Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



viernes, 30 de abril de 2010

TIEMPO DEA PASCUA Abril 30, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 26-33
Dios ha cumplido la promesa resucitando a Jesús
En aquellos días, habiendo llegado Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: - «Hermanos, descendientes de Abrahán y todos los que teméis a Dios: A vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación. Los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las profecías que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que lo habían acompañado de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. Nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: "Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy."»

Salmo 2,6-7.8-9. 10-11
Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy.
Yo mismo he establecido a mi rey en Sión, mi monte santo.» Voy a proclamar el decreto del Señor; él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy.»
«Pídemelo: te daré en herencia las naciones, en posesión, los confines de la tierra: los gobernarás con cetro de hierro, los quebrarás como jarro de loza.» R. Y ahora, reyes, sed sensatos; escarmentad, los que regís la tierra: servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando.
Juan 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice: - «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: - «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, si no por mí.»
HOMILIA

Hechos 13,26-33: Dios ha cumplido la promesa resucitando a Jesús Salmo 2: Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy. Juan 14,1-6: Jesús, camino de verdad que lleva a la vida

Si lo pensamos bien, al leer las lecturas de hoy, nosotros, nos encontramos en las mismas circunstancias en que se encontraban los judíos con las enseñanzas de los Jesús. Jesús en encuentra mostrándoles a los judíos. Jesús está sustituyendo la Ley de Moisés con su propia persona. Pero les ayuda, les dice: a
Jesús está sustituyendo la Ley de Moisés por su propia persona. Esto podía ser fácil para los creyentes no judíos, pero muy difícil para los creyentes judíos. Por eso Jesús les dice: “No se inquieten. No teman. Créanle al Padre y créanme a mí”. Esto nos está lo que entendemos por las tres palabras: camino, verdad y vida, ¿por qué? Porque Jesús es camino de verdad que lleva a la vida. El camino quiere decir que tenemos que recorrerlo y reconocerlo en la verdad. El camino que significa que tenemos que recorrerlo y recorrerlo en la verdad. El modo de vida que es Jesús, es la verdad. Siempre ester camino de vida es imprevisto, porque nos desinstala. Tenemos que basarlo en la verdad para no equivocarnos. Como camino avanza siempre y no se renueva no vuelve a viejos esquemas. El cmino empuja a avanzar siempre, porque es creatividad y búsqueda, y fundamentalmente no se camino sólo sino en comunidad,. Necesitamos con urgencia de reconstruir las comunidades de hermanos-as caminantes del Reino, en búsqueda de horizontes nuevos y capaces de recrear personas, instituciones y el medio ambiente. El único camino es Jesús que es camino de verdad, a la casa de verdad que lleva a la vida y la casa del Padre, donde hay muchos lugares preparados por Jesús y donde nos esperan co los brazos abiertos.

Al leer el primer discurso programático de Pablo desarrolla los mismos argumentos de fondo del primer discurso de Pedro en Pentecostés. Era el esquema habitual en que anuncia la Buena Noticia en los ambientes judíos: las antiguas promesas se han cumplido ahora, a pesar del rechazo de los habitantes de Jerusalén, que entregaron a Pilato a un inocente, al que Dios despertó de los muertos. Los matices del discurso sons distintos pero al sustancia es loa misma. Jesús, injustamente condenado, ha sido reconocido justo por Dios mediante la resurrección. Y ésta es la “palabra de salvación”, ésta es “la Buena Nueva”, ésta es la realización de las “promesas hechos a nuestros antepasados”: Dios es lo suficientemente fuerte para vencer el mal, incluso el más horrible. Dios dará la salvación a los que crean en su poder, el mismo poder que se manifestó en el acontecimiento pascual de Jesús.

Hemos de señalar que pablo fundamenta el anuncio de la resurrección en las declaraciones “de testigos”. Pablo tiene mucho cuidado en no introducirse en el número de estos, con lo que reconocer su el poder insustituible. Es es sólo el portador de “lo que ha recicido”. Con todo se apresura a añadir: “Y nosotros os anunciamos la Buena Nueva”, introduciéndose en el grupo de los evangelizadores. Nos anuncia la Palabra de salvación a nosotros que somos los verdaderos hijos de Abrahán (Mateo 3,9), los herederos de las promesas (Gálatas 3,16-29), el verdadero Israel de Dios (Gálatas 6,16), hoy, en este contexto concreto que es el nuestro.

En el evangelio vemos a los discípulos reunidos en torno a Jesús en el cenáculo, después del anuncio de la traición de Judas, de las negaciones de Pedro y de la inminente partido del Maestro, han mudado profundamente afectados. El descocierto y el miedo han inundado la comunidad. Jesús lee en el rostro de los discípulos una fuerte turbación, un peligro para la fe, y por eso les anima a que tengan fe en el Padre y en él (1).

Si el Maestro exhorta a sus discípulos a la confianza es porque él está a punto de irse a la casa del Padre y prepararles un lugar. No deben entristecerse por su partida, porque no los abandona: más aún, volverá para llevarlos con él (3ss.)

Los apóstoles no comprenden las palabras de Jesús. Tomás expresa su absoluta incomprensión: no sabe la meta a la que se dirige Jesús ni el camino para llegar a ella es que entiende las cosas en su sentido material. Jesús, en cambio va al Padre y precisa el medio para entrar en contacto personal con Dios: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (6)

Esta fórmula de revelación es una de las cumbres más elevadas del misterio de Cristo y de la vida trinitaria: el hombre-Jesús es el mediador hacia el Padre. La función mediadora está fundada por la verad y por la vida del Señor y ésta se vuelve así, pazra todos sus discípulos, el camino al Padre, por ser la verdad y vida. El es el revelador del Padre y conduce a Dios, porque el Padre está presente en él y habla en verdad. El es el “lugar” donde se vuelve disponible la salvación para los hombres y éstos entran en comunión con Dios.

ORACION

Haz, Señor, que las palabras que dirigiste a Tomás venzan todo mi desánimo y triunfen sobre la debilidad, porque estoy seguro de que eres tú quien tiene la última palabra: “A ti, Señor, me acojo,}; no quede yo avergonzado para siempre.” Tú lo dijiste: “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” (Juan 14,6)

jueves, 29 de abril de 2010

TIEMPO PASCUAL ABRIL 28, 2010

PALABRA DE VIDA
HECHOS DE LOS APOSTOLES 13,13-26

13 Pablo y sus compañeros se embarcaron en Pafos y llegaron a Perge de Panfilia. Allí Juan se separó de ellos y regresó a Jerusalén,
14 mientras ellos, dejando Perge, llegaban a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron.
15 Después de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: «Hermanos, si ustedes tienen alguna palabra de aliento para los presentes, hablen.» 16 Pablo, pues, se levantó, hizo señal con la mano pidiendo silencio y dijo:
16 «Hijos de Israel y todos ustedes que temen a Dios, escuchen:
17 El Dios de Israel, nuestro pueblo, eligió a nuestros padres. Hizo que el pueblo se multiplicara durante su permanencia en Egipto, los sacó de allí con hechos poderosos 18 y durante unos cuarenta años los llevó por el desierto. 19 Luego destruyó siete naciones en la tierra de Canaán y les dio su territorio en herencia.
Dt 7,1
20 Durante unos cuatrocientos cincuenta años les dio jueces, hasta el profeta Samuel. 21 Entonces pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, de la tribu de Benjamín, que reinó cuarenta años.
22 Pero después Dios lo rechazó y les dio a David, de quien dio este testimonio: Encontré a David, hijo de Jesé, un hombre a mi gusto, que llevará a cabo mis planes.
23 Ahora bien, Dios ha cumplido su promesa: ha hecho surgir de la familia de David un salvador para Israel, ese es Jesús.
24 Antes de que se manifestara, Juan había predicado a todo el pueblo de Israel un bautismo de conversión.
25 Y cuando estaba para terminar su carrera, Juan declaró: «Yo no soy el que ustedes piensan, pero detrás de mí viene otro al que yo no soy digno de desatarle la sandalia.»

SALMO 88,2-3,21-22,25,27

2 Señor, mi Dios, te clamo a ti de día, y de noche me quejo en tu presencia.
3 Que hasta ti llegue mi oración, presta atención a mi clamor.
21 Encontré a David mi servidor, y lo ungí con óleo santo, 22 lo sostendrá mi mano y mi brazo lo fortalecerá. 25 Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán, mi Nombre le asegurará la victoria.
27 El me podrá invocar: «¡Tú eres mi Padre, mi Dios y la roca donde me refugio!»

JUAN 13,16-20

16 En verdad les digo: El servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía.
17 Pues bien, ustedes ya saben estas cosas: felices si las ponen en práctica.
18 No me refiero a todos ustedes, pues conozco a los que he escogido, y tiene que cumplirse lo que dice la Escritura: El que compartía mi pan se ha levantado contra mí.
19 Se lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy.
20 En verdad les digo: el que reciba al que yo envíe, a mí me recibe, y el que me reciba a mí, recibe al que me ha enviado.»

Hechos 13,13-25: Dios sacó de la descendencia de David un salvador: Jesús Salmo 88: Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Juan 13,16-20: Serán felices si, sabiendo estas cosas las cumplen.

