Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



viernes, 12 de febrero de 2010

FEBRERO 13,200

PALABRA DE VIDA
1 Reyes 11, 29 32; 12, 19

Un día, salió Jeroboán de Jerusalén, y el profeta Ajías, de Siló, envuelto en un manto nuevo, se lo encontró en el camino; estaban los dos solos, en descampado. Ajías agarró su manto nuevo, lo rasgó en doce trozos y dijo a Jeroboán: «Cógete diez trozos, porque así dice el Señor, Dios de Israel: "Voy a arrancarle el reino a Salomón y voy a darte a ti diez tribus; lo restante será para él, en consideración a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel."» Así fue como se independizó Israel de la casa de David hasta hoy.
Salmo 80, 10 11 ab. 12-13. 14-15

Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz.
No tendrás un dios extraño, no adorarás un dios extranjero; yo soy el Señor, Dios tuyo, que te saqué del país de Egipto.
Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no quiso obedecer: los entregué a su corazón obstinado, para que anduviesen según sus antojos.
¡Ojalá me escuchase mi pueblo y caminase Israel por mi camino!: en un momento humillaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios.
San Marcos 7, 31 37
Hace oír a los sordos y hablar a los mudos
En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. El, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», esto es: «Ábrete.» Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
HOMILIA

1 Reyes 11,29-32;12,19: "Voy a arrancarle el reino a Salomón”Salmo 80 : “Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz”Marcos 7,31-37: El secreto mesiánico
Nos encontramos en tiempos especiales para el pueblo de Israel, en el antiguo Testamento Dios ordena separar el reino de Salomón, y en el evangelio Jesús se aparta del pueblo y cura a dos sordos. Es como si Dios ordenara otro plan para el pueblo de Israel, es como si Jesús tomara la decisión de construir un nuevo tipo de comunidad, donde todos son invitados a participan en lo que Dios decidiera que sea la nueva comunidad, el nuevo proyecto que Dios haya querido realizar por medio de Jesús.

Por eso es que la gente entienda e hiciera su comentario sobre lo que hace Dios por medio de Jesús: “!Todo lo hizo bien!” Es que Dios continúa edificando la creación según sus planes, Dios es quien hace la obra. Y en el evangelio se nos dice que Jesús continúa en la tierra la obra que hace Dios, Jesús es el nuevo creador de la gente. Ese día es la respuesta a la oración tantas veces dichas por los profetas: “Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz!”
La primera lectura nos muestra que Israel también sufrió divisiones internas, que le va a llevar a la desintegración política, no siguió los planes de Dios. Cuando llega Jesús el pueblo está constituido por dos tribus y media: la tribu de Judá y de Benjamín y lo que quedaba de la tribu de Leví. Pro el Jesús que realiza miolagros como los que hemos leído hoy, el pueblo por Jesús, abre oídos y lenguas, libera a lo que pueda hablar, y Jesús constituye una nueva comunidad.
Pero volvamos a las dos lecturas de hoy y veamos el proyecto del Padre que realiza Jesús “con nosotros.”
Es típico el desenlace de la infidelidad a Dios de parte de Salomón es la división del reino y lo que desarrolla o desata la separación es una cuestión de impuestos. A la muerte de Salomón Jeroboán, uno de los servidores de Salón le pide a su hijo Roboán le pide que libere al pueblo de la presión fiscal, pero la respuesta es desconcertante: “Mi padre puso sobre vosotros un yugo pesado, pero yo lo haré más pesado; mi padre os azotó con látigos, pero yo lo haré con escorpiones.”(1 Reyes 12,11-14) Roboán rechaza la petición del pueblo y abre las puertas a la división política.
Elo episodio del profeta Ajías de Silo, que precede inmediatamente a estos hechos, tiene un doble significado: por una parte, en primer lugar el gesto profético de rasgar el manto en doce trozos es una advertencia y una denuncia, representada de una manera eficaz, de las consecuencias de la injusticia social que hereda Roboán de su padre junto con el reino; por otra parte nos orienta para considerar la figura del profeta en cuanto tal. Este es signo de la presencia de Dios y anuncio de su intervención en la historia del pueblo. Se trata de una intervención salvífica: Dios no es alguien que e divierte estropeando los “mantos nuevos” de los profetas, sino alguien que quiere hacer nuevas todas las cosas.

En el evangelio se nos muestra que Jesús cura aquí al hombre entero. La palabra aramea “effetha”, no se dirige en efecto, a los órganos enfermos, sino al enfermo: “ábrete” (34) Es el segundo milagro realizado por Jesús en territorio pagano, y en Marcos testimonia la actividad misionera de la primera comunidad cristiana y expresa la apertura de los paganos a la fe en Jesucristo. Todo está escrito con sus mínimos detalles, y lq acción simbólica de Jesús, que mete los dedos en los oídos del hombre y le toca la lengua ha pasado más tarde a ser parte del rito del bautismo. En cuanto al grito de admiración recuerda por una parte, el estribillo de Génesis 1: “Y vio Dios que era bueno”, y por otra, la profecía de Isaías: “La lengua del mudo cantará.” (Isaías 35,6). Aunque en Marcos, el hombre sanado habla sólo “correctamente” (35), en realidad el contenido en el episodio del cumplimiento de la promesa de salvación. Por eso la liturgia nos recuerda: “Haz, Señor, que escuchemos tu voz.”

ORACION

No tengáis miedo de acoger a Cristo, ni de aceptar su poder. No tengáis miedo. Abrid de par en par las puertas a Cristo. Abrid a su poder salvador las fronteras de los estaos, los sistemas económicos y también los políticos, los exgtensos campos de la cultura, de la civilización, del desarrollo. No tengáis miedo.

Cristo sabe lo que hay dentro del hombre. Sólo él lo sabe. Con gran frecuencia, los hombres no saben lo que llevan dentro, en el fondo de su alma, en sus corazones. Con gran frecuencia, no ssaben elsentido de sus vidas en esta tierra. Están invadidos por la duda, que se transforma en desesperación. Permitid a Cristo hablar al hombre. Sólo él tiene palabras de vida, sí de vida eterna. (Juan Pablo II).

No hay comentarios.: