18 Hijitos, estamos en la última hora, y han oído que va a venir un anti cristo.
18 Pero ya han venido varios anticristos, por lo cual conocemos que es la última hora.
19 Esa gente salió de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros. Así es como descubrimos que no todos son de los nuestros.
20 Pero ustedes tienen esa unción que viene del Santo, por lo que todos tienen ya conocimiento.
21 Les escribo, no porque no conozcan la verdad, sino porque la conocen y porque la mentira no puede salir de la verdad.
SALMO 96, 1-2,11-1
1 En el principio era el Verbo (la Palabra), y el Verbo estaba ante Dios
1 y el Verbo era Dios.
2 Él estaba ante Dios en el principio.
11 Vino a su propia casa,
11 y los suyos no lo recibieron;
12 pero a todos los que lo recibieron
12 les dio capacidad para ser hijos de Dios.
12 Al creer en su Nombre
13 han nacido,
13 no de sangre alguna, ni por ley de la carne,
13 ni por voluntad de hombre,
13 sino que han nacido de Dios.
JUAN,1-18
1 En el principio era el Verbo (la Palabra), y el Verbo estaba ante Dios,
1 y el Verbo era Dios.
2 Él estaba ante Dios en el principio.
3 Por él se hizo todo,
3 y nada llegó a ser sin él.
3 Lo que fue hecho
4 tenía vida en él,
4 y para los hombres la vida era luz.
5 La luz brilla en las tinieblas,
5 y las tinieblas no la impidieron.
6 Vino un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan.
7 Vino para dar testimonio, como testigo de la luz,
7 para que todos creyeran por él.
8 Aunque no fuera él la luz, le tocaba dar testimonio de la luz.
9 El era la luz verdadera,
9 la luz que ilumina a todo hombre,
9 y llegaba al mundo.
10 Ya estaba en el mundo,
10 este mundo que se hizo por él,
10 este mundo que no lo recibió.
11 Vino a su propia casa,
11 y los suyos no lo recibieron;
12 pero a todos los que lo recibieron
12 les dio capacidad para ser hijos de Dios.
12 Al creer en su Nombre
13 han nacido,
13 no de sangre alguna, ni por ley de la carne,
13 ni por voluntad de hombre,
13 sino que han nacido de Dios.
14 Y el Verbo se hizo carne,
14 puso su tienda entre nosotros,
14 y hemos visto su Gloria:
14 la Gloria que recibe del Padre el Hijo único;
14 en él todo era don amoroso y verdad.
15 Juan dio testimonio de él;
15 dijo muy fuerte: «De él yo hablaba al decir:
15 El que ha venido detrás de mí ya está delante de mí,
15 porque era antes que yo.»
16 De su plenitud hemos recibido todos,
16 y cada don amoroso preparaba otro.
17 Por medio de Moisés hemos recibido la Ley,
17 pero la verdad y el don amoroso
17 nos llegó por medio de Jesucristo.
18 Nadie ha visto a Dios jamás,
18 pero Dios-Hijo único,
18 él que está en el seno del Padre
18 nos lo dio a conocer.
Tood a nuestro alrededor resuena a tiempos de fin del año 2009 y nos nicia en el año nuevo 2010. Lo más normal es que realicemos una reflexión y revisión de nuestra vida. Lo hacemos inconcien-temente aunque en realidad no le damos mucha importancia. Hay cosas que de tanto no pensarlas las pasamos de largo en este paso del viejo al nuevo año. Es que no podemos cerrar los ojos cuando nos encontramos con el Jesús en tiempo nos centre a pensar a que tenemos que seguir trabajando en el Reino que Jesús vino a inaugurar para nosotros y toda la humanidad, lo sabemos los pobres siguen siendo más pobres, no importa que él haya llegado. Se nos hace difícil promocionar la vida, la justicia y el amor. Cualquier cosa nos puede hacer pensar la Navidad, pero él fue enviado y nos ha enviado a ser promotores de la paz y la verdad. ¿Dónde existe paz hoy en medio de nosotros? Y esa Paz no sólo vino por la acción creadora de Dios, es Paz se hizo carne y habita en medio de nosotros. Lo hemos dicho, lo hemos cantado, seguimos diciéndonos que el Señor suscitándonos evangeli-zadores, habita en medio de nosotros, ¿arriesgamos nuestra vida como lo hizo El a favor de la creación? Pero queremos continuar diciéndonos, pero… ¡Feliz año, como lo dijimos el año que hemos
Que en este nuevo año el Señor siga suscitando testigos de su paz, pero que quieran arriesgar su propia vida en pro de la Creación de todos y para todos. ¡Feliz Año 2010!
