, la obra de Dios, un reino eterno que aniquilará a lops otros, simbolizado por la piedra. Puede ser que el autor peinsa en la disgregación del imperio de Alejandro Magno en los reinos de sus sucesores, con la imagen escatológica de la unificación normal. Todo esto no lo dice el texto, pero basta ver la historia que sucede a los babilonios. Como el reino de Nabucodonor la enorme sociedad creada por él se hunden mientras que la la piedra e convierte en un monte que llena toda la tierra (31-35)
El evangelio de Lucas, nos ofrece el “discurso escatológico”. del fin de los tiempos. Jesús se encuentra en el templo donde enseña públicamente, y hay tenido alguna disputas con los maestros de la ley y con los saduceos. SU discurso se inspira en la admiración que le produce la belleza del templo (5). La predicación es drástica y fulminante, “vendrá un día…” (6), hasta tal punto que provoca en sus oyentes la inmediata pregunta “Maestro ¿cuándo será esto, cuál será la señal? Jesús simplemente pone en en guardia contra los falsos signos que pueden inducir a los discípulos (8-11) y, a continuación predice la persecución como signo inequívoco (12-19=.
“Estad atentos para que no os engañen (8). Son muchos en realidad, los que hablarán en nombres en nombre de Jesús, pero lo harán en falso; por eso las guerras y revoluciones no deberán asustar a los discípulos. Lucas escribe en un tiempo en la que el “retraso de la parusía, supone ya un problema, para la comunidad que padece persecuciones y desgracias, pero no sabe cuando vendrá el fin; de ahí que sea necesario reforzar la paciencia y la esperanza y tranquilizar respecto al cumplimiento del futuro, que está en las manos de Dios. Todo esto dice Jesús, deberá “suceder” antes del fin, pero el fin no vendrá inmediatamente .” La descripción de los acontecimientos que precederán al fin es incluso detallada (10ss) para hacer entrever la posibilidad de un tiempo intermedio (el tiempo de la Iglesia) muy largo, en el que la comunidad deberá perseverar en el testimonio.

Quisiéramos saber siempre por anticipación lo que nos espera, y nos sentimos atemorizados por los profetas de los “malos agüeros”, como los llamaba el papa Beato Juan XXIII, Jesús nos tranquiliza, pero sin permitirnos que nos hagamos ilusiones, es cierto, trastornos y desastres, pero el mano está en manos de Dios y debemos confiarnos con sencillez a él. No hay ningún motivo para tener miedo.Se nos repite con frecuencia y se nos invita a vivir hoy su Palabra: “El Señor del cielo hará surgir un Reino que jamás será destruido.” (Daniel )

ORACION

Señor, tengo miedo.

Y sentirme sonreir ante las terribles previsiones apocalíticas, como si fueran fabulas de otros tiempos. Sin embargo, tengo miedo del mañana, tengo miedo delsufrimiento, tengo miedo de lo que no conozco.

También me gustaría preguntarte cuándo tendrá lugar todo esto, pero no me atrevo a hacerlo. Concédeme, Señor, unos ojos puros y un corazón sencillo, para que sepa situar cada cosa bajo juicio de la palabra y para sepa leer los signos de los tiempos. Me gustaría pedirte que me ahoraras las calamidades de las que hablas. Me gustaría pedirte que amejaras de la tierra las guerras, las destrucciones, las carestías, las pestilencias. Hazme comprender, Señor, qué no es necesario que todo esto tenga lugar. Solamente, Señor, para que la fe que me hjas dado me ayude a vencer el miedo.

Daniel 1,1-6,8-20

1 En el tercer año del reinado de Joa quín, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó hasta Jerusalén y la sitió. 2 El Señor puso en sus manos a Joaquín, rey de Judá, y una parte de los objetos del Templo de Dios; aquél los llevó a la tierra de Senaar y depositó esos objetos en el tesoro de sus dioses.
3 El rey pidió a Asfernes, jefe de los eunucos, que eligiera de entre los Israelitas a algunos niños de raza real o de familia noble. 4 Esos jóvenes no debían tener defecto alguno, debían tener una buena presencia, poseer un buen juicio, ser instruidos y bien educados, en una palabra, ser capaces de mantener su rango en el palacio del rey y de aprender allí la escritura y la lengua de los Caldeos.
5 Cada día el rey les distribuía una parte de los alimentos que él comía y del vino que bebía; así se les debía educar durante tres años, después de lo cual servirían en presencia del rey. 6 Entre ellos estaban estos jóvenes judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías.
8 Daniel decidió no mancharse comiendo de lo que se servía el rey o bebiendo de su vino. Le pidió pues al jefe de los eunucos que no lo obligara a comer esa comida impura.
9 Dios concedió a Daniel que se atrajera la simpatía del jefe de los eunucos. 10 Sin embargo éste respondió: «Temo a mi señor el rey. Fue él quien determinó lo que ustedes tenían que comer y beber; si ve que están más flacos que los jóvenes de su misma edad, me hará a mí responsable».
11 Entonces Daniel dijo al guardia que el jefe de los eunucos había elegido para que vigilara a Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12 «Por favor, ponnos a prueba durante diez días; danos solamente legumbres para comer y agua como bebida. 13 Compararás nuestra apariencia con la de los muchachos que comen de lo que se sirve el rey, y luego actuarás con nosotros según lo que hayas visto».
14 Les hizo caso y los puso a prueba por diez días. 15 Ahora bien, al cabo de diez días era evidente que tenían mejor aspecto que todos los muchachos que se alimentaban de lo que comía el rey. 16 Desde entonces el guardia les quitó la comida y el vino que debían servirse y sólo les dio legumbres.
17 Dios les concedió a esos cuatro jóvenes la sabiduría y la inteligencia, tanto en literatura como en filosofía; Daniel era hábil para explicar las visiones y los sueños.
18 Al cabo del tiempo fijado por el rey, el jefe de los eunucos los llevó ante Nabucodonosor. 19 El rey les habló y, entre todos ellos, no encontró a ninguno como Daniel, Ana nías, Misael y Azarías. Se quedaron pues para servir al rey. 20 Y cualquiera que fuese el tema de filosofía o de reflexión sobre el cual los interrogara, los hallaba diez veces superiores a todos los magos y adivinos de su reino.

