Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



sábado, 5 de junio de 2010

TIEMPO ORDINARIO JUNIO 5, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 1-8
Querido hermano:
Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad:proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir.

Porque vendrá un tiempo en que la gente no soportará la doctrina sana, sino que, para halagarse el oído, se rodearán de maestros a la medida de sus deseos y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas.

Tú estate siempre alerta; soporta lo adverso, cumple tu tarea de evan-gelizador, desempeña tu ministerio.
Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mi, sino a todos los que tienen amor a su venida.


Salmo: 70, 8-9. 14-15ab. 16-17. 22

Llena estaba mi boca de tu alabanza y de tu gloria, todo el día.
No me rechaces ahora en la vejez, me van faltando las fuerzas,
no me abandones.

Yo, en cambio, seguiré esperando, redoblaré tus alabanzas;mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación.

Contaré tus proezas, Señor mío, narraré tu victoria, tuya entera. Dios mío,
me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas.

Y yo te daré gracias, Dios mío, con el arpa, por tu lealtad; tocaré para ti la cítara, Santo de Israel.

Evangelio MARCOS 12,38-44

38 En su enseñanza Jesús les decía también: «Cuídense de esos maestros de la Ley 39 a quienes les gusta pasear con sus amplias vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar asientos reservados en las sinagogas y en los banquetes; 40 incluso devoran los bienes de las viudas, mientras se amparan detrás de largas oraciones. ¡Con qué severidad serán juzgados!»
41 Jesús se había sentado frente a las alcancías del Templo, y podía ver cómo la gente echaba dinero para el tesoro; pasaban ricos y daban mucho, 42 pero también se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco valor.
43 Jesús entonces llamó a sus discípulos y les dijo: «Yo les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros. 44 Pues todos han echado de lo que les sobraba, mientras ella ha dado desde su pobreza; no tenía más, y dio todos sus recursos.»

2Timoteo 4,1-8: Cumple tu tarea de evangelizador. Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el Señor me premiará con la corona merecida Salmo:70: Mi boca contará tu salvación, Señor. Marcos 12,38-44: Ha dado lo que tenía para vivir

Estamos en el Tiempo Ordinario (la vida que debemos llevar cada día como testigos y discípulos del Señor). Y en ese tiempo ordinario es el HOY de Dios y terminará con nuestro encuentro definitivo con Dios en la vida. Y Jesús nos ofrece a nuestra consideración “cómo vivimos lo que hemos aceptado en el Tiempo de Pascua y guiados por el Espíritu Santo y que tenemos que llevar hacia la vida eterna. Jesús nos habla de la realidad que vive el pueblo de Dios en relación con el templo, Jesús nos habla justamente en el templo. Nos muestra la realidad de las personas con quienes vivimos, vivimos en relación con las viudas y vivimos con las autoridades, Jesús pone elejemplo de la viuda y su ofrenda en el templo, Inmediatamente nos enfrentamos con la realidad de la viuda, es una mujer, es viuda y es pobre. Y Jesús la pone como modelo y ejemplo. Y en su triple situación la vemos con la realidad, por la cual es nuestro modelo y es nuestro ejemplo. Sin embargo su ofrenda es entregada desde la precariedad de su vida.. No da lo que le sobra ni de lo que necesita, da su ofrenda de la pureza de su corazón, y a pesar de sentirse excluida de la sociedad, deposita sólo en Dios su confianza. Y su imagen se opone a la de los escribas, doctores de la ley y de los poderosos del templo, que han muestra de la grandeza de sus ofrendas y de los poderosos de su tiempo. Esto es lo que critica Jesús, poner la ley y el templo sobre la misericordia, el poner la confianza en el dinero, la apariencia en lugar de la sencillez y la autenticidad. Debemos oponernos radicalmente a aquellos que también vemos hoy que viven de las apariencias del que dirán, sino en sencillez y autenticidad.

Se nos recuerda que tenemos que vivir como la viuda. Debemos oponernos radicalmente, a aquellos que hoy también vemos en nuestra sociedad, instituciones y personas que aparentan y lucran con obras ostentosas para obtener beneficios y reconocimientos sociales y políticos.

Por eso nos recuerda que vivimos en el tiempo ordinario, en el tiempó del servicio. Debemos imitar a la viuda pero también a Pablo que nos ofree hoy su testamento espiritual. No se fija sólo en el peligro del error doctrinal, que se hará más seductor en los último tiempos (3ss) y, por otro lado fue que se siente próximo a su fin (6-8) Y llama como testigo al mismo Dios y a Cristo, en cuanto juez de vivos y muertos, para “rogar encarecidamente” a Timoteo que no recurra a todo para anunciar el Evangelio de la salvación.

Se nos invita a repetir con frecuencia y vivir la Palabra de Pablo Jesús, Pablo nos dice: “Predica la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo.” (2 Timoteo 4,2)

ORACION
Señor. Qué rica es tu Palabra y qué clara tu enseñanza. En ella encuen-tro mi vida, lo que soy y lo que me pides que llegue a ser. Cómo me reconozco, hoy, en la mezquindad de corazón de los maestros de la Ley, en esa autosuficiencia que nos hace presuntuosos frente a Dios y falsos ante la gente. Qué distante me siento y, después, qué atraído por el ejemplo de Pablo y de la viuda. Concédeme, Señor, la coherencia de Pablo; esa coherencia que, primero, le lleva a la cárcel y, después, le da la fuerza –y la autoridad moral – para pedirle a Timoteo que también él tenga miedo de anunciar el evangelio. Concédeme la fe animosa y lineal de la viuda, que se entrega por completo no se guarda nada porque está segura de que tú la proveerás. Debe ser muy bello “vivir así”, con esta coherencia y esta certeza. Pero debe ser también muy bello prepararse para “morir de este modo”, sintiendo la propia muerte como el inevitable desenlace de una vida convertida en don de manera progresiva, eligiendo morir como sangre “derramada en libación.
Señor, cuando llegue “el momento de mi partida inminente”, concédeme, en mi pequeñez, poder decir también: “he combatido el buen combate, he concluido mi carrera, he guardado la fe.” Y la anda de la muerte se transformará en el todo de la vida contigo.

No hay comentarios.: