Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



martes, 31 de agosto de 2010

TIEMPO ORDINARIO AGOSTO 31, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,10b-16):
El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. ¿Quién conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Pues, lo mismo, lo íntimo de Dios lo conoce sólo el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido un Espíritu que no es del mundo, es el Espíritu que viene de Dios, para que tomemos conciencia de los dones que de Dios recibimos. Cuando explicamos verdades espirituales a hombres de espíritu, no las exponemos en el lenguaje que enseña el saber humano, sino en el que enseña el Espíritu, expresando realidades espirituales en términos espirituales. A nivel humano, uno no capta lo que es propio del Espíritu de Dios, le parece una necedad; no es capaz de percibirlo, porque sólo se puede juzgar con el criterio del Espíritu. En cambio, el hombre de espíritu tiene un criterio para juzgarlo todo, mientras él no está sujeto al juicio de nadie. «¿Quién conoce la mente del Señor para poder instruirlo?» Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo.
Salmo 144, 8-9. 10-11. 12-13ab. 13cd-14
El Señor es justo en todos sus caminosEl Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas.
Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad.

El Señor es fiel a sus palabras, bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que van a caer, endereza a los que ya se doblan.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,31-37):
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»Jesús le intimó: «¡Cierra la boca y sal!»El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: «¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen.»Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.

HOMILIA

1 Corintio 2, 10b-16: Hemos recibido el Espíritu de Dios. Salmo 144: El Señor es justo en todos sus caminos Lucas 4, 31-37: Sé quién eres: ¡el Consagrado de Dios!

La acción de Jesús lo enfrenta con las obras del mal y ahora un demonio lo ha reconocido ahora Jesús manifiesta su poder de autoridad aún sobre los demonios, la santidad de Jesús es a la que temen los demonios porque su persona y ante la autoridad de Jesús los demonios saben que están perdidos.

El relato de Lucas de la liberación frente a las fuerzas del mal. La relación es de de poder y autoridad y está fundada en su testimonio de que a su autoridad temen los demonios, ellos saben que ante la autoridad de Jesús están perdidos.

La Palabra de Jesús está impregna da de autoridad y su vida entera es manifestación directa de Dios, y esto se siente y genera incomodidad en los verdaderos representantes del demonio, que son los fariseos y los maestros de la Ley.

Jesús se muestra como liberador auténtico con el poder de la palabra y rompe las cadenas que atan y deshumanizan a un hombre a quien Jesús le devuelve la dignidad.

Hoy cuando la palabra humana tiende a perder valor, al no estar respaldada con e testimonio de vida es de capital importancia velar por la coherencia entre la palabra y a acción, solo las acciones le devuelven a la palabra su verdadero valor profético y liberador. La realidad actual nos reclama con urgencia, palabras de vida que sean capaces de romper toda cadena que quite dignidad.

La preocupación de Jesús de nuestro enfrentarnos con el bien y el mal, comenzamos viéndolo lo encontramos hoy en Pablo queriendo profundizar en su propio pensamiento algo que a primera vista nos parece difícil. Pablo afirma, que ninguna persona, contando sólo con sus propias fuerzas, puede conocer a dios, ni tampoco el misterio d la salvación, pero el afirma, Que todo es gracia de Dios, y sólo en la gracia podemos participar nosotros en la salvación.

Y esto es posible dice Pablo porque teneos “la revelación del Padre”; es más por Jesucristo podemos decir que conocemos en cierto modo hasta los secretos de Dios, y nuestro lenguaje, apoyado por el Espíritu Santo, consigue balbucear algo verdadero y auténtico de lo que se refiere a la vida de Dios. Ahora bien, nosotros hemos recibido siempre “el Espíritu que viene de Dios”, es decir, el don de Dios por excelencia, del que nos viene el don de la sabiduría De este modo entramos en sintonía con el mensaje reveado; más aún, se establece una simpatía entre nosotros y todo lo que nos es comunicado. Quien no acoge este don no lo saborea a fondo y no puede comprender el misterio, los secretos de Dios, sino que queda escandalizado. Lo que debería ser sabiduría se concierte para ellos simplemente en locura.

Por último, nosotros poseemos también “el modo de pensar de Cristo” (16), a saber: estamos iluminados por la luz del Evangelio sobre lo que complace a Dios simplemente porque es verdadero, justamente porque se ha realizado en Cristo Jesús: en su vida terrena y de modo señalado en su muerte y resurrección. Poseer el modo de p0ensar de Cristo es una expresión cargada de significado apocalíptico, es decir, revelador, y no debe ser entendida en una acepción básicamente moral, ética.

Salimos de Nazaret y nos adentramos en Cafarnaún, y la distancia es relativamente corta y Jesús la recorre con un splo objetivo de enseñar y curar. Estos son, según Lucas, los dos modos con lo que Jesús muestra su autoridad de la que está in vestido. La de Jesús es una palabra eficaz: realiza lo que significa . Los gestos de Jesús son terapéuticos: llevan consuelo y vida a todos los que los necesitan.
Las palabras y los gestos son tejido conectivo de todo el evangelio. Lucas lo afirma tanto en Lucas 24,19 como en Hechos 1,1. En el fragmento de hoy, que da testimonio del comienzo del ministerio público de Jesús, encontramos una confirmación más que evidente de lo que decimos. Jesús quiere swer escuchado acogido por el hombre, por todo hombre, también nosotros: por eso haba a su corazón y, al mismo tiempo, cura su cuerpo. La eficacia de la Palabra de Jesús se traduce en una “intervención de liberación”: un pobre enfermo es liberado de un demonio imundo. Comienza así el combate frontal entre Jesús y el demonio, algo necesario para que Jesús pueda manifestar a cada persona que pél ha venido como salvador en el sentido más cabal del término, esto es, como el que redime del reino de Satanás y nos rescata para Dios y para su Reino.

Será bueno destacar por último, dos efectos secundarios de la intervención de Jesús: de este modo suscita “asombro” (36) en algunos y su fama se difunde por por toda la comarca. Es posible que aquí se entienda por asombro el sentimiento de estupor y temer que le asalta a toda criatura frente a la manifestación del misterio de Dios tremendo de gran de presencia salvadora.

Por eso tenemos que reconocer el pensamiento de Pablo: “Nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.” (1 Corintios 2,16).

ORACION
Señor, tus planes son inescrutables. Tomaste a un asesino como Pablo para difundir tu nombre, elegiste a un pecador como Pedro para hacerle jefe de tu Iglesia, recurriste a una adúltera para manifestar tu misericordia. ¡Oh Señor, tus caminos son misteriosos!

Agustín sigue siendo un ejemplo de conversión para aquellos que están atormentados y encallados en el mal.

Francisco de libertino se hizo promotor de la paz¸ Gorbachov, el comunista, se convirtió en tu instrumento para acabar con la guerra fría.

¡Oh Señor, tus gestos son locuras para la sabiduría humana!

Asumes la debilidad de un niño para destruir a los poderosos; pones la otra mejilla a quien te golpea y perdonas a quien te ofende; mueres para dar a todos la vida de la salvación.
¡Oh Señor, eres justamente incomprensible!

Sin embargo, a la luz del Evangelio también yo puedo reconocer en medio de mis muchas vicisitudes la presencia de tu amor y decir, “todo es gracia".

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