SALMO Daniel 3,53-56


«¡Bendito seas Señor, Dios de nuestros padres, alabado y ensalzado eternamente! ¡Bendito sea tu nombre santo y glorioso, cantado y ensalzado eternamente!
53 ¡Bendito seas en el Templo de tu santa gloria, cantado y alabado eternamente!
54 ¡Bendito seas en el trono de tu reino, cantado y glorificado eternamente!
55 ¡Bendito seas tú que sondeas los abismos y que te sientas sobre los Querubines, alabado y cantado eternamente!
56 ¡Bendito seas en la bóveda del cielo, cantado y glorificado eternamente!

LUCAS 21,1-4
Jesús levantó la mirada y vio a unos ricos que depositaban sus ofrendas en el arca del tesoro del Templo. 2 Vio también a una viuda muy pobre que echaba dos moneditas. 3 Entonces dijo: «En verdad les digo que esa viuda sin recursos ha echado más que todos ellos, 4 porque todos ésos han dado de lo que les sobra, mientras que ella, no teniendo recursos, ha echado todo lo que tenía para vivir.»
Daniel 1,1-6.8-20: “No se encontró a ninguno como ellos” Daniel 3,52-56: “Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres”Lucas21,1-4: “Esa viuda ha puesto cuanto tenía para vivir”
Jesús enseña al pueblo en el Templo. Observa cómo la gente echa su ofrenda en la alcancía de las donaciones. Seguramente llamaban la atención los donativos de los grandes ricos. El Templo era para los judíos el motivo máximo de su orgullo nacional. Representaba, además, en tiempos de Jesús la identidad y resistencia del pueblo contra la dominación romana. La grandeza de esta institución fundamental dependía en gran medida de las donaciones de los personajes más ricos. Por esos los grandes donantes eran muy apreciados y alabados. Jesús observa y anuncia un hecho insignificante para aquellos criterios, pero maravilloso: una viuda pobre ha echado en el tesoro más que todos. Los ricos han dado de lo que les sobraba; la viuda, en cambio, ha dado todo lo que tenía para vivir. Jesús cuestiona la grandeza y el poderío nacionalista del Templo desde la debilidad de una pobre mujer sin ningún amparo ni protección. El Maestro invierte el orden establecido: esa mujer, débil y marginada de la vida social por diversos conceptos, ha dado más que los varones ricos y poderosos. ¿Qué damos nosotros? ¿De lo que nos sobra, o de lo que tenemos para vivir? Muchas veces nos pasamos de egoístas y sólo damos en forma simbólica un par de monedas que no necesitamos, o -peor aun-, llevamos al templo lo que pensábamos desechar por inservible. ¿Qué mérito tienen esos gestos? Dar es sinónimo de entregar; y es entregando de lo que necesitamos como acumularemos un tesoro en el cielo. Valioso ante Dios es dar en forma desinteresada, sin esperar nada a cambio, y menos aun el aplauso público. “Hay que dar hasta que duela”, decía a los católicos pudientes de su tiempo san Alberto Hurtado, el gran apóstol chileno del cambio social estructural.
Si queremos que ls enseñanzas de la Palabra de Dios de cada día entre en nuestra vida debemos dejarnos enseñar y dirigir por las dos lecturas que la Iglesia nos ofrece cada día.
Por ejemplo hoy, el texto de Daniel ambienta la experiencia israelitas del tiempo de la deportación de Nabucodonosor que ha empezaron con las lecturas del Libro de las Crónicas. Por supuesto tenemos que entnder que al autor le interesa resaltar la figura de Daniel. Que el rey quiere escoger algunos jóvenes judíos bien preprados y los prepara para servir en la corte real. Son tres, como nos dicen los versículos 3 al 6. Se los presenta como “sabios” según la tradición bíblica (17) y entran a servicio del rey, de quien se convertirán en los principales consejeros.
El evangelio nos presenta cuatro versículos sencillos. Jesús ve dos actitudes diferentes, dos actitudes diferente frente al cofre de las ofrendas del templo. La primera es la ofrenda común de los que ofrecen que implica un juicio, Lucas los llama “ricos”. La segunda es un género único y ejemplar, se la llama a la mujer “una mujer pobre.” Viudas y pobres que echa dos monedas de poco valor..
Nos muestra Lucas que el mirar de Jesús nunca se queda en la superficie, sino que penetra los corazones hasta descubrir las motivaciones profundas del obrar humano. Al verbo “ver” que se encuentra al principio del versículo 1 y del versículo 2 y también el 3, y junto a estos versículos se encuentra el verbo “decir” que se une al adverbio, “en verdad”. Lo que Jesús ve y revela es la verdad del ánimo humano, que ni la hipocresía de los ricos es la enseñanza: el valor del don no ha de ser medido con criterios contables, sino en función de la generosidad y de las condiciones de parte del donante. La medida es dar sin medida: “toda la vida que posee.” Este es el verdadero significado del versículo 4 La afirmación de Jesús es que la adhesión a la ley no es nunca puro formalismo. A la afirmación de Daniel de eldir las comidas prohibidas por la ley, los alimentos impuros. A nosotros nos parecen preceptos de escasa importancia. Damos importancia a lo que se ve, no al significado profundo e interior de las cosas: para nosotros vale más la ofrenda de los ricos y despreciamos la modesta moneda de la viuda pobre. Jesús, y antes que él la Sagrada Escritura nos enseña a leer en el interior de los corazones y a considerar el sentido auténtico de cada gesto. Nos hacen comprender que también es posible arriesgar la vida para dar testimonio de la fidelidad a un pequeño precepto, no obstante de la boca del Señor, nos hacen entender que lo importante es darnos a nosotros mismos, dar nuestra vida, y no simplemente el dienro que nos sobra o que no nos sirve, aun cuando se trate de una gran cantidad.
Se repite siempre vivir con frecuencia la Palabra : “Ha echado de los que necesitaba, todo lo que tenía para vivir.” (Lucas 21,4)
No hay grandeza sino en el amor, en la entrega de uno mismo, ser pobres de nosotros mismos, hacer de nosotros mismos en que el otro pueda respirar su propia vida..Porque esa pobreza en su infinita fuente está en Dios, precisamente porque nosotros nunca podremos ser pobres como Dios, podemos encaminarnos hacia es despojo y aumentar cada día día nuestra generosidad. Pero nunca conseguiremos ser pobnres como lo es Dios.
ORACION
Concédenos, Señor, el discernimiento necesario, para reconocer el verdadero valor de las cosas. Es demasido fuerte la tentación de dejarme llevar por las opiniones que corren, de seguir la moda “ es lo que hacen todos”, de ceder al vivir tranquilo.
La responsabilidad es dar testimonio de tu Palabra me resulta, que resulta con frecuencia demasiado dura. Ayúdame a setre fiel. También yo tengo miedo de que el seguimiento de tus mandatos me debilite a los ojos del mundo; también yo admiro y sigo a los ricos y no a los pobres. Perdona mi fragilidad y mi incoherencia.

