Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



martes, 22 de marzo de 2011

TIEMPO DE CUARESMA, MARZO 22, 2011

PALABRA DE VIDA

Lectura del libro de Isaías (1,10.16-20):

Oíd la palabra del Señor, príncipes de Sodoma, escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra: «Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda. Entonces, venid y litigaremos –dice el Señor–. Aunque vuestros pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana. Si sabéis obedecer, lo sabroso de la tierra comeréis; si rehusáis y os rebeláis, la espada os comerá. Lo ha dicho el Señor.»

Salmo 49,8-9.16bc-17.21.23

Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios


«No te reprocho tus sacrificios ,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños.


¿Por qué recitas mis preceptos y
tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?


Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú;
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.»

Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,1-12):

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

HOMILIA

Nos encontramos en la primera lectura con el profeta Isaías que nos habla de un generoso brindis de conversión, que nos viene en el comienzo de la Cuaresma al prepararnos para para la celebración de la Pascua.

A través del profeta Yavhé invita a su pueblo, a usted y mi, a juzgar a a ver la situación religiosa por la situación histórica por la que están atravesando. Tiene relación con la invitación que recibimos en el tiempo de uaresma del examen de conciencia. Nos invita a ver con un sentido de humilde y de equivocación. Humilde, en el reconocimiento de sus pecados, rojos como el atardecer de un día de verano, prenuncio de las sombras de la noche y espacio vital de los poderes adversos.

Pero nos encontramos con la verdad limpia. Jesús se lo repetirá a un ciego de nacimiento: “Si quieres”. Es la exigencia divina de abandonar: un acto de fe de la voluntad; la nota específica de todos aquellos que más tarde serán conocidos como los “pobres de Yavhé” y que implica una total docilidad y obediencia a la Alianza, “dice hoy Isaías. “venid y ligaremos”.

Por eso Isaías nos dice “aunque sus pecados sean como púrpura, blanquearán como la nieve, aunque sean rojas como escarlata, quedarán como lana.”

La voluntad de Dios a favor de su pueblo no puede ser más explícitas: son ahora ellos quienes tienen que explicarse. Quienes con su comportamiento se van a convertir en jueces de sí mismos.. Y nos encontramos, pues, pues, no ante de una incondicional promesa divina, sino ante un supuesto juicio objetivo del comportamiento humano en el que cada parte debe situarse en sinceridad frente a la Alianza. Yavhé sigue brindando su fidelidad a la Alianza y a la Promesa. ¿Hará lo mismo el Pueblo? En ello les va a ellos y a nosotros la vida.

El evangelio comienza con una crítica durísima de Jesús a los escribas y fariseos, y que es parte de todo el capítuolo 23 de mateo. Aquí junta Mateo las recriminaciones que Jesús hizo a los dirigentes espirituales de su pueblo. Interesa ver quiénes eran estos personasjes.

Los “escribas” o doctores de la Ley, profesionales de la Ley de Moisés. Hombres de gran influencia en la sociedad por su tarea específica de formar a los emás, dictar sentencias en los tribunales y determinar el sentido de la Ley y las normas de conducta. Destacaban a la antigua aristrocacia judía. Normalmente el estudio de la Ley lo hacían con otra profesión que les daba para vivir.

Los “fariseos” no constituían una cloase especial. Auqnue su origen es oscura, debe recomontarse al tiempo de los Macabeos (siglo segundo ante de Cristo). Sus antecesores eran los Hasideos, defensores más entusiastas de la Ley, cuando tuvo lugar la helenización de Palestina )1 Macabeos 2,42). Los fariseos del tiempo de Jesús siguen la misma trayectoria. La Ley era absolutamente válida para ellos. Vivían bajo la convicción de tenr en ella todas las normas regulados del orden religioso y civil, tanto al nivel de sociedad como de individuo. Se consideraban a sí mismos como los “puros”, seprados de los demás y constituían en general un grupo integrado, por los laicos piadosos, algunos de los cuales adquirían una verdadera especialización en la Ley que interpelaban literalmente y consideraban válidas hasta en sus más mínimos detalles. Constituían un elemente muy importante en la sociedad judía con gran influencia sobre ella sobre todo por la administración de la justicia y la formación de los demás. Aquí habíaun punto de contacto con los escribas. Tanto que algunos de los doctores de la Ley pertenecían a los fariseos. Lo dice Jesús hoy: “les gustan los primeros lugares en los banquetes, el hoor en las sinagogas, que les hagan reverencia por las calles y que la gente les llame maestros”. Jesús crea otro sistema, otro tipo de comunidad: “Vosotros en cambios, no os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosoros sois hermanos”..

Al estilo de Moisés, los escribas y los fariseos interpretaban la Ley y juzgaban a los transgresores. Por eso Jesús dice de ellos “en la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos… haced y cumplid lo que os digan, pero no hagáis los que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen”.

Jesús establece un nuevo sentido de comunidad: “no os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestra servidor. El que se ennoblece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.”

Jesús nos repite lo que nos dijo en el primer domingo de cuaresma, “servirás al Señor tu Dios y así termina hoy el evangelio, la máxima dignidad es el servicio, a mayor dignidad mayor servicio. Y entonces nos pasará lo mismo que a Jesús, cuando se retiró el tentador los ángeles del Señor vinieron a servirlo.

ORACION

Señor Dios nuestro:
Tú quieres que vivamos nuestra fe
no tanto como una serie de regulaciones y de prácticas,
sino como una relación de persona a persona
contigo y con los hermanos.
Señor, guarda nuestros corazones vueltos hacia ti,
para que podamos vivir lo que creemos
y expresar nuestro amor a ti
en términos de servicio y amor
a los hermanos con los que convivimos,
como hizo Jesús, tu Hijo,
que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.

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