Salmo 151-2,4-5,8-11
Evangelio Mt 5,17-19
1Reyes 18, 20-39: Que sepa este pueblo que tú eres el Dios verdadero Salmo 151-2,4-5,8,11: Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. Mateo 5, 17-19: No he venido a abolir, sino a cumplir
Jesús se enfrenta con la misma situación. Y esa es la razón de la crítica de Jesús a , no lleva al pueblo abolir la Ley, lo que nos hace justos frente a Dios. Le pide al pueblo a la comunidad que la vivencia de la justicia y la misión de anunciar a Dios, sea mayor que la práctica que mandaba realizar la Ley, que sea mayor que la práctica de las obras y que era practicada rigurosamente por escribas y fariseos.
El evangelio de Mateo nos enfrenta con la gran crítica de Jesús a la fe de su pueblo
El evangelio de Mateo nos pone nuevamente ante la gran crítica de Jesús a la fe del pueblo en su tiempo ¿es la practica de la ley lo que nos hace justos ante Dios? Jesús con sus palabras no pide abolir la ley ni quitar nada de ella sino que pide a la comunidad que la vivencia de la justicia y la misión de anunciar a Dios, sea mayor que la práctica de las obras que mandaba realizar la ley y practicada rigurosamente por Escribas y fariseos. Jesús quiere llevar la práctica de la ley a la vivencia más radical, a una actitud tan íntima como la misma necesidad de respirar para vivir. Propone una vivencia de la ley desde el espíritu, sin obstáculos y que se funda en la relación amorosa con Dios Padre-Madre y expresada en un amor vivido intensa y plenamente con el prójimo.
Lo importante de la enseñanza de Jesús es que nunca condena, porque se explica en la misericordia, salva siempre a través de los mandamientos que se manifiestan como la actitud de la Ley. La Iglesia, ustedes y yo, somos el nuevo Israel, y Jesús nos instruye en la gran aventura del Reino de Dios. Por eso nos habla que no se trata de abolir.
Jesús se oponer a una visión formal y legalista del cumplimiento de los mandatos de Moisés y habla de la importancia de la intención por eso nos dice que el que descuide uno de los mandamientos será el más pequeño en el Reino de los cielos. Pero el que los cumpla y enseñe será el más grande en el Reino de los cielos (19). Con lual Jesús se defiende de la acusación de los maestros de la Ley, por eso mañana nos dirá que si no somos mejores que los maestros de la Ley y los fariseos no entraréis en el Reino de los cielos. Por lo tanto no cuestión de abolir la Ley sino en ir al interior de la Ley para eso insiste en que la nueva Ley está conformada en las bienaventuranzas, a partir de una actualización de la ley antigua es como Jesús opone a la ley antigua su propia palabra: “Sabéis que se os dijo… pero yo os digo…” Jesús no es el destructor de la Ley sino presenta una manera nueva y radical, Jesús proclama el amor a todos, incluso a los enemigos, por eso interpreta los mandamientos del Antiguo Testamento a la luz del mandato del amor. La verdad va a xigir una actitud nueva en el cumplimiento de cada día, por eso Jesús enseña a sus discípulos una nueva de actuar en la existencia diaria. Y que va a dar sentido en tres ámbitos, los conflictos con el prójimo, el comportameinto con la mujer y la relación con la verdad.
Nos podemos preguntar ¿de qué modo el Señor no abolió la Ley? ¿De qué modo dio cumplimiento a la Ley los profetas? Por lo que se refeiere a los profetas, confirmó con sus obras todo lo que los profetas dijeron sobre él; por eso dice el evangelista: “A fin de que se cumpliera todo lo que habían dicho los profetas.”
Jesús no falta a ninguna de los leyes de Israel, no rompió ninguno de los preceptos legales. Jesús les dice a los judíos: “?quien de vosotros me puede acusar de pecado? Y a los discípulos: “Se acerca el príncipe d este mundo, que no tiene poder sobre mí.” El profeta ya había previsto esto cuando dijo: “No cometió pecado.”. Nada de lo que dijo Jesús tiene que ver con abolir la Ley y los profetas, sino más bien con exender y completa la Ley Antigua. (Mateo 16,2).
Por eso, si la justicia de los discípulos es “mejor” que la de los escribas y fariseos se debe a que sólo se apoya en la comunidad de aquel qye ha cumplido la Ley, y la justicia de los discípulos es autentica justicia, porque ahora cumplen la voluntad de dios observando la Ley.
ORACION
Señor, “todas las obras de justicia” realizadas por mí “son como un trapo inmundo” (Isaías 64,5) a causa de los fines segundos que los inspiran. Las hacen impuras el orgullo, la hipocresía, el cálculo, el interesés.
Me reconozco incapaz de ser un fiel cumplidor de las cosas grandes, porque olvido y minimizo las pequeñas. Líbrame de la tentación farisaica de contar con mi justicia o de querer parecer justo a los ojos de los hombres y concédeme conseguir tu justicia.

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