Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



miércoles, 17 de febrero de 2010

FEBRERO 17, 2010

PALABRA DE VIDA
Lectura de la profecía de Joel 2, 12-18

Rasgad los corazones y no las vestiduras
«Ahora - oráculo del Señor convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas.» Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios. Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: -«Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo.»

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17
Misericordia, Señor: hemos pecado.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que aborreces.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 20-6,2


Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable
Hermanos. Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: «En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda»; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.

Mateo 6, 1-6.16-18


Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensara.»
HOMILIA

Joel 2,12-18: “Conviértanse al Señor” Salmo 50: “Misericordia, Señor: hemos pecado” 2 Corintios 5,20-6,2: “En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios”Mateo 6,1-6. 16-18: “Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará”


Ayer terminamos la primera parte del tiempo Ordinario que comenzamos el 28 de noviembre del año pasado. Pasamos por el tiempo de Advierto y Navidad y la Epifanía e iniciamos el 13 de enero del 2010 el Tiempo Ordinario, que terminamos ayer y hoy comenzamos con el Tiempo de Cuaresma. Aparentemente es un largo tiempo. Pero no, no lo es, vivimos en el tiempo de la venida del Señor, por eso el tiempo Cuaresma comienza con tres lecturas a las que debemos ponerle atención. La Iglesia nos invita recordando su historia, nuestra historia, con tres lecturas. Joel, el profeta nos invita a ver el porqué, “conviértanse al Señor” así entendemos el sentido de este tiempo, el salmo 50 nos recuerda la actitud que tenemos que tomar, “misericordia, Señor, hemos pecado. "La Segunda Carta a los Corintios nos pone en la realidad de nuestra vida “en el nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios”, y, Jesús nos indica la actitud en que debemos vivir, “Tu Padre que ve en lo secreto, te lo pagará”, todo depende, no de nosotros y nuestras penitencias y ayunos, sino absolutamente del Señor. Por supuesto necesitamos de perdón y ayuno y servicio a los hermanos.


Todo esto lo sabemos, por eso debemos preguntarnos ¿qué ha pasado en todas las cuaresmas que hemos vivido? Recordemos con el corazón, a lo mejor no lo recordamos en su intensidad, pero Dios es compasivo y misericordioso. El tema es simple el tiempo de Cuaresma nos recuerda, caminar hacia Jesús.


La Cuaresma nos recuerda ponernos en acción porque Dios es un Dios de misericordia, rico en piedad y leal, estemos seguros que Dios nos perdona siempre, por una simple razón porque es misericordioso, rico en piedad, es un Dios preocupado por el sufrimiento de su pueblo, un Dios cercano a sus hijos, nosotros. Descubramos en cada Cuaresma que Dios nos reconcilia siempre. Hemos leído por activa y por pasiva la Biblia, pero todavía no hemos aprendido esto. Hagamos el propósito, porque Jesucristo vino a nosotros, vive con nosotros, y en él acerquémonos a Dios. Hagamos justicia sin ser vistos, recemos en lo escondido, y todo esto es típicamente religioso obrados según el estilo y recomendación de Jesús, y lleguemos a la Pascua con ánimo nuevo, simple y en el espíritu de Cristo, que caminó en medio de nosotros y se volvió maestro, ejemplo y compañero hasta que nos lleve a la casa de su Padre con nuestro Padre; para eso vino y vivió en medio de nosotros y nos espera.


Para nosotros significa una escucha de la Palabra de Dios, de la vivencia de los sacramentos sobre todo de la confesión y la eucaristía, y busquemos como Iglesia el rostro de Dios en los hermanos.


EL miércoles de ceniza es el comienzo de la Cuaresma. La Palabra de Dios es la primera llamada La iglesia nos invita con la Palabra de Dios, especialmente los profetas, a convertirnos a Dios. Dios nos perdona desde su inagotable misericordia y los signos de la salvación y esto está centrado en el llamado a la penitencia, a cambiar interiormente, a arrepentirnos, a la vuelta a Dios. EL reconocer nuestras culpas tiene una única finalidad, la vuelta y el siempre retorno al amor. Como siempre Dios quiere hacer una Alianza siempre con el hombre, con usted y yo. La voz del rpofeta, la misericordia es una actitud cristiana por excelencia, porque es hija del anor. Lo dice el profeta hoy (Joel 2,12-18). Es la repetición del gran grito de Dios en su convocatoria a Dios y a los hermanos, y lo encontramos desde las primeras páginas de la Biblia: “?Dónde está tu hermano?.


Debemos encontrar el gozo de la fe y el encuentro y compromiso con el hermano y expresar nuestra vocación a la misericordia y expresar nuestra vocación a la misericordia (2 Corintios 5,20-6,2).


El evangelio nos habla a través de Jesús, el profeta de Nazaret a la vivencia y a la puesta en práctica de las obras de misericordia en medio de un medio de un mundo perdido en el engaño, la incomprensión y el egoísmo. El mundo nos muestra por todos lados imágenes falsas de Dios. A lo mejor nosotros mismos cooperemos con esas imágenes, pero son hechuras de nuestras propias manos, pero que de ninguna manera responden a la armonía de Dios que se hizo hombre por todos. (Mateo 6,1-6,6-18),


ORACION


Señor, la comunidad en este tiempo te expresa su oración porque eres el camino que nos dirige al Padre; la verdad que ilumina a los hombres; la vida que renuevas para salvarnos, porque eres la visita con la gracia del Espíritu Santo y que vendrás un día a juzgar nuestras obras y siempre tien e piedad de nosotros.


Te damos gracia porque has establecido generosamente este tiempo de gracia pare regenerar en santidad a tus hijos, de tal manera que libres de todo afecto desordenado, vivamos las realidades temporales como primicias de las realidades eternas.

Te damos gracias porque con el ayuno corporal refrenas nuestras pasiones, elevas nuestro espíritu, que das fuerza y recompensa por Cristo, nuestro

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