Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 3 de abril de 2010

SABADO SANTO, VIGILIA PASCUAL, ABRIL 3, 2010

PALABRA DE VIDA


SABADO SANTO
Estamos en los últimos días de la Semana Santa de este año 2010 y quiero ofrecerles la oportunidad como he hecho en este Jueves y Viernes Santos una celebración de las lecturas de este Sábado Santo, que nosotros llamamos VIGILIA PASCUAL. Es la celebración con que la Iglesia celebra la Pascua del Señor. Pascua significa “el paso de la muerte a la vida resucitada del Señor”.. Y como el jueves y viernes tiene también la gran celebración del año de la Iglesia.
Esta celebración especial tiene también una celebración especial. Pues comienza con anuncio y preparación de la Pascua cristiana con lecturas especiales del Antiguo Testamento. Tiene siete lecturas parra esta celebración, de las cuales algunas son especiales del Antiguo Testamento.
La primera lectura: está toma del libro del Génesis
Génesis 1,31 y 2,1-2.

En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, 2 todo era confusión y no había nada en la tierra. Las tinieblas cubrían los abismos mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas.
3 Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.
4 Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. 5 Dios llamó a la luz «Día» y a las tinieblas «Noche». Atardeció y amaneció: fue el día Primero.
6 Dijo Dios: «Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe unas aguas de las otras.» 7 Hizo Dios entonces como una bóveda y separó unas aguas de las otras: las que estaban por encima del firmamento, de las que estaban por debajo de él. Y así sucedió. 8 Dios llamó a esta bóveda «Cielo». Y atardeció y amaneció: fue el día Segundo.
9 Dijo Dios: «Júntense las aguas de debajo de los cielos en un solo depósito, y aparezca el suelo seco.» Y así fue. 10 Dios llamó al suelo seco «Tierra» y al depósito de las aguas «Mares». Y vio Dios que esto era bueno.
11 Dijo Dios: «Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla, y árboles frutales que por toda la tierra den fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie.» Y así fue. 12 La tierra produjo hierba, plantas que dan semillas y árboles frutales que dan fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie. Dios vio que esto era bueno. 13 Y atardeció y amaneció: fue el día Tercero.
14 Dijo Dios: «Haya luceros en el cielo que separen el día de la noche, que sirvan para señalar las fiestas, los días y los años, 15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra.» Y así sucedió. 16 E hizo Dios los dos grandes luceros: el lucero mayor para regir el día, el lucero menor para regir la noche, e hizo también las estrellas.
17 Dios los colocó en lo alto de los cielos para iluminar la tierra, 18 para regir el día y la noche y separar la luz de las tinieblas; y vio Dios que esto era bueno. 19 Y atardeció y amaneció: fue el día Cuarto.
20 Dijo Dios: «Llénense las aguas de seres vivientes y revoloteen aves sobre la tierra y bajo el firmamento.»
21 Dios creó entonces los grandes monstruos marinos y todos los seres que viven en el agua según su especie, y todas las aves, según su especie. Y vio Dios que todo ello era bueno. 22 Los bendijo Dios, diciendo: «Crezcan, multiplíquense y llenen las aguas del mar, y multiplíquense asimismo las aves sobre la tierra.» 23 Y atardeció y amaneció: fue el día Quinto.
24 Dijo Dios: «Produzca la tierra vivientes según sus especies, animales del campo, reptiles y fieras.» Y así fue.
25 Dios hizo las distintas clases de animales salvajes según su especie, los animales del campo según sus especies, y todos los reptiles de la tierra según sus especies. Y vio Dios que todo esto era bueno.
26 Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo.»
27 Y creó Dios al hombre a su imagen.
27 A imagen de Dios lo creó.
27 Varón y mujer los creó.
28 Dios los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Tengan autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.»
29 Dijo Dios: «Hoy les entrego para que se alimenten toda clase de plantas con semillas que hay sobre la tierra, y toda clase de árboles frutales. 30 A los animales salvajes, a las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se mueven sobre la tierra, les doy pasto verde para que coman.» Y así fue.
31 Dios vio que todo cuanto había hecho era muy bueno. Y atardeció y amaneció: fue el día Sexto.

SALMO 103: Envía tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra.

Introducción a esta lectua

La primera lectura de la Escritura, es la narración de la creación del mundo y es la clave de la comprensión del MISTERIO PASCUAL que hoy llega a su plenitud. Cristo es el autor de la “nueva creación”, en la cual, Dios mismo mediante el Espíritu como ver al principio renueva todas las cosas. Como lo profesa la fe de la Iglesia esta noche, la obra más perfecta de Dios siegue siento “el hombre: un hombre nuevo” que inicia el Cristo resucitado, en justicia y santidad )Efeios 4,24). En el destino de la humanidad, hoy, salvada y restaurada en el Resucitado, todo lo antiguo ha pasado, como narra la historia de la creación original, “de caos al cosmos, de la oscuridad a loa luz, de la muerte a la vida.

SEGUNDA LECTURA

Genesis 22,1-18


Tiempo después, Dios quiso probar a Abraham y lo llamó: «Abraham.» Respondió él: «Aquí 12 «No toques al niño, ni le hagas nada, pues ahora veo que temes a Dios, ya que no me has negado a tu hijo, el único que tienes.»
13 Abraham miró a su alrededor, y vio cerca de él a un carnero que tenía los cuernos enredados en un zarzal. Fue a buscarlo y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. 14 Abraham llamó a aquel lugar «Yavé provee». Y todavía hoy la gente dice: «En ese monte Yavé provee.»
15 Volvió a llamar el Angel de Dios a Abraham desde el cielo,
16 y le dijo: «Juro por mí mismo —palabra de Yavé— que, ya que has hecho esto y no me has negado a tu hijo, el único que tienes, 17 te colmaré de bendiciones y multiplicaré tanto tus descendientes, que serán tan numerosos como las estrellas del cielo o como la arena que hay a orillas del mar. Tus descendientes se impondrán a sus enemigos.
18 Y porque has obedecido a mi voz, todos los pueblos de la tierra serán bendecidos a través de tu descendencia.»
estoy.»
2 Y Dios le dijo: «Toma a tu hijo, al único que tienes y al que amas, Isaac, y vete a la región de Moriah. Allí me lo ofrecerás en holocausto, en un cerro que yo te indicaré.»
3 Se levantó Abraham de madrugada, ensilló su burro, llamó a dos criados para que lo acompañaran, y tomó consigo a su hijo Isaac. Partió leña para el sacrificio y se puso en marcha hacia el lugar que Dios le había indicado. 4 Al tercer día levantó los ojos y divisó desde lejos el lugar. 5 Entonces dijo a los criados: «Quédense aquí con el burro. Yo y el niño iremos hasta allá a adorar, y luego volveremos donde ustedes.»
6 Abraham tomó la leña para el sacrificio y la cargó sobre su hijo Isaac. Tomó luego en su mano el brasero y el cuchillo y en seguida partieron los dos. 7 Entonces Isaac dijo a Abraham: «Padre mío.» Le respondió: «¿Qué hay, hijito?» Prosiguió Isaac: «Llevamos el fuego y la leña, pero, ¿dónde está el cordero para el sacrificio?» 8 Abraham le respondió: «Dios mismo proveerá el cordero, hijo mío.» Y continuaron juntos el camino.
9 Al llegar al lugar que Dios le había indicado, Abraham levantó un altar y puso la leña sobre él. Luego ató a su hijo Isaac y lo colocó sobre la leña. 10 Extendió después su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo, 11 pero el Angel de Dios lo llamó desde el cielo y le dijo: «Abraham, Abraham.» Contestó él: «Aquí estoy.»

SALMO 15: Protégeme, Dios mio, que me refugio en ti.

Tercera lectura Exodo 14

1 Yavé dijo a Moisés: 2 «Ordena a los hijos de Israel que cambien de rumbo y acampen frente a Pi-Hajirot, que está entre Migdal y el mar, delante de Baal-Sefón. Al llegar a este lugar levantarán el campamento junto al mar. 3 Así, pues, Faraón pensará que los hijos de Is rael andan errantes en el país y que no pueden atravesar el desierto.
4 Yo, entonces, haré que se ponga duro y los persiga a ustedes; y luego, me haré famoso a costa de Faraón y de todo su ejército, y sabrá Egipto que yo soy Yavé.» Ellos lo hicieron así.
Paso del Mar Rojo
5 Anunciaron al rey de Egipto que el pueblo de Israel se había marchado. De repente, Faraón y su gente cambiaron de parecer respecto al pueblo. Dijeron: «¿Qué hemos hecho? Dejamos que se fueran los israelitas, y ya no estarán para servirnos.»
6 Faraón hizo preparar su carro y llevó consigo su gente. 7 Tomó seiscientos carros escogidos, ¡todos los carros de Egipto!, cada uno con sus guerreros.
8 Yavé había endurecido el corazón del rey y, mientras los israelitas se marchaban seguros, él los persiguió. 9 Los egipcios, es decir, todos los carros, los caballos, los jinetes y el ejército de Faraón, se lanzaron en su persecución y les dieron alcance mientras acampaban junto al mar, cerca de Pi-Hajirot, frente a Baal-Sefón.
10 Al aproximarse Faraón, los israelitas pudieron ver que los egipios los estaban persiguiendo. Sintieron mucho miedo y clamaron a Yavé;
11 dijeron a Moisés: «¿Acaso no había tumbas en Egipto para que nos hayas traído a morir al desierto?, ¿qué has ganado con sacarnos de Egipto? 12 Te dijimos claramente en Egipto: Déjanos en paz, y mejor servimos a los egipcios, porque más no conviene servir a los egipcios que morir en el desierto.»
13 Moisés contestó al pueblo: «No tengan miedo; quédense en su lugar y verán la victoria que Yavé les concede hoy. Esos egipcios que están viendo hoy, no los volverán a ver jamás.
14 Yavé peleará por ustedes, y ustedes solamente mirarán.»
15 Yavé dijo a Moisés: «¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.
16 Luego levanta tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen en seco por medio del mar.
17 Yo, mientras tanto, endureceré el corazón de los egipcios para que salgan en persecución de ustedes, y me haré famoso a costa de Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de su caballería. 18 Entonces Egipto conocerá que yo soy Yavé.»
19 El Angel de Dios que iba delante de los israelitas pasó detrás de ellos; también la nube en forma de columna vino a colocarse detrás, 20 poniéndose entre el campo de los israelitas y el de los egipcios. Esta nube era para unos tinieblas y para otros iluminaba la noche; y no se acercaron los unos a los otros durante la noche.
21 Moisés extendió su mano sobre el mar y Yavé hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del oriente que secó el mar.
21 Se dividieron las aguas. 22 Los israelitas pasaron en seco, por medio del mar; las aguas les hacían de murallas a izquierda y a derecha. 23 Los egipcios se lanzaron a perseguirlos, y todo el ejército de Faraón entró en medio del mar con sus carros y caballos.
24 Llegada la madrugada, Yavé miró a los egipcios desde el fuego y la nube, y provocó el desorden en el ejército de Faraón. 25 Atascó las ruedas de sus carros, que no po dían avanzar sino con gran dificultad. Entonces los egipcios dijeron: «Huyamos de Israel, porque Yavé pelea con ellos contra nosotros.»
26 Pero Yavé dijo a Moisés: «Extiende tu mano sobre el mar, y las aguas volverán sobre los egipcios, sus carros y sus caballos.» 27 Moisés extendió su mano sobre el mar.
27 Al amanecer, el mar volvió a su lugar. Mientras los egipcios trataban de huir, Yavé arrojó a los egipcios en el mar.
28 Las aguas al volver cubrieron los carros y los que los montaban, o sea, todo el ejército de Faraón que había entrado en el mar persiguiéndolos: no se escapó ni uno solo. 29 Los israelitas, en cambio, habían pasado en medio del mar; las aguas les hacían de murallas a derecha e izquierda.
30 Aquel día, Yavé liberó a Israel del poder de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos en la orilla del mar. 31 Israel vio los prodigios que Yavé había obrado contra Egipto, y el pueblo temió a Yavé. Creyó en Yavé y en Moisés, su siervo.

