Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



jueves, 2 de septiembre de 2010

TIEMPO ORDINARIO SEPTIEMBRE 2, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,18-23):
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia.» Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos.» Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

Salmo 23,1-2.3-4ab.5-6
Del Señor es la tierra y cuanto la llenaDel Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes: él la fundó sobre los mares,él la afianzó sobre los ríos.
¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos.
Ése recibirá la bendición del Señor, e hará justicia el Dios de salvación. Éste es el grupo que busca al Señor, que viene a tu presencia, Dios de Jacob.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.» Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mi, Señor, que soy un pecador.» Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.» Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

HOMILIA

1 Corintios 3, 18-23: Todo es de ustedes, ustedes de Cristo, y Cristo de Dios Salmo: 23: Del Señor es la tierra y cuanto la llena. Lucas 5, 1-11: Lo dejaron todo y lo siguieron.

Las palabras de Jesús producen efecto inmediato y lo vemos en la respuesta de Pedro, que va a cambiar su vida en adelante. La palabra de Jesús produce un cambio inmediato en los discípulos, Jesús comienza a hacer lo que el Padre le ha mandado hacer. No solamente la acción de los apóstoles ya desde el comienzo de su trabajo apostólico. El oír el mensaje de Jesús va a cambiar sus vidas y por supuesto va a determinar la misión de Jesús. Ya tendrá aquellos que contando con sus palabras le siguen y cambian su vida de un manera determinante. Jesús une predicación y a veces con milagros pero cuanta con ellos. Les pide que usen sus barcas como escenario de su predicación, y lo hace en un ambiente donde la opresión del imperio romano hacia un a pueblo mayor, La gente busca que les libere del dolor y del sufrimiento que estaban pasado y es Jesús a quien los discípulos llama “Maestro”, porque él tiene palabras de vida eterna, La gente lo busca y Jesús tienen necesidad de colaboradores que le ayuden en la dura tarea. La gente lo busca allá en Cafarnaúm junto al mar y él siente la necesidad de llamarlos como cola-boradores, porque necesita personas que arriesguen su vida como él. Hay que navegar “mar adentro”, hay que arriesgarse a seguir a misión de Jesús con total entrega. Echar las redes y ser pescadores de hombres para Dios; obviamente llegaran y la desconfianza pero también los trabajos de amor y dedicación, en palabras de Pedro, “no hemos pescado nada, pero en tu nombre echaré las redes." Dejar todo por seguir a Jesús es poner los valores del Reino (justicia y paz(ante todo

de Jesús con total entrega. Echar las redes y ser pescadores de personas para Dios. Obviamente vendrán las inseguridades y desconfianzas: No hemos pescado nada, pero el Señor nos dará la capacidad de realizar nuestro trabajo con generosidad y amor: en tu nombre echaré las redes. Dejar todo por seguir a Jesús es poner los valores del Reino (justicia, paz, solidaridad, amor, son las condiciones del Reino, por encima de todos los antivalores que se presenten.

Pablo ha entendido el de eso y nos lo dice en la Carta hoy, no habla de dos palabras significativos “sabiduría-necedad” pero no olvida las enseñanzas del Antiguo Testamento que primera habían concentrado su pensamiento en la necedad de la predicación (1,18-21) y la necesidad de la cruz (1,23), y la necesidad de la fe (2,5). Pero ahora Pablo nos habla de la vida cristiana. En efecto, “el vivir en Cristo” incluye el compromiso de asimilar la novedad de la vida que Cristo ha predicado y que anuncia su cruz, aunque esta opción parezca paradójica y escandalosa al mundo vivimos. Luego Pablo perfecciona el discurso sobre la escala de los valo-res y lo hace con una expresión rica y eloquente:
“Todo es vuestro” (22b) hemos de señalar que aquí no se hace refencia a Pablo, Apolo o Cefas, sino a todo creyente y a la comunidad de los mismos. El pensamiento de Pablo es claro e inequívoco: los primeros: os primeros y últimos destinatario del mensaje salvífico no son los ministros, sino todos los que aceptan el mensaje de la predicación.

“Pero vosotros sois de Cristo” (23ª): todos vosotros y nosotros pertenedcen dice el apóstol, a Cristo mediante la fe. Esta conciencia la tuvieron ya los primeros cristianos cuando en Antioquía de Sioria, recibieron el nombre de cristianos (Hechos 11,26), y algo que pertence al depósito de la fe cristiana. Ser de Cristo significa tener una relación especial con él, en virtud de la llamada recibida, de la Palabra escuchada, del don de gracia acogido.
“Y Cristo es de Dios” (23b): aquí encontramos reafirmado de nuevo el primado de Dios Padre, origen y fin de todo y de todos. De este modo dibuja el camino teológico persuasivo y cautivador.
En el evangelio Lucas nos hace ver que la gente escuchada “la Palabra de Dios”, es decir, Jesús como Palabra de revelación y de predicación apostólica. Lucas recuerda que Jesús “se sentó y estuvo enseñando” (3b); también esta noche nos lleva a considerar el relato como íntimamente ligado a la vida de la primera comunidad cristiana, en la que era normal y continuo el paso de la evangelización a la catequesis.

“Puesto que tú lo dices, echaré las redes.” (5b): Lucas quiere resaltar aquí la autoridad de la Palabra de Jesús: más aún, la suprema autoridad que ésta encarna. Sabemos, en efecto, que toda palabra que salía de la boca de Jesús esta dotada –no sólo para los apóstoles, sino también para la gente- de una particular autoridad: “Qué palabra la de este hombre”! Manda con autoridad. (4,36).

“Dejaron todo y lo siguieron” (11): esta expresión nos recuerda el radicalismo evangélico, que Lucas ilustra también a través del relato de los hechos, y también en diferentes momentos de la narración evangélica. En esta página quiere indicarnos Lucas que el seguimiento de Jesús implica un radicalismo so sólo en la opción personal, sino también en la decisión de separarse de todo lo que de un modo u otro pueda disminuir la fuerza de la adhesión a Jesús.
Por eso, afirma con claridad, “Vosotros sois de Cristo y Cristo es de Dios!. (1 Corintios 3, 23).

ORACION

Oh Señor, me sedujiste y me dejé seducir.. Yo buscaba algo significativo en medio de una vida fácil, pero sin brío, en medio del aburrimiento mortal de tantos días siempre iguales. Tu amor arcano y misterioso me atemorizaba y por eso he resistido varios años, hasta que una insatisfacción insoportable me ha seducido a tu irresistible seducción. Me has lanzado a una nueva forma de vida, manifestándome una misión que, desde ese mismo momento, ha sostenido toda mi vida, aún en medio de contradicciones paradójicas y situaciones difíciles, imposible de vivir desde el punto de vista humano.

Seguirte supone una maravillosa oportunidad para Pedro, para mí y para todos los que han sido llamados. Es efecto, como afirma alguien, ”tener un porqué en la vida permitee hacer frente a cualquier cómo.”


No hay comentarios.: