Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 26 de mayo de 2010

TIEMPO ORDINARIO. Mayo 26, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 18-25

Os rescataron a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto
Queridos hermanos: Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente. Mirad que habéis vuelto a nacer, y no de una semilla mortal, sino de una inmortal, por medio de la palabra de Dios viva y duradera, porque «toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, la flor se cae; pero la palabra del Señor permanece para siempre.» Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos
Salmo 147, 12-13. 14-15. 19-20 Glorifica al Señor, Jerusalén.
Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz.
Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.

Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 32-45

Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser en, regado
En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo camino de Jerusalén, y Jesús se les adelantaba; los discípulos se extrañaban, y los que seguían iban asustados. Él tomó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: -«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará.» Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: -«Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» Les preguntó: -«¿Qué queréis que haga por vosotros?» Contestaron: -«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda. » Jesús replicó: -«No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?» Contestaron: -«Lo somos.» Jesús les dijo: -«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo; está ya reservado. » Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: -«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos. »
HOMILIA

1Pedro 1,18-25: Los rescataron a precio de la sangre de Cristo Salmo 147: Glorifica al Señor, Jerusalén. Marcos 10,32-45: El Hijo del Hombre va a ser entregado.

El evangelio de Marcos nos comienza a mostrar los planes de Jesús, es su mismo plan, pero los discípulos quedan en su lugar al é irse al cielo. Le anuncia con claridad lo que harán con él la autoridades religiosas y polí-ticas. El plan es simple aunque doloroso, lo matarán pero el tercer día resucitara. Pero los discípulos no lo han entendido y por eso los hijos de Zebedeo piden privilegios, no quieren aceptar lo que Jesús ha venido a realizar y ellos tampoco quieren aceptar el seguimiento de Jesús, no quieren entender ni aceptar que el Hijo del hombre no vino a ser servido sino a servir y dar la vida en rescate de muchos, él no es el Mesías triunfador sino es el Servidor sufriente.

Los puestos de los discípulos no son buscar puestos, poder ni riquezas. La actitud del servidor de Jesús debe tomar distancia de las prácticas de poder propias “de los gobernantes que dominan las naciones como si fueran sus dueños”. El camino de la Cruz es también el camino del discípulo, deben amar apasionadamente como lo hizo el Maestro, el camino de la vida es sólo el saber dar la vida.
No es cuestión de dar la espalda como lo hizo el que le pregunta a Jesús “?Qué debo hacer para ganar la vida eterna?
Algunas de las verdades sobre la relación de Jesús con nosotros, es el plan de Padre (1) y en su gran misericordia (3) y eso es ante de la fundación del mundo. Ya el Padre lo eligió como el cordero sin mancha, para que con su sangre precisosa liberara a la humanidad “de la conducta idolátrica heredada de vuestros mayores” (18).
Jesús es lo central de la historia, Pablo lo llama “plenitud de los tiempos” (Gálatas 4,4). Y gracias a su misión, a su resurrección y glori-ficación, creemos nosotros en Dios lo resucitó de los muertos, y nos ha dado la posibilidad de anclar nuestra fe y esperanza en el Padre. Entramos an relación con Jesús a través de la obediencia a la predicción del Evangelio. Y esto es fuente de nueva vida, es decir, en la caridad, o sea, no de impulsos emotivos transitorios, sino de relaciones que dan realidad al dinamismo y la misión de la comunidad.

La cristología de la Primera Carta de Pedro es rica y profunda. Es un himno de bendición a la obra que el Padre, en el Espíritu, realiza en Cristo (1,18b-21; 2,21-25: un himno sublime; 3,18-22 y 4,5ss, elementos de una antigua profesión de fe.) Jesús “padeció una sola vez por los pecados, el inocente por los culpables, para conduciros a Dios. En cuento sufrió la muerte, pero fue devuelto a la vida por la salvación” (2,24) La historia ha sido invadida en él por la sed ardiente de la alianza nueva y eterna con el Padre, y los que le obedecen han sido injertados en este movimiento de conversión que califica a todo dinamismo humano recto y lo convierte en expresión de nostalgia e inventiva de salvación universal.

En ej evangelio Jesús continúa siguiendo con su enseñanza y todo esto sucede en el camino a Jerusalén. Jesús va delante y le siguen sus discípulos atemorizados. Habla a sus discípulos de la próxima pasión y lo hace con muchos detalles (33ss). Pero la incomprensión de los discípulos es total. Y Marcos lo resalta. Mateo introduce a la madre de los hijos de Zebedeo, pero aquí en Marcos son los mismos discípulos. Y el pedido se refiere a su ubicación en el Reino: uno a la derecha y otro a la izquierda de Jesús (37). Su reacción a la respuesta de Jesús nos indica que todos los discípulos están inmerso en la posición diferente de Jesús.. Jesús está completamente en posición diferente a los discípulos. El está en el marco de la compla-cencia con el Padre.

Vivir en Jesús es crecer en la docilidad al Padre, compartir la misión para la que el Padre le ha enviado: beber su mismo cáliz, ser sumergidos con él en el mismo bautismo. Seguir a Jesús es recorrer con él el camino del Siervo de Yavhé (Isaías 52,13-53) es decir compartir con él nuestra propia vida en su servicio, entregada por la salvación de muchos, de la humanidad. Sólo Marcos con estas palabras -y con las que dice en 14,24 sobre el cáliz_ nos refiere el motivo de la muerte violenta del Señor y nos abre los horizontes del misterio del seguimiento.

ORACION

No te canses, Señor, de nuestras resistencias a tu lógica de resurrección y de cruz, de nuestros vanos razonamientos tendientes a disfrazar nuestras defensas y nuestro prejuicios. Continúa revelándonos el recorrido de nuestras vidas y envíanos testigos que nos hagan conocer tus caminos, que nos ayuden a perseverar en ellos. Perdona nuestros cansancios y nuestras dudas. Es duro amar a los enemigos, pero tú lo has hecho conmigo, con nosotros y sigues haciéndolo. Que nuestros oídos no sean sordos al remido de la creación (Romanos 8,18), que nuestros ojos no se muestren distraídos ante el sufrimiento en el que estamos inmersos, que nuestros corazones no se muestren incapaces de compartir la alegría y la esperanza que acompañan el servicio que tú pides al hombre. Que el amor y la solicitud por el bien de tu Iglesia, no queden resquebrajados y paralizados por cálculos, prejuicios, rencores. Ámanos en tu Espíritu, para gloria del Padre.

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