Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



jueves, 14 de octubre de 2010

TIEMPO ORDINARIO OCTUBRE 14, 2010

PALABRA DE VIDA
Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,1-10):
Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús, que residen en Éfeso. Os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.

Salmo 97,1.2-3ab.3cd-4.5-6
El Señor da a conocer su victoriaCantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclamad al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad
Tañed la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas, aclamad al Rey y Señor.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,47-54):
En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, después que vuestros padres los mataron! Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis; porque ellos los mataron, y vosotros les edificáis sepulcros. Por algo dijo la sabiduría de Dios: "Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los perseguirán y matarán"; y así, a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario. Sí, os lo repito: se le pedirá cuenta a esta generación. ¡Ay de vosotros, maestros de la Ley, que os habéis quedado con la llave del saber; vosotros, que no habéis entrado y habéis cerrado el paso a los que intentaban entrar!»Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, para cogerlo con sus propias palabras.
HOMILIA

Efesios 1, 1-10:: Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo Salmo 97: El Señor da a conocer su victoria. Lucas 11, 47-54: Se pedirá cuenta de toda la sangre de profetas
Jesús sigue su lucha contra el modo de pensar de las autoridades judías y de los fariseos, que enfrentaron a Jesús como alguien a quien se oponían porque no se dieron cuenta que venía de parte de Dios con un propósito claro para la humanidad. Jesús vino a decirles al pueblo judío que se han equivocado en haber puesto la Ley olvidándose de las personas. Lo cual llega el hecho muy simple que desfiguran la imagen de Dios de justicia, la vida y la verdad. Por eso es necesario para hacer del discipulado de Jesús un seguimiento más humano y evangélicos, no creernos los autosuficientes, o los poseedores de la verdad absoluta. No podemos confundir la verdadera relación con el Dios misericordioso con el mero cumplimiento frío de leyes y normas. La relación con el Evangelio pasa ineludiblemente por la construcción de una comunidad de iguales y desde la libertad y la compasión de Dios.

No encontramos hoy en las lecturas con la iniciación de la Carta de Pablo a los efesios. ¿De dónde viene la Carta a los Efesios? Nació probablemente de una carta dirigida a las diferentes iglesias de la provincia de Asia por el apóstol Pablo, durante el período de su prisión en Roma (61-6) o posible escrita por alguno de sus discípulos. El autor propone en ella su propia visión de la historia humana universal; la historia de la salvación, un grandioso proyecto de amor del Padre, que, en su Hijo Jesucristo redime a todos los hombres y vuelve a atraer hacia sí, de una manera irresistible, todo lo creado. Ahora reina la fuerza de la resurrección, que, tras haber derrotado al pecado y la muerte, engendra la nueva humanidad, la Iglesia; esta última, aprendiendo a reconciliar a todas las divisiones, va creciendo progresivamente como único y armónico cuerpo cuya cabeza es Cristo.

Tras el acostumbrado saludo, prorrumpe el autor en un himno de alabanza donde bendice al Padre, que ha vuelto a colmar a los hombres con la sobreabundancia de sus bienes. El himno contempla previamente la increíble bondad de Dios, que, desde toda la eternidad, ha soñado y deseado hacer partícipes a todas sus criaturas de su misma vida divina (4); contempla a continuación, su inefable misewricordia, que, sin rendise frente al pecado del hombre, le ha restablecido en la condición de hijo de gracias a Cristo, redentor, que nos ha obtenido con su sangre l remisión de los pecados (5-7). Ahora bien, la redención es un misterio que se despliega a lo largo de la historia. Dios es creador y ama la multiplicidad de formas de lo creado, pero es también en sí mismo comunión de amor y ama la unidad: en Cristo va realizando esta voluntad suya de restaurar en todos los hombres la semejanza originaria con él y los va haciendo miembros de su único cuerpo- miembros con fisonomía diferente, pero profundamente unidos (10)-, “Dios ha dado a Jesucristo como cabeza todas las criaturas, a los ángeles y a los hombres. De esta manera va formando la unión perfecta, cuando toda las cosas estén bajo una cabeza y reciban de los alto un vínculo indisoluble (dice San Juan Crisóstomo).

Los doctores de la Ley del tiempo de Jesús no eran mejores que sus padres, y Jesús con unaq profunda ironía desenmascara su falsedad. Por un lado, pone de manifiesto que su veneración por los profetas es hipócrita, porque en estos mamentos muestran que que no están dispuestos a escuchar las llamadas de Dios, exactamente igual que hicieron sus padres en el pasado. Del mismo modo que los profetas fueron rechazados y muertos por ser incómodos, así también es rechazado ahora Jesús Palabra definitiva de Dios Padre: es exactamente el mismo comportamiento. Los “sabios” que construyeron mausoleos a los profetas, no por ello se conviertyeen en seguidores de los mismos, como quieren dar a entender –y tal vez ellos mismos crean-, sino en cómplices de quienes los mataron. El Gólgota confirmará este análisis de Jesús, apoyado por la “sentencia de juicio profético” (49-51), que concibe la historia de Israel, incluido el período postexílico, como una historia de porfiudia obstinación” que ha producido constantemente sus víctimas, “desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías” ) la primera y la última muerte relatadas en la Biblia bebrea.

A modo de inciso, que la culpa evocada de nuevo permanece totalmente en el ámbito del Antiguo Testamento: das la impresión de que Lucas quiere sugerir que la misericordia del Padre no pretende pedir cuenta de la sangre de su Hijo, que también está a punto de ser derramada; es cierto , “Dios no envío a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio de él” (Juan , 17( Sin embargo, “Dios va a pedir cuenta a esta generación de la sangre de los profetas vertida desde la creación del mundo”, porque “el que el que no cree en él ya está condenado, por haber creido en el Hijo único de Dios” (Juan ,18)
Con el mismo vigor que lanza Jesús contra la arrogancia intelectual y religiosa de los maestros de la Ley, que, aun disponiendo de los instrumentos necesarios, no han seguido ni siquiera reconocido el camino que conduce a Dios, indicado por la Ley y por los profetas; al contrario, lo han hecho inaccesible también al pueblo, privando a los preceptos y las normas de su auténtico significado.

ORACION
Bendito seas, Dios, que, en tu Hijo amado, nos has dado “la redención por medio de su sangre” y nos invitas a contemplar en ella tu gran amor de Padre. Nuestro corazón debería estar repleto de gratitud, pero no somos demasiado capaces de darte gracias,, sobre todo por un acontecimiento que parece tan alejados de todos de nosotros un acontecimiento que aparece alejados de nuestra vida. Tal vez nos sintamos también algo incómodo : ¿Qué podemos darte nosotros a cambio? Nuestro amor es débil: tenemos miedo hasta del menor sufrimiento, tenemos deseos de amarte, pero eso no basta. Sólo tenemos para ofrecerte nuestros pecados acéptalos y ejerce sobre ellos tu misericordia.

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