Pero de entrada nos exige la Carta de Juan, que comprendado todo a la luz de la mentalidad del tiempo de los apóstoles, no anunciamos, como dice Juan, que tal ves es “inminente la última hora” (8) de la historia, al enemigo del pueblo y cuando obramos como tales los llamamos como Juan “anticristos” símbolos de las fuerzas hostiles a Dios. No miramos al fin de al historia como algo cronológico, como lo imaginaban y lo imaginan hoy las fuerzas hostiles a Dios. El fin de la historia no es un tiempo cronológico sino teológico, tal vez por eso Juan lo escribe, como a su evangelio, como un tiempo decisivo y último cuando Cristo, sí es verdad es un tiempo de prueba y cuando él venga, como cuando, nosotros, como dice Mateo 24,23-24, los herejes difundan un error, ellos han abandonado la Iglesia y obstaculizando así su camino.
Pero allí se manifiestan dentro de la comunidad los auténticos discípulos de Jesús, aquellos que han recibido “la unción del Espíritu Santo” (20) es decir, la palabra de Cristo y de su Espíritu, que a través del bautizo, les enseña la verdad completa (vean Juan 14,26). La afirmación se refiere a la persona de Cristo, el Verbo de Dios, hecho carne como declara el apóstol, no a un Jesús aparentemente humano, pero no tampoco una figura sólo espiritual, como dicen los herejes.
· Hay un punto que debemos prestar atención, donde el himno que leemos es diferente de los relatos de los evangelio de la infancia (Mateo y Lucas) no narra este himno vivencias históricas de la historias del nacimiento, sino que describe en forma poética, el origen de la Palabra en la eternidad de Dios, por eso habla (1-5) de la “preexistencia” de la Palabra (1-5), nos habla el evangelio del Verbo que posee la eternidad, la personalidad y la divinidad (1). Luego de la “venida histórica de la Palabra entre los hombres” (6-13) cuya luz fue testigo el Bautista (6-8), rechazo o acogida, incredulidad o fe (9-11). La realidad del Hijo de Dios no procede de la carne ni de la sangre, sino que es personalidad humana (12-13) y finalmente “la encarnación de la Palabra (14), que es el punto central del himno de Juan. Esta Palabra comenzó a existir por primera vez en la historia de la humanidad, pero ahora vine a morar entre los hombres, “el Verbo se hizo carne”, donde la humanidad creyente puede contemplar la gloria del Señor (16) No es una gloria como la Moisés, revelador imperfecto de la Ley que puede hacer esclavos, sino al de Jesús que hace libres.
Por se nos invita a repetir a menudo y a vivir hoy la Palabra: “Ninguna mentira viene de la verdad.” (1 Juan 2,21)
ORACION
Seños nos had enseñado que tu vocación es la ser testigos del amor de Dios al mundo. Te dirán 2no eres dignos, no tienes nada que ofrecer, él no tienes atractivos, no suscita ni deseos de anhelos. Pero sabemos que no tenemos miedos
Continúa siendo testigo, no tenemos miedo a la preencia del demonio, los enfrentas sin miedo, descubrirás que son impotentes.
Tú nos has enseñado que tu amor nos dará una visión más clara, de seguir tus vocación y seguirte, nos enfrentas a las oscuridades de ls tinieblas, porque tu amor nos dará la visión cada vez más clara porque sentimos la necesidad de hablar del amor de tu Padre, de profundizar en el conocimiento de este amor de Dios, amor que tenemos que profundizar donde los frutos son más abundantes, y podremos afrontar sin miedo al enemigo cuando sabemos que estamos seguros de tu amor. Y este el amor de Jesús, que ha venido a traernos y a vivir en medio de nosotros. Hazme profundizar el ardor de tu caridad. Haznos entender al inefable caridad que tú nos comunicaste cuando por medio de la encarnación, nos manifestaste a Jesús como hijo tuyo, cuando Jesús se nos reveló en su encarnación.