NOVIEMBRE 22, 2009

Daniel 1,1-6,8-20

1 En el tercer año del reinado de Joa quín, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó hasta Jerusalén y la sitió. 2 El Señor puso en sus manos a Joaquín, rey de Judá, y una parte de los objetos del Templo de Dios; aquél los llevó a la tierra de Senaar y depositó esos objetos en el tesoro de sus dioses.
3 El rey pidió a Asfernes, jefe de los eunucos, que eligiera de entre los Israelitas a algunos niños de raza real o de familia noble. 4 Esos jóvenes no debían tener defecto alguno, debían tener una buena presencia, poseer un buen juicio, ser instruidos y bien educados, en una palabra, ser capaces de mantener su rango en el palacio del rey y de aprender allí la escritura y la lengua de los Caldeos.
5 Cada día el rey les distribuía una parte de los alimentos que él comía y del vino que bebía; así se les debía educar durante tres años, después de lo cual servirían en presencia del rey. 6 Entre ellos estaban estos jóvenes judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías.
8 Daniel decidió no mancharse comiendo de lo que se servía el rey o bebiendo de su vino. Le pidió pues al jefe de los eunucos que no lo obligara a comer esa comida impura.

9 Dios concedió a Daniel que se atrajera la simpatía del jefe de los eunucos. 10 Sin embargo éste respondió: «Temo a mi señor el rey. Fue él quien determinó lo que ustedes tenían que comer y beber; si ve que están más flacos que los jóvenes de su misma edad, me hará a mí responsable».
11 Entonces Daniel dijo al guardia que el jefe de los eunucos había elegido para que vigilara a Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12 «Por favor, ponnos a prueba durante diez días; danos solamente legumbres para comer y agua como bebida. 13 Compararás nuestra apariencia con la de los muchachos que comen de lo que se sirve el rey, y luego actuarás con nosotros según lo que hayas visto».
14 Les hizo caso y los puso a prueba por diez días. 15 Ahora bien, al cabo de diez días era evidente que tenían mejor aspecto que todos los muchachos que se alimentaban de lo que comía el rey. 16 Desde entonces el guardia les quitó la comida y el vino que debían servirse y sólo les dio legumbres.
17 Dios les concedió a esos cuatro jóvenes la sabiduría y la inteligencia, tanto en literatura como en filosofía; Daniel era hábil para explicar las visiones y los sueños.
18 Al cabo del tiempo fijado por el rey, el jefe de los eunucos los llevó ante Nabucodonosor. 19 El rey les habló y, entre todos ellos, no encontró a ninguno como Daniel, Ana nías, Misael y Azarías. Se quedaron pues para servir al rey. 20 Y cualquiera que fuese el tema de filosofía o de reflexión sobre el cual los interrogara, los hallaba diez veces superiores a todos los magos y adivinos de su reino.

SALMO Daniel 3,53-56

«¡Bendito seas Señor, Dios de nuestros padres, alabado y ensalzado eternamente! ¡Bendito sea tu nombre santo y glorioso, cantado y ensalzado eternamente!
53 ¡Bendito seas en el Templo de tu santa gloria, cantado y alabado eternamente!
54 ¡Bendito seas en el trono de tu reino, cantado y glorificado eternamente!
55 ¡Bendito seas tú que sondeas los abismos y que te sientas sobre los Querubines, alabado y cantado eternamente!
56 ¡Bendito seas en la bóveda del cielo, cantado y glorificado eternamente!

LUCAS 21,1-4

Jesús levantó la mirada y vio a unos ricos que depositaban sus ofrendas en el arca del tesoro del Templo. 2 Vio también a una viuda muy pobre que echaba dos moneditas. 3 Entonces dijo: «En verdad les digo que esa viuda sin recursos ha echado más que todos ellos, 4 porque todos ésos han dado de lo que les sobra, mientras que ella, no teniendo recursos, ha echado todo lo que tenía para vivir.»
Daniel 1,1-6.8-20: “No se encontró a ninguno como ellos” Daniel 3,52-56: “Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres” Lucas21,1-4: “Esa viuda ha puesto cuanto tenía para vivir”
Jesús enseña al pueblo en el Templo. Observa cómo la gente echa su ofrenda en la alcancía de las donaciones. Seguramente llamaban la atención los donativos de los grandes ricos. El Templo era para los judíos el motivo máximo de su orgullo nacional. Representaba, además, en tiempos de Jesús la identidad y resistencia del pueblo contra la dominación romana. La grandeza de esta institución fundamental dependía en gran medida de las donaciones de los personajes más ricos. Por esos los grandes donantes eran muy apreciados y alabados. Jesús observa y anuncia un hecho insignificante para aquellos criterios, pero maravilloso: una viuda pobre ha echado en el tesoro más que todos. Los ricos han dado de lo que les sobraba; la viuda, en cambio, ha dado todo lo que tenía para vivir. Jesús cuestiona la grandeza y el poderío nacionalista del Templo desde la debilidad de una pobre mujer sin ningún amparo ni protección. El Maestro invierte el orden establecido: esa mujer, débil y marginada de la vida social por diversos conceptos, ha dado más que los varones ricos y poderosos. ¿Qué damos nosotros? ¿De lo que nos sobra, o de lo que tenemos para vivir? Muchas veces nos pasamos de egoístas y sólo damos en forma simbólica un par de monedas que no necesitamos, o -peor aun-, llevamos al templo lo que pensábamos desechar por inservible. ¿Qué mérito tienen esos gestos? Dar es sinónimo de entregar; y es entregando de lo que necesitamos como acumularemos un tesoro en el cielo. Valioso ante Dios es dar en forma desinteresada, sin esperar nada a cambio, y menos aun el aplauso público. “Hay que dar hasta que duela”, decía a los católicos pudientes de su tiempo san Alberto Hurtado, el gran apóstol chileno del cambio social estructural.
Si queremos que ls enseñanzas de la Palabra de Dios de cada día entre en nuestra vida debemos dejarnos enseñar y dirigir por las dos lecturas que la Iglesia nos ofrece cada día.
Por ejemplo hoy, el texto de Daniel ambienta la experiencia israelitas del tiempo de la deportación de Nabucodonosor que ha empezaron con las lecturas del Libro de las Crónicas. Por supuesto tenemos que entnder que al autor le interesa resaltar la figura de Daniel. Que el rey quiere escoger algunos jóvenes judíos bien preprados y los prepara para servir en la corte real. Son tres, como nos dicen los versículos 3 al 6. Se los presenta como “sabios” según la tradición bíblica (17) y entran a servicio del rey, de quien se convertirán en los principales consejeros.
El evangelio nos presenta cuatro versículos sencillos. Jesús ve dos actitudes diferentes, dos actitudes diferente frente al cofre de las ofrendas del templo. La primera es la ofrenda común de los que ofrecen que implica un juicio, Lucas los llama “ricos”. La segunda es un género único y ejemplar, se la llama a la mujer “una mujer pobre.” Viudas y pobres que echa dos monedas de poco valor..
Nos muestra Lucas que el mirar de Jesús nunca se queda en la superficie, sino que penetra los corazones hasta descubrir las motivaciones profundas del obrar humano. Al verbo “ver” que se encuentra al principio del versículo 1 y del versículo 2 y también el 3, y junto a estos versículos se encuentra el verbo “decir” que se une al adverbio, “en verdad”. Lo que Jesús ve y revela es la verdad del ánimo humano, que ni la hipocresía de los ricos es la enseñanza: el valor del don no ha de ser medido con criterios contables, sino en función de la generosidad y de las condiciones de parte del donante. La medida es dar sin medida: “toda la vida que posee.” Este es el verdadero significado del versículo 4 La afirmación de Jesús es que la adhesión a la ley no es nunca puro formalismo. A la afirmación de Daniel de eldir las comidas prohibidas por la ley, los alimentos impuros. A nosotros nos parecen preceptos de escasa importancia. Damos importancia a lo que se ve, no al significado profundo e interior de las cosas: para nosotros vale más la ofrenda de los ricos y despreciamos la modesta moneda de la viuda pobre. Jesús, y antes que él la Sagrada Escritura nos enseña a leer en el interior de los corazones y a considerar el sentido auténtico de cada gesto. Nos hacen comprender que también es posible arriesgar la vida para dar testimonio de la fidelidad a un pequeño precepto, no obstante de la boca del Señor, nos hacen entender que lo importante es darnos a nosotros mismos, dar nuestra vida, y no simplemente el dienro que nos sobra o que no nos sirve, aun cuando se trate de una gran cantidad.

