Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



lunes, 18 de enero de 2010

ENERO 18, 2010

PALABRA DE VIDA
1 SAMUEL 15,16-23
16 Entonces Samuel dijo a Saúl: «¡Basta! Voy a comunicarte lo que me dijo Yavé esta noche». Saúl le dijo: «Habla». 17 Samuel le dijo: «¿No te convertiste en jefe de las tribus de Israel? ¿No te consagró Yavé como rey de Israel cuando eras tan poca cosa a tus propios ojos?
18 Yavé te había confiado una misión, te había dicho: Anda, condena al anatema a los amalecitas; harás la guerra a esos pecadores hasta exterminarlos. 19 ¿Por qué no hiciste caso a las palabras de Yavé? ¿Por qué te abalanzaste sobre el botín? ¿Por qué hiciste lo que es malo a los ojos de Yavé?
20 Saúl respondió a Samuel: «Hice caso a la voz de Yavé, hice una expedición por donde Yavé me había mandado. Capturé a Agag, rey de Amalec, y condené a Amalec al anatema. 21 Pero el pueblo separó del botín lo mejor del ganado menor y mayor. Lo excluyó del anatema para ofrecérselo a Yavé tu Dios en sacrificio, en Guilgal».
22 Samuel le contestó: «¿Piensas acaso que a Yavé le gustan más los holocaustos y los sacrificios que la obediencia a su palabra? La obediencia vale más que el sacrificio, y la fidelidad, más que la grasa de los carneros. 23 La rebelión es un pecado tan grave como la brujería; la desobediencia es un crimen tan grave como la idolatría. ¡Ya que rechazaste la palabra de Yavé, Yavé te echa de la realeza!»

SALMO 50,8-9,16-17,21,22

8 No te reprendo por tus sacrificios,
8 o por tus holocaustos, que están siempre ante mí.
9 No tomaría un toro de tu establo
9 ni un chivo de tu corral,
16 «¿Por qué vas repitiendo mis preceptos,
16 y andas siempre hablando de religión,
17 tú que odias mis reprensiones
17 y te echas mis palabras a la espalda?
21 Si tú lo haces, ¿tendré yo que callarme?,
21 ¿o piensas que yo soy como tú?
21 Te acusaré y te lo echaré en cara.
23 Me honra el que da gracias con sacrificios,
23 pero al que va por camino recto,
23 le haré ver la salvación de Dios».


MARCOS 2,18-22

18 Un día estaban ayunando los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos. Algunas personas vinieron a preguntar a Jesús: «Los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan; ¿por qué no lo hacen los tuyos?»
19 Jesús les contestó: «¿Quieren ustedes que los compañeros del novio ayunen mientras el novio está con ellos? Mientras tengan al novio con ellos, claro que no pueden ayunar. 20 Pero llegará el momento en que se les arrebatará el novio, y entonces ayunarán.
21 Nadie remienda un vestido viejo con un pedazo de género nuevo, porque la tela nueva encoge, tira de la tela vieja, y se hace más grande la rotura. 22 Y nadie echa vino nuevo en envases de cuero viejos, porque el vino haría reventar los envases y se echarían a perder el vino y los envases. ¡A vino nuevo, envases nuevos!»

HOMILIA

1Samuel 15, 16-23: “Obedecer vale más que un sacrificio. El Señor te rechaza hoy como rey” Salmo 49: “Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios" Marccos 2, 18-22: ."A vino nuevo, odres nuevos”.
La enseñanza de Jesús nos deja desconcertados. Les puedo dar un ejemplo, el evangelio de ayer de las bodas de Caná, donde María no es la intercesora por la pareja sin vino. El intercesor, el único que tenemos es Cristo. Le damos a María títulos que no le corresponden. Ella no es la intercesora, de eso es sólo Cristo. Como también le damos a Jesús títulos que nada tienen que ver con él. “El Señor de la misericordia”, eso se lo podemos aplicar al Padre, Jesús es el Mesías y Salvador.

Algo de este concepto nos dice el evangelio de hoy. Para los fariseos y maestros de la Ley la culpa, el miedo y la tristeza no son las bases de la estructura del sacrificio. Para los fariseos el ser humano tiene que sacrificarse a la Ley. Según Jesús el ser humano la ley tiene que estar al servicio de la vida del ser humano
La Parábola del amigo del novio, comienza una nueva etapa comien-za una nueva etapa iniciada por Jesús. El roto y el depósito envejecido de vino, nos recuerda que el evangelio no es una reforma a instituciones religiosas envejecidas sino una nueva propuesta de vida, justicia y verdad. Para Jesús las instituciones religiosas de su tiempo eran odres viejos que no podían contener el Vino nuevo: el Reino de Dios.
Pero dejemos que la Palabra de las lecturas de hoy nos lo digan. El libro de Samuel noas revela la orientación del corazón de Saúl, conservar el reino, siguiendo las conveniencias políticas, antes que obedecer al Señor. Corregido por el profeta disimula la culpa con pretextos, cosa que no hará David. Por eso Samuel le recuerda que la obediencia tiene más valor que el sacrificio. Los actos de cultos no son tan importantes. La obedicencia vivida con amor será el elemento que caracterice la ofrenda sacerdotal y existencial de Jesús.
Jesús nos enseñará que el ayuno no está valorado por la práctica en sí misma sino en relación con el el significado con que se practica. Los discípulos de Juan ayunaban para prepararse para la venida inminente del juicio divino. Los judíos se abstenían de tomar alimento en el “Día del Yon Kippur, o en el día que se recordaba la destrucción del templo. Jesús lo suspende realizando así un signo profético. El signo que hay que realizar un signo que recuerdo no un luto sino el signo de un banquete alegre.

La Iglesia lo ha establecido así. La razón de ello es la expectativa del Reino, una confrontación dolorosa, que llega a su realidad total, en el momento en que el Esposo fue arrebatado. Las afirmaciones posteriores sobfre el vestido y sobre el vino nos invitan a comprender la novedad introducida por el Evangelio y confirman el signo de la suspensión del ayuno.

El Señor nos recuerda hoy, de manera inequívoca, que la relación con él sólo es auténtica cuando se modula sobre la obediencia.. Esa es la única seguridad. Obedecer a Dios significa estar con el corazón y la mente abiertos a Dios, a dejarse mover por el soplo del Espíritu prefiriendo a nuestro “sentido común” convertirnos a una mayor autenticidad, compro-metiendo en ella nuestra vida.
Por eso se nos invita repetir con frecuencia hoy su Palabra: “La obediencia vale más que el sacrificio.” (1 Samuel 15,22)

ORACION

Señor Jesús, tú que fuiste obediente en todo al padre, enséñame a no buscar mi voluntad, sino la suya. Hazme comprender que eso no significa abdicar de mi capacidad de elección, sino vivir con libertad y gratuidad el don que soy. Me resulta fácil, Señor, encontrarme a mis anchas en la lógica, incluso religiosa, que me he construido y considerar como “herejes” a quienes no la sigue…

Que yo madure, Señor, al calor de tu Espíritu, la inteligencia de mi corazón, para no encerrarme en mis razonables certezas y permanecer abierto a las exigencias de tu Palabra, novedad inagotable.


No hay comentarios.: