Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



martes, 15 de diciembre de 2009

DICIEMBRE 16, 2009

PALABRA DE VIDA
ISAIAS 45,6-8,21-28

Sin que me conocieras estuve contigo,
6 para que todos sepan, del oriente al poniente,
6 que nada existe fuera de mí.
7 Yo soy Yavé, y no hay otro más;
7 yo enciendo la luz y creo las tinieblas,
7 yo hago la felicidad y provoco la desgracia,
7 yo, Yavé, soy el que hace todo esto.
8 Que los cielos manden de lo alto, como lluvia,
8 y las nubes descarguen la Justicia.
8 Que se abra la tierra y produzca su fruto,
8 que es la salvación,
8 y al mismo tiempo florezca la justicia,
8 porque soy yo, Yavé, quien lo envió.
18 Sí, así habla Yavé, Creador de los cielos,
18 — pues El es Dios,
18 que ha formado y hecho la tierra,
18 — pues El le puso cimientos:
18 No dejé la confusión, sino que la hice habitable,
18 — pues yo soy Yavé y no hay otro;
21 O si no hablen, presenten sus pruebas;
21 si es necesario, consúltense unos a otros:
21 ¿Quién había anunciado estas cosas
21 y las había publicado desde hace tiempo?
21 ¿No he sido yo, Yavé?
21 No hay otro Dios fuera de mí.
21 Dios justo y Salvador no hay fuera de mí.
22 Vuélvanse a mí para que se salven,
22 desde cualquier parte del mundo,
22 pues ¡yo soy Dios y no tengo otro igual!
23 Lo juro por mi Nombre,
23 pues de mi boca sólo sale la verdad
23 y si hablo, la palabra no se echa atrás:
23 «Ante mí se doblará toda rodilla
23 y toda lengua jurará por mí, diciendo:
24 Justicia y fuerza están sólo en Yavé.»
24 Vendrán a verlo muy humilditos
24 los mismos que se enfurecían con él,
25 y toda la raza de Israel conseguirá
25 con Yavé el triunfo y la gloria.

SALMO 85,5-9,4

9 Quiero escuchar lo que dice el Señor,
9 pues Dios habla de paz
9 a su pueblo y a sus servidores,
9 con tal que en su locura no recaigan.
10 «Cerca está su salvación de los que le temen
10 y habitará su Gloria en nuestra tierra.
11 La Gracia y la Verdad se han encontrado,
11 la Justicia y la Paz se han abrazado;
12 de la tierra está brotando la verdad,
12 y del cielo se asoma la justicia.
13 El Señor mismo dará la felicidad,
13 y dará sus frutos nuestra tierra.
14 La rectitud andará delante de él,
14 la paz irá siguiendo sus pisadas.»

LUCAS 7, 18-23

Los discípulos de Juan lo te nían informado de todo aquello. Llamó, pues, a dos de sus discípulos
19 y los envió a que preguntaran al Señor: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» 20 Los hombres, al llegar donde Jesús, dijeron: «Juan Bautista nos envía a preguntarte: ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?»
21 En ese momento Jesús curó a varias personas afligidas de enfermedades, de achaques y de espíritus malignos y devolvió la vista a algunos ciegos.
22 Contestó, pues, a los mensajeros: «Vuelvan y cuéntenle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos se despiertan, y una buena nueva llega a los pobres.
23 Y ¡dichoso aquél para quien yo no soy un motivo de escándalo!»

HOMILIA

Isaías 45,6-25: “Que brote la salvación” Salmo 84: Cielos, destilad el rocío; nubes, derramad al Justo .Lucas 7,19-23: “Vayan a informar a Juan de lo que han visto y oído”
Juan ha escuchado de la obra profética de Jesús en Galilea, y envía a preguntarle si es el Mesías, el esperado. El Mesías esperado por los discípulos de Juan era más que todo un rey nacionalista que iba a liberar al pueblo de Israel del poder de los romanos; un Mesías guerrero que vendría a vengar todo el sufrimiento que había sobrellevado el pueblo. Pero Jesús da señales contrarias a estas pretensiones: no es un rey de guerras y venganzas, sino de misericordia y de amor.

Jesús, con sus acciones, les da testimonio de que realmente es el Mesías. Para esto les hace “ver y oír”. Luego los envía a dar testimonio de lo que han visto y oído. Vale mucho más la experiencia personal con Jesús cuando se transmite a otros, en este caso a Juan.

El anuncio del reino es testimonial, pasa por las reparaciones de las injusticias, de las dolencias, del ataque frontal al pecado y a todo aquello que genera desigualdad entre los hombres. Dar testimonio de Jesús y de su proyecto es nuestra misión hoy. Jesús es el Mesías y hace una opción concreta: los necesitados; ellos son los primeros destinatarios de la Buena Noticia. Para nosotros, ¿cuál es nuestra propia experiencia personal con Jesús? ¿Realmente estamos optando por los necesitados? ¿Y con qué acciones concretas estamos dando testimonio de lo que vemos y oímos cada día de Jesús?
La enseñanza de Jesús es muy simple y que desarma a cualquiera, porque no se basa en ninguna acción sino en algo más simple una actitud. Y eso es lo que Jesús les enseña a los discípulos de Juan, que a pesar de que se decían discípulos de Juan, ni lo seguían ni aprendieron de su enseñanza. Para ellos la soluclón es muy simple y era compartida por la mayoría de los judíos, que iba a liberar al pueblo de Israel del poder de los romanos; un Mesías guerrero que vendría a vengar todo el sufrimiento que había sobrellevado el pueblo.

Estamos a unos días de la Navidad ¿y qué es lo que esperamos? Tal vez es lo mimso que esperaban los discípulos de Juan.

Por es un misterio que las palabras de Isaías dirigidas a Ciro, son un himno a Dios que a través de su Ungido, ejecuta la salvación. Se nos dice que sólo Dios es el Señor de Israel, porque hace todo (luz y tinieblas, salvación y desgracia) y es el creador, es decir, que su acción es el origen de todo “radicalmente nuevo” desde el primero al último día. Y comienza con una afirmación, una expresión singular “Yo soy YHWH” es un modo de afirmar la unicidad de Dios,su poer y su señorío absoluto sobre la historia del hombre.

Su pode se manifiesta en la creación del mundo, la morada de la humanidad (18). Pero el culmen de su señorío se manifiesta más en su querer y poder salvar a la humanidad (21-22) es decir, capaz de instaurar “como Dios justo” (21), es decir, capaz de instaurar una relación de comunión y de alianza, y por consiguiente es “Dios salvador”
Sobre todas las cosas, mundo y humanidad, Dios domina soberano y nada puede oponerse a voluntad: el actuar divino a favor de los fieles, aún siendo misterioso e imprevisible, está patente a los ojos de todos y manifiesta su incomparabilidad y unicidad. Este es el Dios que Israel, como pueblo de Dios, debe dar a conocer a los demás pueblos.

Al presentarnos a Juan Bautista Lucas nos muestra la figura de un creyente que ha optado vivir por Dios en cada instante.. El de ha unido a su Dios siempre, lo ha sentido increíblemente cercano y creyó reconocerlo en un misterioso hombre de Galilea, venido a bautizarse por él en el Jordán, Jesús de Nazaret.
Pero en su soledad y oscuridad de la prisión herodiana, un enorme temor le llena de tristeza. ¿acaso se equivocó respecto al que señaló como cordero de Dios? A psar de todo, la fe de juan es mayor que su duda. Así a pesar de todo, la fe de Juan es mayor que su duda. Así en vez de poner en tela de juicio su espera, manda una embajada a Jesús, pidiendo luz y ayuda para comprender. Juan se reduce más a lo esencial, se hace más pobre si cabe, preguntándose simplemente: “?Eres tú el que ha venir, o tenemos que esperar a otro?” (19)

Jesús responde a la pregunta de Juan, indicando lo que hace ante los ojos de los enviados por el Bautista (21). Pero no son sencillamente los milagros los que responden en su favor remitiéndose a los textos bíblicos del Antiguo Testamento, sino también el hecho sino también el hecho de que en sus obras se descubren los signos del comienzo de una humidad nueva, que sabe acoger la Palabra de Dios, ver sus maravillas y caminar por sus sendas. “Los ciegos ven, los cojos andan…” (22…) Pero sobre todo contesta al profeta encarcelado: “a los pobres se les anuncia la buena noticia.” (22)
Un pobre como el prisionero Juan comprenderá y no se escandalizará ante el estilo paradójico del actuar de Dios en Jesús antes bien, será realmente “dichoso” (23). Por eso se nos recuerda hoy el escuchar con frecuencia la Palabra: “Volveos a mí y os salvaréis. (Isaías 45,22) En el tiempo de Adviento debe movernos una pregunta, la pregunta sobre el que debe venir. ¨?Qué significa esta pregunta?” ¿Qué s entiende por “el que ha de venir?” En el teimpo de Juan y de Jesús en el pueblo judío estaba en todos los corazones, sobre el que debía venir y la esperanza en él. ¿Cuándo vendrá el esperado? ¿Quién será?

ORACION

“Cielos, destilad el rocío; nubes, lloved la liberación; ábrase la tierra y brote la salvación.” Con el profeta Isaías te invocamos en estos días que preparan el nacimiento de tu Hijo, en los que el cielo y la tierra sed encuentran y tu divinidad se une a nuestra humanidad para realizar el admirable intercambio: Dios se hace hijo del hombre, para hacernos a los hombres sus hijos.
Esta certeza de fe no impide que broten en mi corazón corazón dudas y temores: A veces llego a pensar que mi vidfa sea ujn camino infinito, sin final. Lo único que me queda es ser yo mismo y dirigirte, Señor, con todo mi ser una plegaria, porque sólo en ti, está la victoria y el poder.

Como el Bautista me dirijo a ti, para que tu luz me ayude a contemplar los signos de la nueva humanidad que estás creando ya ahora en nuestro mundo.

No hay comentarios.: