Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



viernes, 21 de mayo de 2010

TIEMPO PASCUAL MAYO 21, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 25, 13-21
Un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo
En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumpli-mentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días. Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: -«Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos pre-sentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesárea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, corno Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César.»

Salmo 102, 1-2. 11-12. 19-20ab
El Señor puso en el cielo su trono.
Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.
Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.
El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. Bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes.

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 15-19

Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas
Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: - «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: - «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero.» Jesús le dice: - «Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: - «Simón, hijo de Juan, ¿me arnas?» Él le contesta: - «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: - «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: - «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: - «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: - «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: - «Sígueme.»

Hechos 25,13-21: Un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo Salmo 102: El Señor puso en el cielo su trono.Juan 21,15-19: Apacienta mis corderos

En el discurso de la última cena Jesús rehabilita la autoridad de Pedro, basada en la triple pregunta de Jesús y la triple respuesta de Pedro donde Jesús ve una contrapartida simbólica de la triple negación. La fidelidad de Pedro a Jesús está demostrada en la insistencia de Pedro de que ama a Jesús y la aceptación de éste. Y también en la triple angustia de Pedro ante la pregunta de Jesús. La intención directa de la triple pregunta no demostrar que Jesús dude de Pedro, sino que Pedro ama profundamente al Maestro.

El mandato de apacentar las ovejas incluye dos actividades del apostolado de Pedro: la dirección de la primera Iglesia de Jerusalén y la predicación misionera. En el evangelio de Juan no se incluye la posición superior del pastor, sino más bien con el conocimiento que lo une con las ovejas, y en su entrega total al rebaño hasta dar la vida por Jesús. Jesús es el buen pastor al que el Padre ha dado el rebaño, Pedro debe cuidarlo; se refiere a las relaciones de Pedro con la Iglesia en
El mandato de apacentar al rebaño incluye dos actividades del apostolado de Pedro: la dirección de la primitiva Iglesia de Jerusalén y la predicación misionera. Juan (capítulo 10) no insiste en la posición superior del pastor, sino más bien en el conocimiento que lo unl con las ovejas y en su entrega total al rebaño hasta dar la vida por él. Jesús es el buen pastor al que el Padre ha dado el rebaño, Pedro debe cuidarlo; se refiere a las relaciones de Pedro con la iglesia en conjunto, no a las relaciones de Pedro con los demás discípulos en el terreno de la autoridad. La muerte de Pedro, soslayada en el v 18, será la prueba de la sinceridad de su triple profesión de amor a Jesús, pues “No hay amor más grande…” (15,13) Pore so Jesús termina diciéndole a Pedro: “Sígueme”.

En la primera lectura de ho yes interesante observar dos indicaciones de Lucas, han pasado dos años de la prisión de Pablo en Cesárea y también el cambio del gobernador, ahora se llama Festo un magistrado más honesto que el anterior. Vemos las situaciones que padece Pablo, pero que no pierde ocasión para anunciar lo que para él, es lo más importante incluso ate los reyes y autoridades por más indigno y poco ejemplares, como la incestuosa pareja de Agriá y Berenice. Elprocurdor Feston había comprendido bien el npúcleo de la questión: lo que separaba a los judíos de Pablo no era una doctrina, sino un hecho, mejor aún, el testimonio sobre el hecho de la resurrección de Jesús.

Lucas parece un admirador del sistema jurídico romano e incluso saca a la luz algunos de sus principios rectores. Pone de manifiesta la prontitud para explotar a favor del Evangelio este admirado ordenamiento jurídico. Pablo podrá ir a Roma gracias a su apelación al César. Irá como prisionero, es verdad, pero Irá a Roma Es interesante leer a continuación del relato, donde se presenta el encuentro de Pablo con la extraña pareja y con el representante del Imperio romano: también ellos están interesados en el asunto de Jesús y convierten la resurrección en tema de conversación. El valor de hablo, que no teme exponerse, obliga a todo tipo de personas a ponerse frente al hecho de la resurrección, que ahora se ha convertido en el motivo fundador del nuevo camino de la salvación.

El texto del evangelio está centrado en la figura de Simón Pedro. El evangelista, con dos pequeños fragmentos del discurso, especifica cual es el papel del apóstol en la comunidad eclesial: ha sido llamado para desempeñar el ministerio de pastor (15-17) y para dar testimoni con el martirio (18s) De ahí que el Maestro antes de confiar a Pedro el encargo de pastor de la Iglesia, exija una confesión de amor. Esa es la condición indispensable para poder ejercer una función de guía espiritual. Y el Señor requiere el amor de Padro tres veces (15,16,17) con un ritmo creciente.

La insistencia de Jesús sobre el amor ha de ser leída como condición para establecer la relación de intimidad filial que Pedro debe mantener con el Señor. Antes que en cualquier dote humana, el ministerio pastoral de Pedro se basa en un confiada comunión interior y no en un puesto de prestigio o de poder: una intimidad que no puede ser apreciada con medidas humanas, sino que reconocida por el Señor mismo, que conoce bien el ánimo del apóstol, le responde confiándole la misión de apacentar a su rebaño “Apacienta mis ovejas”.

Al ministerio pastoral le sigue despúes el testimonio del martirio. También Pedro debe refrendar su amor a Jesús con la entrega de su vida (Juan 15,13). Y concluye el texto con algunas palabras redactadas por el autor el tema del seguimiento. La misión de la Iglesia y la de todos los discípulos es siempre el tma del seguimiento. La misión de la Iglesia y de todos sus discípulos es siempre la del seguimiento de Jesús, único modelo de vida. Por eso básica la pregunta de Jesús a Pedro: “?Me amas? Apacienta mis ovejas.” (Juan 2,16)

ORACION
No sé qué decirte, Señor, frente a este diálogo. En él, se encuentra, simplemente todo. Está toda la vida, todo su misterio, toda su luz, todo su sabor, todo su significado. Todas las demás cuestiones se cumplen en simple ocasiones para expresarte “mi sí”. ¿Y cómo podría ser de otro modo? Tú me has creado para decirme que me amas y para pedirte que te ame. Me lo pides como un mendigo, enviándome a tu Hijo, como siervo, para que no te ame por miedo o estupor frente a tu grandeza, sino para tocar las fibras secretas de mi corazón, para decirse con benevolencia, para conquistarme con la belleza de tu rostro desfigurado en la cruz.
Aunque como Pedro, pero más que él, siento a veces más de un titubeo para decirte que te amo (porque soy un pecador que persevera en su pecado), a pesar de todo ahora, en esste momento ¿cómo puedo dejar de decirte que te quisiera amarte toda la vida? ¿Cómo puedo dejar de decirte que te amo? Oh mi amadísimo Señor, haz que lo estoy diciendo no sea fuego de paja, sino una llama que no se extinga nunca.

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