Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 23 de febrero de 2011

TIEMPO ORDINARIO, FEBRERO 23, 2011

Lectura del libro del Eclesiástico (4,12-22):

La sabiduría instruye a sus hijos, estimula a los que la comprenden. Los que la aman aman la vida, los que la buscan alcanzan el favor del Señor; los que la retienen consiguen gloria del Señor, el Señor bendecirá su morada; los que la sirven sirven al Santo, Dios ama a los que la aman. Quien me escucha juzgará rectamente, quien me hace caso habitará en mis atrios; disimulada caminaré con él, comenzaré probándolo con tentaciones; cuando su corazón se entregue a mí, volveré a él para guiarlo y revelarle mis secretos; pero, si se desvía, lo rechazaré y lo encerraré en la prisión; si se aparte de mí, lo arrojaré y lo entregaré a la ruina.

Salmo 118,165.168.171.172.174.175

Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Mucha paz tienen los que aman tus leyes,
y nada los hace tropezar.


Guardo tus decretos,
y tú tienes presentes mis caminos.

De mis labios brota la alabanza,
porque me enseñaste tus leyes.

Mi lengua canta tu fidelidad,
porque todos tus preceptos son justos.


Ansío tu salvación, Señor;
tu voluntad es mi delicia.


Que mi alma viva para alabarte,
que tus mandamientos me auxilien.

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,38-40):

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.»
Jesús respondió: «No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.»

HOMILIA

Policarpo significa: el que produce muchos frutos de buenas obras. Este santo , según la tradición, tuvo el honor de ser discípulo de San Juan Evangelista. Hoy recordamos a este mártir del siglo II que dio su vida por amor al Señor. Este es el culmen de la fertilidad, darlo absolutamente todo. Y esta semilla produce sus frutos. Darnos, darnos, producir fruto, ser útiles a los demás, iluminar el entorno en el que habitamos cada jornada: nuestra casa, el trabajo, las personas que viven con nosotros, con las que nos cruzamos a diario. Cada día de nuestra vida tenemos ocasión de producir obras buenas, de dar frutos. De nuevo el libro del Eclesiástico nos invita a saborear el don de la Sabiduría, don del Espíritu Santo que Dios da a quien se la pide. Sabiduría que instruye, estimula y guía. “Mucha paz tienen los que aman tus leyes Señor” reza la antífona del salmo que hoy nos propone la liturgia.

“¿Qué más da que no sea de los nuestros si hace el bien?” Jesús reprende el partidismo de sus discípulos, pues todo aquel que realmente hace el bien y vive en la clave del amor, está muy cerca de Dios. ¡Cuánto tenemos que aprender en nuJustificar a ambos ladosestras comunidades, parroquias, congregaciones, movimientos…, de los conflictos inútiles y desgaste de energías con los que perdemos el tiempo!... porque estos hicieron, porque aquellos han dicho, porque…, todo fruto de los celos, envidias, deseos de juzgar y etiquetar… ¡No! Nunca rivalicemos ni excluyamos a aquellos que hacen el bien y que van con buena intención aunque no sean de los nuestros. Jesús nos invita a sumar, no a restar. No seamos nosotros los que pongamos freno a la acción del Espíritu que se vale de múltiples hermanos y signos para realizar la obra de Dios.

ORACION

Te pido el don de la Sabiduría usando las palabras del rey Salomóon:

“Contigo está la Sabiduría, que conoce tus obras;

Estaba presente cuando hacías el mundo y sabe lo que es agradable a tus ojos

Y lo que es conforma a tus mandamientos.
Envíala desde el cielo santo, desde el trono de tu gloria mándala,

Para que me asista en mis tareas y sepa lo que es agradable

Porque ella, que todo lo sabe y comprende, me guiará con acierto en mis obras

Y con tu gloia me protegerá. Así mis obras te agradarán, gobernaré a tu pueblo con justicia

Y seré digno del trono de mis antepasados.

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