SALMO 16: El pueblo pasó a través del mar de la muerte hasta la vida.
La comunidad de los discípulos, sintiéndose la protagonista de los sucesos de la Pascua contempla la obra de Dios cuya narración ha escuchado y proclamado el famoso canta e María, hermana de moisés, hoy que ha visto y puede testimoniar el poder del Dios Exodo nuevo: Cristo, el Señor.
CUARTA LECTURA: Isaías 54, 5,14 De la aflicción del dolor hemos pasado al gozo del Señor.
Pues ahora te desposa tu creador,
5 Yavé de los Ejércitos es su nombre.
5 El que te rescata es el Santo de Israel,
5 quien se llama Dios de toda la tierra.
6 Sí, Yavé te llama como a la esposa abandonada,
6 que se encuentra afligida.
6 ¿Se puede rechazar la esposa que uno toma siendo joven?,
6 dice tu Dios.
7 Te había abandonado un momento,
7 pero con inmensa piedad yo te vengo a reunir.
8 En unos momentos de ira te oculté mi rostro, pero con amor que no tiene fin me apiado de ti —dice Yavé, que te viene a rescatar.
9 Voy a hacer como en el diluvio de Noé, cuando juré que las aguas no pasarían más sobre la tierra. Así, juro yo no enojarme más contigo ni amenazarte nunca más.
10 Los cerros podrán correrse
10 y bambolearse las lomas;
10 mas yo no retiraré mi amor,
10 y mi alianza de paz contigo no se bamboleará
10 —dice Yavé, que se compadece de ti.
11 ¡Pobrecilla, azotada por la tempestad y sin consuelo!
11 Yo asentaré tus muros sobre piedras preciosas,
11 y serán tus cimientos de zafiro.
12 Haré tus murallas de rubíes,
12 tus puertas de cristal,
12 y todo tu contorno de piedras preciosas.
13 Todos tus hijos serán instruidos por Yavé,
13 y grande será la felicidad de tus hijos.
14 Te mantendrás firme por la justicia
14 y no tendrás que temer la opresión;
14 el terror no se te acercará.

SALMO 29


Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

La profecía e Isaías revela la acción de dios en la noche de la Pascua como “un rescate, una restauración” tal como El lo prometió al pueblo destrido y disperso en el Exilio. Al centro se encuentre el versículo 7 donde “el Señor efectúa una alianza” semejante a un matrimonio donde la comunidad toma el nombre y recibe la bendición del Esposo, que es el mismo Señor.” Con el salmo 29 contemplamos al Resucitado como “el rescate” obra de dios: “Sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.”, “cambiaste mi luto en danzas, y por lo mismo invitaste a la creación a alabar al Señor.

