Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 5 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 5, 2009

PALABRAS DAE VIDA
ISAIAS 30,19-21,23-26
Sí, pueblo de Sión, que vives en Jerusalén, ya no llorarás más. El se compadecerá de ti al sentir tus lamentos, lo llamarás y te atenderá.
20 Después que el Señor les haya dado el pan del sufrimiento y el agua de la aflicción, él, que es su educador, ya no se ocultará más y ustedes verán al que les educa.
21 Cuando tengan que tomar el camino ya sea a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán sus palabras resonar detrás de ti: «Este es el camino que deben seguir.»
23 El Señor te dará la lluvia para las semillas que hayas sembrado en el campo, y el pan que te producirá la tierra será sustancioso y nutritivo. Tu ganado pastará entonces en grandes potreros. 24 Los bueyes y los burros que trabajan en el campo, comerán buen pasto aventado a pala y horqueta.
25 Sobre cualquier cerro alto y sobre cualquier colina elevada habrá arroyuelos y vertientes cuando llegue el día de la gran matanza y se vengan abajo los castillos. Os 6,1
26 Entonces la luna alumbrará como el sol, y la luz del sol será siete veces más fuerte el día en que Yavé vende la herida de su pueblo y le haga una curación a las magulladuras de sus golpes.

SALMO 147,1-6

1 Alaben al Señor porque él es bueno,
1 canten a nuestro Dios porque es amable,
1 porque a él le conviene la alabanza.
2 Reconstruye el Señor Jerusalén,
2 reúne a los exiliados de Israel,
3 sana los corazones destrozados
3 y venda sus heridas.
4 El cuenta las estrellas una a una
4 y llama a cada una por su nombre.
5 Grande es nuestro Señor, todo lo puede,
5 no se puede medir su inteligencia.
6 Reanima el Señor a los humildes,
6 pero humillla hasta el polvo a los malvados.

MATEO 9,35,10,5-8

Jesús recorría todas las ciudades y pueblos; enseñaba en sus sinagogas, proclamaba la Buena Nueva del Reino y curaba todas las dolencias y enfermedades. A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos ni entren en pueblos de samaritanos.
6 Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
7 A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cercaMt 4,17Lc 10,9
8 Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar.

HOMILIA

Isaías 30,19-21.23-26: “El Señor se apiadará a la voz de tu gemido” Salmo 146: Dichosos los que esperan en el Señor. Mateo 9,35-10,1.6-8: “Viendo a la multitud, se conmovió por ellos”
Podemos encontrar en el evangelio de hoy treocultará más y ustedes verán al que les educa.
21 Cuando tengan que tomar el camino ya sea a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán sus palabras resonar detrás de ti: «Este es el camino que deben seguir.»
23 El Señor te dará la lluvia para las semillas que hayas sembrado en el campo, y el pan que te producirá la tierra será sustancioso y nutritivo. Tu ganado pastará entonces en grandes potreros. 24 Los bueyes y los burros que trabajan en el campo, comerán buen pasto aventado a pala y horqueta.
25 Sobre cualquier cerro alto y sobre cualquier colina elevada habrá arroyuelos y vertientes cuando llegue el día de la gran matanza y se vengan abajo los castillos. Os 6,1
26 Entonces la luna alumbrará como el sol, y la luz del sol será siete veces más fuerte el día en que Yavé vende la herida de su pueblo y le haga una curación a las magulladuras de sus golpes.

SALMO 147,1-6

1 Alaben al Señor porque él es bueno,
1 canten a nuestro Dios porque es amable,
1 porque a él le conviene la alabanza.
2 Reconstruye el Señor Jerusalén,
2 reúne a los exiliados de Israel,
3 sana los corazones destrozados
3 y venda sus heridas.
4 El cuenta las estrellas una a una
4 y llama a cada una por su nombre.
5 Grande es nuestro Señor, todo lo puede,
5 no se puede medir su inteligencia.
6 Reanima el Señor a los humildes,
6 pero humillla hasta el polvo a los malvados.

MATEO 9,35,10,5-8

Jesús recorría todas las ciudades y pueblos; enseñaba en sus sinagogas, proclamaba la Buena Nueva del Reino y curaba todas las dolencias y enfermedades. A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos ni entren en pueblos de samaritanos.
6 Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
7 A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cercaMt 4,17Lc 10,9
8 Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar.