Se repite siempre vivir con frecuencia la Palabra : “Ha echado de los que necesitaba, todo lo que tenía para vivir.” (Lucas 21,4)
No hay grandeza sino en el amor, en la entrega de uno mismo, ser pobres de nosotros mismos, hacer de nosotros mismos en que el otro pueda respirar su propia vida..Porque esa pobreza en su infinita fuente está en Dios, precisamente porque nosotros nunca podremos ser pobres como Dios, podemos encaminarnos hacia es despojo y aumentar cada día día nuestra generosidad. Pero nunca conseguiremos ser pobnres como lo es Dios.
ORACION

Concédenos, Señor, el discernimiento necesario, para reconocer el verdadero valor de las cosas. Es demasido fuerte la tentación de dejarme llevar por las opiniones que corren, de seguir la moda “ es lo que hacen todos”, de ceder al vivir tranquilo.
La responsabilidad es dar testimonio de tu Palabra me resulta, que resulta con frecuencia demasiado dura. Ayúdame a setre fiel. También yo tengo miedo de que el seguimiento de tus mandatos me debilite a los ojos del mundo; también yo admiro y sigo a los ricos y no a los pobres. Perdona mi fragilidad y mi incoherencia.

domingo, 22 de noviembre de 2009

PALABRA DE VIDA
DANIEL 7,13/1413

Mientras seguía contemplando esas visiones nocturnas, vi algo como un hijo de hombre que venía sobre las nubes del cielo; se dirigió hacia el anciano y lo llevaron a su presencia.
14 Se le dio el poder, la gloria y la realeza, y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron. Su poder es el poder eterno que nunca pasará; su reino no será destruido.
SALMO 93, 2-5

Reina el Señor, vestido de grandeza,
1 el Señor se revistió de poder,
1 lo ciñó a su cintura,
1 el mundo está ahora firme e inamovible.
2 Tu trono está erigido desde siempre,
2 pues tú eres, Señor, desde la eternidad.
3 Los ríos levantan, Señor,
3 los ríos levantan su voz,
3 los ríos levantan su fragor.
4 Pero más que el fragor de las aguas,
4 más grandioso que el oleaje de la mar
4 es el Señor, grandioso en las alturas.
5 Nada hay más seguro que tus palabras,
5 tu casa es el lugar de la santidad,
5 oh Señor, día tras día y para siempre.

REVELACION 1,5-8

1 Esta es la Revelación de Jesucristo. Dios se la dio para enseñar a sus servidores, lo que va a suceder pronto.
1 Envió a su ángel para que se lo diera a entender a su servidor Juan, 2 el cual afirma que todo lo que ha visto es palabra de Dios y testimonio de Jesucristo.
3 Feliz el que lea estas palabras proféticas y felices quienes las escuchen y hagan caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca.
4 Juan, a las siete Iglesias de Asia.
4 Reciban gracia y paz de parte de Aquel que es, que era y que viene,
4 y de parte de los siete espíritus que están ante su trono,
5 y de parte de Cristo Jesús, el testigo fiel,
5 el primer nacido de entre los muertos, el rey de los reyes de la tierra.
5 El nos ama
6 y por su sangre nos ha purificado de nuestros pecados,
6 haciendo de nosotros un reino y una raza de sacerdotes de Dios, su Padre.
6 A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
7 Miren, viene entre nubes;
7 lo verán todos, incluso los que lo traspasaron,
7 y llorarán por su muerte todas las naciones de la tierra.
7 Sí, así será.
8 Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios,
8 Aquel que Es, que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

JUAN 18,33-37

Pilato volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» 34 Jesús le contestó: «¿Viene de ti esta pregunta o repites lo que te han dicho otros de mí?» 35 Pilato respondió: «¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los jefes de los sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?»
36 Jesús contestó: «Mi realeza no procede de este mundo. Si fuera rey como los de este mundo, mis guardias habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reinado no es 37 Pilato le preguntó: «Entonces, ¿tú eres rey?» Jesús respondió: «Tú lo has dicho: yo soy Rey. Yo doy testimonio de la verdad, y para esto he nacido y he venido al mundo. Todo el que está del lado de la verdad escucha mi voz.»
HOMILIA

La liturgia de este domingo nos trae de nuevo un pasaje del libro de Daniel. En contraposición a las pretensiones de divinidad y de dominio absoluto típicos de los dominadores (griegos para la época del libro), Daniel va mostrando otras imágenes del verdadero y eterno Dios. No hay que tomar en sentido literal el contenido de estos materiales apocalípticos. Más bien hay que verlos y valorarlos desde la óptica de la resistencia, un recurso que se ingenia el hagiógrafo para ir contrarrestando en el fiel judío los peligrosos efectos de una ideología que pretende suplantar el poder y señorío únicos del Dios bíblico. La historia ha demostrado que tanto imperios como emperadores, reinos y reyes fenecen, pasan, se acaban, y eso no va a cambiar; que sólo una cosa es inmutable el poder, la gloria y el reinado de Dios a favor siempre del oprimido, eso nunca pasará.
Celebramos la solemnidad de Jesucristo «Rey del Universo». A ese fin hemos leído el pasaje de Daniel en donde uno como hijo de hombre recibe de parte del anciano el poder y la soberanía universal. En contraste con esta imagen de Daniel que fue asumida por el cristianismo como una prefiguración del reinado universal de Cristo, nos presenta el evangelio de Juan el momento del juicio político de Jesús ante Pilato. «Oficialmente» Jesús no se ha proclamado Rey, sin embargo éste es el argumento por el cual sus adversarios quieren que sea condenado. De hecho sus adversarios ya lo han condenado a muerte, sólo que ellos no podían ejecutar la pena capital (Jn 18,31), que era derecho exclusivo de Roma (ius gladii). Por eso la insistencia a Pilato para que él confirme la sentencia que ellos ya habían dictado.
Pilato ya está informado de la situación y por eso pregunta directamente a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús responde con otra pregunta, indaga al interrogador cuál es el origen de esa acusación, que de todo modos en este punto se convierte en aclamación. Pilato no está interesado en establecer ningún tipo de vínculo con Jesús y sin embargo según la forma como el evangelista Juan conduce el hilo del relato, la realeza de Jesús viene proclamada no por los de su nación, sino por los paganos.

Indirectamente Jesús responde de modo afirmativo a la primera pregunta de Pilato, pero hace una aclaración que por supuesto ni Pilato ni sus acusadores pueden entender: «mi reinado», o también «mi realeza no es de este mundo», pero debe entenderse «no es al modo o a la manera de este mundo». Y la aclaración continúa: «si mi realeza fuera al estilo de esta realidad hubiera sido defendido por mi ejercito y no hubiera caído en manos de los judíos».

Pero Pilato quiere una respuesta más clara, un sí o un no, y de nuevo interroga: «¿entonces, tú eres rey?». De nuevo san Juan pone en labios de un pagano la expresión que confirma la realeza de Jesús. Pilato lo ha dicho y así es pero enseguida corrige Jesús la característica de esa realeza: «a eso he venido, no a dominar ni a infundir terror, sino a servir a la verdad»
.
Así pues, el evangelista deja claro en que consiste la dimensión mesiánica y real de Jesús, no se trata de un rey al estilo de los reinados temporales, sino al estilo que ya se había entrevisto en el Primer Testamento desde la entrega, desde el servicio al proyecto del Padre, que es ante todo la justicia esa es la verdad para Juan, el proyecto del Padre encarnado en Jesús.