QUINTA LECTURA: Isaías 55,1-11

A ver ustedes que andan con sed, ¡vengan a las aguas! No importa que estén sin plata, vengan;
1 pidan trigo sin dinero, y coman,
1 pidan vino y leche, sin pagar.
2 ¿Para qué van a gastar en lo que no es pan
2 y dar su salario por cosas que no alimentan?
2 Si ustedes me hacen caso, comerán cosas ricas
2 y su paladar se deleitará con comidas exquisitas.
3 Atiéndanme y acérquense a mí,
3 escúchenme y su alma vivirá.
3 Voy a hacer con ustedes una alianza para siempre,
3 para darles los bienes que tengo prometidos a David.
4 Mira, lo había puesto como un testigo para varios pueblos,
4 como un jefe para mandar a las naciones.
5 Así, tú ahora vas a llamar a una nación que no conocías,
5 una nación que no te conocía correrá por verte.
5 Esto será nada más que por Yavé, tu Dios,
5 por el Santo de Israel, que te ha puesto arriba.
6 llámenlo ahora que está cerca.
7 Que el malvado deje sus caminos,
7 y el criminal sus proyectos;
7 vuélvanse a Yavé, que tendrá piedad de ellos,
7 a nuestro Dios, que está siempre dispuesto a perdonar.
8 Pues sus proyectos no son los míos,
8 y mis caminos no son los mismos de ustedes, dice Yavé.
9 Así, como el cielo está muy alto por encima de la tierra,
9 así también mis caminos se elevan por encima de sus caminos
9 y mis proyectos son muy superiores a los de ustedes.
10 Como baja la lluvia y la nieve de los cielos
10 y no vuelven allá sin haber empapado la tierra,
10 sin haberla fecundado y haberla hecho germinar,
10 para que dé la simiente para sembrar y el pan para comer,
11 así será la palabra que salga de mi boca.
11 No volverá a mí con las manos vacías
11 sino después de haber hecho lo que yo quería,
11 y haber llevado a cabo lo que le encargué

Continuamos el tema de la “alianza nueva que se celebra en la Pascua Cristiana” la voz del profeta Isaías es portadora del consuelo porque El Señór ahora va actuar con los desposeídos, con los confundidos por la desgracias de la historia de la destrucción del Reino del Exilia de babilonia. Ellos, que han esperado qye El actúe, encuentran con sorpresa que “el Señor ha seguido caminos extraños”, insospechados, pero que conducen a la salvación definitiva: la vida vino a través de la muerte de Cristo.

SALMO de Isaías 12, 2-6
Sacarán agua con gozo de las fuestes de la salvación.

¡Vean cómo es él, el Dios que me salva!
2 En él confío y no tengo más miedo,
2 pues Yavé es mi fuerza y mi canción,
2 él ha sido mi salvación.
3 Y ustedes sacarán agua con alegría
3 de las vertientes de la salvación.
4 Ustedes dirán ese día:
4 ¡Denle las gracias a Yavé, vitoreen su Nombre!
4 Publiquen entre los pueblos sus hazañas,
4 celébrenlo, pues su Nombre es sublime.
5 ¡Canten a Yavé, pues hizo maravillas
5 que ahora son famosas en toda la tierra!
6 ¡Grita de contento y de alegría, oh Sión,
6 porque grande es, en medio de ti, el Santo de Israel!»

SEXTA LECTURA: Baruc 3, 99-15,32,4,4

Escucha, Israel, los mandatos de la vida,
9 pon atención para que puedas discernir.
10 Israel, ¿por qué moras en tierra de enemigos?
10 y envejeces en un país extraño
11 donde te manchas con hombres impuros,
11 y te cuentan entre los que van al abismo?
12 Es que dejaste la fuente de la sabiduría.
13 Si hubieras seguido el camino de Dios,
13 sería la paz tu morada para siempre.
14 Aprende dónde está la prudencia,
14 la fuerza y la inteligencia,
14 para saber dónde están vida y largos días,
14 tiempos alegres y paz.
15 ¿Quién ubicará la sabiduría
15 y entrará a la bodega de sus tesoros?
21 No han encontrado sus senderos
21 ni han dado con ella,
21 y sus hijos se han extraviado.
22 De ella no se oyó en Canaán
22 ni fue vista en Temán.
23 No la encontraron los árabes inquietos,
23 los mercaderes de Madián y Temán,
23 los autores de fábulas ni los filósofos;
23 no conocieron el camino de la sabiduría
23 ni descubrieron sus senderos.
24 ¡Oh Israel, qué grande es la casa de Dios
24 y el lugar de su dominio!
25 Alto y ancho, no tiene límites ni medidas.
26 Allí nacieron los antiguos y famosos gigantes,
26 fuertes y entendidos en el arte de la guerra,
27 pero Dios no los eligió
27 ni les enseñó el camino de la sabiduría.
28 Murieron por carecer de prudencia,
28 perecieron por su locura.
29 ¿Quién fue al cielo y la trajo?
29 ¿Quién la bajó desde las nubes?
30 ¿Quién atravesó el mar y la encontró?
30 ¿Quién la comprará a precio de oro?
31 No hay quién conozca su camino,
31 nadie imagina sus senderos.
32 La conoce el que todo lo sabe,
32 la descubrió con su inteligencia
32 el que arregló la tierra para siempre,
32 y la llenó de animales.
33 El que envía la luz, y la luz llega,
33 el que la llama y vuelve temblorosa:
34 por él se enciendan los astros, llenos de gozo,
34 y cada uno en su puesto vela sobre la noche.
35 Los llama él y responden: ¡Aquí estamos!
35 Y brillan alegres a su Creador.
36 Este es nuestro Dios,
36 ningún otro se puede comparar a él.
37 Recorrió todos los caminos de la ciencia,
37 y se la dio a su servidor Jacob,
37 a los hijos de Israel, sus predilectos.
38 Después apareció la sabiduría en la tierra
38 y vino a convivir con los hombres.

SALMO 18: Señor, tú tienes palabra de vida eterna.

Con el salmo 18 contemplamos y proclamamos la “verdad y la eficacia” del Señor Resucitado: sus palabras son en verdad el camino de la salvación, tan diferentes a los falsos dioses en los cuales, hasta ahora, ha confiado la humanidad.

SEPTIMA LECTURA: Ezequiel 36, 16-28: derramaré sobre ustedes un agua pura y les daré un corazón nuevo.

Se me comunicó esta palabra de Yavé: 17 «Hijo de hombre, cuando Israel vivía en su tierra, la volvió impura con su conducta y sus acciones; su conducta era a mis ojos como la impureza de la mujer. 18 Entonces decidí desatar contra ellos mi cólera, 19 los dispersé por entre las naciones, los desparramé entre los países; los juzgué de acuerdo a su conducta y a sus acciones.
20 Y así llegaron a las naciones.
20 Pero allí también fue profanado mi nombre. En efecto se decía: “Este es el pueblo de Yavé que tuvo que salir de su país.” 21 Entonces salí en defensa de mi Nombre, porque éste había sido profanado en las naciones donde se encontraba Israel y por culpa de éste.»
Un corazón nuevo
22 Por eso le dirás esta palabra de Yavé a la casa de Israel: «no es por ustedes que hago esto, casa de Israel, sino por mi santo Nombre que por culpa de ustedes fue profanado en las naciones donde estaban. 23 Santificaré mi nombre que fue profanado en las naciones —y ustedes fueron los que lo hicieron despreciable—. Las naciones sabrán que yo soy Yavé cuando, por medio de ustedes, aparezca ante sus ojos mi santidad.
24 Los sacaré de las naciones, los reuniré de entre los pueblos y los traeré de vuelta a su tierra.
25 Los rociaré con un agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus impurezas y de todos sus inmundos ídolos.
26 Les daré un corazón nuevo y pondré dentro de ustedes un espíritu nuevo. Quitaré de su carne ese corazón de piedra y les daré un corazón de carne.
27 Pondré dentro de ustedes mi Espíritu y haré que caminen según mis mandamientos, que observen mis leyes y que las pongan en práctica.
28 Vivirán en el país que di a sus padres, ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.

La antigua promesa de una “intervención profunda, definitica de Dios en la existencia humana personal y comunitaria”, tal como lo dice Ezequeil en el Exilio a los israelitas, encuentra en esta noche su cumplimiento. El don del Espíritu del Resucitado, corresppnde al “espíritu de Dios” que sopla sobre los huesos secos, símbolo de la humanidad destruida por los efectos del pecado. Al dond el Espíritu, acompaña “el don del corazón nuevo”, pues en Cristo Resucitado se puede vivir una forma nueva de mentalidad hebrea. El Señor no sólo salva esta noche, sino que “capacita interiormente al hombre opara que recorra el camino de la vida” auxiliando su voluntad, su inteligencia y su libertad mediante el Espíritu del Resucitado.


SALMO 41
Como busca la sierva corrientes de agua, así mi alma te bsuca a Ti, Dios mio.

Como el orante del salmo 41, la comunidad de discípulos proclama que ahora la tendencia más importante de su vida es el Señor: a El buscará, como María Magdalena en la mañana de Pascua con un profundo o “sed” en el lenguaje b´blico. El deseo de Dios que es propio de kis que han renacido esta noche con Cristo Resucitado (Romanos 6, 1ss).

B. Segunda Parte: el cumplimiento de las promesas de Dios en la Pascua Cristiana del Nuevo Testamento.

LECTURA de la Carta a los Romanos 6,3-11: por el bautismo fuimos incorporados al Misterio Pascual de Cristo.

¿No saben que todos nosotros, al ser bautizados en Cristo Jesús, hemos sido sumergidos en su muerte? 4 Por este bautismo en su muerte fuimos sepultados con Cristo, y así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros empezamos una vida nueva. 5 Si la comunión en su muerte nos injertó en él, también compartiremos su resurrección.
6 Como ustedes saben, el hombre viejo que está en nosotros ha sido crucificado con Cristo. Las fuerzas vivas del pecado han sido destruidas para que no sirvamos más al pecado. 7 Hemos muerto, ¿no es cierto? Entonces ya no le debemos nada. 8 Pero si hemos muerto con Cristo, debemos creer que también viviremos con él.
9 Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; desde ahora la muerte no tiene poder sobre él.
10 Así, pues, si hay una muerte para el pecado que es para siempre, también hay un vivir que es vivir para Dios.
11 Así también ustedes deben considerarse a sí mismos muertos para el pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

La Noche de la Pascua es la ocasión propia para vivir la celebración del Bautismo que nos incorpora a Cristo, es una celerbación en la que simultáneamente se se viven “muerte y resurrección”
Como lo propone todo el capítulo 6 de Romanos. Incluye el tema de la “unión con el Resucitado” que es el camino de la libertad auténtica y definitiva para el hombre.. Al mismo tiempo el misterio del Bautismo es el “único camino de seguimiento de discípulos”, de maduración y continua transformación en la vida de “hijos de Dios.” (Romanos 5, 1ss).

SALMO 117: recoge el gozo de los que “subían a Jerusalén” al templo del Señor, es un eco del “aleluya” o “alabad al Señor”, que se ha entonado en la liturgia de esta noche. El salmo invita a contemplar esta noche “el día del Señor”, es decir el momento de la resurrección de Cristo donde se ha manifestado la bondad de Dios con su pueblo, poder que ha vencido la fuerza del mal y la extraña “inversión de situaciones”, pues Cristo la piedra desechada por los arquitectos es ahora el fundamento del edificio nuevo del culto a Dios, la Iglesia.

Evangelio: Lucas 24, 1-12 ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?

Lucas 24,1-12:
El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado. 2 Pero se encontraron con una novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida, 3 y al entrar no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.
4 No sabían qué pensar, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes. 5 Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? 6 No está aquí. Resucitó. Acuér dense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea: 7 “El Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará”.» 8 Ellas entonces recordaron las palabras de Jesús.
9 Al volver del sepulcro, les contaron a los Once y a todos los demás lo que les había sucedido. 10 Las que hablaban eran María de Magdala, Juana y María, la madre de Santiago. También las demás mujeres que estaban con ellas de cían lo mismo a los apóstoles. 11 Pero no les creyeron, y esta novedad les pareció puros cuentos.
12 Pedro, sin embargo, se levantó y fue corriendo al sepulcro; se agachó y no vio más que los lienzos, por lo que volvió a casa preguntándose por lo ocurrido.