Nos encontramos con tres partes: La primera describe las necesidades del pueblo por las cuales Jesús siente compasión (9,35-38); la segunda habla del llamado que el Maestro hace a un grupo de personas concretas para que asuman el compromiso misionero que les va a proponer (10,1-4). La tercera expresa por boca de Jesús las primeras recomendaciones al grupo de discípulos que ha llamado para que den testimonio del reino como proyecto de nueva humanidad (10,5-8).
La misión de Jesús y de los futuros misioneros está estrechamente ligada a la vida de los pobres. El Señor hizo opción abierta por los pobres; a ellos dedicó gran parte de su misión, hasta convertirlos en ciudadanos privilegiados del reino. Los pobres, los desheredados de las oportunidades básicas para vivir, deben ser también para nosotros un referente que nos permita concretar la misión de servir a la causa de Jesús, y una exigencia de construir con ellos alternativas de dignidad humana. Los pobres son los mejores maestros de vida en la comprensión del mensaje del Mesías. Ellos, que son la mayoría de la humanidad, nos indican un camino seguro para construir el reino.
Nos llama la atención lo quer Jesús nos dice sobre los pobres. No seaos ingenuos en decir que nosotros somos los pobres del Señor. No lo somos sino somos los responsables de los pobres. Por eso Jesús nos llama a tomar conciencia de nuestra realidad. Tenemos que convertir a los pobres del mundo en los privilegiados del Reino. Hasta que ello no sucedas el Reino de Jesús es una ilusión, no una realidad. Hasta que eso no suceda hablamos de ilusiones sobre la pobreza, ellos son los únicos que nos hacen ver que Jesús vino a hacer de ellos los privilegiados del mundo. Por lo tanto mientras no suceda eso nos ilusionamos hablando de los pobres, porque nosotros los hemos creado.. Isaías cumple una extraña misión, que nos demos cuenta de la gran tribulación por eso la reúne en la oración dirigida a Dios. Por eso esperar en dios es confiar totalmente en su Palabra, pues él escuchará los ruegos (19). Aunque nos parezca mentira, el hecho de orar a Dios no supone que Dios preserve al pueblo de las dificultades, sino supone que Dios nos preserve a nosotros y al pueblo de las dificultades, porque en sus dificultades y sus angustias experimentará al Dios del éxodo.
Tenemos que experimentar la presencia del Señor como el don de la enseñanza de vida: será como su Maestro, nos enseñará como lo hizo en el pasado. Su enseñanza no excluye una severa disciplina, (20): el pan de la aflicción, y el agua de la tribulación, recordando la pedagogía divina en el desierto. La ley de Dios no será un peso o imposición, sino un guía seguro en el camino de la vida (20), y como experiencia de verdadera ibertad y plenitud, expresada o manifestada con la imagen de la abundancia de pastos y agua.

La tribulación resultó en corrección divina que no abandona al pueblo de la alabanza en las tinieblas de la soledad pero que cura y sana con de laluz de su amor (26).

Por eso en el evangelio Jesús prepara la misión de los Doce con su ejemplo de compasión con la gente manifestado en la curación y de cargar con sus sufrimientos. Pero además de su ejemplo de verdadera misericordia invita a los discípulos a la oración (Mateo 9,37). La exhortación de rogar al Señor de la mies que mande obreros a su mies es ante todo una invitación a co partir la pasión profunda, total de Jesús que es el plan recibido del Padre. La oración les recordará, nos recordará, que no son y que no somos más que discípulos, no dueño de la mies. El corazón está libre de la presunción y desaliento, porque solamente el dueño de la mies es quien dispone de los tiempos y de la fecundidad de la misión.

Después de elegir a los enviados y nos da sus nombres, Jesús les entrega algunas instrucciones sobre su actividad.
Si la actividad se refiere durante su tiempo a Israel, es que este modo significa la prioridad teológica de Israel como pueblo de las promesas y que la Iglesia, nosotros debemos reconocer.. Su comportamiento debe ser como el de Jesús, es decir, de generosidad sin límites (8b) en total sintonía con el Maestro. Se les manda proclamar la cercanía del Reino de los cielos (7) con signos concretos, (curaciones, exorcismos) (8ª) de liberación total del hombre en nombre del que ejercita la venida del Reino de Dios a la vida de la humanidad.
Isaías nos recuerda que la súplica dirigida a Dios siempre es escuchada y Jesús nos invita a llenar de contenido mi petición, no con mis sueños, sino con los deseos de su corazón.
Su deseo es que no se pierda la mies por falta de obreros. Con él debo rezar al Dueño que envíe obreros a su inmenso campo.
Por eso se nos invita a repetir con frecuencia y vivir hoy la Palabra: “Gratis lo recibiesteis, dadlo gratis. (Mateo 10,8)

ORACION

“La mies es abundante, pero los obreros son pocos. Rogad por tanto al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.” (37-38)

Señor, hoy tu Palabra nos invita claramente cuál debe ser el objetivo de nuestra oración. Nos pides sintonizar con tu compasión por nuestra humanidad que frecuentemente, busca en vano un camino por recorrer.

Tú nos invitas a mirar con nuestros ojos la mies ya madura, a preocuparnos profundamente por ella, para que no pierda la buena cosecha. Tú nos animas a creer en lña eficacia de nuestra oración cuando nos dirigimos a ti. Confiando en tu promesa y obedientes a tu mandato, hay te suplicamos que envíes numerosos y celosos obreros a tu mies. Concédenos vivir en plena comunión en el sacrificio de alabanza y en el servicio a los hermanos, para ser misioneros y testigos de tu evangelio.

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