En la comunidad del Discípulo Amado había esclavos/as. Pero han sido liberados y dignificados por Jesús y puestos en pie de igualdad consigo mismo y en la misma misión que el Padre le ha confiado. Pero en la comunidad de Jesús ni están todos los que son ni son todos los que están. La comunidad estaba pasando un mal momento, a punto de dividirse y descubre que lo mismo que en la época de Jesús, quienes estaban compartiendo el pan, podían traicionar a las hermanas/os. Pero tienen la certeza de que Yave liberador camina con ellos y ellas. Eso quiere decir YO SOY en boca de Jesús. Con ese nombre Dios se dio a conocer cuando se reveló a Moisés en las ansias ardientes de liberación que experimentaba el pueblo esclavizado en Egipto: Yo soy el que ha dictado sentencia de muerte contra todo sistema de opresión. Yo soy quien camina con ustedes por cada nuevo desierto de la vida. Yo soy el que se ha comprometido a encontrarnos en la historia. Y en Jesús YO SOY nos invita a poner en marcha su proyecto de felicidad para todo el pueblo y nos identifica con El, en su misma misión.

Esta misma Iglesia que ayer y hoy lo mismo que el Señor en la antigüedad lucha por una Iglesia nueva y debemos ir pensando, especialmente en el tiempo de la Pascua, en el plan que el Señor tiene para nosotros. Lo mismo hace Lucas en la primera lectura de hoy. Nos habla de Pablo y Bernabé. Podemos ver los peligros que encuentran deo estpa predicando y el hecho volverse a Jerusalén por eso habla de Marcos. Pero el interés de Lucas está centrado en la Palabra. Esta es anunciada en las sinagogas de la ciudad en el marco, como estamos nosotros, de una celebración litúrgica. Hay un paralelismo entre el discurso de Jesús que el mismo Lucas recuerda en su evangelio (Lucas 4,16-20) y este discurso de pablo hoy que centra su discurso en el rey David, a quien está ligada la promesa del Salvador.

Se presenta la historia de Israel en grandes rasgos porque en ella se realiza “el cumplimiento” de la promesa, anunciado inmediatamente en la predicación de un bautismo de penitencia por parte de Juan. Se presenta a Jesús como como el mejor fruto de la historia de Israel y como el cumplimiento de sus esperanzas.

Ya encontramos en el trabajo apostólico de las comunidades cristianas en las sinagogas como el terrero y preparado para recibir el primer mensaje de los primeros misioneros. Tienen en común una historia y una promesa. Y tienen también en común una organización capilar de base, como lo tenemos nosotros hoy en las comunidades cristianas de las que parten para el anuncio de la Buena Noticia.
En el evangelio la narración del lavatorio de los pies, bueno, parte de la misió de la comunidad desde la primera celebración del la cena pascual cristiana y se basa en el tema del amor hecho humilde servicio. Hay todo un misterio en la historia que parte que va más allá del hecho concreto que debemos acoger y revivir: practicar la Palabra de Jesús y vivir la observancia del servicio hecho amor recíproco. La cena no es sólo comprender, sino también “practicar”, no sólo conocer sino “hacer” siguiendo su ejemplo.
Toda la acción cristiana parte del “hacer”. El amor que salva es aceptar, en la fe, que tiene su razón en el aniquilamiento y l práctica de su ejemplo como regla de vida. En la invitación a imitar su ejemplo en la vida, Jesús sed diige a sus discípulos y en particular al que ha de traicionarlo. El pensamiento que uno de ellos lo iba a traicionar aflige profundamente al Maestro. Pero su amor abraza a todos y no expluye siquiera al traidor de los gestos de bondad y servicio. Por eso eso nos recuerda lo dicho por el Salmo 41,10
Hasta mi amigo íntimo, en quien yo confiaba, el que compartía mi pan, me levanta caluminias”.

La denuncia aticipada, por parte del Maestro, se convierte para los discípulos en una prueba ulterior de su divinidad y en la confirmación de su presencia en todos los hechos relativos a su vida y a su muerte (19). Es destino de este apóstol va unido inseparablemente al de Jesús y, por medio de ´peste, al del Padre. (20).

ORACION
Señor, ten piedad de mis hermaosas palabras sobre el servicio. Señor, ten piedad de mis escasas obras. Señor, ten piedad de mi corazón, que no conoce todavía la bienaventuranza del servicio verdadero y humilde. Haz me recordar la palabras de Pablo: “Ayudaos mutuamete a llevar vuestras cargas”. (Gálatas 6,2)

martes, 27 de abril de 2010

TIEMPO DE PASCUA ABRIL 27, 200

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 11,19-26

Se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles al Señor Jesús
En aquellos días, los que se hablan dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquia, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquia, se pusieron a hablar también a los helenistas, anunciándoles la Buena Noticia del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor. Llegó la noticia a la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho, y exhortó a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño; como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe, una multitud considerable se adhirió al Señor. Más tarde, salió para Tarso, en busca de Saulo; lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Durante un año fueron huéspedes de aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos.

Salmo Sal 86, 1-3, 4-5. 6-7
Alabad al Señor, todas las naciones.
Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! R. «Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles; filisteos, tirios y etíopes han nacido allí.» Se dirá de Sión: «Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado.»
El Señor escribirá en el registro de los pueblos: «Éste ha nacido allí.» Y cantarán mientras danzan: «Todas mis fuentes están en ti.»

Juan 10, 22-30

Yo y el Padre somos uno
Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: - «¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente.» Jesús les respondió: - «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mi. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no pe el alma del pueblorecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»
HOMILIA
Hechos 11,19-26: Se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles el Señor Jesús Salmo 86: Alaben al Señor, todas las naciones. Juan 10,22-30: El Padre y yo somos uno.

Siempre podemos preguntarnos: ¿Qué ha hecho Jesús para que crean en Él? Tenemos que pensar esto porque él ha curado a una multitud de gente, que el pueblo experimentó la alegría de la libertad y la solidaridad como comunidad y esto para compartir los bienes. Todo un mundo nuevo ha comenzado. Ya no existen los peligros de los demonios del fanatismo y nacionalismos estrechos que estaban emponzoñando el alma del pueblo. En este tiempo Jesús había desenmascarando la religión del templo y esto cuestionaba a las autoridades. El es como espada de dos filos que corta pa todos lados. El ha restablecido la relación intima de los esposos. Y en esa alianza de amor que descubre quién es Jesús y quién es el Padre.

La vida eterna que Jesús anuncia no es ya la salvación después de la muerte, sino que es entrar ahora en ese misterio de amor transformador que es regalo que nos viene de las manos de Dios Padre-madre y que es uno con Jesús y, para nuestra alegría, de esas manos benditas que han hecho alianza con el pueblo pobre, no hay poder político, económico, militar o religioso que pueda arrancarnos nada. ¡Absolutamente nada!

Por eso nos ha reunido en el tiempo de Pascua para enseñarnos unos a otros lo que el Señor tiene preparado para nosotros.

Lo que Pedro llevó a cabo con Cordelio lo llevan a cabo los discípulos perseguidos y dispersados y, además a gran escala. Los helenistas expulsados de Jerusalén, se transforman en misioneros y predican en Samaria, Fenicia, Chipre y Antioquía, dirigiéndose a loos griegos, es decir, a los paganos. Antioquía situada en Siria, junto al Mediterráneo, aparece como un lugar privilegiado de la misión a los paganos, como polo de difusión del “nuevo camino entre los griegos.” Es también el lugar donde la nueva realidad representados a los cristianos, su diferencia respecto a los judíos, su identidad específica y, por consiguiente, el nuevo nombre.

Pero Jerusalén vigila, las mismas reservas que aparecieron con respecto a Pedro surgen ahora con respecto a la comunidad de Antioquía. Y se envía una “inspección”. Afortunadamente, se escoge al hombre, Bernabé, que no por cualquier cosa recibe el nombre de “hombre que infunde ánimo”, el cual por encontrarse “lleno del Espíritu Santo”, esta en condiciones de discernir la obra del mismo Espíritu y de comprender sus caminos. Y por consiguiente se presenta a Bernabé con gran simpatía no sólo sabe ver la dirección de la historia de hombres justos para secundar la acción del Espíritu. Por eso no se queda mano sobre mano, sino que se va a “pescar” a Pablo, olvidado en Tarso, pero ahora maduro para las grandes empresas misioneras y lo inclu en el clima vivaz y dinámico de Antioquía.

En el evangelio nos encontramos con Jesús y los discípulos en la fiesta de la Dedicación del templo, en Jerusalén durante el período invernal y Jesús camino sobre el pórtico de Salomón por el lado que mira al Cedrón. Algunos se le acercan y le preguntan sobre su identidad mesiánica (24), una pregunta que parece ser una pregunta seria, aunque en realidad anque en realidad es una pregunta insidiosa y provocativa. Jesús responde en dos momentos sucesivos, en primer sobre el mesiazgo (25-31) y a conti-nuación, sobre la divinidad (32-39).

Es la gran polémico que enfrenta a Jesús con sus enemigos. Jesús había presentado sus propias credenciales de hijo de Dios y enviado del Padre, especialmente a través de sus obras extraordinarias. Si muchos no aceptan su testimonio, la verdadera razón de ello consiste en el hecho de que pertenecen a su rebaño. En cambio quien escucha da pruebas de pertenencia al nuevo pueblo de Dios (27s). Juan pone en boca de Jesús tres afirmaciones que señalan la identidad de las ovejas y sus características con respecto a Jesús: “Escuchaban mi voz, “me siguen” y no “perecerán para siempre”.

Los creyentes que caminan en la verdad y en la luz tendrán que sufrir, pero la vida de comunión con Cristo, vencedor de la muerte, le da la la seguridad de la víctima. Su vida es asimismo para siempre comunión con el “Padre”, cuya mano más poderosa que todo, lo sostiene y lo protege con la donación de su Hijo. La seguridad plena y definitiva que Jesús y el Padre garantizan a los creyentes se fundamenta en su profunda unidad y comunión: “el Padre y yo somos uno.” (30). Nosotros pertenecemos a Jesús porque Jesús pertenece al Padre. Somos una sola cosa con Jesús porque Jesús es una sola cosa el Padre. Creemos en las obras de Jesús porque Jesús realiza las obras del Padre. Jesús quiere establecer conmigo la misma relación que él tiene con el Padre. Por eso escucha su voz, que es eco de la voluntad del Padre. Por eso lo seguimos escuchando su voz que es un eco de la voluntad del Padre. Por eso le seguimos. Por eso nos aferramos a él, porque él me conduce al Padre para no parecer nunca, porque sabemos que nos conduce al Padre, y que permiten “no parecer para siempre.” Precisamente porque toman su luminosidad de la luz misma de Dios.

ORACION

Ilumina, Señor, mi corazón, tardo para comprender, abre mi mente a la comprensión de su Palabra tan grande que a veces me desconcierta.

Te suplico, Señor, por mí, que me acerca a tu Palabra, confírmala en mi corazón con la evidencia que sólo tu Espíritu puede darle. Te suplico también, Señor, por mis hermanos, inseguros, perdidos, confusos: háblale al corazón, hazte oír no como un maestro entre tantos, sino como el Maestro, porque tú eres “uno como el Padre."

lunes, 26 de abril de 2010

Liturgical Calendar

Liturgical Calendar: "Wed"

TIEMPO PASCUAL ABRIL 26, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, l-l0
Vuestra fe se apoye en el poder de Dios Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que quedan desvanecidos, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.» Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu. El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.
Salmo 118, 99-100. 101-102. 103-104Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero.
Soy más docto que todos mis maestros, porque medito tus preceptos. Soy más sagaz que los ancianos, porque cumplo tus leyes. R. Aparto mí pie de toda senda mala, para guardar tu palabra; no me aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R. ¡Qué dulce al paladar tu promesa: más que miel en la boca! Considero tus decretos, y odio el camino de la mentira. R.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, l-l0
Vuestra fe se apoye en el poder de Dios
Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me pre-senté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que quedan desvanecidos, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.» Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu. El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16

Vosotros sois la luz del mundo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»
Hechos 11,1-18: También a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida Salmo 41: Mi alma tiene sed de ti, Dios vivoJuan 10,11-18: Yo soy la puerta
Las primeras comunidades van Aprendiendo del servicio particular de Jesús a conducir a la comunidad en el servicio que él vino a inaugurar en el mundo. Lo que aprendieron de Jesús fue lo que enseñaron y nos enseñaron.
Jesús sigue enseñándonos con las mismas alegorías que el usaba, nos comenzó enseñanza con la experiencia de pastor que conoce a sus ovejas y a cada una de ellas. El, como el pastor de Israel entra en el corral y saca a ca una de ellas. ¿De qué modo las saca. Pujes la saca de manos de los pastores que entraron en el corral sin ser enviados por Dios, los ladrones y asaltantes que entraron a robar, matar y a destrozar. Podemos preguntarnos ¿Por qué las comunidades no entienden lo que Jesús les está diciendo? Porque les habían asegurado que los pastores eran consagrados. Pero Jesús tiene una mirada crítica sobre la realidad. No se puede entrar a las comunidades de cualquier manera ni por cualquier lugar. SU estilo es distinto, él entra y nos educa a entrar no de cualquier manera ni por cualquier lugar. Hay que entrar por la misma práctica de la misericordia, servicio y justicia que usa él, esas son las puertas de entrada, es la puerta de la justicia, es la purta de la libertad. Se puede entrar y salir para encontrar vidsa y vida en abundancia.

¿Cómo podrán creerlo los pobres sin una cambio real y sin un estimulo real para sus situaciones inhumanas? Los pueblos se desangran en situaciones que los están destrozando, y con dolor vemos que sus pastores son responsables cuando no directamente culpables.
Esto es tyodo lo que las lecturas de hoy nos ofrecen, nos sorprenden y si miramos a la realidad que vivimos hoy en la Iglesia, eso es todo lo que Jesús en su Espíritu nos dejó en nuestras manos comenzando con las primeras comunidades de Jerusalén, Samaría, Damasco, y nos llevó hasta Roma y nos trajo hasta el día de hoy. Si queremos que la Iglesia, nosotros seamos esta realidad que el mundo puedo reconocer como el Jesús que se fue al cielo, nos dejó su Espíritu para el día en que vendrá a que ta reunirnos para llevarnos junto a él al Padre y ese reino que nos dejó construir en su nombre.
Y es algo que siempre ha sucedido en la Iglesia y la gente de cada tiempo encontró difícil ver como la realidad de Jesús. Y ese el problema que tiene pueblo al encontrarse con su comunidad después de regresar de su trabajo con los paganos, el reunirse de Pedro con los pecadores, según la primera comunidad (Lucas 5,30). En realidad era un reprocho a Pedro. El pone en relieve que el pensamiento de la primera comunidad no estaba en el pensamiento de Jesús a las narraciones contra las cuales no hay argumento que porque esto viene de Dios quien, a través de esa cadena de acontecimientos, le ha “obligado” a tomar esa decisión.

Por eso Pedro lo presenta en un gran banquete de la Iglesia, sobre todo en la fraternidad. La gente reacciona en el pensamiento de Pedro son claras “!Así que también a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida!” Esto se debe a la mano de Dios, que abierto ahora el camino de la predicación a los paganos. La autoridad de Pedro es la garantía más seguro.
En el evangelio de Juan Jesús se presenta a nosotros como el buen pastor, como aquel que defiende del peligro a sus ovejas, y que las lleva a los pastos de la vida, invitándolos e invitándonos a seguirle con continua seguridad por el camino sobre el camino sobre el cual las precede y las acompaña.
Es parte del discurso de buen pastor, sigue con la auto revelación mesiánica cuando seguimos los versículos 1-10, donde se define como el pastor contrapuesto a los “ladrones y salteadores”, hoy sin embargo pone el sentido sobre dos palabras “buen (que quiere decir “bello”, que califica a Jesús como el pastor ideal, modelo de los pastores, es decir, de los guías espirituales y políticos del rebaño de Israel (salmo 23 y 79). En este caso, la figura que se le contrapone es la del “asalariado” (12).
La manera como actuamos permite distinguir entre el verdadero pastor y el asalariado (12). El primero no huye cuando llega el peligro no abandona el rebaño, mientras que el segundo –que actúa por su interés personal- sólo tiene en cuenta salvar su vida y sus intereses. Pero tenemos que señalar también otro aspecto: el buen pastor que es Jesús llega incluso a ofrecer su vida no sólo a través del trabajo diario, sino a través de su muerte aceptada por sus ovejas en su lugar; demostrando así poderlas por delante de sí mismo de manera absoluto. Eso no hace bueno a cualquier pastor de ganado. Esta semejanza ilumina sobre todo el amor de Dios, cuya realidad, no obstante., sigue siendo inexpresable.

El amor del buen pastor que aparece en los versículos 14ss está expresado sobre todo en los términos de “conocimiento” o sea de comunión profunda entre Jesús y sus ovejas Esta es la transparente relación existente entre el Padre y Jesús, una relación de entrega absoluta y desinteresada que se difunde y rebosa sobre los otros: “lo mismo que mi Padre me conoce a mí y yo le conozco a él; y yo doy mi vida por mis ovejas.” Jesús no habla aquí de sus ovejas, sino “de las (todas) ovejas” así de su misión con respecto a toda la humanidad que ha venido a reunir para volver a llevarla al Padre, como esposa toda bella, sin arruga y sin mancha.
ORACION
Jesús, huésped divino y mendigo de amor a la puerta del corazón humano, haz que nada no resulte más deseable, que caminar contigo y morar en ti. Ahora, en las estaciones de trashumancia, en las inclementes estaciones y en los acontecimientos humanos; después, durante los siglos eternos, en los soleados pastos del cielo. Haz todo esto por amor a tu nombre para manifestar tu gloria en la alegría de nuestra salvación nos acompañarán” a lo largo del viaje de la vida presente no ya para que ya nada penoso nos suceda, sino porque contigo todo será gracia, si la vivimos con serenidad y paz.

domingo, 25 de abril de 2010

TTIEMPO PASCUAL. ABRIL 25, 2010

PALABRA DE VIDA
Hechos 13, 14. 43-52: Sepan que nos dedicamos a los gentiles Salmo 99: Somos su pueblo y ovejas de su rebaño. Apocalipsis 7, 9. 14b-17: El Cordero será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas Juan 10, 27-30: El Padre y yo somos uno

La primera lectura nos presenta hoy a Pablo y Bernabé en todo su apogeo evangelizador, donde se puede comprobar el proceso que va recorriendo la expansión del Evangelio. Por una parte, el espacio físico desde donde se proclama la Buena Nueva es la misma sinagoga judía; el medio es, naturalmente, la misma Escritura antigua, desde donde se proclaman las promesas y se confirman con el anuncio de la muerte y resurrección de Jesús como cumplimiento de ellas. Esto quiere decir que los destinatarios originales son los israelitas; así lo formula Pablo y lo corroboran los demás apóstoles. Hay, ciertamente, acogida del nuevo mensaje por parte de muchos, pero también hay rechazos hasta violentos a la predicación de Pablo y, antes de él, a las Pedro y los demás. El rechazo oficial no se queda sólo en no aceptar el mensaje; incluye también la expulsión de la sinagoga y las amenazas a quienes siendo judíos se hayan convertido al nuevo camino y pretendan asistir por cualquier circunstancia a la sinagoga.

Todo esto nos sirve para hacernos una idea de las dificultades que tuvo que afrontar el anuncio del Evangelio en sus orígenes, y la forma como Pablo, llamado con tanta razón “el apóstol de los gentiles”, va abriendo paso para que el evangelio de Jesús sea anunciado y conocido por todo el mundo, sin importar fronteras, razas ni clases sociales.

Ese es otro de los efectos de la resurrección de Jesús: el conocimiento, por parte de todos los seres humanos, de la Buena Noticia del amor de Dios, que en Jesús ha rescatado a toda la humanidad y la ha puesto bajo el amparo y la guía de un solo Padre de todos, el Padre de Jesús.
En consonancia con ello, la visión apocalíptica que Juan nos describe en la segunda lectura no se limita a un simple sueño nacionalista judío. Ella tiene la intencionalidad de hacer conocer la nueva idea de Dios que Jesús nos revela en el Nuevo Testamento: su Padre es el Dios Padre de todos los hombres y mujeres, sin excepción alguna. Todos son recibidos en la nueva realidad instaurada por el Cordero, ya que en él han sido superadas todas las fronteras que los humanos fueron construyendo para vivir separados y divididos. Ya no habrá división ni rechazo, porque en Jesucristo todos hemos sido recibidos como hermanos. El Cordero inmolado será el pastor que conducirá hacia fuentes de aguas vivas a todos los elegidos -venidos de todas las naciones-, porque asimilaron el proyecto del Padre; y allí será donde Dios enjugará sus lágrimas (Ap 7, 17).
Cristo asume las dos funciones: de víctima que se inmola y de Pastor. En forma congruente, el evangelio nos propone el relato de Juan en el que Jesús se presenta como el pastor que cuida a sus ovejas. El ha anunciado su misión como el pastor que no sólo cuida las ovejas de su aprisco, sino también las de otros rediles, los no-judíos (cf Jn 10,16). Jesús es un Pastor universal, que llama incluso a los que no pertenecen al judaísmo para que vengan a formar parte del rebaño escatológico, el de los que asumen como él la esperanza del reino de Dios.

La figura más tierna que Jesús adopta como pastor es la del que busca a la oveja descarriada, a la perdida, y cuando la encuentra se alegra, la recoge y la trae de vuelta al aprisco (cf Lc 15,3-7). Por eso su gozo y su alegría radican en que los hombres y mujeres de buena voluntad acojan y asuman su proyecto de vida eterna.

Jesús se diferencia en forma diametral de los pastores mercenarios, que cuando ven el peligro simplemente huyen, abandonando el redil y dejando a las ovejas a merced de su propia suerte.
El evangelio nos refuerza también ese efecto tan importante de la resurrección de Jesús que es la paternidad universal de Dios. Los que han oído a Jesús y lo han visto actuar, son los primeros llamados a pertenecer al reino que él proclama, y al mismo tiempo están en el deber moral de anunciarlo a otros. Esos son los que, dice Jesús, “el padre me ha dado”; los que han entendido su propuesta y la siguen. En tal seguimiento no hay equivocación ni extravío, porque justamente la palabra de Jesús -quien es la Palabra misma del Padre- es la vía segura por donde el hombre puede alcanzar su máxima plenitud.

Cristo hace un llamado a todos, como supremo Pastor, para que comprendan que lo que él propone en esencia es una realidad de unidad y de hermandad que no es posible de destruir, ya que con la fuerza del Espíritu podemos todos los bautizados trasparentar a Jesús resucitado y ser en el mundo instrumentos de paz y de unidad. Habrá así, finalmente, “un solo rebaño, un solo pastor” (Jn 10,16).

La homilía de este domingo podría orientarse por alguna de estas opciones:
a) Los pastores en la Iglesia. En ésta siempre ha habido un rol de dirigencia y/o de organización; todos los que ejercen algún “ministerio” (servicio) son de alguna manera “pastores” de los demás. Esa labor “pastoral”, lógicamente, ha de tomar ejemplo de las características del “buen pastor” Jesús: que no se sirve de las ovejas, sino que da la vida por ellas. Bastará glosar todas estas características.

Este tema puede prolongarse –si es oportuno para el auditorio- en el tema de los ministerios en la Iglesia: su estado actual, la posibilidad de cambiar, la necesidad de encontrar nuevas formas, la crisis de algunas formas actuales, etc.

b) Las vocaciones al ministerio pastoral. Se ha escogido este domingo en muchos países para la celebración de la “Jornada mundial de oración por las vocaciones”, lo cual es muy bueno, con tal de que no se dé la impresión de que “las vocaciones” son sólo las sacerdotales o a la vida religiosa, y se aclare que «todos tenemos vocación», y que «todas las vocaciones son importantes», también la laical (y mucho), y que «para cada uno, la mejor vocación es la suya». Lo pastoral, por lo demás, no debe ser identificado como sacerdotal: todos estamos llamados a ser “pastores” de otros.

c) Jesús, “el” buen pastor y el pastor universal. De hecho, en el evangelio de Juan el tema no es la bondad del pastor Jesús, sino su veracidad frente a otros “pastores” o mediadores divinos, que serían falsos... Algo así como la “unicidad” de Jesús como salvador. ¿Jesús es el “pastor único de nuestras almas”? ¿”No hay otro nombre” en el que podamos ser salvos? (Hch 4,12). Es el tema del pluralismo religioso, y la relectura del cristianismo entero que esa nueva visión teológica exige. No es un tema para cualquier auditorio, pero sí es un tema que debería estar presente en la cabeza de todo el que hable al pueblo sobre el buen Pastor Jesús, aunque no vaya a tocar el tema explícitamente. La simplicidad y la sencillez no justifican el decir muchas cosas que no son tan ciertas, que ya no debemos seguir diciendo. Donde se pueda, será bueno abrir la visión de nuestros hermanos y hermanas, respecto a la presencia y la acción salvadora de Dios, más allá de una interpretación estrecha del “un solo rebaño y un solo pastor”.
ORACION

Oh Dios que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo; concédenos también la alegría eterna del reino de tus elegidos, para que así el débil rebano de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su pastor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen.

sábado, 24 de abril de 2010

TIEMPO DE PASCUA. ABRIL 24, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9, 31-4
2La Iglesia se iba construyendo y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo
En aquellos días, la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multipli-caba, animada por el Espíritu Santo. Pedro recorría el país y bajó a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla. Pedro le dijo: -«Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y haz la cama.» Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Sarán, y se convirtieron al Señor. Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacia infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba. Lida está cerca de Jafa. Al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle que fuera a Jafa sin tardar. Pedro se fue con ellos. Al llegar a Jafa, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela cuando vivía. Pedro mandó salir fuera a todos. Se arrodilló, se puso a rezar y, dirigiéndose a la muerta, dijo: - «Tabita, levántate.» Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él la cogió de la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, se la presentó viva. Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.

Salmo 115, 12-13. 14-15. 16-17
¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre.
Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo. Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo, siervo tuyo, hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor.
Juan 6, 60-69

¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oirlo, dijeron: -«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?» Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: - «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.» Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: - «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.» Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: - «¿También vosotros queréis marcharos?» Simón Pedro le contestó: - «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos
HOMILIA
Hechos 9,31-42: La Iglesia se iba construyendo y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo Salmo 115: ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? . Juan 6,60-69: Señor, tú tienes palabras de vida eterna

Jesús continúa enseñando aunque muchos de sus discípulos dejaron de vivir con él, dejaron de se ser de su comunidad. Pero tenemos que tener confianza en su palabra y no preocuparnos de las situaciones que afecta a la comunidad. Pero prestemos atención a la manera que habla Juan y nos presenta afirmaciones que parecen encontradas, Y aunque no parezca mentira tenemos que no preocuparnos porque ha venido a enseñarnos a su manera y a la del Padre. Nos juega como cuando decíamos cuando éramos niños, nos habla a cara y cruz. Cara significa tomar el poder y sedr coronado rey antes de llegar el tiempo de la cruz. Al tomar la cruz elige tomar la cruz y seguir el camino del Servidor, llega el momento de la cruz en Galilea en medio de sus discípulos. Es el momento más profundo que elige Jesús y vive allí con su comunidad ante la cruz, fiel a su proyecto donde Jesús eligie cara o cruz. Elige seguir el camino del Servidor. Sufriente, fiel a su proyecto hasta la muerte. También nosotros debemos optar entrte el espíritu y la carne. Seguir el proyecto de Jesús, o el proyecto del imperio. Entonces muchos lo abandonaron. Es que lo que Jesús le pedía, era mucho más que ir a misa, confesarse y comulgar. Era aceptar ser servidores sufriente del Reino junto con Jesús. Pedro es atraído por Jesús, y responde en nombre del resto fiel (y también en nuestro nombre): “A quien iremos, Señor, tú tienes palabras de vida eterna.” Y esto afirmación de Pedro decidió el caminar de nuestra Iglesia, ayer, ahora y siempre.

Esto es lo que Jesús pide a su comunidad. Pero vayamos a lo que nos ofrecen las lecturas de hoy. De ahí viene que loa historia de Los Hechos de hoy nos muestra lo que pasa en el interior de la Iglesia. De ahí que comienza Lucas diciéndonos “que la comunidad cristiana gozaba de paz”, se mantiene en el santo temor de Dios y se extendía con el poder del Espíritu Santo y del temor de Dios. Se nos presenta a Pedro no tanto como evangelizador, sino como jefe religioso que –durante sus visitas pastorales-. Pablo se ha ido a Tarso, tal vez porque su presencia creaba problemas a causa de su temperamento combativo, semejante al de Esteban.

Luego se nos presenta a Pedro que visita algunas comunidades, Pedro sostiene y anima a los discípulos en algunas comunidades con toda seguridad evangelizadas por Felipe. Empieza el clima primaveral, sorprendente, milagroso, del paso de Jesús. Pedro contribuye con dos prodigios a la difusión del evangelio. Pedrop se ha convertido ahora en el pastor taumaturgo que representa en la nueva Iglesia no sólo la Palabra, sino el poder de curación de Jesús. Lucas no pierde la ocasión de recordar que Jesús vive y continúa obrando en la Iglesia apostólica como cuando Jesús estaba presente en ella en medio de los suyos.

Cuando vamos al evangelio de hoy, tenemos que tener en cuanta que después milagro del pan de vida, sus discípulos le manifiestan su malestar por las afirmaciones “irracionales” de su Maestro, unas afirmaciones que resultan difícil de aceptar desde el punto de vista humano. Frente al escándalo y las murmuraciones de sus discípulos, Jesús precisa que no se debe creer en él sólo después de la visión de una subida al cielo, como que Elías y Henoc, porque eso significaría la no aceptación de su origen divino. Es algo que no tendría sentido, dado que él “el Preexistente” viene precisamente del cielo (Juan 3,13-15).

La incredulidad de los discípulos con respecto a Jesús, sin embargo, se pone de manifiesto por el hecho de que “el Espíritu es el quien das la vida; la carne no sirve para nada. Las que os he dicho son espíritu y vida.” (63). Jesús afirma que tan real como la carne de Jesús es la verdad eucarística. Ambas son un don con el mismo efecto: dar la vida al hombre. Con todo, muchos discípulos no quisieron creer y no dieron un paso adeloante hacia una confianza en el Espíritu, con lo que consiguieron liberarse de la esclavitud de la carne.
A Jesús no loge por sorpresa esta actitud de abandono por parte de los que le siguen. Conoce a ca hombre y sus opciones secretas. Adherirse a su persona y a su mensaje en la fe es un don que nadie puede darse a sí mismo. Sólo el Padre lo da. El hombre que tiene en sus manos su propio destino, es libre siempre rechazar el don del Padre, y la comunión de vida con Jesús. Sólo quien ha nacido y ha sido vivificado por el Espíritu y no obra según la carne, comprende la revelación de Jesús y es introducio en la vida de Dios. A través de la fe es como el discípulo debe acoger al Espíritu y al mismo Jesús, pan eucarístico, sacramento que comunica el Espíritu y transforma la carne.

OREMOS
Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, concédenos tambiénn la alegría eterna del reino e tus elegidos, para que así el débil rebaño de tu Hijo tenga tenga parte en la admirable victoria de tu Pastor. Por Jesucristo el Señor. Amén.

viernes, 23 de abril de 2010

TIEMPO DE SEMANA SANTA. ABRIL 23, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9, 1-20

Es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a los pueblos
En aquellos días, Saulo seguía echando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor. Fue a ver al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse presos a Jerusalén a todos los que seguían el nuevo camino, hombres y mujeres. En el viaje, cerca ya de Damasco, de repente, una luz celeste lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía: - «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» Preguntó él: - «¿Quién eres, Señor?» Respondió la voz: - «Soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, entra en la ciudad, y allí te dirán lo que tienes que hacer.» Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber. Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión: - «Ananías.» Respondió él: - «Aquí estoy, Señor.» El Señor le dijo: - «Ve a la calle Mayor, a casa de judas, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista.» Ananías contestó: - «Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén. Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre.» El Señor le dijo: - «Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a pueblos y reyes, y a los israelitas. Yo le enseñaré lo que tiene que sufrir por mi nombre.» Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo: - «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y te llenes de Espíritu Santo.» Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y lo bautizaron. Comió, y le volvieron las fuerzas. Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús es el Hijo de Dios.

Salmo 116, 1. 2 Id al mundo entero y proclamad el Evangelio,
Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos.
Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre.

Juan 6, 52-59

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida
En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: - «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Entonces Jesús les dijo: - «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.» Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.
HOMILIA
Hechos 9,1-20: Es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a los pueblos Salmo 116: Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio. Juan 6,52-59: El Padre que me envió vive y yo vivo por el Padre.

El evangelista Juan nos muestra hoy cómo viven las comunidades viven en una comunidad de amor. Juan en su evangelio nos dice cómo es la comunidad de Jesús, se organizan sin jerarquía (Juan 15); se lavaban los pies unos a otros (Juan 13) esto lo hemos celebrado en la Pascua, y se sabían una comunidad de amigos de Jesús (Juan 14). Eran una comunidad diferente frente a comunidades más jerarquizadas. Leían la Palabra de Jesús y les iban agregando las reflexiones que nacían de su práctica comunitaria, eso es el evangelio de Juan.

Como en tantas comunidades de ayer y de hoy, donde el compartir el pan se habla a los pobres y necesitados, y al compartir el pan y el vino, y sentimos que corren por nuestras venas la misma sangre de Jesús que habita en cada uno de nosotros y en la comunidad reunida en su nombre. A la luz de la Pascua que estamos celebrando, debemos seguir pidiendo al Señor que aumente nuestras ansias de fidelidad y nos ayude a renovar nuestras eucaristías que alimentan nuestros sueños y esfuerzos por un mundo nuevo y que nuestras comunidades recobren su fuerza evange-lizadora, y renueven nuestras eucaristías para que alimenten nuestros sueños y esfuerzos por un mundo nuevo y recobren cada día nuestras comunidades y llevemos a todos el testimonio de su presencia en medio de nosotros.

La primera lectura de hoy nos muestra que para Saulo, la comunidad cristiana era un secta y se estaba difundiendo más allá de los confines de Judea y Samaria y había llegado hasta Siria. Y Saulo quiere extirpar de raíz la herejía que él piensa que está obteniendo tantos éxitos y para eliminar esto consigue una autorización de los sacerdotes de Jerusalén. Pero, en su camino a Damasco lo envolvió un resplandor que lo cegó, y oyó que le predica, pero esa voz no era nada menos que la voz perseguido. Saulo se queda ciego y permanece en ayuno tres días, es decir, debe morir a su ceguera interior, para resurgir a la nueva comprensión de la realidad.

Cristo. Jesús-pan se identifica con su humanidad, la misma que será sacrificada en la cruz para la salvación de los hombres. La última murmuración de los judíos “?Cómo puede este darnos a comer su carne”. (52) denuncia la mentalidad incrédula de los que no se dejan regenerar por el Espíritu Santo y no tienen intención de adherirse a Jesús.

Este insiste con vigor, exhortando a consumir el pan eucarístico para participar en su vida: “si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros.” (53) Más aún, anuncia los frutos extraordinarios que recibirán lo que participan en el banquete eucarístico: el que permanece en Cristo y toma parte en su misterio pascual permanece en Cristo y toma parte en su misterio pascual permanece en él con una unión íntima y duradera. El discípulo de Jesús recibe como vida en Cristo, una vida que supera toda expectativa humana porque es resurrección e inmortalidad (39,54,58).

Esta es la enseñanza profunda y autorizada de Jesús en Cafarnaúm, cuyas características esenciales versan más que sobre el sacramento en sí, sobre la revelación gradual de todo el misterio de la persona y de la vida de Jesús.

Dios elige a sus discípulos cómo y cuando quiere y del modo más imprevisto. Es posible contar con innumerables casos de hombres que han experimentado un cambio inesperado e impensable en la orientación de sus energías. Ante se dedicaban a otras cosas y después las han consagrado a la cuasa del evangelio.

La lista podría encabezarla Saulo, Agustín y otros. Esto significa que la misión “está en las manos de Dios,” que sabe escoger a sus colaboradores donde le parece mejor.

Dios que puede surgir de las piedras hijos de Abrahán, Dios que puede transformar a un violento perseguidor en un misionero imparable, puede hacer surgir también hoy, precisamente en nuestro mundo secularizado y secularizador, nuevas personalidades capaces de “llevar su nombre a las naciones” y de “proclamar a Jesús Hijo de Dios.”
A nosotros quizás se nos pida, sobre todo en este momento, rezar y dar testimonio: “rezar” para que de nuestra constatada impotencia, pueda hacer brotar el Señor nuevos apóstoles, y “dar testimonio” para que –cual modesto Ananías- podamos servir y ayudar a los nuevos apóstoles que el poder del Señor quiera suscitar.

ORACION

Seños, mi pecado más cotidiano es la poca esperanza. Mis ojos ven sobre todo el mal que invade al mundo: el odio, las luchas fratricidas, la vulgaridad, la pornografía, la droga, las separaciones… y no sigo porque tú conoces mi lamento cotidiano. Y si bien estás contento de que te recuerde en la oración estas miserias, no sé si lo estás también cuando te digo, con sentido de desconfianza: “? Hasta cuándo, Señor.”
Muestra una vez más tu poder y suscita grandes evangelizadores. Yo seguiré rezando en medio del silencio y en público, pero tú no me dejes decepcionado. Muestra tu poder, para el bien del pueblo.

jueves, 22 de abril de 2010

TIEMPO DE PASCUA. ABRIL 22, 2010

PALABRA DE VIDA
Hechos de los apóstoles 8, 26-40

Siguió su viaje lleno de alegría
En aquellos días, el ángel del Señor le dijo a Felipe: - «Ponte en camino hacia el Sur, por la carretera de Jerusalén a Gaza, que cruza el desierto.» Se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candases, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido en peregrinación a Jerusalén. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo el profeta Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: - «Acércate y pégate a la carroza.» Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó: - «¿Entiendes lo que estás leyendo?» Contestó: - «-Y cómo voy a entenderlo, si nadie me guía?» Invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era éste-' «Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de los vivos.» El eunuco le preguntó a Felipe: - «Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?» Felipe se puso a hablarle y, tomando pie de este pasaje, le anunció el Evangelio de Jesús. En el viaje llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco: - «Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?» Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su viaje lleno de alegría. Felipe fue a parar a Azoto y fue evangelizando los poblados hasta que llegó a Cesárea. .
Salmo 65, 8-9. 16-17. 20
Aclamad al Señor, tierra entera.
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, haced resonar sus alabanzas, porque él nos ha devuelto la vida y no dejó que tropezaran nuestros pies.
Fieles de Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo: a él gritó mi boca y lo ensalzó mi lengua.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor.
Juan 6,44-51

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: - «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios." Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
HOMILIA

Hechos 8,26-40:: Siguió su viaje lleno de alegría Salmo 65: Aclamen al Señor, tierra entera. Juan 6,44-51: Atraídos por el Padre

Todo este último tiempo, y estamos en el tiempo de Pascua, lo hemos centrado en Jesús que resucitado ha ascendido y vive con el Padre, nos ha hecho vivir en el Espíritu Santo, cuya venida celebramos en Pentecostés, el 23 de mayo. Todo este tiempo vivimos en la acción del Espíritu Santo, él nos preparará para la venida definitiva de Jesús, cuando el Reino de Jesús vuelva de nuevo a las manos de Jesús. Para nuestra sorpresa el texto ha sido cortado en pedacitos, tal vez para que nos fijemos bien en cada versículo, por eso los de hoy están centrados en el Padre de Jesús, al que llamamos cariñosamente “Papá, papito”. ¿Por qué? Cómo quería Jesús que conociéramos al Padre, o que supiéramos que al seguirlo a él (Jesús) estamos siendo atraídos por el Padre. Y profetas, hombres y mujeres trasformaos en apóstoles, mensajeros, testigos, anunciáramos, como lo hicieron los de antiguo “que todos serán discípulos de Dios”. Es cir, todos escucharán su voz y aprenderán y le harán caso. El gran mensaje de Dios hoy es “ser testigos” y harán que la humanidad le oigan y aprenderán a hacerlo caso. A veces tenemos que preguntarnos ¿qué nos estará pasando que por más que lo escuchamos no aprendemos nada? Teólogos modernos nos dicen “que a Dios hay que creerlo y practicarlo”. Tal vez por eso nuestras celebraciones religiosas no nos alimentan para la vida del Reino. Como decía aquel teólogo, escuchamos y decimos creer pero “no practicamos a Dios”. Somos como el hijo de aquella parábola que dijo “ya voy pero nunca fue.” Tenemos que pedirle a Dios que nos haga volver a él atraídos por el Padre como las pequeñas partículas de hierro son atraídas por un poderoso imán, el imán de su amor por la fascinación que brotan de su amor sin medida. Lo mismo que el pasó a Jesús.

Aprovechemos las palabras de Jesús hoy y dejémonos conducir por ellas como hizo el etíope encontrado en el desierto por Felipe. Aquí Lucas continúa prosige su esmerada presentación de la difusión del evangelio a grupos cadaía más alejados del judaísmo. Después de los samaritanos nos encontramos con un representante de la diáspora (judíos que viven lejos de la Tierra Prometida. Tal vez éste no era un judío desde el puntoi de vista de la étnica, y que sin embargo formaba parte de la comunidad judía “había ido a Jerusalén y formaba parte de la comunidad judía en calidad de “prosélito”. Se trata de un etíoper: por consiguiente viene de lejos y llevará luego el Evangelio. Es un eunuco, alguien que para el Deuteronomia, no puede ser admitido en la comunidad del Señor, aunque para Isaías ya no será excluido. Es un personaje influyente y rico, puesto que dispone de medios para realizar un largo viaje y consta con una costoso rollo manuscrito de la Biblia.

A este personaje le envía Dios a Felipe a través de un ángel, y por medio del Espíritu le guía hasta la obra que debe llevar a cabo. La ocasión se la brinda la Escritura, mientras que la mediación es apostólica (Felipe). A partir de la profecía de Isaías sobre el siervo de Yahvé lleva a cabo Felipe su misión salvífica de predicador del evangelio.

El eunuco plantea con claridad la gran pregunta de siempre desde los orígenes: “Te ruego que me digas de quien dice esto el profeta, ¿de sí mismo o de algún otro?” Por medio de la Iglesia (Felipe) y con la gracia de dios es posible disipar la duda de quien, de quien pensativa aunque sinceramente, va buscando la verdad. Al don de la fe le sigue el bautismo, y de ambos brota la salvación.

En el evangelio nos encontramos con otro enfrentamiento entre la multitud y Jesús sobre sus revelaciones sobre su origen divino. Ya ha dicho Jesús sobre esto, “Yo soy el pan de vida” (35) y “Yo he bajado del cielo” (38) lo que ha provocado la protesta entre la multitud, que murmura y se vuelve hostil. Resulta difícil reconocer el origen humano de Cristo y reconocerlo como Dios (42). Pero Jesús evita con ellos una inútil discusión y les ayuda a reflexionar sobre la dureza de su corazón, hablando de condiciones necesarias para creer en él.

La “primera” es el hecho de ser atraídos por Dios (44), don y manifestación del amor de Dios por la humanidad.
Nadie puede ir a Jesús si no es atrído por el Padre. La “segunda” condición es la docilidad a Dios (45ª). Los hombres deben darse cuenta de la acción salvífica de Dios respecto del mundo. La “tercera” condición es escuchar al Padre (45b). De la enseñanza interior del Padre y de la vida de Jesús es de donde brota la fe obediente del creyente en la Palabra del Padre y del Hijo.
Escuchar a Jesús significa ser enseñado por el Padre mismo. Con la venida de Jesús queda abierta la salvación a todo el mundo; ahora bien, la condición esencial que se requiere es dejarse atraer por él escuchando con docilidad la Palabra de vida. Aquí es donde el evangelista precisa la relación entre la fe y la vida eterna, principios que resume toda regla para acceder a Jesús. Sólo el hombre que vive en comunión con Jesús se realiza y abre a uan vida duradera y feliz. Sólo “quien come de Jesús-pan no muere.” Jesús, pan de vida, dará la inmortalidad a quien se alimenta de él, a quien en la fe, interioriza su Palabra y asimila su vida.

En el ralato de los Hechos que hemos leído nos encontramos muy lejos de una acción humana planificada. Es Dios quien tiene su plan, un plan que nosotros hemos de secundar. Felipe recibe orden de ir por una camino que cruza por el desierto, a pleno sol, precisamente hacia el sur. Pero es aquí donde Dios ha predispuesto un encuentro importante. De él ha hecho partir la tradición la evangelización de África. Lo que parece decisivo aquí es la disponibilidad de Felipe, su impulso evangelizador, que no deja perder ninguna ocasión; su capacidad para interpretar la Escritura. Con otras palabras: su convencida entrega a la causa del Evangelio y a “su preparación”. El resto lo ha hecho el Espíritu, que hizo posible el encuentro y favoreció el acercamiento misionero..

En cualquier lugar, incluso en el más improbable, es posible encontrar una pregunta, a veces rechazada, y en alguna ocasión acogidda como liberadora.