Desafortunadamente con el correr del tiempo se tergiversó el contenido de este interrogatorio, especialmente la respuesta de Jesús sobre el origen de su realeza. Algunas corrientes cristológicas, que subsisten hoy, defienden una dimensión «espiritual» del reinado de Jesús. Según eso, «mi reinado no es de este mundo» desconecta a Jesús y su evangelio de todo compromiso y en todo contacto con el orden temporal, de esta realidad concreta que vivimos, y lo transfiere a un mundo «espiritual» o simplemente a aquel «mundo de las ideas» de Platón.
Esa falsa interpretación tiene varios reparos. Por una parte, cuando Juan habla de «mundo», casi siempre lo hace para referirse a esta realidad habitada por seres humanos y en donde se verifican las tendencias más contradictorias, de las cuales, las que le interesan al evangelistas son aquellas que están en oposición al querer y a la voluntad de Dios. En una palabra «mundo» para Juan es una forma sintética de referirse a todo lo que contradice el proyecto divino, y que puede equipararse con lo que él mismo intenta describir también con la expresión «tinieblas» en contraposición a la «luz». En tal sentido, se puede entender «mi reino no es de este mundo», «no es de esos reinos o reinados que se oponen al querer de Dios» y en ese sentido, Jesús ha realizado toda su acción, no ha contradicho en nada la voluntad de su Padre. Si proyectamos el reinado de Jesús a una categoría extramundana, es dejar de reconocer su compromiso y su incidencia en los asuntos del diario vivir durante todo su ministerio público, desde Galilea hasta Jerusalén, si hubiera sido de carácter «espiritual», no se hubiera visto enfrentado a las autoridades Judías, es más, desde una cueva en el desierto hubiera podido decir lo que tenía que decir y punto.
Otra consecuencia que deriva de una falsa interpretación de esa expresión tiene que ver con el cristiano en cuanto tal. Para quienes creen que Jesús y su obra «no son de este mundo», lo más práctico es no inmiscuirse en asuntos temporales, lo mejor es no «meterse en problemas...». Desafortunadamente esta corriente cuenta con demasiados adeptos tanto en el campo católico como en el no católico. Mientras cuatro evangelistas, equivale a decir cuatro de las comunidades primitivas (entre muchas que seguro habían) nos legan un testimonio de abierto compromiso de Jesús con la causa de su Padre expresada en los pobres, un par de versículos que reflejan apenas una mínima parte del pensamiento joaneo sobre Jesús, vienen a convertirse en el argumento «definitivo» para sustraer a Jesús de su concreto compromiso político y social con su generación y de su intención de que sus seguidores hicieran lo mismo.
No es necesario ni conveniente subrayar tanto la «realeza» de Jesús si ello implica tergiversar su auténtico y efectivo proyecto de vida; hace mucho daño, sobre todo a los más oprimidos, presentar esa imagen monárquica y principesca de un Jesús que, en verdad, dedicó toda su vida y sus energías a desenmascarar y a luchar contra ese tipo de estructuras.

ORACION DEL PUEBLO MEJICANO A CRISTO REY
QUE VIVA MI CRISTO
Que viva mi Cristo, que viva mi Re
que impere doquiera triunfante su ley,
que impere doquiera triunfante su ley.
¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Cristo Rey!
Mexicanos un Padre tenemosque
nos dio de la patria la unióna ese Padre
gozosos cantemos,empuñando con fe su pendón.
Él formó con voz hacedoracuanto existe debajo del sol;
de la inercia y la nada incoloraformó luz en candente arrebol.
Nuestra Patria, la Patria querida,
que arrulló nuestra cuna al nacer
a Él le debe cuanto es en la vida
sobretodo el que sepa creer.
Del Anáhuac inculto y sangriento,
en arranque sublime de amor,
formó un pueblo, al calor de su aliento
que lo aclama con fe y con valor.
Su realeza proclame doquiera
este pueblo que en el Tepeyac,
tiene enhiesta su blanca bandera,
a sus padres la rica heredad.
Es vano que cruel enemigo
Nuestro Cristo pretenda humillar.
De este Rey llevarán el castigo
Los que intenten su nombre ultrajar.

sábado, 21 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 21, 2009

PALABRAS DE VIDA
1 Macabeos 6,1-13

Mientras el rey Antíoco recorría las provincias de la montaña, oyó hablar de la ciudad de Elimaida, en Persia, célebre por sus riquezas, su plata y su oro. 2 El templo de esa ciudad era muy rico, y tenía tapices de oro, corazas y armas que había dejado allí Alejandro, hijo de Filipo, rey de Macedonia (el que reinó primero sobre los griegos). 3 Llegó pues allá y quiso apoderarse de esa ciudad para saquearla, pero no lo logró, porque los habitantes de la ciudad estaban alerta. 4 Lo recibieron con las armas en la mano y tuvo que emprender la fuga y abandonar el lugar muy amargado, regresando a Babilonia.
5 Cuando todavía estaba en Persia, recibió esta noticia: «Los ejércitos que invadieron el territorio de Judá fueron derrotados. 6 Lisias, que había llegado allí con un poderoso ejército, tuvo que ceder el terreno a los judíos. Estos se han reforzado en armas y en hombres, sin contar todo lo que han quitado a las columnas que han derrotado.
7 Derrocaron la abominación que había instalado el rey sobre el altar de Jerusalén, rodearon de altas murallas igual que antes su Lugar Santo y también Bet-Sur, una de las ciudades reales».
8 Al enterarse de esas noticias, el rey se impresionó mucho y se sintió muy abatido, se dejó caer en su cama enfermo de pena, porque las cosas no se habían dado como lo quería. 9 Permaneció así por muchos días, hundiéndose cada vez más en una profunda depresión. Cuando vio que estaba a punto de morir, 10 convocó a todos sus amigos: «El sueño, les dijo, ha huido de mis ojos y mi corazón está repleto de inquietud. 11 Me pregunto: ¿Hasta qué grado de angustia he llegado? ¿Cómo he llegado a caer en una tal depresión, yo, que era bueno y que era querido cuando era poderoso? 12 Ahora me acuerdo de todo el mal que hice a Jerusalén, de cuando me apoderé de todos los objetos de plata y oro que allí había y de cuando mandé a mis hombres para que acabaran, sin haber motivo, con todos los habitantes de Judá. 13 Reconozco que esa es la causa de las desgracias que ahora me acosan. Miren cómo voy a morir miserablemente en una tierra extraña».

SALMO 9,2.4-6,16-19
Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...
3 En ti me alegraré y me regocijaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.
4 Porque mis enemigos retroceden, tropiezan y perecen ante ti.
16 En la fosa que cavaron se han hundido los paganos y su pie quedó atrapado en la trampa que escondieron. 17 El Señor se ha manifestado, ha dictado su sentencia, y el pecador quedó atrapado en la obra de sus manos.
18 Que vuelvan al abismo los malvados, todos los paganos que olvidan al Señor.
19 Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.

1Macabeos 6,1-13:
Antíoco lamentó haber saqueado JerusalénSalmo 9,2-4,16-19 Alabamos, Señor, tu nombre glorioso.
Lucas 20,27-40:
“El Señor no es Dios de muertos, sino de vivos”
Los saduceos, basándose en la ley de Moisés, según la cual el hermano de un hombre fallecido sin descendencia debía casarse con la viuda (Gn 38,8; Dt 25,5), urden una historia truculenta para desprestigiar a Jesús y la fe en la resurrección. La respuesta del Maestro es clara: después de la resurrección seremos como los ángeles; no viviremos según las leyes de este mundo, incluyendo el casarse. Jesús enfatiza y recalca que los muertos sí resucitan, porque el Dios en quien creemos es Dios de vivos y no de muertos, y para él todos sus servidores viven. Es una invitación de Jesús a que sus discípulos asumamos el compromiso por la vida y rechacemos todas las actitudes de muerte que abundan en nuestro mundo. Los cristianos somos gestores de esperanza y constructores de soluciones de vida. Hemos de testimoniar contra la “cultura de la muerte” y todas sus manifestaciones, rechazarlas, plantearnos en favor de sus respectivas revisiones y transformaciones; ello en fidelidad al Dios que es Vida Eterna, fuente universal de la vida y envió a su Hijo, que “es la resurrección y la vida”, para que quienes creen en él, aunque mueran, tengan la vida eterna (véase Juan 3,36; 5,24-29; 6,40; 6,47-58; 8,51; 10,28; 11,25-26).
El libro de los Macabeos nos presenta la situación de Antioco y de toda su desgracia, pero no indica arrepentimiento, sino resignación y toma conciencia de que lo que lo abata sobre és es la justa consecuencia de la profanación cometida contra Israel: “Por eso me han venido estas desgracias y me muero de tristeza en tierra extraña.” La derrota golpea al rey como una enfermedad (8), pero no se le servirá de arrepentimiento.

La misma actitud encontramos en el evangelio contra los saduceos que se presentan a Jesús. Los saduceos ligados a la clase sacerdotal y al culto del templo, y más tradicionalistas que los fariseos en el cumplimiento de la ley. Los saduceos desaparecieron con la destrucción del templo en el año 70, después de Cristo. Lucas nos dice quer no creían en la resurrección (27), una doctrina surgida hacía poco en la historia de Israel.
La pregunta planteada sigue el estilo de las disputas rabínicas, presentando un caso y pidiendo al rabino, aquí Jesús, que proponga la solución; se trata, claro está, de un caso límite, pensado a propósito para poner en dificultad a Jesús ¿de quién será esposa que se ha casado con siete maridos?

Jesús responde como acostumbra trasladando el centro de la cuestión a otro punto, ciertamente el suyo, la del Reino de los cielos, después de la resurrección, las relaciones humanas, ya no son comparables a las de esta vida (34-36). Luego en la segunda parte de la respuesta (37) Jesús pone un argumento bíblico a favor de la resurrección, que los saduceos se supone que conocen el pensamiento de Moisés, el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob nop es un Dios de muertos y esto supne que ellos viven en él. Esta re3spuesta enmudece aq los saduceos que no se atreven dirigirle más preguntas (39ss).
Esto lo demuestra el libro de los Macabeos con la tardía toma de conciencia de Antíoco, “por eso me ha venido esta desgracia y me muero de tristeza en tierra extraña, reconocimiento de una justicia cruel pero irreprochable. La Palabra del Evangelio le ha quitado a la muerte su aguijón (1 Corintios 15,55), porque es un paso a la vida plena y eterna según proyecto del Creador.
Por eso se nos invita a repetir con frecuencia y a vivir hoy la Palabra, “Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque todos viven por él.” (Lucas 20,38)

ORACION
Señor, ayúdame a vivir esperándote.

Tengo miedo de la muerte, Señor. Tengo miedo de la muerte de los otros, de las personas queridas de las que no podré prescindir. Dame unos ojos puros para que sea capaz de ver más allá de las apariencias, más allá del “muro de sombras” que me separa de ti. Concédeme un corazón sencillo para que no sucumba ante las preguntas sin respuestas.
No busco, Señor, razonamientos profundos ni soluciones geniales. Pero tengo necesidad de encontrar un sentido de vida y a la muerte, la tengo cada vez más que la mirada de un hermano que sufre se cruza la vida. Ayúdame a aceptar el silencio y la falta de respuesta. Ayúdame a creer que eres tú el Señor de la vida, aun cuando la vida sea una cosa frágil y que se me escape de la mano.