Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



viernes, 18 de marzo de 2011

TIEMPO DE CUARESMA, MARZO 18, 2011

PALABRA DE VIDA

Lectura de la profecía de Ezequiel (18,21-28):

Así dice el Señor Dios: «Si el malvado se convierte de los pecados cometidos y guarda mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se le tendrán en cuenta los delitos que cometió, por la justicia que hizo, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado –oráculo del Señor–, y no que se convierta de su conducta y que viva? Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, imitando las abominaciones del malvado, ¿vivirá acaso?; no se tendrá en cuenta la justicia que hizo: por la iniquidad que perpetró y por el pecado que cometió, morirá. Comentáis: "No es justo el proceder del Señor." Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.»

Salmo 129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?


Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.


Si llevas cuenta de los delitos,
Señor, ¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.


Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora.


Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,20-26):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.»

HOMILIA

En ambas lecturas nos muestra sus modos de justicia. En la lectura del profeta Ezequiel nos muestra cómo el Señor perdona al que cambia el corazón y practica el derecho y la justicia, éste vivirá y no morirá. En este profeta es donde se muestra a Ezequiel el teólogo, el sacerdote y el profeta. Es un capítulo donde Ezequiel se muestra el hijo fiel de las tradiciones judías, padre y responsable de la situación vivencial de sus convecinos y como el pionero de nuevos valores, que enriquecerán la revelación. Nos tenemos que ubicar en los años del destierro que siguieron a la caída de Jerusalén, tiempos en que el autor tuvo que tomar una nueva postura, preparado y estimulado por el peso de la historia.

Aquel amargo presente de los desterrados, era la consecuencia de años de historia de prevaricaciones y pecados, por eso empieza diciendo: “si el malvado se convierte y guarda mis preceptos, practica el derecho y la justicia…” dirá el señor por medio del profeta. Su castigo en el presente se le recodará el libro del Deuteronomio 5,9-10. Pero Dios no olvidará la vida de un Abraham, Moisés, Josue… David… Josías… Ezequías y tantos otros de quienes repentinamente había oído decir: “Por amor a…”.

Sí, la alianza se había roto y Ezequiel se levanta airado, sin titubeos de la responsabilidad personal que había anunciado Jeremías 31,29ss; 2 Reyes 14,6; Deuteronomio 24, 16, sincillamente lo completa “Hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal” había dicho Deuteronomio 30,15. “el que peque ése morirá…” Ezequiel lo detalla. Lo dice hoy: “si el: “ Si el justo se aparta de su justicia y comete la maldad, ¿vivirá acaso? , sencillamente lo completa, no niega el principio de solidaridad, lo completa “Hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal”. Pero también nos dice que el pasado no es una herencia fatídica; aunque difícil de romperlo, es posible librarse de ´’el. Sobre cuando se cuanta, como la sabía el profeta, con un Dios que no quiere la muerte del pecador “sino que se convierta y viva”. Es la conversión total del individuo, de tú y mi. El profeta se convierte así en “pastor de almas”. Es otra de las novedades que nos ofrece Ezequiel hoy. “Cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida… y ciertamente vivirá y no morirá”, termina hoy el profeta.

Y Jesús nos enfrenta con los escribas y fariseos porque entonces “no entraréis en el reino de los cielos”. Y hoy es bueno preguntarnos ¿qué piensa Jesús de la Ley? Habla claramente de la ley de Moisés, él dijo bien claro “no he venido a abolir, sino a darle cumplimiento”, pero no la ley de los escribas y fariseos que tergiversaban y se burlaban de ella, pero no es lo que dice Jesús “sino sois mejor que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de Dios.” No es la de los teólogos, los escribas, y los laicos piadosos (los fariseos), la justicia de Jesús supera a la de los escribas y fariseos.

Jesús afirma el quinto mandamiento y “completa el mandamiento” afirmando que la ira, el enojarse contra alguien, el insulto grave debe situarse en el mismo grado que el dar la muerte. Establece entre su ley y las de los escribas y fariseos, ya que el asesino era llevado a los tribunales, mientras que quien faltaba gravemente al prójimo con insultos… no estaba sometido a ningún tribunal. Jesús afirma que estas diferencias no existen a los ojos de dios.

Jesús ofrece dos ejemplos de la vida diaria. Se refiere alo que ocurre en el templo. Más importante que ellos es, es el reconocimiento con aquel a quien se ha ofendido. Y el otro ejemplo es la deuda que el acreedor reclama. Jesús enseña la necesidad de llegar a un acuerdo en lugar de comenzar un pleito. En algo muy simple dice que es más importante eñ “sí” o el “no” porque al fin y al cabo, equivalen a un juramento, por estar pronunciado en la presencia de Dios. Por eso termina diciendo ”procura arreglarte, mientras vas de camino, no sea que te entregue al juez. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.”

ORACIONJustificar a ambos lados

Dios de misericordia y compasión:
Tú nos retas a ser responsables
por el bien y el mal que hacemos,
y nos llamas a la conversión.
Oh Dios, ayúdanos a enfrentarnos a nosotros mismos,
para que no recurramos a excusas poco convincentes
para encubrir nuestros fallos.
Haznos honestos con nosotros mismos,
y conscientes de que siempre podemos contar con Jesucristo,
como nuestro guía y nuestra fuerza en el camino hacia ti,
ahora y por los siglos de los siglos.

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