ORACION

Te pido, Señor, tener una confianza en el Evangelio. Puedo ser rechazado pero es necesario “respetar”, los tiempos de maduración y las opciones de los otros, no debemos ser “fanáticos”, no debemos “forzar” las cosas y los tiempos pero el hecho cierto es que cada vez hablo menos de ti.
Es posible que tú, Señor, me hayas llevado desde la excesiva seguridad, a la desconcertante incertidumbre para traerme a ese momento, en el que me siento un humilde servidor de la Palabra, consciente de que no soy quien decide las conversiones, sino de que eres tú el dueño de la mies, y de que yo debería estar, como Felipe, sólo dispuesto a introducir en la comprensión de tus caminos.
Gracias, Señor, por haberme indicado este camino.

miércoles, 21 de abril de 2010

TIEMPO PASCUAL. ABRIL 21, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, lb-8

Al ir de un lugar para otro, iban difundiendo el Evangelio
Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaria. Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Saulo se ensañaba con la Iglesia; penetraba en las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres. Al ir de un lugar para otro, los prófugos iban difundiendo el Evangelio. Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Salmo 65, 1-3a. 4-5. 6-7a
Aclamad al Señor, tierra entera.
Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria. Decid a Dios: «¡Qué terribles son tus obras!»
Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres.
Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que con su poder gobierna enteramente.

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 35-40

Ésta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: - «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre:'que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.»
HOMILIA

Hechos 8,1b-8: Iban difundiendo el Evangelio Salmo 65: Aclamen al Señor, tierra entera. Juann 6,35-40: Yo soy el pan de la vida: el que viene a mí no pasará hambre.

o hay algo que funciona mal en nuestro mundo o hay algo que no se entiende en este evangelio que estamos meditando. Somos millones de cristianos/as que hemos venido a Jesús, que nos alimentamos de su Pan y su Palabra y cada vez se agranda más la brecha entre ricos y pobres. En Haití hay gente que come tabletas de arcilla con sal y aceite para sobrevivir. Y hay millones de hermanos/as en el mundo que no tienen ni comida ni agua potable. Entonces tenemos que preguntarnos: ¿Hemos ido a Jesús para seguirlo o hemos falsificado su mensaje y lo hemos transformado en un ídolo que no da vida? Si El bajó del cielo para hacer la voluntad del Padre, ¿la voluntad de quién estamos haciendo nosotros/as que celebramos pascuas multitudinarias y congresos vibrantes de cantos y aleluyas y al mismo tiempo no se notan los cambios urgentes y posibles en favor de la vida?

¿Nos estamos alimentando del pan de Jesús o del pan del imperio, del consumismo egoísta, del insensible individualismo insolidario?.

Necesitamos volver a darle a nuestras eucaristías su sentido original: comulgar con la persona y el proyecto de Jesús para que vuelvan a ser pan de Vida.

Tal vez necesitamos un giro en la historia como el que les pasó a los discípulos de Jesús cuando la comunidad por la persecución comienzan su difusión fuera de Jerusalén. Es decir, pasaron de la persecución a la dispersión y de ésta a la difusión de la Palabra. Son los helenistas los discípulos de Esteban que como su maestro reciben los golpes. Tienen que huir y pispersarse por las regiones de Judeo y Samaría. Pero con eso se inicia la carrera de la Palabra por el mundo, “hasta los confines de la tierra.”
Hay también otra realidad entre “el gran duelo por la muerte de Esteban” y la gran alegría” port la acción de Felipe, otro de los Siete. Hay otro hecho significativo “Pablo o Saulo “ensañaba contra la Iglesia”, pero ésta se expande precisamente entre los que estaban al margen de judaísmo: la salido de Jerusalén no es solamente un hecho geográfico, sino también cultural. Cristo es predicado también a los samaritanos. Todo da como resultado que se ha realizado un nuevo Pentecostés, una nueva primavera de la Iglesia, después que esto tuvo lugar en Jersalén y antes de la que se produjoi entre los paganos. Todo esto va a compoañado de poderosos gestgos de liberación: en un mundo que se renueva al contacto con la difusión de la Palabra.
Pero todo es el movimiento de la acción de Jesús, como nos dice juan hoy. La muchedumbre ha visto y escuchado la Palabra de Jesús, pero no ha reconocido en él al Hijo de Dios bajado del cielo, como el maná en el desierto. Entonces denuncia Jesús, con amargura, esta difundida incredulidad de los judíos (30) Entonces denuncia Jesús con amargura, esta difundida incredulidad de los judíos (30) a pesar de que la iniciativa amorosa del Padre se sirva de la obra del Hijo para darles la salvación y la vida ( Juan 3,14; 4,14,50; 5,2,25s).

La Iglesia de ese tiempo, era consciente de este conflicto con la Sinagoga y, a través del evangelista, expresa su profundo vínculo con el Maestro, hablando del designio de Dios que se realiza mediante la acogida que todo creyente reserva a Jesús. Este ha tomado carne humana no para haer su propia voluntad, sino loa de aquel que le ha enviado. Elo plan de Dios es un plan de salvación, y el Padre, confiándolo al Hijo,, proclama que los hombres se salvan en Jesús, si que se pierda ninguno. Más aún, aquellos que han sido confiados por el Padre al Hijo, quiere que los “resucite en el último día (39). La expresión “último día” tiene un significado preciso en Juan: es el día en que termina la creación del hombre y tiene lugar la muerte de Jesús, es el día del triunfo final del Hijo sobre la muerte; en él, todos podrán “el agua del Espíritu” que sderá entregada a la humanidad. En ese día, Jesús dará cumplimiento a su misión mediante la resurrección y dará la vida definitiva. Esta última tiene su comienzo aquí en la fe, y su plena realización en la resurrección al final de los tiempos. Los que crean en Jesús, Hijo de Dios, no experimentarán la muerte, sino que disfructarán de una vida inmortal.

ORACION

Ven Señor en ayuda de tu familia, y ya que has querido renovarla con estos sacramentos de vida eterna, concédele el bien de la resurrección gloriosa. Por nuestro Señor Jesucristo.

martes, 20 de abril de 2010

TIEMPO PASCUAL. ABRIL 24, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 7, 51-8, la

Señor Jesús, recibe mi espíritu
En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas; -«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado.» Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: -«Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.» Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: - «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: - «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y, con estas palabras, expiró. Saulo aprobaba la ejecución.

Salmo 30. 3cd-4. 6ab y 7b y 8a. 17 y 21 ab
A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
Sé la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve, tú que eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre dirígeme y guíame.
A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás; yo confío en el Señor. Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia. En el asilo de tu presencia los escondes de lasconjuras humanas.

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 30-35

No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: - «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."» Jesús les replicó: - «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» Entonces le dijeron: - «Señor, danos siempre de este pan.» Jesús les contestó: - «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»
HOMILIA

Hechos 7,51-8: Recibe mi espíritu. Salmo 30: A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Juan 6,30-35: El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.

A veces leemos la Palabra de Dios y las interpretamos a nuestra manera. Pero, cuando leemos la Palabra, como la que hemos leído hoy y, no nos damos cuenta que nos hablan de un modelo de organización igualitaria donde todos estamos llamados a compartir lo que junto hemos juntado. Es lo que nos dice el Antiguo Testamento (Éxodo 16) donde leemos que quienes habían juntado no les sobraba, a los ancianos, a los niños, a los enfermos no les faltaba. Leemos en las enseñanzas de Pablo (2 Corintios 8,15) que le recordaba a sus discí-pulos que cuando hacían una colecta para la comunidad de Jerusalén a nadie le faltaba nada. Eso era lo que significaba el maná en el Antiguo Testamento.

Este proyecto económico impedía juntar los alimentos pero habrá allí una intención, evitar el enriquecimiento de unos y el hambre de otros, y al mismo tiempo imponían a los que trabajaban un día descanso y también los animales. El tiempo vivió este modelo por mucho tiempo, pero se cansaron y cambió el proyecto e inventaron la pirámide social con los reyes. Pero el pueblo volvía a recordar esto cuando Jesús les hablaba del maná y empezó a decirles “yo soy el pan del cielo.” Es que realmente Jesús era el Pan del cielo, podemos decir “que se dejó comer por la gente, por eso nos recuerda que pasó su vida haciendo el bien.

La identificación del maná con la Eucaristía sin referencia al reino de Dios para la justicia y la igualdad. Nos satisfacemos con ir a la mesa, a la eucaristía pero sin referirnos al reino como proyecto de una nueva sociedad, y nos olvidamos quedándonos tranquilos de haber ido a misa sin preocuparnos que quienes no han conocido a Jesús se juegan la vida por una nueva sociedad.
Por eso es que hoy leemos la historia del martirio de Esteban. Y esto nos presenta la historia de Esteban como un primer cuadro. Por eso Lucas comienza la historia hoy reconociendo el final del discurso de Esteban, un discurso que es durísimo. Esteban lee en él la historia de Israel como un opuesto de duro corazón y de oídos in circuncisos, siempre opuestos al Espíritu Santo. Y esto va a llevar a Esteban a la muerte de Jesús. Por eso les dice lo que significa para ellos el sacrificio de Jesús. No es nada nuevo para ellos porque siempre han perseguido a los profetas enviados por Dios. Y el discurso tuvo una reacción violenta.

Pero nos encontramos con el segundo cuadrop, el martirio de Esteban. Frente al furor de la multitud sucita en Esteban una visión. Contempla Esteban la gloria de Dios y a Jesús, resucitado, de pie a la derecha del Padre. El primer mártir se dirige sereno al encuentro con al muerte, gozando del fruto de la muerte solitaria de Jesús. Este Jesús ahora glorioso, anima a sus testigos, empezando con Esteban mostrando “los cielos abiertos”, que se ofrecen como la meta gloriosa, ahora próxima.

Esteban muere sereno y tranquilo, confiando su espíritu a Dios. La lapidación tiene lugar fuera de la ciudad, era la muerte reservada a los blasfemos: Esteban no tiene miedo de proclamar la divinidad de Jesús y deb morir Y Saulo, el que habría de proseguir la obra innovadora de Esteban , extendiéndola a los paganos, resulta que está de acuerdo con este asesinato.

El evangelio de hoy nos muestra que a pesar de la variedad de pruebas dadas por Jesús en el comienzo del encuentro de Jesús con la multitud que ha comido el pan compartido por Jesús y que viene a buscarlo no acepta ni los signos ni las palabras y pide mayores garantías para poder creerle (30). El milagro de los panes y los peces no es suficiente y exigen un signo particular. Pro Jesús exige una fe si condiciones en obras; lamuchedumbre en cambio, fundamentan su fe en los milagros extraordinarios que han de ver con sus propios ojos.

Juan nos muestra una verdadera controversia, surgida en tiempos del evangelio, entre la sinagoga y la Iglesia en torno a la misión de Jesús. Jesús no se deja llevar por sueños humanos ni se hizo fuerte en los milagros, sino que buscó sólo la voluntad del Padre. La multitud quiere un nuevo milagro del maná (Salm0 78,24) para reconocer al verdadero profeta escatológico de los tiempos mesiánicos. Pero Jesús le da el verdadero maná, porque su alimento es muy superior al que comieron sus padres en el desierto: él da el verdadero maná, él les da la vida eterna. Elo verdadero no está en Moisés ni en la Ley, coo pensaban los interlocutores de Jesús, sino en el don del Hijo que el Padrte regala a los hombres porque él es el verdadero “ pan de Dios que viene del cielo” (33).

En un determinado la muchedumbre da la impresión de haber comprendido “Señor, danos siempre de este pan” (34). Pero la verdad es que la gente no comprende el valor de los que pide y anda lejos de la verdadera fe. Por eso Jesús pone las cosas en claro y precisa “Yo soy el pan de vida. El que viene a mi no volverá a tener hambre.” (35)
Por eso podemos repetir hoylas palabras de Esteban: “Veo los cielos abiertos.”.

ORACION
Son los cielos abiertos lo que iluminan mi camino. Mirando estos cielos luminosos es como tengo valor para atravesar las tinieblas, para no dejarme aterrorizar por el vocerío, para no dejarme intimidar por el altísimo griterío del mundo; para ni dejar caer los brazos frente a quien “se tapa los oídos” para no escucharme; para no desistir cuando todos se precipitan en contra de mí. Esos cielos abiertos son mi meta y mi gozo. Sé que debo atravesar la aspereza y la oscuridad para llegar a ellos. Debo mantenerlo de manera constante ante mis ojos: cielos abiertos, cielos acogedores, cielos habitados, cielos patria del Resucitado y de los resucitados.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 7, 51-8, la
Señor Jesús, recibe mi espíritu
En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas; -«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado.» Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: -«Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.» Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: - «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: - «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y, con estas palabras, expiró. Saulo aprobaba la ejecución.

Salmo 30. 3cd-4. 6ab y 7b y 8a. 17 y 21 ab
A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
Sé la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve, tú que eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre dirígeme y guíame.
A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás; yo confío en el Señor. Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia. En el asilo de tu presencia los escondes de lasconjuras humanas.
Juan 6, 30-35

No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: - «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."» Jesús les replicó: - «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» Entonces le dijeron: - «Señor, danos siempre de este pan.» Jesús les contestó: - «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»
HOMILIA

Hechos 7,51-8: Señor Jesús, recibe mi espíritu Salmo 30: A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Juan 6,30-35: El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.

A veces leemos la Palabra de Dios y las interpretamos a nuestra manera. Pero, cuando leemos la Palabra, como la que hemos leído hoy y, no nos damos cuenta que nos hablan de un modelo de organización igualitaria donde todos estamos llamados a compartir lo que junto hemos juntado. Es lo que nos dice el Antiguo Testamento (Éxodo 16) donde leemos que quienes habían juntado no les sobraba, a los ancianos, a los niños, a los enfermos no les faltaba. Leemos en las enseñanzas de Pablo (2 Corintios 8,15) que le recordaba a sus discí-pulos que cuando hacían una colecta para la comunidad de Jerusalén a nadie le faltaba nada. Eso era lo que significaba el maná en el Antiguo Testamento.

Este proyecto económico impedía juntar los alimentos pero habrá allí una intención, evitar el enriquecimiento de unos y el hambre de otros, y al mismo tiempo imponían a los que trabajaban un día descanso y también los animales. El tiempo vivió este modelo por mucho tiempo, pero se cansaron y cambió el proyecto e inventaron la pirámide social con los reyes. Pero el pueblo volvía a recordar esto cuando Jesús les hablaba del maná y empezó a decirles “yo soy el pan del cielo.” Es que realmente Jesús era el Pan del cielo, podemos decir “que se dejó comer por la gente, por eso nos recuerda que pasó su vida haciendo el bien.
La identificación del maná con la Eucaristía sin referencia al reino de Dios para la justicia y la igualdad. Nos satisfacemos con ir a la mesa, a la eucaristía pero sin referirnos al reino como proyecto de una nueva sociedad, y nos olvidamos quedándonos tranquilos de haber ido a misa sin preocuparnos que quienes no han conocido a Jesús se juegan la vida por una nueva sociedad.
Por eso es que hoy leemos la historia del martirio de Esteban. Y esto nos presenta la historia de Esteban como un primer cuadro. Por eso Lucas comienza la historia hoy reconociendo el final del discurso de Esteban, un discurso que es durísimo. Esteban lee en él la historia de Israel como un opuesto de duro corazón y de oídos in circuncisos, siempre opuestos al Espíritu Santo. Y esto va a llevar a Esteban a la muerte de Jesús. Por eso les dice lo que significa para ellos el sacrificio de Jesús. No es nada nuevo para ellos porque siempre han perseguido a los profetas enviados por Dios. Y el discurso tuvo una reacción violenta.
Pero nos encontramos con el segundo cuadrop, el martirio de Esteban. Frente al furor de la multitud sucita en Esteban una visión. Contempla Esteban la gloria de Dios y a Jesús, resucitado, de pie a la derecha del Padre. El primer mártir se dirige sereno al encuentro con al muerte, gozando del fruto de la muerte solitaria de Jesús. Este Jesús ahora glorioso, anima a sus testigos, empezando con Esteban mostrando “los cielos abiertos”, que se ofrecen como la meta gloriosa, ahora próxima.
Esteban muere sereno y tranquilo, confiando su espíritu a Dios. La lapidación tiene lugar fuera de la ciudad, era la muerte reservada a los blasfemos: Esteban no tiene miedo de proclamar la divinidad de Jesús y deb morir Y Saulo, el que habría de proseguir la obra innovadora de Esteban , extendiéndola a los paganos, resulta que está de acuerdo con este asesinato.
El evangelio de hoy nos muestra que a pesar de la variedad de pruebas dadas por Jesús en el comienzo del encuentro de Jesús con la multitud que ha comido el pan compartido por Jesús y que viene a buscarlo no acepta ni los signos ni las palabras y pide mayores garantías para poder creerle (30). El milagro de los panes y los peces no es suficiente y exigen un signo particular. Pro Jesús exige una fe si condiciones en obras; lamuchedumbre en cambio, fundamentan su fe en los milagros extraordinarios que han de ver con sus propios ojos.
Juan nos muestra una verdadera controversia, surgida en tiempos del evangelio, entre la sinagoga y la Iglesia en torno a la misión de Jesús. Jesús no se deja llevar por sueños humanos ni se hizo fuerte en los milagros, sino que buscó sólo la voluntad del Padre. La multitud quiere un nuevo milagro del maná (Salm0 78,24) para reconocer al verdadero profeta escatológico de los tiempos mesiánicos. Pero Jesús le da el verdadero maná, porque su alimento es muy superior al que comieron sus padres en el desierto: él da el verdadero maná, él les da la vida eterna. Elo verdadero no está en Moisés ni en la Ley, coo pensaban los interlocutores de Jesús, sino en el don del Hijo que el Padrte regala a los hombres porque él es el verdadero “ pan de dios que viene del cielo” (33).
En un determinado la muchedumbre da la impresión de haber comprendido “Señor, danos siempre de este pan” (34). Pero la verdad es que la gente no comprende el valor de los que pide y anda lejos de la verdadera fe. Por eso Jesús pone las cosas en claro y precisa “Yo soy el pan de vida. El que viene a mi no volverá a tener hambre.” (35)
Por eso podemos repetir hoylas palabras de Esteban: “Veo los cielos abiertos.”.
ORACION Son los cielos abiertos lo que iluminan mi camno. Mirando estos cielos luminosos es como tengo valor para atravesar las tinieblas, para no dejarme aterrorizar por el vocerío, para no dejarme intimidar por el altísimo griterío del mundo; para ni dejar caer los brazos frente a quien “se tapa los oídos” para no escucharme; para no desistir cuando todos se precipitan en contra de mí. Esos cielos abiertos son mi meta y mi gozo. Sé que debo atravesar la aspereza y la oscuridad para llegar a ellos. Debo mantenerlo de manera constante ante mis ojos: cielos abiertos, cielos acogedores, cielos habitados, cielos patria del Resucitado y de los resucitados, mis ci