Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra; gritad jubilosos, habitantes de Sión: «Qué grande es en medio de ti el santo de Israel.»
HOMILIA
Efesios 3, 2-12: También los gentiles son coherederos de la promesa Salmo: Is 12, 2-6: Sacarán agua con gozo de las fuentes del Salvador. Lucas 12, 39-48: A quien mucho se le dio, mucho se le pedirá
El Evangelio de Dios es un texto formado por tres partes relacionadas entre sí. En la primera se nos recuerda la reiterada advertencia de Jesús de que tenemos que estar preparados y atentos a la venida del Hijo del Hombre. En tiempos convulsionados como los que vivimos, hay que estar alerta a las inspiraciones del Espíritu que actúa en la historia. Tenemos que tener la atención necesaria para comprender el sentido de la revelación de Dios en la comunidad humana. En la segunda el texto nos pone en cara con la ingenuidad del dirigente de la comunidad: la palabra que nos dirige Jesús ¿son para nosotros o para todos? La respuesta de Jesús es clara: tanto ayer como hoy, estamos llamdos los dirigentes a ser fieles y responsables, sin perder el sentido del evangelio y no perder su mensaje liberador y profético. En el último, se nos muestra el telón teológico, donde debemos ser responsables de los dones recibidos, no importa si son muchos o pocos. El mensaje en el final nos dice de la conducción responsable de la comunidad cristiana, a la que los animadores son los responsables.
En definitiva, el sentido del texto en su totalidad, apunta a la conducción responsable de la comunidad cristiana por parte de sus animadores.
Pablo se dirige confidencialmente a sus destinatarios, los efesios. Les habla cuál es el ministerio que Dios loe ha confiado: anunciar el misterio de Cristo a los paganos. Es consciente de la grandeza del designio de dios, que sólo ahora, en Cristo, se ha manifestado del todo. Por eso anuncia a los efesios y celebra la eficacia de un poder que no viene de él, sino de la insondable riqueza de Cristo (8). Los efesios están llamados como los judíos, la formar el mismo cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia, a participar en las mismas promesas divinas, en la misma herencia, que es la vida eterna en la alegría. Sí, Pablo llama también a los paganos, a todos los hombres por voluntad del Altísimo, a gozar de la magnanimidad de Dios en el que, en el que des siglos, estaba escondido en el misterio de la salvación total que ahora precisamente a él, el más pequeño (“ínfimo (8) entre los santos, o se entre los creyentes, le corresponde anunciar como pleno cumplimiento de las antiguas promesas de Dios.
La inagotable riqueza del misterio de risto, expresado por la Iglesia, no corresponde, en efecto, sólo a los hombres; es mucho más amplio. Hasta las realidades angélicas, (principados, potestades) están implicadas en orden a la múltiple sabiduría (10) de un Dios, que justamente a través del misterio de su Hijo –encarnado, muerto resucitado por nosotros-, guía la historia de la salvación. Precisamente esta realidad –concluye Pablo- crea en nosotros el coraje de una fe auténtica que se convierte en plena confianza en el Señor.
En el evangelio con la parábola Jesús nos pone en guardia contra el hecho de llevar una vida espiritualmente soñolienta, sin tener en ninguna consideración el hecho de que no se nos avisará de la hora en que el Señor nos llamará para que le demos cuenta de nuestra vida. El tema sigue siendo, la “vigilancia” Pedro a quien provoca irritación la parábola donde aparece la figura del ladrón quien ataca la casa que no ha estado vigilada ni el dueño ha estado atento, siente la tentación de acomodarse a una paz fingida. , en fvez de dejarse provocar por la parábola de una manera positiva, le pregunta a Jesús si el relato va por los discípulos o por todos: es como si quisiera insinuar con su pregunta si los que han seguido a Jesús, o sea los que vive como creyentes y practicantes, pueden estar tranquilos. ¿Por qué dirigirles a ellos, a los privilegiados, un discurso tan inquietante? Jesús, tal como hace con frecuencia, responde con otra pregunta: “?quién es el administrador fiel y prudente? (42)
Jesús es un gran provocador. Ahora echa mano de una pequeña parábola para expresar lo que agrada al dueño (el Señor) que, al volver y encontrar al siervo en su puesto de trabajo cumpliendo honestamente su voluntad, le asciende y le nombra incluso administrador de todas sus riquezas (43ss) En cambio, con el siervo que se aprovecha de su lejanía para entregarse al festín del egoísmo, dando rienda suelta a su violencia y a sus instintos desordenados, el dueño se mostrará a buen seguro severo (45ss). Pero la mayor severidad recaerá en aquellos que, por estar en condiciones de conocer más al Señor y penetrar en el sentido de3 su voluntad, en vez de entregarse a un cumplimiento lleno de amor se han comportado como el siervo infiel (47ss).
ORACION
Concédeme querer a cualquier precio espacios contemplativos en mis días frecuentemente quemados por el demasiado “hacer” en el interior del aparato de las lógicas mundanas. Fascíname de tal modo que el asombra que me produzca me permita vivir tranquilo con solicitud en la entrega de mí mismo, pero sólo por ti y tu reino.

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