Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



viernes, 8 de enero de 2010

EMERO 8, 2010

PALABRA DE VIDA
1 JUAN 5,5-13
5 ¿Quién ha vencido al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
6 El es el que viene por el agua y la sangre: Jesucristo; y no sólo por el agua, sino por el agua y la sangre; y el espíritu también da su testimonio, el Espíritu que es la verdad.
7 Tres son, pues, los que dan testimonio: 8 el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres coinciden en lo mismo.
9 Si aceptamos el testimonio de los hombres, mucha más fuerza tiene el testimonio de Dios, y hay un testimonio de Dios, pues ha declarado a favor de su Hijo. 10 Quien cree en el Hijo de Dios guarda en sí el testimonio de Dios. Quien no cree, hace a Dios mentiroso, ya que no cree al testimonio de Dios en favor de su Hijo.
11 Pues bien, éste es el testimonio: que Dios nos ha dado la vida eterna, y que dicha vida está en
12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

SALMO 147,12-15,19-20

12 ¡Glorifica al Señor, Jerusalén,
12 a tu Dios alaba, oh Sión!
13 El refuerza las trancas de tus puertas
13 y bendice a tus hijos en tu seno;
14 guarda en paz tus fronteras,
14 te da del mejor trigo en abundancia.
15 Si a la tierra envía su mensaje,
15 su palabra corre rápidamente;
19 A Jacob le revela su palabra,
19 sus leyes y sus juicios a Israel.
20 Con ningún otro pueblo ha actuado así,
20 ni les dio a conocer sus decisiones.
20 ¡Aleluya!

LUCAS 5,12-16

12 Estando Jesús en uno de esos pueblos, se presentó un hombre cubierto de lepra. Apenas vio a Jesús, se postró con la cara en tierra y le suplicó: «Señor, si tú quieres, puedes limpiarme.» 13 Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda limpio.»
14 Y al instante le desapareció la lepra.
14 Jesús le dio aviso que no lo dijera a nadie. «Vete, le dijo, preséntate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como ordenó Moisés, pues tienes que hacerles tu declaración.»
15 La fama de Jesús crecía más y más, a tal punto que multitudes acudían para oírle y ser curados de sus enfermedades.
16 Pero él buscaba siempre lugares solitarios donde orar.

HOMILIA

1Juan 5,5-13: El Espíritu, el agua y la sangre Salmo 147: Glorifica al Señor, Jerusalén. Lucas 5,12-16: Curación del hombre de la mano seca.
Otro mensaje nuevo de Jesús porque nos presenta a una violentado por la marginación y la exclusión. Es la presencia de un leproso considerado entre los pobres en la sociedad en el tiempo de Jesús. Los leprosos van a Jesús para recibir de él elementos de vida y sentirse amados por Dios. Por eso Jesús presenta una nueva imagen del Dios liberador. Les presenta la idea nueva del Dios liberador y demuestra de parte de quien está el Dios de Jesús. Vence los esquemas de pureza legal, Jesús va a en contacto con los leprosos. Les declara que si Dios tiene sentido en la historia y demuestra de parte de quien está Dios en la historia. Les va a decir a todos que Dios tiene sentido en la historia. Jesús se manifiesta solidario con aquel hombre. Pero siempre con su corazón centrado en su Padre Dios, cuya ternura compasiva viene a revelar.

Juan afirma que la victoria del discípulos de Jesús es la fe. Para obtener la victoria de la fe se requiere una lucha interna y externa contra todo lo que oposición al cumplimiento de la voluntad de Dios. Y la certeza de la victoria está asegurada por el hecho de que en él, la vida divina y la unión con Dios son una fuerza superior a la vida mundana y en todo lo que es medio para derrocar el mundo (5).
Jesús ha vendió a darnos la vida y quien cree en él tendrá “la vida eterna” (11). Esta vida eterna que Jesús a traido a la humanidad es cosa cierta, porque él la ha ofrecido desde el comienzo de su vida pública mediante el bautismo “agua” (Juan 1,31) y al final de su existencia terrena mediante la muerte en la cruz ( (Juan 6,51, 19,34) y es siempre actualizada en la eucaristía, eventos en los que palpablemente se ha manifestado la potencia y el testimonio del Espíritu (6) que es el garante de la fe y de la verdad de Jesús..
Quien neiga este testimonio del Espíritu, niega también la fe en Cristo, que es cuestión de vida y de muerte. Sobre la acción del Espíritu está tejida la vida sacramental (bautismo, confirmación, eucaristía) mediante la cual el creyente se una a Cristo y es capaz de dar testimonio de él y de vivir en comunión con Dios (11-13).
Por esto el evangelio nos muestra un leproso al que Cristo cura, enviándolo al sacerdote no sópara que haga la ofrenda por la purificación (Lee Levítico 14). Los judíos ven la curación de un leproso como testimonio dse la poresencia mesiánica entre el pueblo. La curación de un leproos es para el pueblo uno de los signos de la venida del Mesías (Lucas 7,22).
La curación del leproso es narrada por Lucas con algunso elementos típicos: la súplica del enfermos “Señor, si quieres puedes limpiarme”, (12) por la curación que se realiza por la decisión de Jesús “Quiero, queda limpio” (13) y el envío al sacerdote, “Ve, preséntate al sacerdote” (14). El leproso considerado como un marginado por la comunidad de Israel, con la curación entra de nuevo a formar parte de ella. La curación del Nazareno es símbolo también del perdón y de la misericordia de Dios, y es fundamento de la vida de la Iglesia (Juan 20,23)..
Y termina la acción de Jesús con una aspecto de la persona de Jesús. EL no sólo cura a los que lo rodean, siendo así que su fama se difunde por doquier sino también que se retira a lugares solidarios para orar. En esto reside la fuerza de Jesús y su irresistible atractivo es su coloquio filial con el Padre.

Se nos insiste a menudo vivir hoy su Palabra: “Dios nos ha dado vida eterna, vida que está en su Hijo”. Y nos hace ver la acción de Jesús: ha sido elevado sobre el madero, y clavado en él además; pero nos levanta con el árbol de la vida. Muere, pero hace vivir y con su propia muerte destruye la muerte. Es resucitado pero resucita. Desciende al infirerno, pero rescata las almas de él.
ORACION

Padre santo sabemos que tú eres “la fuente de todo don perfecto” (Santiago 1, 17) el que toma la iniciativa en el amor; el que envía al Hijo y Al Espíritu. Tú eres el primer don del amor, porque todos nos viene de ti. Tú eres el eterno amante, el que ama desde siemrpe.

Por eso te rogamos, conduce a todos tus hijos a descubrir el don de la oración, llévanos al interior del cenáculo para revivir el misterio de Pentecostés y reivivr en nosotros el don del Espíritu.

Padre Santo, tu Hijo Jesús se dejó amar por ti, cumplió tu voluntad y se entregó hasta la cruz con docilidad total hasta enviarnos el don del Espíru Santo.
El Verbo se ha encarnado, y el hombre se ha hecho Dios y forma una sola cosa con él. Fue envuelto en pañales, pero al levantarse de la cruz se quitó el sudario. Ha vencido al mundo (Juan 16,33) Tuvo hambre, pero sació a miles de personas y “en el pan bajado del cielo” (Juan 7,37) adquirimos todos la luz de la vida. Amen.

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