Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 2 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 3, 2009

PALABRAS DE VIDA
ISAIAS 25,6-10
Yavé de los Ejércitos está preparando para todos los pueblos, en este cerro, una comida con jugosos asados y buenos vinos, un banquete de carne y vinos escogidos.
7 En este cerro quitará el velo de luto que cubría a todos los pueblos y la mortaja que envolvía a todas las naciones.
8 Y destruirá para siempre a la Muerte.
8 El Señor Yavé enjugará las lágrimas de todos los rostros; devolverá la honra a su pueblo, y a toda la tierra, pues así lo ha dicho Yavé.
9 Entonces dirán: «Este es, en verdad, nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; éste es Yavé, en quien confiábamos. Ahora estamos contentos y nos alegramos porque nos ha salvado; 10 pues la mano de Yavé se nota en este cerro.»

SALMO 23,1-6

1 El Señor es mi pastor: nada me falta;
2 en verdes pastos él me hace reposar.
2 A las aguas de descanso me conduce,
3 y reconforta mi alma.
3 Por el camino del bueno me dirige,
3 por amor de su nombre.
4 Aunque pase por quebradas oscuras,
4 no temo ningún mal,
4 porque tú estás conmigo
4 con tu vara y tu bastón,
4 y al verlas voy sin miedo.
5 La mesa has preparado para mí
5 frente a mis adversarios,
5 con aceites perfumas mi cabeza
5 y rellenas mi copa.
6 Irán conmigo la dicha y tu favor
6 mientras dure mi vida,
6 mi mansión será la casa del Señor
6 por largos, largos días.

MATEO 15,29-37

De allí Jesús volvió a la orilla del mar de Galilea y, subiendo al cerro, se sentó en ese lugar.
30 Un gentío muy numeroso se acercó a él trayendo mudos, ciegos, cojos, mancos y personas con muchas otras enfermedades. Los colocaron a los pies de Jesús y él los sanó. 31 La gente quedó maravillada al ver que hablaban los mudos y caminaban los cojos, que los lisiados quedaban sanos y los ciegos recuperaban la vista; todos glorificaban al Dios de Israel.
32 Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de esta gente, pues hace ya tres días que me siguen y no tienen comida. Y no quiero despedirlos en ayunas, porque temo que se desmayen en el camino.» 33 Sus discípulos le respondieron: «Estamos en un desierto, ¿dónde vamos a encontrar suficiente pan como para alimentar a tanta gente?» 34 Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tienen ustedes?» Respondieron: «Siete, y algunos pescaditos.»
35 Entonces Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo. 36 Tomó luego los siete panes y los pescaditos, dio gracias y los partió. Iba entregándolos a los discípulos, y éstos los repartían a la gente. 37 Todos comieron hasta saciarse y llenaron siete cestos con los pedazos que sobraron.

HOMILIA

Isaías 25,6-10a: “El Señor enjuga las lágrimas de todos los rostros” Salmo 22: Habitaré en la casa del Señor por años sin término. Mateo 15,29-37: “Comieron todos hasta quedar satisfechos”
El relato de Mateo subraya la admiración de la gente, que alaba al Dios de Israel, el liberador de las opresiones del pueblo que manifiesta su salvación en la persona de Jesús.

Acto seguido aparece el segundo relato de la multiplicación de los panes, con alusiones y recuerdos del Antiguo Testamento, pero con elementos que ofrecen novedad y proyección para la nueva comunidad cristiana: Eucaristía, discipulado y proyección del mensaje a otros pueblos.
Las orillas del lago, donde Jesús curó a tantos enfermos, siguen siendo el escenario donde él muestra compasión por las necesidades básicas de la gente y anima a otros a sentir la responsabilidad de ofrecer alternativas de vida. Compartir el pan es el gran milagro que hace posible una nueva forma de vida para tantos y tantas que son olvidados por las estructuras injustas de nuestra sociedad. Hoy necesitamos ser hombres y mujeres que compartamos nuestro pan con quienes no lo tienen; que seamos solidarios con tantas urgencias de ayuda; que respondamos oportuna y eficazmente al llamado de quienes sufren a nuestro lado.
Estamos en el tiempo del adviento donde el punto del evqangelio sed nos habla de compartir con la humanidad todo el pln que Jesús trajo a la tierra y donde establece un orden nuevo que cambia, o debe cambiar, las estructuras de la sociedad, que lógicamente son injustas. Para eso vino Jesús, para eso nos dejó en la tierra para hacer realidad su nuevo plan. Por eso Isaías y luego Jesús nos hablan del banquete. El banquete es uno de los símbolos fundamentales que expresan la comunión, el diálogo, al fiesta y victoria, que son los símbolos que nos anuncian el tiempo de celebrar la victoria de Dios sobre los poderes que esclavizan al hombre. También Isaías usa la palabra Sión, lugar simbólico de las elecciones de Israel.

Como en toda fieta, el rey ofrece regalos a los invitados, el primero es el regalo de su presencia, por eso anuncia el término de la muerte, enjugará las lágrimas de todos los pueblos, consolará a todos de su dolor. La esperanza es la promesa de Dios y no la visión del futuro hecho por el hombre, por eso afirma, Lo ha dicho el Señor. Es el Dios de la esperanza: Este es nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación. (14)
.
El evangelio nos ofrece la multiplicación de los panes a lo que antecede la curación de los enfermos (30) y que da a todos su alimento, signodel banquete mesiánico. En la otra multiplicación de los panes, Mateo, quiere subrayar la la misericordia de Dios que se manifiesta en Jesús y se proyecta a todos los pueblos. Allí era Jesús Jesús es el buen pastor de Israel, haciendo visible la fidelidad de Dios con su pueblo. Ahora son todos los que son invitados al banquete mesiánico, incluso a los paganos por la misericordia de Dios.
El pan que reparte recuerda el banquete en el que hay sitio para todos: el número siete de las cestas de pan sobrante, como el número cuatro mil, de los comensales (los cuatro puntos cardinales), simboliza también el tema de la salvación universal que lleva a cabo Jesús.

Por eso se nos repite frecuentemente y nos invita a vivir la Palabra de Dios: Me da lástima de esta gente. (Mateo 15,32)

ORACION
Señor Jesús, venimos a ti, fatigados por nuestras limitaciones, afligidos por nuestras culpas, de simulados de tantas “mesas” en las que no saciaos nuestra hambre ni apagamos nuestra sed. Te pedimos nos consueles y cures con tu amor, que nos sacies con tu pan y que apagues nuestra sed en la fuente de tu Espíritu. Acrecienta en nosotros la feliz esperanza, la tensión por el banquete de vida plena y definitiva que, con el Padre preparas para todos los pueblos. Te bendecimos por tu compasión con los pobres y enfermos con la que nos revelas la bondad misericordiosa del Padre.

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