Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 28 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE 28, 2009

PALABRAS DE VIDA
DANIEL 7,15-27
Yo Daniel seguía allí. Mi espíritu estaba perturbado por todo eso, pues esas visiones me habían aterrorizado. 16 Me acerqué entonces a uno de los que estaban de pie y le pedí que me dijera qué era realmente todo lo que había visto. Me habló y dio el significado de todas esas cosas. 17 Esos cuatro animales enormes son cuatro reyes que aparecerán en la tierra,
18 después de lo cual los santos del Altísimo recibirán la realeza y la poseerán por los siglos de los siglos.
19 Quería además saber la verdad respecto al cuarto animal, tan diferente a los demás y tan horrible con sus dientes de hierro y sus garras de bronce, que devoraba, trituraba y luego pisoteaba todo lo que quedaba. 20 Quería saber qué eran esos diez cuernos que tenía en su cabeza, y el otro cuerno que había brotado y ante el cual habían caído tres de los primeros. Quería saber qué era ese cuerno con ojos y una boca que pronunciaba palabras insolentes y que parecía ser más importante que los demás. 21 Seguía mirando ese cuerno, que combatía a los santos y que los vencía,
22 hasta que llegó el anciano, quien dictó sentencia en favor de los santos del Altísimo, y en ese momento los santos tomaron posesión del reino.
23 Entonces aquel a quien había preguntado me dijo:
23 «El cuarto animal es un cuarto reino que habrá en la tierra y que será distinto a todos los demás; devorará a toda la tierra, la aplastará y la pisoteará.
24 Esos diez cuernos son diez reyes que se levantarán en ese reino, luego surgirá otro después de ellos, diferente a los anteriores, y que derrotará a tres reyes.
25 Insultará al Altísimo, perseguirá a los santos del Altísimo, tratará de cambiar el calendario y la Ley; los santos quedarán sometidos a su poder por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. 26 Pero se constituirá el Tribunal, se le quitará el poder, y será destruido y exterminado para siempre.
27 Entonces la realeza, la autoridad y la grandeza de todos los reinos que están bajo los cielos serán dadas al pueblo de los santos del Altísimo; su reinado es un reinado eterno y todos los poderes le servirán y le obedecerán».

SALMO DANIEL 3,82-87
82 ¡Ustedes, todos los hijos de los hombres, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
83 ¡Israel bendice al Señor, cántale y glorifícalo eternamente!
84 ¡Sacerdotes bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
85 Todos ustedes servidores del Señor, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
86 ¡Espíritus y almas de los justos bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!
87 ¡Todos los santos y los humildes de corazón, bendigan al Señor, cántenle y glorifíquenlo eternamente!

LUCAS 21,34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: procurar que vuestros corazones no se emboten con el exceso de comida, embriaguez, y las preocupaciones de la vida, porque entonces ese día caerá de improviso sobre vosotros. Ese día será como una trampa en la que caerán atrapados todos los habitantes de la tierra., y orad en todo tiempo, para que os libréis de todo mal Velas de todo lo que h de venir y podaís presentaros sin temor ante el Hijo del hombre.

HOMILIA
Daniel 7,15-27: “El poder real y el dominio serán entregados.” Salmo de Daniel 3,82-87: “Ensálcenlo con himnos por los siglos”. Lucas 21,34-36: “Estén despie rtos y oren.”
Jesús pide que vayamos con cuidado. Hay actitudes negativas y otras positivas. Entre las negativas puede ser que se nos oscurezca la mente con la injusticia y la maldad. Las positivas implican estar en permanente vigilancia y oración para tener fuerzas en todo momento. El día de la manifestación plena es el último día, pero marca la historia de todos los tiempos. Toda la historia está orientada hacia ese día y debe ser una permanente preparación para vivirlo con gran gozo. Pero no sabemos cuándo acontecerá ese día. Jesús nos invita a estar siempre preparados. Esta preparación se alimenta con la escucha asidua de la Palabra, la oración continua y la práctica del amor solidario y compasivo hacia los hermanos. De todas maneras Jesús nos deja en absoluta libertad. La decisión de acoger o no su oferta salvífica depende, en buena parte, de nosotros. Sólo hay dos caminos posibles para elegir: el que conduce a la vida en plenitud en comunión con Dios, y el que conduce a la muerte definitiva. Tenemos libertad para escoger consciente y responsablemente. Ahora bien, seguir el camino de Jesús implica exigencias, compromiso, sacrificio, entrega por amor a los hermanos. Las reglas del juego están claras.

