Salmo 144,10-11.12-13ab.17-18
Lectura del santo evangelio según san Juan (1,45-51):
La Palabra de Jesús nos invita hoy a decidir un proyecto de vocación que nos invita a decidirnos por seguir a Jesús como el único maestro.
La primera lectura se basa en el simbolismo de los doce, que son comparados como las puertas de la nueva Jerusalén. Estas puertas son los caminos que el cristianismo tiene que entrar e identificarse con Cristo mismo que da sentido nuevo a la historia de la humanidad.
El evangelio nos encontramos con oa famosa pregunta de Natanael “?acaso algo bueno puede salir de Nazaret? Aunque la pregunta sugiere cierta duda y desconfíanza, sin embargo este invitado no deja de acudir al llamado, que en este caso ha sido una invitación de Felipe. El encuentro con Jesús e cambiará la vida de Natanael, que una vez que escucha a Jesús le seguirá fielmente.
Lo que nos dicen las lectura es que hoy día necesitamos reactivar nuestra vocación. Y por eso es importante encontrar mediadores como Felipe que nos ayuden a “ir y ver”. Seguramente han sido muchas las veces que nos hemos sentido llamados y muchas veces que las dudas y la desconfianza nos han asaltado. Ahí está Jesús, en espera que nos atrevamos a correr el riesgo de ser sus discípulos y misioneros.Todas estas lecturas las encontramos en la fiesta del apóstol Bartolomé.
No sabemos mucho de la vida de Bartolomé, se lo identifica con Natanael, el amigo de apóstol Felipe (Juan 1,42-51; 22,2). No tenemos ideas precisas sobre su actividad apostólica. Diversas tradiciones lo ubican en distintas ‘partes del mundo. Según las costumbres de los persas algún tradición dice que fe desollado vivo y que ésta sería la manera de su martirio y se recuerda su veneración en Roma en la isla Tiberina.
Se usa en la liturgia la lectura del Apocalipsis, donde se define a la Iglesia como la ciudad santa, como don de Dios: en ella se recogen ls doce tribus de Israel, esto es el nuevo Israel de Dios. Las murallas de la ciudad se apoya n sobre el cimiento de os doce apóstoles, Según esta lectura, Juan llama a la Iglesia se lama “loa novia, la esposa delo Cordero”, para indicar el vínculo de amor única e irrepetible que una a Dios con a humanidad, a Cristo con la Iglesia. El apóstol, todo apóstol participa asimismo de este amor y se convierte en testigo de él con su ministerio apostólico, pero sobre todo con la entrega de su sangre. Esa es la razón de que, al finao de la lectura, se llama expresamente a los doce “apóstoles del Cordero”: si la Iglesia es apostólica, lo es no sólo por el ministerio confiado por Jesús a los Doce, sino también y sobre todo por la participación de los Doce en el ministerio pascual de Jesús.
En el evangelio, el elogio formulado por Jesús es cierto y inequívoco: “Este es un verdadero israelita, en quien no hay doblez alguna” (47) El contexto inmediato se infiere el significado más ampio y más profundo que posee esta afirmación de Jesús. En Natanael no sólo se excluye la doblez, sino que se afirma sobre todo el amor a la verdad. De este modo, Jesús nos ofrece también a nosotros una rendija para co prender el fondo del ama de este apóstol.
Natanael se revela ante todo como un hombre que busca: se manifestará también así con ocasión de la primera aparición de Jesús resucitado. De la búsqueda pasa Natanael enseguida alo acto de fe. Su inteligencia se abre al misterio que se desvela; su ánimo se abre al descubrimiento de un bien mayor, un bien del que desde hace tiempo está sediento.
Natanael se convierte así en imagen viviente de todo verdadero creyente que, a la luz de la Palabra de Dios, aguza su capacidad visual interior y, por medio de la fe, reconoce en Jesús a su único Salvador.
También Natanael, como otros apóstoles antes que él llega al descubrimiento de Jesús no sin cierta fatiga. En su caso, debe superar, en primer lugar, el “hándicap” de su excesivo conocimiento vi8ejotestamentario. Es justamente verdad, como leemos en el Eclesiastés- que el saber excesivo engendra dolor: sólo cuando haya alcanzado a la sencillez y a la transparencia del encuentro personal, podrá reconocer Natanael en Jesús al Hijo de Dios.
También debe superar Natanael una especia de desacierto, el que provoca en él su ´primer encuentro con Jesús, quien demuestra conocerle muy bien. Mas Natanael tiene necesidad de entablar un diálogo con aquel que le sorprende y, al mismo tiempo le cautiva. Sólo el diálogo interpersonal es la vía segura para el conocimiento recíproco, el conocimiento que lega a la experiencia y a la entrega de nosotros mismos en el amor. Por termina su diálogo diciéndole a Jesús: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel.” (Juan 1,49).
ORACION
Señor Jesús, tú naciste en Belén “la más pequeña de las cabezas del partido de Judea”, Allana ante mí el camino que conduce ante ti, pequeño entre los pequeños, verdadero hombre entre los hombres, Hijo de María y José.
Señor Jesús te criaste en Nazaret, un pueblo del que nadie esperaba nada bueno. Enséñame también a mí, como revelaste a tus otros discípulos, el secreto de la espiritualidad de Nazaret, pueblo donde viviste durante treinta años, secreto del que desprende el mensaje del silencio, del amor, del trabajo.
Señor Jesús, tú quisiste elegir a Jerusalén de tu martirio y de la pascua: dame dame el valor de subir contigo y detrás de ti hasta la ciudad santa, en donde deben morir los verdaderos profetas, ciudad amada por todos tus discípulos.
Señor Jesús, tú recorriste los caminos de Palestina, país pequeño e insignificante a los ojos de los grandes, pero elegido, amado y privilegiado por ti Enséñame a valorar las cosas según tus criterios, según tus proyectos.

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