Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



lunes, 25 de octubre de 2010

TIEPO ORDINARIO OCTUBRE 25, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (4,32–5,8):
Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo. Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor. Por otra parte, de inmoralidad, indecencia o afán de dinero, ni hablar; es impropio de santos. Y nada de chabacanerías, estupideces o frases de doble sentido; todo eso está fuera de sitio. Lo vuestro es alabar a Dios. Meteos bien esto en la cabeza: nadie que se da a la inmoralidad, a la indecencia o al afán de dinero, que es una idolatría, tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie os engañe con argumentos especiosos; estas cosas son las que atraen el castigo de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos; porque en otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz.

Salmo 1,1-2.3.4.6
Seamos imitadores de Dios, como hijos queridosDichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche.
Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin.
No así los impíos, no así; serán paja que arrebata el viento. Porque el Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (13,10-17):
Un sábado, enseñaba Jesús en una sinagoga. Había una mujer que desde hacia dieciocho años estaba enferma por causa de un espíritu, y andaba encorvada, sin poderse enderezar.Al verla, Jesús la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.» Le impuso las manos, y en seguida se puso derecha. Y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la gente: «Seis días tenéis para trabajar; venid esos días a que os curen, y no los sábados.»Pero el Señor, dirigiéndose a él, dijo: «Hipócritas: cualquiera de vosotros, ¿no desata del pesebre al buey o al burro y lo lleva a abrevar, aunque sea sábado? Y a ésta, que es hija de Abrahán, y que Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no había que soltarla en sábado?» A estas palabras, sus enemigos quedaron abochornados, y toda la gente se alegraba de los milagros que hacía.

HOMILIA

Efesios 4, 32-5, 8: Vivan en el amor como Cristo Salmo 1: Seamos imitadores de Dios, como hijos queridos.Lucas 13, 10-17: Mujer, quedas libre de tu enfermedad.

Lucas nos muestra hoy el significado del Reino de Dios que siempre tiene su centro en la realidad humana. EL Reino y el Reinado de Dios son dirigidos a Dios y a los pobres. La mujer que nos habla el evangelio hoy, “esta pequeña” del Reino de Dios que responde al poder de Dios en su vida alabándolo, muestra que la acción salvadora de Dios manifestada en Jesús a través de la curación de esta mujer, está enfrentando a los dirigentes judíos cuya visión de cuándo y cómo puede actuar Dios los impide ver la realidad del Reino de Dios y la exigencia de transformar su vida en función de la salvación y la liberación humana. La acción misericordiosa de Jesús es cumplir y llevar a su plenitud el plan salvador de Jesús de liberar a los cautivos de la opresión del mal y poner en práctica la misericordia divina, superando las barreras de las leyes que oprimen al ser humano. Jesús nos exige el reconocimiento de la de la libertad y de la soberanía de Dios en nuestras vidas para que tengamos la posibilidad de entregarnos al servicio de la solidaridad y la justicia del Reino como lo hizo El en esta pobre mujer en medio de la multitud.
Por eso Pablo empieza en la carta hoy diciéndo9nos que el bautizado vive de Cristo (Efesios 2,10) es morada del Espíritu (2,22): sus acciones deben estar en armonía con la verdad y la caridad (4,15) y deben colaborar la unidad de la comunidad (4,16). La benevolencia, la misericordia, el perdón recíproco, son las actitudes que muestras las relaciones entre cristianos. Estos son concientes de haber recibido gratuitamente el amor de Dios en Cristo (4,32). Pablo exhorta a los creyentes a actuar como actúa Dios. Nos vienen a la mente aquellas palabras de Jesús: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.” (Lucas 6,16) Los cristianos convertidos en hijos adoptivos de Dios, han de vivir ese Amor del que Jesús dio ejemplo con su entrega total. (Efesios 5,2, ver también Juan 15,13).

Pablo enumera aquí una serie de acciones, que por manifestar una relación desordenada con la sexualidad y con los bienesw, ignoran el único señorío de Jesucristo y del Padre (3-5) Elo oplacer y el tener, convertidos en ídolos, las palabras torpes y las conversaciones estúpidas que llevan a la vulgaridad: todo eso no puede ser más que objetos de condena por parte de Dios y motivos de exclusión del Reino. De ahí la invitación apremiante del apóstol a fin de que los efesios que se han hecho cristianos no sigan a los que intentan asociarlos a su propia rebelión contra Dios y a volver a llevarlos al primitivo estado pre bautismal en que antes se encontraban (6ss). Tras haber sido iluminados por la gracia del sacramento, ya no deben vivir en las “tinieblas” de la lejanía de Dios, sino que en la “luz” de la comunión con él, de quien ahora son hijos (8 y leer Juan 8,12).

En el evangelio Jesús está en marcha hacia Jerusalén (ver Lucas 9,51), lugar donde tuvo comienzo su manifestación (ver 2,22ss; 13,33; 19,28ss). Lucas sitúa en el inte3rior de este gran viaje, las enseñanzas de Jesús a sus discípulos. Estos están llamados a recorrer de nuevo su mismo camino, volviendo a partir de Jerusalén (24,47:; Hechos 1,8)

La curación de la mujer encorvada sólo lo marca Lucas. La curación realizada en sábado presenta la ocasión de afirmar el aspecto central del mensaje evangélico: el amor revelado en Jesús libera al hombre de las estrecheces de una ley que entregada para asegurar la libertad, había acabado en hacerlo esclavo. Se trata de un amor gratuito, como la curación de esta mujer, que no lo había pedido (12). La ley del sábado, convertida durante el período postexílico en el esplendor de la religiosidad rabínica, había perdido la motivación originaria del tiempo sagrado por la comunión con Dios. La hipocresía rabínica se había asimilado ciertas acciones, como la de llevar a cabo curaciones, a la prohibición de realizar cualquier trabajo, una prohibición sólo derogable en caso de peligro para la supervivencia. Jesús, con su gesto gratuito, afirma que el sábado está al servicio de la vida: para quien ama a Dios, no hacer el bien equivale a hacer el mal. . Y, efectivamente es “el mal” el desdén del jefe de la sinagoga (14) así como los sentimientos rencorosos, fácilmente adivinables, de los adversarios de Jesús, para quienes el anuncio del Reino de Dio9s se resuelve en vergüenza y confusión (17a).

Jesús, cuya palabra realiza lo que dice y cuyos gestos son sencillos (13) en comparación con los de los taumaturgos orientales, se presenta como el liberador del espíritu maligno –considerado como origen del mal- que deforma la imagen divina del hombre (ver Génesis 1,26ss) haciéndolo esclavo, incapaz de levantar la mirada a su Creador ( Salmo 121,1; 123,1) El hombre, restituido a la dignidad de la relación vital con Dios, está nuevamente colmado de alegría y, viviendo en plenitud su existencia, da gloria a su Señor, y Salvador, exultando su maravilloso obrar. (13b,17b).

ORACION

Cuantas veces ni siquiera te pido que me ayudes a mirar hacia arriba, Señor, y me finjo estar satisfecho con mi mirada a ras de tierra…

Cuántas veces me digo que después de todo, no es tan malo escarbar en la superficialidad y el vacío experimentado con ebriedades detestables.

¡Señor, toma tú una vez más la iniciativa! Despierta en mí la conciencia de ser como tú me has hecho con el bautismo: hijo libre de amar, capaz de gestos que son chispas de luz en las tinieblas de la mezquindad y del egoísmo, Señor, salvador de mi vida.

No hay comentarios.: