Entonces, todo lo que pidamos nos lo concederá, porque guardamos sus mandatos y hacemos lo que le agrada.
23 ¿Y cuál es su mandato? Que creamos en el Nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros, tal como él nos lo ordenóJn 14,23Rom 8,9
24 El que guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. Pues Dios permanece en nosotros, y lo sabemos por el Espíritu que nos ha dado.
Nosotros, en cambio, somos de Dios; el que conoce a Dios nos escucha, pero el que no conoce a Dios no nos hace caso.
6 Así es como reconocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
SALMO 2,7-8,10-12
7 Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: «Tú eres hijo mío, yo te he engendrado hoy. 8 Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra. 9 Las regirás con un cetro de hierro y quebrarás como cántaro de arcilla.»
10 Pues bien, reyes, entiendan, recapaciten, jueces de la tierra. 11 Sirvan con temor al Señor, besen, temblando, sus pies; 12 no sea que se enoje y perezcan, pues su cólera estalla en un momento. ¡Felices los que en él se refugian!
MATEO 4,12-17,23-25
12 Cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea. 13 No se quedó en Nazaret, sino que fue a vivir a Cafarnaúm, a orillas del lago, en la frontera entre Zabulón y Neftalí.
14 Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:
15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, en el camino hacia el mar, a la otra orilla del Jor dán, Galilea, tierra de paganos, escuchen:
16 La gente que vivía en la oscuridad ha visto una luz muy grande; una luz ha brillado para los que viven en lugares de sombras de muerte.
17 Desde entonces Jesús empezó a proclamar este mensaje: «Renuncien a su mal camino, porque el Reino de los Cielos está ahora cerca.»
18 Mientras Jesús caminaba a orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. 19 Jesús los llamó: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.» 20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
21 Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan; estaban con su padre en la barca arreglando las redes. Jesús los llamó, 22 y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
23 Jesús empezó a recorrer toda la Galilea; enseñaba en las sinagogas de los judíos, proclamaba la Buena Nueva del Reino y curaba en el pueblo todas las dolencias y enfermedades.
24 Su fama se extendió por toda Siria. La gente le traía todos sus enfermos y cuantos estaban aquejados por algún mal: endemoniados, lunáticos y paralíticos, y él los sanaba a todos.
25 Empezaron a seguir a Jesús muchedumbres: gente de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y del otro lado del Jordán.
HOMILIA
1Juan 3,22-4,6: Examinad si los espíritus vienen de Dios Salmo 2: Te daré en herencia las naciones. Mateo 4,12-17.23-25: Está cerca el reino de los cielos
Jesús, como nosotros lo hacemos regularmente se escapa de la política de muerte. Eso viene del centro del poder. Se retira a Galilea, que el profeta Isaías llama “la Galilea de los gentiles, (o de los paganos)”, Y esto le ayuda a Jesús a adelantar su misión, en medio de un pueblo de pobres. Quiere volver su lugar lo que la sociedad de su tiempo ha sacado de lugar. Es que el mejor signo de que el reino de Dios ha llegado, son los actos de liberación que él quiere devolver, porque la sociedad lo ha sacado del camino. Los mejor actos de que el Reino de Dios ha llegado son los actos de liberación que Jesús ha venido a rectificar con su palabra y acción. Siempre ha sido una paradoja que Jesús o sus discípulos han puesto en medio de todos.Hasta nosotros podemos escandalizarnos, porque su acción toca a los nedemoniados, a los lunáticos y los despreciados por aquella sociedad. Porque ellos esperaban una nueva posibilidad para vivir y experimentar el gozo de ser Hijos de Dios.
Por eso, el texto de la Primera Carta de Juan nos ense;a c[omo trabajan los criterios de Dios y del mundo. El criterio m[as simple es la fe en Cristo “que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo” (23a), después del amor fraterno “que nos amemos los unos a los otros” (23b), y finalmente la fidelidad a los mandamientos de Dios (24). Por eso nos suguiere algunas virtudes fundamentales, para conseguir este objetivo: primero la oración, entendido no tanto como petición de gracias sino más bien, como compromiso personal para cumplir lo que exige (22), y, en segundo lugar; la profesión de fe auténtica en Cristo Jesús y de caridad efectiva hacia los hermanos.
El evangelio cuanta lo que ocurrió al principio de la predicación de Jesús después que el Bautista fuera encarcelado. Dejado Nazaret Jesús fija su morada en el territorio de Galilea (“la de los gentiles”) y este evangelio brilla por el ejemplo de su misión y de su vida (16), que recuerda a Isaías 8,23 y en 9,1-2). Para Mateo Jesús comienza su misión en Galilea porque tiene ante sus ojos la misión univ ersal de la salvación. Su palabra es para los judíos, sí, pero también para oos paganos: “convertíos, porque está cerca el Reino de Dios” (17).
Jesús enseñó en todas partes, en las sinagogas y predicó “la buena nueva del Reino” y realizó muchas curaciones milagrosas “curanto toda clase de dolencias y enfermedades en el pueblo” (23). Predico siempre lo mismo “la buena nueva del Reino” y realizó muchas curaciones milagrosas (23). Su predicación motivó un gran entusiasmo y muchos enfermos curados en su cuerpo, como endemoniados, epilépticos, paralítico. Jesús es el verdadero Siervo del Señor que toma sobre sí las enfermedades de toda la humanidad (Isaías 53,4). Se anuncio es exhortación y súplica para acoger en la propia vida el don divino de la reconciliación y de la salvación que el Padre celestial ofrece gratuita y generosamente a todos los hombres
ORACION
Señor, tú eres la luz que ha bajado a la tierra para iluminar a toda la humanidad, tú eres la verdad del Padre que tra la esperanza a todos loos alejados, tú eres le fin de la historia humana que se ofrece a todos los hombres.
Desgraciadamente no te tratamos bien cuando viniste a nosotros, más aún, te rechazamos, colgándote de una cruz. Perdónanos y danos un corazón arrepentido y capaz de conversión.
Haz que nuestro testimonio cristiano se difunda en amor a los hermanos que no conocen aún o viven en el error respecto a tu enseñanza, llena de sabiduría humana y divina.
Aumenta nuestra fe en tu Palabra para que podamos penetrarla en el Espíritu y tomarla en serio como criterio de discernimiento de los dn los sucesos y problemas que nos agobian en la vida.
Haznos capaces de contrarrestar nuestro individualismo, con nuestra disponibilidad para ayudar a todo hombre, a fin de que podamos reencontrar la verdad de Dios y la alegría de servir a todo hermano que sufre o pasa necesidad.

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