No siempre vamos a entender las reglas del juego de una manera clara pore so como los hizo Daniel tenemso que preguntar a una de las figuras del tribunal que nos lo explique Las cuatro bestias soncuatro reinos que a pesar de su poder, serán suplantados por el Reino de los fieles del Altísimo. La cuarta bestias diferente de las otras, atemoriza a Daniel, que pide aún explicaciones al ángel. El cuarto reino devorará toda la tierra; se suderan cuatro reyes y, por último, otro rey, cuerno peque{o, más feroz y blasfemo que los anteriores. Sustituirá el culto a Dios por el culto a los ídolos, pero luego será juzgado y aniquilado. El Reino eterno será entregado al final a los fieles del Altísimo, que representan el dominio de Dios.
Podemos ver aquí la insurrección macabea contra Antioco IV: a los insurretos que combaten para salvar la puereza de la fe les está asegurado el consuelo de la victoria final.

EN el evangelio, Jesús transforma el ansia de los discípulos por el “cuándo” en una atención constante: todo momento es bueno, el juicio llegará de improviso y es precisa estar siempre preparados para que sea una juicio de salvación y no de condena.

“Que vuestros corazones no se emboten”, dive Jesús, se trata de un mensaje de liberación de las trabas que atan y nos distraen de lo que verdaderamente cuenta. “Ese día” será como un lazo, como una trampa, como el ladrón que intenta sosprender por la noche al dueño de casa (Lucas 12,39). Estas palabras de Jesús producen escalofríos; sin embargo, no son amenazadoras: la “vela” y la “oración”, nos proporcionarán la fuerza necesaria para escapar de lo que va a suceder, de los peligros que siempren nos acechan, y no sólo al final del mundo, y os permitirán aparecer y “estar seguros”, “resistir” ante el Hijo del hombre.
El sentido total de este discurso de Jesús es una exhortación a la confianza: suceda lo que suceda, la venida del Hijo del Hombree la esperan con nostalgia quienes confían en él como en el momento final de la liberación definitiva del mal.

“Ese día”, el día del Señor, es un tiempo sin tiempo apenas más allá del instante que estamos viviendo.

Por eso, se nos repite con frecuencia a vivir hoy la Palabra: “Velad, pues, y orad en todo tiempo.”

Los cristianos siempre han esperado en Cristo, siempre han recordado los signos de su retorno, perop nunca han pretendido que ya hubiera vuelto. Han afirmado simplemente que estaba a punto de llegar, que estaba a las puertas. Sus verdaderos discípulos no han pretendido fijar nunca una vuelta de su vuelta. Se han contentado con esperar. Asú, cuando vuelva, lo podrán reconocer…

ORACION
Quisiera velar y orar siempre, te espero Señor. Pero mis ojos están llenos de sueño y me pesa el corazón, fatigado, por demasiadas ansias. No soy capaz de velar contigo ni una sola hora, y tú los sbaes, Señor.

Enséñame a orar, Señor. Como Daniel, siento que desfallecen mis fuerzas y mi mente de siente turbada, porque es duro el sentido de sus palabras. Eneséñame a no malgastar el tiempo de vida que me das; haz que sepra servirme de él para preparar mi encuentro contigo. Libérame del miedo, Señor. Haz que sienta con alegría el momento de comparecer ante el Hijo del hombre como la invitación a un banquete de bodas.

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