Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 9 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 9, 2009

PALABRA DE VIDA.
ISAIAS 40,25-31

«¿Con quién podrán ustedes compararme,
25 o quién será igual a mí?», dice el Santo.
26 Pongan la cara hacia arriba y miren:
26 ¿Quién ha creado todos esos astros?
26 El, él mismo, que hace salir en orden su ejército,
26 y que llama a cada estrella por su nombre.
26 Su fuerza es tan grande y su poder tan inmenso,
26 que ninguna se hace la desentendida.
27 ¿Por qué dices tú, Jacob,
27 y lo repites tú, Israel:
27 «Yavé no me mira,
27 mi Dios no se preocupa por mis derechos»?
28 ¿Acaso no lo sabes, o no lo has oído?
28 Yavé es un Dios eterno
28 que ha creado hasta los extremos del mundo.
28 No se cansa ni se fatiga
28 y su inteligencia no tiene límites.
29 El da la fuerza al que está cansado
29 y robustece al que está débil.
30 Mientras los jóvenes se cansan y se fatigan
30 y hasta pueden llegar a caerse,
31 los que en El confían recuperan fuerzas,
31 y les crecen alas como de águilas.
31 Correrán sin fatigarse
31 y andarán sin cansarse.

SALMO 103,1-4,8-10

Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre.
2 Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias.
4 El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura.
5 El colma de dicha tu existencia y como el águila se renueva tu juventud.
6 El Señor obra en justicia y a los oprimidos les da lo que es debido.
7 Reveló sus caminos a Moisés y a los hijos de Israel sus proezas.
8 El Señor es ternura y compasión, lento a la cólera y lleno de amor; 9 si se querella, no es para siempre, si guarda rencor, es sólo por un rato.
10 No nos trata según nuestros pecados ni nos paga según nuestras ofensas.

MATEO 11,28-30

Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré.
29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso.
30 Pues mi yugo es suave y mi carga liviana.»

HOMILIA
Isaías40,25-31: “El Señor todopoderoso da fuerza al cansado” Salmo 102: Bendice, alma mía, al Señor. Mateo 11,28-30: “Vengan a mí los que están cansados”

Los maestros de la Ley y los fariseos eran los especialistas de la religión oficial, tanto teórica como práctica. Eran ellos los que enseñaban al pueblo, con largos discursos y demostraciones de piedad, cómo era necesario vivir la fe, y eran ellos los que imponían pesadas cargas sobre la vida de la gente. Ellos engañaban al pueblo manteniéndolo aprisionado en leyes y normas que amarraban las conciencias y no dejaban vivir la libertad que nace de la fe. Mientras ellos ponen duras cargas sobre los hombros de otros, Jesús coloca una carga suave y llevadera.
Es preciso liberarnos nosotros mismos y ayudar a liberar al pueblo, comprendiendo que el Dios verdadero es el que quiere libertad, justicia y vida para todos. Hay que desconfiar de todos los que enseñen y prediquen en contra de la libertad y de la vida, porque pueden poner sobre nosotros la carga de la esclavitud y de la muerte.

La hipocresía de muchas autoridades, en todo tiempo y en todo lugar, necesita ser denunciada con el testimonio de una vida al servicio de los demás y no de nuestro propio beneficio. La auténtica autoridad es practicar la justicia y el amor con todos los seres humanos, sin distinción ni exclusión.

Parece verdad, pero los tiempos no han cambiado mucho, bueno no los tiempos, las personas, nosotros. En vez de poner las cosas en su lugar, nos gusta cumplicarla como las autoridades judías de quiene habla Jesús en el día de hoy. Estos días Jesús hablaba de consolar a mi pueblo, pero nosotros no queremos escuchar. El Isaías que ya sabemops que es el segu7ndo Isaías, ha descubierto que él debe fiarse en la historia de salvación y en la experiencia de fe de Israel. Isaías, el segundo, se encarga de ver la necesidad de convencer a sus oyentes y quiere salvarlos, mejor aún “consolarlos”.
Así es el Dios de Israel, no hay motivo paa que el pueblo elegido dude y encuentre difícil el destierro. Debe renunciar a toda autosuficiencia, habla de las fuerzas que llegan a faltar a jóvenes y adultos (30) y al reconocimiento de la propia debilidad y fragilidad ante el Señor. Sólo así Israel se dará cuenta de que su fuerza le viene del Señor (31) y podrá revivir la experiencia del éxodo, cuando el socorro divino le haga sentir como amparo y llevadop “en alas del águila” en el tiempo del duro caminar por el desierto (Exodo 19,4)
Este texto está en unión con el evangelio. Jesús aclara el verdero conocimiento de Dios como Padre porque el Hijo a quien introduce en esta familia, y a quienes introduce es a sus discípulos que deben reconocerse como "pequeños", por eso debemos imitar el estilo de Jesús "sencillos y humildes de corazón". por eso nos invita a "venid a mi".
Por lo tanto es necesario entrar en su escuela, acercándonos al que nos habla del Padre, a los propios amigos y descubrir la familiaridad con Jesús que es una escula exigente y continua, pero también capaz de sanar y dar paz al corazón, por eso nos habla de "yugos y cargas". Pero prometeque será un peso proporcionado, adecuado a quien le deb llevar y que al final se manifestará como experiencia de libertad.
Por eso se nos invita a vivir hoy la voluntad de la Palabra: "venid a mí, todos los que estéis fatigados y agobiados y os aliviare" (Mateo 11, 28).
ORACION
Señor Jesús, tú nos invitas a ir a ti. Qué hermoso es descubrir que nos quieres cercnos, alumnos de tu escuela, que deseas hacernos partícipes del misterio de tu Padre, reconociéndonos amados y hermanos tuyos.
"Ir a ti" a tu escuela exigente y fascinante. Ir a ti par aprender de ti que eres manso y humilde de corazón. Ir a ti sin fingimiento, sin ocultar neustras miserias y debilidades. Ir a ti para poder abrir neustro corazón y contarte neustras fatigas y nuestras culpas.
Ir a ti, Y recobrar las fuerzas y encontrar la paz tan ansiada. Tu querer no nos aplasta porque tu yugo es suave y tu carga ligera.
Realmente es esplendfida tu promesa, por lo que te alabamos y bendecimos.

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