Quiero hablarles en Cristo; todo será verdad y no miento, tal como mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo. 2 Siento una tristeza muy grande y una pena continua,
3 hasta el punto que de searía ser rechazado y alejado de Cristo en lugar de mis hermanos; me refiero a los de mi raza. 4 Ellos son los israelitas, a quienes Dios adoptó; entre ellos descansa su gloria con las alianzas, el don de la Ley, el culto y las promesas de Dios.
5 Suyos son los grandes antepasados, y Cristo es uno de ellos según la carne, el que como Dios está también por encima de todo. ¡Bendito sea por todos los siglos! Amén.
12 ¡Glorifica al Señor, Jerusalén,
12 a tu Dios alaba, oh Sión!
13 El refuerza las trancas de tus puertas
13 y bendice a tus hijos en tu seno;
14 guarda en paz tus fronteras,
14 te da del mejor trigo en abundancia.
15 Si a la tierra envía su mensaje,
15 su palabra corre rápidamente;
19 A Jacob le revela su palabra,
19 sus leyes y sus juicios a Israel.
20 Con ningún otro pueblo ha actuado así,
20 ni les dio a conocer sus decisiones.
20 ¡Aleluya!
LUCAS 14,1-6
1 Un sábado Jesús fue a comer a la casa de uno de los fariseos más importantes, y ellos lo observaban.
2 Por casualidad había delante de él un hombre que sufría de hinchazón.
Lc 13,15
3 Jesús preguntó a los maestros de la Ley y a los fariseos: «¿Está permitido por la Ley curar en día sábado o no?» 4 Pero ninguno respondió. Jesús entonces se acercó al enfermo, lo curó y lo despidió. 5 Después les dijo: «Si a uno de ustedes se le cae su burro o su buey en un pozo en día sábado, ¿acaso no va en seguida a sacarlo?» 6 Y no pudieron contestarle.
La hidropesía es una anormal acumulación de agua. Mientras el tránsito normal de líquidos favorece nuestra salud, la acumulación la pone en riesgo. El agua que consumimos no se queda ni reposa. Hidrata, tonifica y da vida. Pero si no hace eso, si se estanca, nos ahoga. Eso era lo que pasaba con la interpretación de la Ley en aquel tiempo. La Ley fue puesta como el agua, como fuente de vida. Debía transformar la vida del pueblo, tonificarla y fortalecerla. Por el contrario, el estancamiento conducía a un estado deplorable de conformismo e inmovilidad que amenazaba la existencia misma del pueblo. El hidrópico sanado representa a esa parte del pueblo dispuesta a hacer la terapia del agua que fluye, de la Ley que inspira, de la vida que se transforma. El hidrópico debía vencer las limitaciones de una interpretación demasiado estrecha y fundamentalista de la Ley, para poder ponerse en contacto con la fuente del agua viva. Si con frecuencia estamos dispuestos a acomodar la ley a nuestras necesidades, cuánto más esfuerzo interpretativo debemos hacer para que esa ley no se convierta en un lazo que nos ahogue. Jesús aplica así un principio de interpretación que lleva al ser humano hacia la vida plena, en lugar de detenerlo en los recovecos de las rúbricas y preceptos interminables.
El silencio es a buen seguro embarazo, pero también indicio de un deseo de revancha, por eso lo repite Lucas dos veces. Pero Jesús supera con elegancia esta situación y laqnza un segundo ataque, provocándoles así: “?Quién de vosotros, si un hijo o un buey cae en un pozo, no lo saca inmediatamente aunque sea en sábado? (5) De este modo Jesús redimensionando el valor del sábado como sábado, ratifica su invitación-mandato a la caridad y a la benevolencia con el prójimo. En el fondo, invita a todo el mundo a encontrar la verdadera libertad en la caridad.
La primera lectura de Pablo hoy, precisamente por el tema que toca, un carácter de extrema actualidad. En efecto, todos nos sentimos fuertemente provocados a considerar la relación entre el cristianismo y judaísmo de un modo tal vez ás apremiante que antes. No es, no debe ser, una moda, sino la respuesta a una exigencia profunda, arriesgada en nuestro credo y en la historia de la salvación. No se trata tampoco de un tema que debamos considerar de una manera abstracta y académica, sino de una relación vital que interesa a nuestras personas y a nuestras comunidades.
Israel sigue siendo hoy como siempre la “raíz santa” (Romanos 11,16) puesta por Dios de una vez para siempre para llevar a cabo su proyecto de salvación a favor de toda la humanidad. En esta raíz que también ha conocido un momento de crisis e infidelidad, Dios pretende injertar cualquier otra rama con el fin de favorecer una mayor abundancia de frutos. Estos frutos son, naturalmente, los dones salvíficos con que el mismo Dios, por medio de Cristo Jesús, quiere asegurar a todos.
Por eso se nos invita a repetir con frecuencia y a vivir hoy la Palabra: (Romanos 9,5) “Cristo está sobre todas las cosas y es Dios bendito por siempre..”
ORACION
Señor Jesús, haz que el dolor de Pablo sea también el nuestro. Tú que puedes presumir de una descendencia directa de David, enséñanos a reconocer, con alegría y gratitud, que en las raíces del cristianismo se encuentra la tradición judía. Ayúdanos a disipar las nubes que todavía nos separan de nuestros hermanos mayores para que en ti podamos encontrarnos en el único redil.

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