El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos.
Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,20-25):
HOMILIA
Filemón 7-20: Recíbelo, no como esclavo, sino como hermano querido Salmo: 145:
Los judíos esperaban el reino de Dios como muchos católicos lo esperan hoy, en medio de maneras violentas en la que dios se manifestará por medio de fenómenos externos que cambiarán de forma definitiva el orden de las cosas, salvado así al pueblo elegido. Jesús es visto como el mesías esperado por todos, que inaugurará el Reino de Dios una vez que llegue a Jerusalén.
Pero Jesús les insiste que el reino está de manera presente ya en la vida de los que acogen el mensaje de Dios. Prueba de ello es la curación de los leprosos impuros y la actitud agradecida del samaritano que reflexionábamos ayer. La llegada definitiva del Reino es impredecible, pero es necesario estar atento, preparados, sin dejarnos confundir por los falsos mesías que proponen otro tipo de reino, muy contrario a los valores de vida propuestos por Jesús. Vivir en forma coherente el reino trae como consecuencia el sufrimiento, la persecución e incluso la muerte, pues vivir el Reino es estar en contra de todo proyecto que destruye la vida, Ese es el camino que debemos seguir como Iglesia, signo visible del Reino en el mundo.
El texto que os ofrece la liturgia hoy, más que una carta, aunque así la llamamos es un billete de recomendación. Pablo manteniendo su incondicional amor a su esclavo llamado Onésimo y lo detiene frente a su dueño Filemón. Dejando de lado la justicia distributiva, se atrreve a dirigirse a Filemón para despertar en él los sentimientos de la fe y para animarle a llevar a cabo el gesto de exquisita caridad evangélica.
Son dos valores que Pablo pone en juego en este brevísimo escrito suyo, por un lado “la caridad” que, para un cristiano, constituye no sólo la meta que debe alcanzar, sino incluso antes que incluye una meta a alcanzar sino, también e incluso, la fuente de la acción moral y sus relaciones sociales. Es la caridad de Dios revelada en cristop Jesús la que “obliga”, por así decirlo, a todo verdadero creyente a ponerla siempre sn el primer lugar y darle el primado en todo. El otro valor sobre el que pablo hace girar sus pensamientos es la “libertad” que Cristo nos ha regalado y que no está permitido a nadie negar a otros. Esa libertad, por un Lago, j}infunde audacia en Pablo para pedir aquello que le importa y, por otro, debe inspirar las decisiones de Filemón respecto a Onésimo. Quien es verdaderamente libre con Dios y consigo mismo no puede negar la libertad a quien razonablemente se la pida.
Caridad y libertad, conjugadas a la vez en relación con la “verdad”, están en condiciones de subvertir las relaciones sociales más allá de toda mera conveniencia personal y de todo interés colectivo.
En el Evangelio estamos frente al llamado pequeño discurso escatológico (el más extenso encontrado en el capítulo 21 de Lucas. Una pregunta de los fariseos es la que motiva esta breve, aunque intensa, enseñanza de Jesús. La pregunta se refiere alo tiempo en que vendrá el Reino de dios, no es difícil entrever la miopía espiritual y el interés egoísta con el que formulan la pregunta. Pero Jesús da una respuesta exacta: no ha venido a satisfacer nuestras curiosidades. Responde, en primer lugar de modo negativo; a buen seguro para prevenir nuestras ilusiones, aunque también para educarnos en el discernimiento de las situaciones o personas que podrían hipnotizar nuestra atención y desviar nuestras fe. Por eso se presenta como el verdadero maestro: el que pone en guardia contra las posibles desviaciones, pero, sobre todo, el que indica a cada uno el camino que ha venido a proponer y por el que cada uno está llamado a caminar.
Pero también aparece una afirmación positiva, incluso dos: Jesús quiere concentrar nuestra atención en torno a ellas. La primera expresa el deseo que alberga todo creyente de “ver uno un solo de los Hijos del hombre” (22): de este modo quiere encender Jesús en todos nosotros el deseo del encuentro que colmará plenamente nuestras expectativas. La segunda, el carácter más exquisitamente histórico, dice “que antes es preciso que sufra mucho por esta generación” (25) Es como decir que antes de la escatología debe tener la pascua de Jesús: sólo quien acepta ir a Jerusalén, para compartir con Jesús su pascua, se prepara de manera adecuada para el encuentro final con su Salvador. Ese es el consejo que le da Filemón: “Tu amor, hermano, me ha llenado en efecto de gozo y de consuelo”. (Filemón 7)
ORACION
“El Reino de Dios ya está entre vosotros.”
Tu Palabra es esperanza, creatividad, imaginación, nuevo horizonte, cuando limpio de las cenizas de la derrota y el desaliento, continuo detrás de ti… porque tú estás conmigo. Tu Palabra es “sí” cuando lucho por elegir lo que es justo y noi lo que es fácil: lo que es verdadero y no lo que es ensalzado; lo que es verdadero y no lo que lanza destellos… porque así obraste tú. Tu Palabra es luz cuando te reconozco no esd lo espectacular o extraordinario, sino en el pobre, en el hambriento, en el desnudo, en el enfermo, en el preso, en el oprimido: allí donde estás y no donde yo quisiera encontrarte… porque tú estás en ellos.
Oh Padre, no es un fantasma que huya. Es nuestra realidad cotidiana la que tiene oídos tensos para oírte, ojos abiertos para verte, mente atenta a tus alternativas, corazón palpitante para seguirte día tras día.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario