Salmo 144,10-11.12-13ab.17-18
El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,1-9):
2 Timoteo 4,9-17a: Sólo Lucas está conmigo Salmo 144: Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado. Lucas 10,1-9: La cosecha es abundante; los trabajadores, pocos
HOMILIA
Hoy es la fiesta del evangelista Lucas. De las cartas de Pablo sabemos que Lucas era médico (Colosenses 4,14) y era querido por pablo pues fue uno de sus colaboradores (Filemón 24). En el libro de los Hechos usa el emplea el pronombre de primera persona del plural, con lo que deja entrever su presencia junto a Pablo en el ejercicio de su apostolado, se dicen allí que Lucas es uno de los responsables de la acción misionera en los primeros tiempos cristianos.
Sabemos que Lucas escribe el libro de los Hechos además del evangelio, que en realidad ambas obras tienen una relación de unidad donde hace ver de la relación que une la acción de Jesús con la Iglesia y de ésta con Jesús.
Tenemos que ver entender que los evangelistas no escribieron pre hacer una crónica, sino para dar a conocer a una persona: Jesús de Nazaret. Tampoco fueron escritos de manera inmediata pues la Iglesia necesitó de presentar a generaciones posteriores. De esto hace parte el evangelio de Lucas, médico, compañero de pablo en algunos de sus viajes misioneros (2 Timoteo 4 11, que leemos hoy) El libro de los Hechos es una continuación del evangelio, continuación narrativa y teológica d su evangelio. El evangelio habla de Jesús, el Señor, donde Jesús destruyó los poderes del mal a partir del programa narrativo y teológico del evangelio en que muestra a Jesús como el Hijo de Dios., que vino a devolver la vista a los ciegos y a liberar a los oprimidos de la humanidad, programa que Lucas desplegó en el libro de los Hechos.
En el texto que leemos en la primera lectura se muestra a Lucas junto a Pablo. Otros han abandonado a Pablo, Lucas sin embargo, no y esto influye gran consuelo en Pablo. Pero la alegría de Pablo no es tanto la presencia de una persona, sino sobre todo la presencia del Señor, que le renueva su intrépido entusiasmo en la predicación del Evangelio a los paganos, manteniéndole a su vocación inicial.
Aún consolado por la presencia de Lucas, Pablo no puede dejar de recordar el abandono en que se encuentra, justo ahora que ha sido arrastrado al tribunal y ha tenido que preparar toda su defensa. Por eso encontramos precisas noticias en los últimos capítulos de los Hechos, donde cinco veces en cinco ocasiones diferentes (ver Hechos 21-26) tuvo que defenderse no a sí mismo sino a Jesús la fe que había abrazado con un espíritu polémico y con una sor-prendente capacidad apologética.
De este modo y con este estilo, Pablo tiene la alegría de poder afirmar que, por medio de él, se ha llevado a cabo la proclamación del evangelio en beneficio sobre todo de los paganos. Lo que le había sido planteado en Damasco se cumple ahora felizmente. Lo que le había sido confiado en Damasco –la misión entre los paganos- llega ahora a su cumplimiento.
En el evangelio nos encontramos con otra etapa de la acción de Jesús. Después de haber enviado a los Doce (Lucas 9,1ss) Jesús envía a 72 a una misión que Lucas –y sólo él- nos ha hecho conocer. Es el mismo evangelista que, también en el relato de los hechos, encontrará la manera de transmitir recuerdos relativos no sólo a la misión de Pedro y de Pablo, sino también de Esteban, de Felipe y de otros discípulos del Señor.
Jesús envía a sus discípulos después de haberles recomendado que rueguen al dueño de la mies que envié trabajadores a la misma (2). De ahí que la oración no vaya a ser entendida sólo como un apoyo para la misión, sino que es también y sobre todo parte integrante de la misma misión. Para un auténtico apóstol, la oración significa ya estar en misión, y la misión tiene su comienzo en la oración. Al enviar a sus discípulos en misión, Jesús les señala una metodología muy concreta: la imagen de los “corderos en medio de lobos” (3) no deja lugar a ningún equívoco. Del mismo modo que Jesús, pastor, se hace cordero por amor a nosotros, también todo verdadero pastor de la comunidad debe estar dispuesto a hacerse cordero, dispuesto para el sacrificio, ofrecido por amor.
El mensaje esencial que el mismo Jesús pone en boca de los discípulos suena así por tanto: “decidles: está llegando a vosotros el Reino de Dios.” (9) Conocemos bien la gran densidad del significado de la expresión “Reino de Dios”: indica en primer lugar, que los tiempos en que resuena el alegre mensaje son escatológicos, es decir, están llenos de Dios y revelan la presencia de Jesús en el mundo, porque a través de su persona y de su enseñanza es como Dios se hace presente en medio de nosotros con su voluntad salvífica universal.
ORACION
Tus Escrituras sean mis castras delicias: ni yo me engañe en ellas ni con ellas engañe a otros. Atiende, Señor y ten compasión, Señor, Dios mío, luz de los ciegos y fortaleza de los débiles y luego luz de los que ven y fortaleza de los fuerte3s, atiende a mi alma, que clama de los profunde y óyela. Porque si no estuvieren aún en la profundo de tus oídos ¿a dónde iríamos, a dónde clamaríamos? (San Agustín)

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