Me gusta dialogar, con mis amigos y con cualquiera, rasgo que heredé de mi madre, quien se hacia encontradiza con todo el que pasara por su camino para dialogar. Ella era de esas personas que gozaba de la conversación.
A todos los llamo “vecino”, porque eso somos en este mundo mientras caminamos por la vida al encuentro de la Vida, donde el diálogo y la convivencia serán eternos. “Conocer las Escrituras es conocer a Jesucristo”, decía San Jerónimo. Y el Concilio Vaticano II nos urge a leer asiduamente las Escrituras. La iglesia lo hace cada día, lee, medita, ora, predica y celebra las Escrituras vivas en la persona de Jesús y en la vida de sus miembros. Esto es lo que les ofrezco, las lecturas que la Iglesia usa cada día y una reflexión y cómo orar con ellas “para adquirir, como dice Pablo, el conocimiento de Jesucristo.” Los invito a caminar, como Jesús con los discípulos de Emaús, para que al final del camino “lo conozcamos al partir el pan".



martes, 28 de agosto de 2007

HOMILIA Y ORACIONES

TIEMPO ORDINARIO 2007

La belleza es resultado de la proporción.

¿Qué es lo que hace una cara hermosa, bella? Pues la proporción de todas las facetas de la misma. Cuando todas las cosas muestran proporción decimos “eso es”. Nuestra vida también puede tener su armonía y proporción. Mucho de una cosa rompe el conjunto y la armonía. Todos conocemos personas que trabajan bien duro pero pierden de vista para qué y para quién trabaja. U otros comen demasiado o son perezosos y se vuelven obesos o aburridos.

Hoy el evangelio continúa con los “ayes”. Jesús critica a las personas que viven obsesionadas por cosas que no tienen importancia y se olvidan de las cosas importantes. Preocuparse de pagar el diezmo por las hierbas que usamos ara cocinar no tiene sentido, pero sí el no olvidarnos de las cosas fundamentales de la religión: la justicia, misericordia y la fe. Porque entonces todas las prioridades de la persona están equivocadas. Se preocupan, dice Jesús, de las purificaciones de los platos y copas pero tienen toda clase de crueldad y pecado en sus vidas.

Jesús está pidiendo que sacudamos nuestras vidas religiosas, que nos despertemos y nos pide un profundo examen de conciencia. Porque es más cómodo cumplir con las cosas pequeñas que vivir uan vida sacrificada. Poner nuestras cosas en armonía, en la recta proporción nos va a hacer enfrentarnos con cosas que queremos que permanezcan ocultas, o extender el amor a personas que preferimos olvidar.

La primera lectura nos muestra que la Carta a los Tesalonicenses encierra una enseñanza en cómo predicar el evangelio: no buscar agradar a los hombres, dejando de lado turbias intenciones y engaños. Pablo mira a los tesalonicenses como personas que les han sido confiadas; cuida de ellos como una madre (7) que saber ser amorosa sin falsas adulaciones (5) pero está interesado en el crecimiento en Cristo de los tesalonicenses. La autoridad que tiene como apóstol es noble y sin pretensiones. Pablo tiene a Cristo crucificado como modelo, no puede hacer otra cosa que entregarse a sí mismo cin quedarse con nada para sí, como lo hizo Cristo.

EL evangelio continúa con los “ayes”, y apunta a la razón, al corazón, la Torá no es ritos, la verdadera religión se encuentra en otra parte: en la regla de oro o el mandamiento del amor a Dios y al prójimo, o bien las tres cualidades apuntadas por Jesús hoy en el evangelio: justicia, misericordia y fe. El que entre los maestros de la Ley ignore esto no puede tener más que mala fe, pues no busca la verdad, sino su propia vanagloria. Por consiguiente es una hipócrita y su corazón es una copa cargada de “rapiña y ambiciones.” (26)

Observar las pequeñas prescripciones de la Ley puede ser más sencillo que vivir el espíritu del Evangelio. La mentalidad farisaica es hipócrita porque no exige adhesión incondicional del corazón, ni vigilancia de la conciencia sobre cada palabra y acción realizada en nombre del Señor.
Esto es lo que exige al que se hace portador del Evangelio de Cristo: ser un simple testigo, no un simple maestro. Ser testigo significa acompañar el mensaje proclamado con el ejemplo de uan vida entregada de una manera incondicional de Dios y al prójimo, o mejor, al amor de Dios a través del prójimo. Bien claro, Jesús nos dice que no hay otra manera de anunciar y ser testigo del Evangelio que la que é inauguró. Pablo nos recuerda en la 1 Carta a los Corintios 13,2, “sin amor, todo es vacío…” De ahí, la frase de San Agustín, cuya fiesta celebramos hoy, “ama y haz lo que quieras…” con lo que nos dice que el amor cristiano auténtico, está lejos de todo camino de mentira. Lo contrario es lo que hacen “los que cierran” el Reino de los cielos, cortando el camino con preceptos complicados e inútiles.

ORA Y REFLEXIONA: repite con frecuencia hoy y vive la Palabra: “Hablamos no como quien quiere agrada a los hombres, sino a Dios…” (1 Tesalonicenses 2,4)

ORACION
Dios, creador, guíanos con tu espíritu para que podamos desarro-llar un sentido de proporción, para que nuestras vidas reflejen la armonía de la vida de tus santos, y que nuestras prioridades sigan siempre tu voluntad. Amén.

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