Veamos brevemente el evangelio de Lucas y qué es lo que afirma.
El Señor se ha manifestado a los pequeños, tal y como en la noche de su nacimiento cuando el ángel anunció “La buena noticia de gran alegría” a los pastores que eran ciertamente los pobres de la sociedad, ahora son las mujeres las depositaria de la gran noticia de la resurrección.
Hay que notar que las mismas mujeres habían vistro “el lugar de la sepultura (Lucas 23,55). Con eso no sólo se declara que la búsqueda del cuerpo de Jesús para ungirlo no fue un “error de equivocación de la tumbra” sino que además se señala a aquellas mujeres como las “protagonistas del paso de la tristeza y temor al gozo de la resurrección )24,2-3).
Las palabras de los ángeles tienen una fuerza especial de anuncio de la victoria de Cristo sobre la muerte “? Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?” contrapone dos ambientes opuestos, la vida y la muerte, el campo del fruto del pecado y que ahora es la acción del Dios que ha realizado la resurrección del Mesías.
“No está aquí, ha resucitado”, con la fuerza de las palabrar anteriores, señala el escenario –el sepulcro que ellas han visto según Lucas 23,55-56 de la victoria de Dios sobre la muerte.
“Recuerden lo que dijo en Galilea”, el mensajero “refrezca la memoria” sobre la promesa de Dios, un tema muy querido para Lucas: Dios cumple su promesa, se acuerda y realiza lo que lo que el hombre olvida. Al final dice que “ellas recordaron” (24,6 y 8).
“Era necesario que padeciera”, finalmente se relacionan los temas de la Pasión y la redención, ambas aparecen opuestas a la lógica humana, pero son el cumplimiento del plan de Dios, de todas las esperanzas del Antiguo Testamento. (Lucas 24,7)

El texto de Lucas que leemos esta noche tiene tres partes:
1. Aparición a las mujeres, (Lucas 24,1-8).
2. Testimonio ineficaz de ellas, a los Once (Lucas 24, 9-11)
3. La experiencia de Pedro que ahora tampoco logra entrar en la alegría de la Pascua de Cristo, como lo haría más adelante.
4. A su vez este texto hace parte de una de las escenas más destacadas del Evangelio de Lucas, aquella que los discípulos de Emaús, ellos sí van a experimentar el gozo “de la presencia del resucitado y la certeza de su victoria sobre la muerte”, pero solamente luego de un “proceso”: el caminar, la meditación de la Sagrada Escritura, y la fracción del pan; el mismo itinerario que se cumple en “el encuentro dominical” de la Iglesia con su Señor resucitado.

Esta celebración de la Vigilia Pascual nos lleva la experiencia:
1. A la celebración de la Vigilia Pascual, ¿reafirma en nosotros la esperanza de los discípulos en la presencia viva del Señor que nos ha llamado?
2. ¿Estamos dispuests a recomenzar todo camino de discipulado que se haya visto bloqueado o enterrumpido por la realidad del pecado en neustras vidas, en el ambiente de la comunidad?
3. A diferencia de los Once que en aquel momento permanecieron escépticos al mensaje de las mujeres, ¿abrimos el corazón a la fe y alegría pascual que nos comunican los más pequeños y humildes?
4. ¿Percibimos la riqueza “del día del Señor”, el domingo, donde de nuevo caminamos con El, escuchando y meditando su Palabra y le reconocemos en la fracción den pan?
5. ¿Somos discípulos-misioneros, es decir enviados fieles y perseverantes de la Resurrección en todos los ambientes donde vivimos, estudiamos, trabajamos, conocemos a otros y somos conocidos?

ORACION


Alegres por tu victoria gloriosa.
Más allá de nuestras dudas,
En esta noche que enciende en nosotros
El resplandor de tu Resurrección
¡Oh Cristo, vencedor de las sombras.
Perdona, comprensivo y misericordioso,
Aquel temor que aún vive en nosotros:
El peso de nuestras culpas
Nos impiden VER el mensaje glorioso
De la tumbra vacía.
Y corfórtanos con verdad eterna:
“No se busca entre los muertos
Al que está vivo”…
Para recordar también nosotros,
Tu promesa de vida.
Que alegre ya ilumina
Como el sol que se acerca
El amanecer cercano de tu día.
Oh Cristo, única esperanza del mundo!
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

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