Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 8 de septiembre de 2010

NATAIVIDAD DE MARIA SEPTIEMBRE 8. 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la profecía de Miqueas (5,1-4a):
Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.»
Salmo 12,6ab.6cd
Desbordo de gozo con el SeñorPorque yo confío en tu misericordia: alegra mi corazón con tu auxilio. Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,1-16.18-23):
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»
Miqueas 5,1-4a: El tiempo en que la madre dé a luz Salmo: 12: Desbordo de gozo con el Señor.
Mateo 1,1-16.18-23:
La virgen está embarazada

La genealogía de Jesús que Mateo nos presenta comprende tres ciclos de 14 generaciones, la cual corresponde a los tres períodos de la historia de Israel: de Abraham a David, de Salomón al destierro, del destierro a Jesús. Mateo llama a Jesús el “Mesías” reconociendo que él es el Hijo el Dios, el Salvador enviado por el Padre. Mateo nos narra las dificultades que tuvieron José y María cuando esta quedó encinta por obra del Espíritu Santo. Dificultad de José de abandonar a María que no fuera lapidada. Mateo pone en boca de Jesús la misión de cuidar del niño: él salvara a su pueblo de los pecados.
La importancia de este pasaje es que Jesús forma parte importante de la historia de la salvación y nos invita a que si lo seguimos formemos parte de su proyecto. ¿Pero que estoy haciendo como cristiano, como seguidor de Jesús, para que este mundo se cada día mejor? ¿Qué gestos de salvación realizo? Debemos examinar nuestra vida para responde a estas preguntas.

Es que hoy celebramos la fiesta de la natividad de la Santísima Virgen María. Esta fiesta se remonta al siglo V en que se dedica una iglesia a la Virgen, en un lugar donde algunos imaginaban que había nacida la Virgen porque la suposición era que allí había sido la casa de Joaquín y Ana, los padres de la Virgen María. El día 8 de septiembre como fiesta de la Virgen no nos son conocidas. La Iglesia oriental solemniza la fiesta de la natividad de María como inicio del año litúrgico, las primeras celebraciones en Occidente, a partir de Roma aparece en el siglo VII.

Pero vayamos a los que celebramos hoy y las lecturas que la Iglesia usa en este día. La primera lectura pertenece a la Carta de Pablo a los Romanos. El texto es una reflexión de Pablo, fruto de la maduración de Pablo; y presenta la preocupación por la difusión a fin de que sea cada vez mayor es esfuerzo que marca el pasaje trinitario (26ss), Cristo consolida la comunión en el amor (31-39), y Dios Padre mantiene el plan eterno de manifestar su propia paternidad divina a través de la entrega a los hombres de la filiación y de la fraternidad con Cristo, primogénito de muchos hermanos.

El centro del mensaje paulino está en un anuncio de fe: hay un nacimiento como don del amor de Dios, un acompañamiento de la vida nueva, una consumación en la participación de la gloria.

En la introducción del Evangelio de Mateo parece un especia de registro civil sobre Jesús: es como una letanía de nacimiento. Más o menos, todos los antepasados han sido protagonistas en una etapa de la historia; en el nacimiento y en la vida de muchos de ellos resultó determinante la intervención del Señor.

Al final de la lista, el evangelista –discípulo de Cristo sumiso a la cultura judía- sitúa a José, esposo de María “de la cual nació Jesús, llamado Mesías” (16), José no tuvo ninguna presencia, sino sólo proximidad, en el acontecimiento de la encarnación, re3velado como misterio matrimonial entre la Virgen y el Espíritu Santo. También José recibió este anuncio. También él fue madurando en la fe la comprensión del nacimiento de aquel que fue engendrado en María, su esposa, por el Espíritu Santo y estaba destinado a salvar al pueblo de sus pecados (21). También él secundó la Palabra divina, obediente, silencioso, activo.

La meditación en la fiesta del nacimiento de María se enriquece de ideas. En las lecturas bíblicas no se centra la atención directamente en Mará, dado que faltan las fuentes relativas a su nacimiento. Por consiguiente, la meditación sobre su nacimiento tiene que pasar al menos por una afirmación central en ellas, a saber: la importancia de su nacimiento.

El punto fuerte en el descubrimiento de la importancia de un nacimiento está en el descubrimiento de que Dios es el protagonista de ese nacimiento y del destino de esa persona. La presencia determinante e indispensable de Dios como protagonista se encuentra, en consecuencia y por analogía, también en el nacimiento y en la vida de María La liturgia tiene una segunda lectura para la fiesta que está tomada de Miqueas 5,2-5 como lectura alternativa, se refiere a una maternidad, esto es, a la fuente de un nacimiento proyectado por Dios: la cita de éste en Mateo 2,6 denota una convicción mesiánica, traducida por el evangelista en una convicción cristológica y contextualmente mariológica, La relectura de este oráculo (Isaías 7,14) por parte del mismo evangelista señala en la virgen parturiente María a la madre designada por el mismo Dios y envuelta en un abismo místico de la comunión con el Espíritu Santo, el “Señor que da la vida”. La importancia del nacimiento de María, se deduce también a través de la prefiguración de ella en aquellos que fueron llamados por Dios según su designio, conocidos desde siempre, predestinados, justificados (la singular redención anticipada de la Inmaculada), glorificados.

ORACION

Santa María, hija del Dios de la vida, criatura nacida en medio de la alegría, arca de la gracia plasmada por el Espíritu, salve, Madre del Viviente, canta aún por nosotros la alabanza al Todopoderoso y guía la grati8tud por toda vida que nace y madura junto a nosotros.

Mujer destinada por adelantado a la existencia para abrir la vida al Hijo delo hombre, el vencedor de la muerte con su resurrección, acompáñanos en el camino y en las pausas de la vida. Virgen solidaria, presencia amorosa y servicial en nuestra historia, acoge la oración de tus siervos.


No hay comentarios.: